El VPPB es un trastorno del oído interno caracterizado por episodios repetidos de vértigo posicional de corta duración, secundarios al desplazamiento anómalo de otoconia (cristales de carbonato cálcico) desde el utrículo hacia los conductos semicirculares [11]. Es la causa más prevalente de vértigo de origen periférico [11].
Mecanismo fisiopatológico
Se reconocen dos variantes biomecánicas principales:
- Canalolitiasis: los detritus otolíticos flotan libremente en la endolinfa del canal afectado, generando corrientes endolinfáticas patológicas ante los cambios de posición cefálica que activan el receptor ampular de forma inapropiada.
- Cupulolitiasis: los otocitos quedan adheridos a la cúpula del canal afectado, modificando su densidad relativa y haciéndola sensible a la gravedad de forma continua, con nistágmo más persistente.
Canal afectado
- Canal posterior (pcBPPV): el más frecuente. La maniobra diagnóstica de referencia es el Dix-Hallpike, que provoca vértigo con nistágmo torsional hacia arriba y en geotropismo [11].
- Canal lateral (lscBPPV): segunda variante en frecuencia. Se diagnostica mediante la prueba de rotación supina (Supine Roll Test), que produce nistágmo horizontal geotropo (canalolitiasis) o apogeotrópico (cupulolitiasis) [11].
- Canal anterior: variante infrecuente.
- VPPB bilateral (BiBPPV): afectación de ambos laberintos, con mayor proporción de etiología traumática (OR = 8.9; IC 95%: 5.1–15.3) [10].
Impacto sobre el control postural
El VPPB afecta negativamente la percepción de la verticalidad (SMD = 0.73; IC 95%: [0.39; 1.08]) y la orientación sensorial (SMD = –1.66; IC 95%: [–2.08; –1.23]), con alteración de la estabilidad en la marcha, lo que contribuye al mayor riesgo de caídas en esta población [1].