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Tendinopatía Rotuliana

Rodilla·Actualizado 25 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La tendinopatía rotuliana (TR) es un trastorno musculoesquelético degenerativo-reactivo del tendón rotuliano caracterizado por dolor anterior de rodilla localizado en el polo inferior de la rótula (origen tendinoso más frecuente), disfunción y deterioro de la capacidad deportiva [10]. Histológicamente, se caracteriza por desorganización del colágeno, neovascularización y ausencia del proceso inflamatorio clásico, configurando un patrón de tendinosis.

Mecanismo fisiopatológico

El tendón rotuliano actúa como transmisor de fuerzas entre el mecanismo extensor (cuádriceps) y la tibia. Durante actividades de salto, aterrizaje y desaceleración, se generan cargas de tracción repetitivas en la unión osteotendinosa proximal que, cuando superan la capacidad adaptativa del tejido, inducen una cascada degenerativa. La mecanotransducción alterada —con insuficiente síntesis de colágeno tipo I y predominio de colágeno tipo III— reduce la rigidez tisular y predispone a la propagación de la lesión [7].

Estudios de imagen con DECT han objetivado densidades de colágeno significativamente menores en tendones afectados frente a tendones sanos (23.7 ± 20.2 vs. 60.2 ± 29.6 HU; p < 0.001), con AUC comparable a la RMN (0.84 vs. 0.80) [17]. La ecografía también identifica anomalías estructurales (zona hipoecogénica, aumento del grosor anteroposterior proximal) como predictores de sintomatología futura: la presencia de anomalías ecográficas en tendones asintomáticos se asocia a un riesgo de desarrollo de TR de RR = 4.35 (IC 95%: 2.62–7.23) [19], y un grosor pretemporada ≥ 8 mm predice una probabilidad de consulta por sintomatología del 86% frente al 3.4% con 4 mm [16].

Población de riesgo

Prevalencia máxima en deportes de salto (voleibol, baloncesto, atletismo de saltos). Los factores de riesgo modificables con mayor soporte son: mayor volumen de actividad (d de Cohen = 0.22; IC 95%: 0.06–0.39), mayor peso corporal (d = 0.36; IC 95%: 0.17–0.55) y mayor altura en salto con contramovimiento (CMJ) (d = 0.31; IC 95%: 0.07–0.56). Con evidencia limitada o conflictiva: menor dorsiflexión de tobillo, menor flexibilidad de isquiotibiales y cuádriceps, y mayor número de sets de voleibol semanales [2].

Cuadro Clínico y Síntomas

Presentación típica

  • Dolor anterior de rodilla localizado en el polo inferior rotuliano, de carácter mecánico y relacionado con la carga: aparece durante o tras actividades de salto, carrera y sentadilla profunda [10][23].
  • Patrón de carga-dependencia: el dolor se reproduce de forma reproducible durante la actividad y puede reducirse en reposo; en fases avanzadas puede persistir en reposo [23].
  • Rigidez matutina o tras períodos de inactividad, generalmente de corta duración.
  • Progresión: inicio insidioso con dolor solo tras el ejercicio → dolor durante y tras el ejercicio con rendimiento preservado → dolor que limita el rendimiento → dolor que impide la práctica deportiva.

Características diferenciales

  • Palpación directa dolorosa en el polo inferior de la rótula o a lo largo del cuerpo del tendón, siendo el polo inferior el más frecuente [21][23].
  • Dolor reproducible en la sentadilla a una pierna sobre plano inclinado a 25° (Single-Leg Decline Squat, SLDS) [21].
  • Ausencia de signos inflamatorios locales francos (calor, eritema) en la mayoría de los casos crónicos.
  • Posible aumento ecográfico del grosor anteroposterior del tendón y zona hipoecogénica en la inserción proximal [16][17].

Escalas funcionales

  • VISA-P (Victorian Institute of Sport Assessment – Patellar): herramienta principal de seguimiento. Rango 0–100 (100 = asintomático). Scores basales en atletas con TR crónica oscilan en torno a 57–60 puntos [11][14][15]. Una mejora de 13 puntos se considera clínicamente relevante.
  • Escala numérica del dolor (NRS/EVA): valoración específica durante actividades provocadoras (carrera, sentadilla, deporte habitual) [14].

Pronóstico a largo plazo

Tras fisioterapia con manejo de la carga, educación y ejercicio terapéutico, el 76% de los atletas refiere recuperación subjetiva a 5 años, con mejora significativa del VISA-P (mediana: 57 → 82 puntos) y del dolor durante el deporte. El 71% retorna al deporte deseado, pero un 24% no se considera recuperado y un 9% abandona la práctica deportiva [15].

Banderas Rojas

Las siguientes situaciones requieren derivación médica urgente o semipresencial y no deben manejarse de forma exclusivamente conservadora en fisioterapia:

  • Rotura macroscópica del tendón rotuliano: incapacidad repentina para extender la rodilla, defecto palpable en el trayecto tendinoso, equimosis extensa y mecanismo de alta energía. Requiere valoración quirúrgica urgente [4][10].
  • Tumor óseo o de partes blandas: dolor nocturno no relacionado con la carga, masa palpable de crecimiento progresivo, fiebre, pérdida de peso inexplicada.
  • Fractura de rótula o avulsión ósea: antecedente traumático directo, incapacidad para la marcha, deformidad visible, crepitación.
  • Artritis séptica o infección periarticular: signos inflamatorios agudos (calor, rubor, derrame articular significativo, fiebre), elevación de marcadores inflamatorios.
  • Artropatía inflamatoria sistémica (artritis reumatoide, artritis psoriásica, espondiloartropatía): afectación poliarticular, rigidez matutina prolongada (> 45 min), manifestaciones extraarticulares.
  • Dolor no mecánico o con patrón neurológico: irradiación en dermátomo, déficit sensitivo-motor, alteración de reflejos osteotendinosos, síntomas de cola de caballo.
  • Ausencia de respuesta tras 12 semanas de ejercicio terapéutico supervisado: indicación de reevaluación médica para valorar opciones adicionales (imagen, infiltración, cirugía en casos seleccionados) [10].

Diagnóstico Diferencial

EntidadLocalización del dolorHallazgo diferencial clavePrueba de elección
Entidad:Síndrome de dolor patelofemoral (SDF)Localización del dolor:Peripatelar / retrorotulianoHallazgo diferencial clave:Dolor en escaleras, bipedestación prolongada; compresión rotuliana positivaPrueba de elección:Valoración clínica funcional; RX axial de rótula
Entidad:Bursitis infrarrotuliana profundaLocalización del dolor:Polo inferior, profundo al tendónHallazgo diferencial clave:Inflamación focal palpable, dolor a la compresión lateral del tendónPrueba de elección:Ecografía
Entidad:Síndrome de compresión de la almohadilla grasa de Hoffa (Hoffa)Localización del dolor:Infrarrotuliano bilateral al tendónHallazgo diferencial clave:Dolor en hiperextensión, signo de Hoffa positivoPrueba de elección:Ecografía / RMN
Entidad:Tendinitis cuadricipitalLocalización del dolor:Polo superior de rótulaHallazgo diferencial clave:Dolor en la inserción del cuádriceps, no en polo inferiorPrueba de elección:Palpación selectiva; ecografía
Entidad:Apofisite rotuliana (Sinding-Larsen-Johansson)Localización del dolor:Polo inferior en adolescentesHallazgo diferencial clave:Adolescente en crecimiento, engrosamiento apofisarioPrueba de elección:RX lateral de rodilla
Entidad:Enfermedad de Osgood-SchlatterLocalización del dolor:Tuberosidad tibialHallazgo diferencial clave:Dolor e inflamación en tuberosidad anterior tibialPrueba de elección:Clínica y RX
Entidad:Condropatía rotulianaLocalización del dolor:RetrorotulianoHallazgo diferencial clave:Derrame, crepitación, dolor en carga prolongadaPrueba de elección:RMN
Entidad:Inestabilidad patelofemoralLocalización del dolor:Perirotuliano con episodios de subluxaciónHallazgo diferencial clave:Apprehension test positivo; TT-TG aumentado (≥ 13.5 mm: Sn: 76%, Sp: 76%) [20]Prueba de elección:RMN con medición TT-TG
Entidad:Fractura de estrés de rótulaLocalización del dolor:Difuso/puntual sobre rótulaHallazgo diferencial clave:Antecedente de alta carga acumulada, dolor nocturnoPrueba de elección:RMN / gammagrafía
Entidad:Síndrome de fricción PT-cóndilo femoral lateral (PTLFCFS)Localización del dolor:Lateral al tendón rotulianoHallazgo diferencial clave:Ratio Insall-Salvati elevado; AUC 0.925 en RMN [22]Prueba de elección:RMN cuantitativa

Tests Ortopédicos

Cuestionario OSTRC-P (Oslo Sports Trauma Research Centre – Patellar)

Cuestionario de autoinforme para cribado de TR en poblaciones deportivas juveniles. Validado frente a evaluación clínica fisioterapéutica como referencia estándar en jugadores de baloncesto [18]:

  • Sn: 79%, Sp: 98% (IC 95% Sn: 65%–90%; Sp: 94%–100%)
  • Valor predictivo positivo: 95% (IC 95%: 83%–99%)
  • Valor predictivo negativo: 92% (IC 95%: 86%–96%)
  • LR+: 48 (IC 95%: 12–191); LR–: 0.21 (IC 95%: 0.12–0.37)
  • Probabilidad post-test: 95% con resultado positivo; 8% con resultado negativo [18]

Aplicabilidad práctica: herramienta de cribado masivo (epidemiológico / pretemporada). El score de severidad del OSTRC-P se correlaciona positivamente con el grado de dolor en la SLDS (β = 0.08; IC 95%: 0.03–0.12; p = .001) [18].

Sentadilla a una pierna sobre plano inclinado 25° (Single-Leg Decline Squat, SLDS)

Test de provocación de carga excéntrica del tendón rotuliano. Reproduce el dolor de forma selectiva al incrementar la tensión en el polo inferior rotuliano [21].

  • LR+ aislado = 4.2 (IC 95%: 2.3–7.14) para identificar anomalías estructurales en imagen [21]
  • Se combina con VISA-P e historia de dolor tendinoso en el modelo CART: la negatividad en los tres tests reduce la probabilidad de anomalías estructurales (LR– combinado = 0.3; IC 95%: 0.2–0.5) [21]

Historia de dolor tendinoso

  • LR+ aislado = 4.5 (IC 95%: 1.8–11.1) para presencia de anomalías estructurales en imagen [21]
  • Combinada con SLDS negativa y VISA-P normal, prácticamente descarta la patología estructural [21]

VISA-P (Victorian Institute of Sport Assessment – Patellar)

No es un test diagnóstico de precisión aislado; el VISA-P negativo (scores altos) no predice ausencia de anomalías ecográficas en temporada (p = 0.60 para TLPT) [16]. Se utiliza como medida de seguimiento funcional y de respuesta al tratamiento [11][14][15].

Ecografía (screening pretemporada)

El grosor anteroposterior del tendón proximal en pretemporada predice tendinopatía sintomática durante la temporada:

  • aOR = 1.96 (IC 95%: 1.03–3.71; p = 0.04) para tiempo-pérdida por TR [16]
  • Grosor 8 mm → probabilidad predicha de consulta: 86%; grosor 4 mm → 3.4% [16]
  • Las anomalías ecográficas en tendones asintomáticos predicen desarrollo futuro de TR: RR = 4.35 (IC 95%: 2.62–7.23) [19]

DECT (Dual-Energy CT colágeno-sensible)

Herramienta cuantitativa emergente: AUC 0.84 frente a AUC 0.80 de la RMN. Detecta menor densidad de colágeno en tendón afectado (23.7 ± 20.2 vs. 60.2 ± 29.6 HU; p < 0.001) [17]. Actualmente con uso limitado a contextos de investigación o centros especializados.

Fases de Tratamiento

Paradigma de referencia: manejo de la carga progresiva (load management) con ejercicio terapéutico como pilar fundamental [10][11][14]. La guía clínica holandesa recomienda iniciar con ejercicio terapéutico; tratamientos adicionales solo si no hay cambios clínicamente relevantes tras 12 semanas [10].

Fase 1: Reducción de la irritabilidad y protección relativa

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Reducir dolor a EVA ≤ 3/10 en reposo.

Educar al paciente sobre el modelo de carga-capacidad.

Mantener capacidad neuromuscular sin provocación excesiva.

Intervenciones clave

Educación sobre manejo de la carga: reducir o modificar (no suprimir) actividades provocadoras.

Isométricos del cuádriceps (contracciones sostenidas 45 s a 70% MVC, 4–5 series, ≥ 2×/día) para analgesia inmediata y mantenimiento de masa muscular.

Sin saltos ni excentrico en rampa en esta fase.

Criterios para avanzar

EVA en reposo ≤ 3/10.

Tolerancia a isométricos sin incremento de dolor post-ejercicio > 2 puntos EVA.

VISA-P estable o en ascenso.

Fase 2: Carga tendinosa isotónica progresiva

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Aumentar rigidez y módulo del tendón mediante carga mecánica progresiva [7].

Mejorar función del mecanismo extensor.

Alcanzar VISA-P ≥ 60/100.

Intervenciones clave

Ejercicio de resistencia lenta (Heavy/Moderate Slow Resistance, HSR/MSR): sentadilla en prensa o squat bilateral/unilateral en rampa a 25°, 4 series × 8–15 reps, carga al 55–90% 1RM, 3×/semana (frecuencia inferior a diaria) [1][14].

Tanto HSR (90% 1RM) como MSR (55% 1RM) producen mejoras clínicas equivalentes [14].

Protocolo de ejercicio tendinoso progresivo (PTLE): superior al ejercicio excéntrico aislado (VISA-P +28 vs. +18 pts a 24 semanas; diferencia ajustada 9 pts, IC 95%: 1–16; p = 0.023) [11].

Criterios para avanzar

EVA durante ejercicio ≤ 4/10.

VISA-P ≥ 60/100.

Sentadilla unilateral sin compensaciones en cadena.

Fase 3: Carga funcional con transferencia deportiva

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Integrar cargas de alta velocidad y almacenamiento de energía elástica.

Alcanzar LSI (Limb Symmetry Index) ≥ 85% en tests de salto.

Reintroducir gestualidad deportiva específica.

Intervenciones clave

Progresión a ejercicios pliométricos de baja intensidad

→media intensidad

→saltos reactivos bilaterales

→unilaterales

Carrera progresiva

→trote suave

→carrera continua

→cambios de ritmo

→sprint al 80%

→sprint máximo

Entrenamiento de fuerza con velocidad (squat jump, step-up explosivo).

Continuación de carga tendinosa pesada 2×/semana como mantenimiento [1].

Criterios para avanzar

EVA durante actividad deportiva ≤ 3/10.

LSI en CMJ y SLH ≥ 85%.

VISA-P ≥ 75/100.

Tolerancia a 3 sesiones de deporte específico/semana.

Fase 4: Retorno al rendimiento y prevención de recaídas

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Retorno pleno al deporte de competición.

Mantener capacidad tendinosa a largo plazo.

Minimizar riesgo de recaída.

Intervenciones clave

Volumen deportivo completo con monitorización del dolor (NRS ≤ 2/10 durante y ≤ 0/10 al día siguiente).

Mantenimiento de ejercicio resistido tendinoso con cargas externas (≥ 2×/semana no consecutivos) [1].

Estrategia de load management durante períodos de alta carga competitiva.

VISA-P como herramienta de seguimiento: puntuaciones ≥ 82 se asocian a recuperación subjetiva a largo plazo [15].

Criterios para avanzar

VISA-P ≥ 80/100.

EVA = 0/10 durante y después de competición.

LSI ≥ 90% en tests de salto.

Participación en 4 semanas de entrenamiento completo sin recaída.

Terapia Manual y Modalidades

Ejercicio excéntrico en rampa (Eccentric Exercise Therapy, EET)

Aunque superado en eficacia por el protocolo PTLE [11], el ejercicio excéntrico en sentadilla unilateral sobre rampa a 25° sigue siendo una intervención de referencia por su amplio respaldo histórico y accesibilidad. Se aplica especialmente en la fase 2 cuando no se dispone de equipamiento para carga lenta progresiva completa. Protocolo estándar: 3 series × 15 repeticiones de sentadilla unilateral excéntrica sobre tabla a 25°, 2 veces/día, incrementando carga externa (mochila, chaleco) cuando el dolor EVA se mantiene < 3/10 [23]. Su mecanismo reside en la estimulación de la síntesis de colágeno mediante deformación tendinosa controlada. Evidencia de respaldo cualitativo [4][23]; el PTLE resulta superior a las 24 semanas [11], por lo que el EET se considera segunda opción dentro del continuum de carga.

Técnicas de tejido blando (masaje transverso profundo / movilización de tejido blando)

Indicadas en las fases 1–2 como complemento del ejercicio para modular el dolor y mejorar la tolerancia a la carga. El masaje transverso profundo (Cyriax) sobre el polo inferior de la rótula y la unión osteotendinosa proximal puede aplicarse en sesiones de 3–5 min, con intensidad tolerable, antes de la sesión de ejercicio. La revisión sistemática con metaanálisis de Ragone et al. [24] incluye la combinación de técnicas manuales de tejido blando con ejercicio excéntrico, mostrando mejoría media de función (60% en VISA-P) y reducción de dolor (media 2 puntos en VAS) en el grupo experimental. Sin embargo, la mitad de los estudios no mostró diferencias significativas entre grupos, por lo que la recomendación es su uso como complemento —no sustituto— del ejercicio progresivo [24]. Integración con fases: complemento de la Fase 1 y principio de la Fase 2.

Stretching de cuádriceps

El estiramiento estático de cuádriceps antes y después del ejercicio de carga se incluye en protocolos combinados con electrólisis percutánea o punción seca con resultados favorables [24]. La evidencia disponible señala evidencia limitada o conflictiva sobre la flexibilidad de cuádriceps como factor de riesgo modificable [2], pero el estiramiento persiste como intervención de bajo riesgo con potencial beneficio sobre la tensión en el tendón durante la carga. Aplicación: 3–5 series de 30–60 s de estiramiento estático de cuádriceps en bipedestación o decúbito prono, integrado en el calentamiento y el retorno a la calma de la sesión de carga.

Ondas de choque extracorpóreas (ESWT)

Indicadas como tratamiento complementario cuando el ejercicio terapéutico no produce cambios clínicamente relevantes tras 12 semanas [10]. La revisión sistemática de Korakakis et al. [9] proporciona evidencia de nivel moderado que indica que la ESWT focalizada no es superior al placebo-ESWT en el corto y medio plazo en TR. No obstante, evidencia de nivel bajo sugiere que la ESWT es superior al tratamiento conservador de control en el largo plazo para TR [9]. Parámetros habituales en la práctica clínica para TR: ESWT radial o focalizada, 1500–2000 impactos/sesión, 2000–4 bar (radial) o 0.08–0.25 mJ/mm² (focalizada), frecuencia 4–8 Hz, 3–5 sesiones con intervalo semanal. La ESWT no debe sustituir el ejercicio terapéutico progresivo; se integra como adyuvante en fase 2–3 cuando la respuesta al ejercicio es subóptima [9][10]. La evidencia es de calidad moderada-baja y los protocolos óptimos no están plenamente consolidados [9].

Vendaje neuromuscular / Taping infrarrotuliano

El taping patelar (taping de McConnell o Kinesiotaping infrarrotuliano) puede emplearse en fases 1–2 como estrategia de manejo sintomático durante la actividad. Reduce la carga compresiva relativa en el polo inferior y puede mejorar la tolerancia al ejercicio a corto plazo. La evidencia disponible en la bibliografía entregada no respalda directamente su eficacia en TR con estudios específicos; su uso se basa en consenso clínico y analogía con su aplicación en dolor patelofemoral [10][23]. Se recomienda como medida de apoyo temporal, no como intervención principal.

Ortesis y modificación del calzado

En atletas con factores de riesgo identificables (menor dorsiflexión de tobillo, mayor carga de entrenamiento), la corrección mediante plantillas con cuña de talón puede reducir la tensión en el tendón al disminuir el momento extensor de rodilla en actividades de salto. La limitación en dorsiflexión de tobillo figura como factor de riesgo potencialmente modificable con evidencia limitada [2]. Integración: valorar en fases 1–2 cuando exista restricción de dorsiflexión de tobillo < 35° en la prueba de lunge, como medida transitoria mientras se trabaja la movilidad.

Diatermia / Radiofrecuencia (Tecarterapia)

Su uso como modalidad adyuvante para modular el proceso tisular en tendinopatía crónica es habitual en la práctica clínica. La evidencia disponible en las referencias entregadas no contiene estudios específicos sobre diatermia en TR. Su empleo como complemento previo al ejercicio (para mejorar la viscoelasticidad tisular y la tolerancia al estiramiento en fase 2) se apoya en consenso clínico. No debe sustituir el ejercicio progresivo. Si se emplea, combinar con la sesión de carga tendinosa como preparación tisular.

Técnicas Invasivas

Punción Seca (Dry Needling, DN)

ParámetroValor/Especificación
Parámetro:Diana anatómicaValor/Especificación:Zona hipovascular/hipoecoica del tendón rotuliano (polo inferior, inserción proximal) y puntos gatillo del vasto medial o recto femoral si coexisten
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor/Especificación:Recomendable para diana tendinosa; puede ser por palpación directa en músculo
Parámetro:Calibre de agujaValor/Especificación:0.25–0.32 mm × 40–50 mm
Parámetro:Frecuencia de sesionesValor/Especificación:1–2 veces/semana, 8 semanas (combinada con ejercicio excéntrico)
Parámetro:Integración con ejercicioValor/Especificación:Siempre combinada con EE o PTLE; no se recomienda como monoterapia
Parámetro:ContraindicacionesValor/Especificación:Trastornos de coagulación, anticoagulación, gestación local, infección activa, alergia a metales

La punción seca combinada con ejercicio excéntrico produjo mejoras significativas en VISA-P y EVA entre el pretest y posttest (p ≤ 0.05), sin diferencias estadísticamente significativas frente al grupo control (EE + aguja sham) ni frente al grupo PNE a 10 y 22 semanas [12]. El grupo DN mostró una mejora específica en potencia excéntrica de salto (p = 0.021) y correlación moderada entre mejora funcional (VISA-P) y mejora en fuerza concéntrica y potencia excéntrica en CMJ y SJ [25]. Estos resultados sugieren que la punción seca aporta valor complementario al ejercicio —particularmente en rendimiento neuromuscular— pero no es superior al ejercicio aislado como tratamiento del dolor y la discapacidad en TR [12][24][25].


EPI y Neuromodulación Percutánea

Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en este cuadro pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.

ParámetroValor/Especificación
Parámetro:Diana anatómicaValor/Especificación:Zona degenerativa/hipoecoica del tendón rotuliano en polo inferior (inserción osteotendinosa proximal); en caso de componente miofascial asociado, unión miotendinosa del recto femoral o vasto medial
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor/Especificación:Sí, obligatorio para diana tendinosa. Abordaje longitudinal o transversal con aguja visible en tiempo real en la zona hipoecoica. Para componente muscular (NMP), ecoguiado recomendable
Parámetro:Calibre de agujaValor/Especificación:0.30–0.40 mm × 40–60 mm para tendón rotuliano (estructura superficial-media); 0.25–0.30 mm para neuromodulación de ramas nerviosas periarticulares
Parámetro:Intensidad (EPI)Valor/Especificación:EPI clásica en tendón: 3–6 mA, 3 aplicaciones de 3 s (protocolo 3:3:3). Variantes de baja intensidad para estructuras adyacentes (grasa de Hoffa, músculo): 1.5 mA, 3 s (protocolo 1.5:3:3) [27]. Neuromodulación percutánea: 1–2 mA continuo o en trenes de impulso
Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsosValor/Especificación:EPI tendón: 3 impulsos de 3 s por sesión en patrón de rastrillo sobre zona degenerativa [27]. Puede incrementarse a 5 impulsos en tendones con área hipoecoica extensa
Parámetro:Frecuencia de sesionesValor/Especificación:1–2 veces/semana; ciclo de 4–8 sesiones según respuesta clínica [24][26]
Parámetro:Integración con ejercicioValor/Especificación:Complementa —no sustituye— el ejercicio excéntrico o PTLE. La sesión de EPI se realiza el mismo día o el día previo al ejercicio de carga; seguir con rehabilitación activa inmediata o diferida 24–48 h según tolerancia
Parámetro:Contraindicaciones / precaucionesValor/Especificación:Gestación, marcapasos o dispositivos electrónicos implantados, alteraciones de la coagulación, anticoagulación, infección activa local, alergia a metales, neoplasia conocida en zona de aplicación

La diana principal para la EPI en TR es la zona degenerativa del polo inferior rotuliano, identificable ecográficamente como área hipoecoica con posible señal Doppler (neovascularización). El mecanismo de acción propuesto es la inducción de una respuesta inflamatoria controlada por electrólisis galvánica que facilita la remodelación del colágeno patológico y la repoblación celular. Estudios in vitro en cadáver han descartado el efecto térmico como mecanismo de acción, incluso con protocolos de 3 mA durante 3 s en tendón rotuliano, grasa infrarrotuliana y músculo (no se encontraron cambios significativos de temperatura en ninguno de los tejidos) [27], lo que apoya un mecanismo electroquímico puro.

La revisión sistemática de Pirri et al. [26] concluye que la electrólisis percutánea (PE/EPI) es prometedora para reducir dolor y mejorar función en trastornos musculoesqueléticos, especialmente combinada con ejercicio, si bien los protocolos no están estandarizados y la evidencia presenta inconsistencias metodológicas. En TR específicamente, el RCT de López-Royo et al. [12] comparó PNE + EE frente a DN + EE y frente a EE + aguja sham: los tres grupos mostraron mejoras significativas en VISA-P y EVA (p ≤ 0.05), sin diferencias significativas entre grupos a 10 ni a 22 semanas. Los cambios clínicos no se asociaron a cambios estructurales ecográficos. Ragone et al. [24] incluyen la electrólisis percutánea entre las técnicas con perfil favorable al combinarla con ejercicio excéntrico (mejora media del 60% en VISA-P), con recomendación de 2 sesiones/semana durante 8 semanas.

En la práctica clínica, la EPI/PNE en TR se integra preferentemente en la Fase 2 (carga isotónica progresiva), aplicando el protocolo tendinoso ecoguiado en la zona hipoecoica antes o tras la sesión de ejercicio de carga, con monitorización del VISA-P cada 3–4 sesiones para ajustar la respuesta.

Referencias Bibliográficas

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