La tendinopatía del supraespinoso es una patología degenerativa-reactiva del tendón del músculo supraespinoso, componente del manguito rotador, caracterizada por dolor en el hombro, alteración funcional y cambios en la estructura del tendón (desorganización fibrilar, hipervascularización, cambios en la ecogenicidad y grosor tendinoso) [25]. Se engloba dentro de los trastornos del manguito rotador y constituye una de las causas más frecuentes de dolor de hombro en la población general y deportiva [12, 13].
Biomecánicamente, el supraespinoso actúa como depresor de la cabeza humeral y abductor del hombro en el plano escapular, siendo fundamental para la centralización glenohumeral durante los movimientos elevados del brazo. El espacio subacromial —comprendido entre el arco coracoacromial y la cara superior del tendón— es el nicho anatómico donde se produce el proceso de carga mecánica repetitiva. La combinación de:
...da lugar a un proceso de degeneración tendinosa con o sin calcificación [2, 12]. El ángulo crítico del hombro (CSA) es un parámetro radiológico que refleja la geometría acromial y glenohumeral: valores superiores a 35° se asocian con mayor riesgo de rotura del manguito [17]. Las guías clínicas actuales encuadran esta patología dentro de un espectro continuo que incluye tendinopatía sin calcificación, tendinopatía calcificante y roturas parciales o de espesor total [12, 13].
La presentación clínica es variable en función del estadio y la cronicidad [12, 13]:
El perfil del paciente típico incluye adultos de mediana edad (40-60 años), trabajadores con demandas overhead, deportistas de lanzamiento o natación, y personas con sedentarismo o historia de sobrecarga repetitiva [12, 13, 15].
Antes de iniciar el abordaje fisioterapéutico, es imperativo descartar las siguientes situaciones que requieren derivación médica urgente o prioritaria [7, 12, 13]:
| Patología | Hallazgos clave diferenciadores | Prueba diagnóstica de referencia |
|---|---|---|
| Patología:Rotura parcial del supraespinoso | Hallazgos clave diferenciadores:Debilidad más marcada, dolor a la resistencia, hallazgos ultrasonográficos o por RM de discontinuidad parcial del tendón | Prueba diagnóstica de referencia:RM 3T o ecografía dinámica [18, 21] |
| Patología:Rotura de espesor total del supraespinoso | Hallazgos clave diferenciadores Drop arm positivo, pseudoparálisis, debilidad severa en abducción. CSA > 35° en radiografía con Sn: 71%, Sp: 77% [17]. | Prueba diagnóstica de referencia:RM 3T (excelente precisión para roturas completas) [18] |
| Patología:Tendinopatía calcificante | Hallazgos clave diferenciadores:Calcificación visible en radiografía simple, episodios de dolor agudo intenso durante fase de reabsorción | Prueba diagnóstica de referencia:Radiografía anteroposterior + ecografía |
| Patología:Radiculopatía cervical C5-C6 | Hallazgos clave diferenciadores:Dolor irradiado en dermátoma, parestesias en brazo/antebrazo, hipoestesia, déficit de reflejos bicipital/braquiorradial, test de Spurling positivo | Prueba diagnóstica de referencia:Electromiografía, RM cervical |
| Patología:Lesión del nervio supraescapular | Hallazgos clave diferenciadores:Atrofia del supraespinoso e infraespinoso, debilidad en abducción y rotación externa, dolor profundo en fosa supraespinosa | Prueba diagnóstica de referencia:EMG/electroneurografía, ecografía del nervio |
| Patología:Síndrome de Parsonage-Turner (amiotrofia neurálgica) | Hallazgos clave diferenciadores:Inicio agudo con dolor intenso seguido de déficit motor, afectación pluritendinosa, patrón electromiográfico específico | Prueba diagnóstica de referencia:EMG, RM neurográfica |
| Patología:Patología del tendón de la porción larga del bíceps (PLB) | Hallazgos clave diferenciadores Dolor en corredera bicipital, Speed y Yergason positivos. Ecografía: alta Sn y Sp para patología de PLB [19]. | Prueba diagnóstica de referencia:Ecografía dinámica, RM |
| Patología:Capsulitis adhesiva | Hallazgos clave diferenciadores:Limitación del ROM pasivo en todos los planos (patrón capsular), historia de rigidez progresiva | Prueba diagnóstica de referencia:Exploración física (ROM pasivo), RM |
| Patología:Artropatía glenohumeral | Hallazgos clave diferenciadores:Crepitación articular, pérdida de ROM pasivo global, historia de artropatía previa | Prueba diagnóstica de referencia:Radiografía, RM |
| Patología:Inestabilidad glenohumeral | Hallazgos clave diferenciadores:Edad joven, hiperlaxitud, historia de luxaciones, aprehensión anterior/posterior | Prueba diagnóstica de referencia:Tests de inestabilidad, RM |
| Patología:Síndrome acromioclavicular | Hallazgos clave diferenciadores:Dolor a la palpación de la AC, cross-body test positivo, sin arco doloroso clásico | Prueba diagnóstica de referencia:Radiografía AC, infiltración diagnóstica |
Ningún test clínico aislado tiene precisión diagnóstica suficiente para confirmar o descartar de forma definitiva la tendinopatía o rotura del supraespinoso. La evidencia recomienda el uso de combinaciones de tests y, cuando los hallazgos son equívocos, la confirmación por imagen [16, 21].
Empty-Can Test (Jobe Test)
Full-Can Test
Neer Sign
El marco general sigue los principios de gestión de carga progresiva (load management) y ejercicio terapéutico dosificado como base del tratamiento, respaldados por las guías de práctica clínica más recientes [12, 13] y la evidencia sobre dosificación del ejercicio resistido en tendinopatías [2]. La educación del paciente sobre la naturaleza de la patología, el manejo del dolor y la carga es un componente transversal en todas las fases [13].
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Reducir dolor en reposo y con actividades básicas. Educar al paciente sobre la patología y el proceso de recuperación. Identificar y modificar las cargas provocadoras. | Intervenciones clave Educación activa: naturaleza del dolor en tendinopatía, manejo de la carga, ergonomía postural. Modificación de actividades provocadoras (reducción relativa, no reposo absoluto) siguiendo el principio P.E.A.C.E. & L.O.V.E. Ejercicios isométricos del supraespinoso y manguito rotador (abducción en plano escapular a 60°-70°, rotación externa, 3-5 series × 45-60 s, 5 días/semana) para analgesia inmediata y mantenimiento de la vía neuromuscular. Terapia manual suave (movilizaciones glenohumerales grado I-II) si contribuye al control del dolor. | Criterios para avanzar EVA en reposo ≤ 2/10. EVA durante ejercicio isométrico ≤ 3/10. Ausencia de dolor nocturno significativo. Capacidad para realizar ejercicios isométricos sin exacerbación > 24 h. |
P.E.A.C.E. & L.O.V.E. — Aplicación en Fase 1:
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Introducir carga isotónica progresiva sobre el tendón. Restaurar fuerza en abducción y rotación externa. Mejorar control motor escapular y glenohumeral. | Intervenciones clave Ejercicio resistido isotónico excéntrico-concéntrico del supraespinoso y manguito rotador completo: abducción en plano escapular con banda elástica o mancuerna, rotación externa resistida (0°-45°), rotación interna controlada. Dosificación: cargas moderadas-altas con resistencia externa adicional a peso corporal (mayor eficacia según [2]), frecuencia menor a diaria (cada 48-72 h), 3-4 series × 8-15 repeticiones. Ejercicios de estabilización escapular: serrato anterior, trapecio inferior. Terapia manual complementaria (movilización glenohumeral, movilización acromioclavicular, thrust cervical/torácico si hay restricción segmentaria). | Criterios para avanzar EVA durante ejercicio isotónico ≤ 3/10. Sin exacerbación persistente > 24 h post-sesión. Fuerza en abducción en plano escapular ≥ 70% del lado contralateral (dinamometría). ROM activo de elevación > 150°. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Progresar hacia cargas funcionales y específicas del gesto deportivo o laboral. Consolidar la estabilización dinámica glenohumeral. Reducir el riesgo de recidiva. | Intervenciones clave Ejercicio pliométrico lanzamiento contra pared con balón medicinal. Progresión de carga →ejercicio resistido pesado →gestos funcionales con resistencia →gestos específicos de la actividad deseada Trabajo de propiocepción glenohumeral en cadena cinética cerrada. Fortalecimiento de cadena cinética completa (core, cadera, extremidad superior). Entrenamiento sensoriomotor en superficies inestables. Control postural dinámico overhead progresivo. | Criterios para avanzar EVA ≤ 2/10 durante toda la fase. Fuerza en abducción ≥ 90% del lado contralateral. DASH ≤ 20 puntos o SPADI ≤ 20 puntos. Capacidad para realizar el gesto específico de la actividad sin dolor. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Retorno completo a la actividad deportiva o laboral. Mantener la capacidad de carga tendinosa a largo plazo. Prevención de recidiva. | Intervenciones clave Programa de mantenimiento de ejercicio resistido 2-3 días/semana (no retirarlo al alta). Retorno gradual a la actividad →intensidad reducida al 50% →75% →100% en semanas sucesivas según tolerancia Adaptaciones ergonómicas laborales si procede. Plan de auto-gestión de reagudizaciones. | Criterios para avanzar Retorno completo a la actividad prevista sin dolor. DASH < 10 puntos o SPADI < 10 puntos. Mantenimiento de los gains de fuerza y ROM durante al menos 4 semanas. |
Indicada a lo largo de todas las fases del tratamiento, especialmente en las fases 1 y 2, como complemento al ejercicio terapéutico — no como sustituto. La evidencia respalda su integración con el ejercicio con una recomendación fuerte [10].
Técnica operativa: Las movilizaciones glenohumerales se aplican en grados I-II (Maitland) en fase aguda para control del dolor, progresando a grado III-IV en fase subaguda para recuperar rango de movimiento. Deslizamiento posteroanterior y caudal de la cabeza humeral en posiciones de relajación capsular (ligera flexión y abducción). Movilizaciones específicas del complejo escapulotorácico (movilización pasiva escapular en rotación superior, inclinación posterior) para abordar la disfunción de ritmo escapulohumeral. Si existe restricción segmentaria cervicotorácica asociada, incluir manipulaciones o movilizaciones de alta velocidad en C5-T4 según hallazgo clínico.
Mecanismo: Modulación del dolor por vías neurofisiológicas (inhibición segmentaria y suprasegmentaria), restauración de la artrocinemática glenohumeral y mejora del reclutamiento neuromuscular del manguito rotador.
Integración con el plan: Aplicar terapia manual antes del ejercicio en fases 1-2 para facilitar el rango y reducir el dolor durante la sesión. En fases 3-4, como herramienta puntual ante restricciones residuales de movilidad. No sustituye el ejercicio progresivo [1, 10].
Respaldada por [1, 10]: metaanálisis y revisiones sistemáticas que muestran efectos similares a la inyección de corticosteroide a largo plazo, con recomendación fuerte para su integración como terapia adicional al ejercicio.
Indicadas principalmente en tendinopatía del supraespinoso con o sin calcificación, especialmente cuando el paciente no responde adecuadamente al ejercicio terapéutico tras 6-8 semanas [5]. Considerar particularmente en tendinopatía calcificante como modalidad de segunda línea o coadyuvante.
Técnica / Parámetros: La evidencia disponible incluye estudios con dosis entre 0.2 mJ/mm² (baja energía) y superiores a 0.4 mJ/mm² (alta energía). Los protocolos habituales en los ensayos revisados utilizan sesiones múltiples. Los datos disponibles no permiten definir un único protocolo óptimo — la heterogeneidad de dosis en los estudios es notable [5]. En clínica se utilizan habitualmente 3-5 sesiones, una por semana, con cabezal enfocado o radial según disponibilidad y zona diana.
Mecanismo: Promueve la neovascularización, estimula la respuesta reparativa del tenocito, puede facilitar la fragmentación y reabsorción del depósito cálcico en la tendinopatía calcificante.
Integración con el plan: Modalidad complementaria en fase 2-3, no sustitutiva del ejercicio. Puede combinarse con el programa de carga progresiva. Los estudios incluidos muestran mejoría media del dolor de 0.78 puntos en una escala 0-10 frente a placebo, aunque sin alcanzar la diferencia mínima clínicamente importante de 1.5 puntos en la mayoría de los análisis [5].
Respaldo en evidencia: Evidencia de moderada calidad para mejora del dolor y función frente a placebo, sin diferencias en subgrupos con o sin calcificación [5]. Recomendación cautelosa — comunicar al paciente la incertidumbre sobre la magnitud del beneficio clínico.
Indicada en fase subaguda y crónica. La evidencia disponible señala que el tratamiento de hipertermia (calentamiento cutáneo a 38-40 °C) produjo un efecto de gran tamaño en la reducción del dolor y la discapacidad frente a ultrasonidos o ejercicios pendulares en atletas con tendinopatía del supraespinoso [8].
Técnica / Parámetros: Aplicación de calor profundo sobre la región del supraespinoso hasta alcanzar temperatura tisular objetivo de 38-40 °C. Los parámetros de potencia, tiempo de aplicación y número de sesiones deben ajustarse al equipo disponible. Puede utilizarse diatermia de onda corta, microondas o radiofrecuencia según el equipo clínico.
Mecanismo: Mejora de la extensibilidad del colágeno, aumento de la perfusión local, efecto analgésico por modulación de nociceptores. El rango térmico de 38-40 °C en la piel es clave para el efecto terapéutico descrito [8].
Integración con el plan: Aplicar en fase 2-3 previo al ejercicio resistido para facilitar la extensibilidad tisular y reducir la sintomatología durante la sesión. No sustituye el ejercicio terapéutico.
Respaldada por [8] con evidencia de calidad moderada en población deportiva.
Aunque el ejercicio terapéutico es el eje del tratamiento (tratado en profundidad en fases_tratamiento), merece señalar que el ejercicio excéntrico aislado no es superior al ejercicio convencional (concéntrico-excéntrico) para la tendinopatía del supraespinoso [14]. Ambas modalidades producen mejoras significativas en función (Constant-Murley) y dolor (VAS) a las 26 semanas. Lo más relevante es la progresión de la carga con resistencia externa adicional (mayor eficacia que ejercicio con solo peso corporal) y la frecuencia menor a diaria (cada 48-72 h), que permiten mayor estímulo mecanotransductor y recuperación adecuada [2, 14].
Mencionados en los estudios disponibles, con evidencia de baja calidad. Para la tendinopatía del supraespinoso sin calcificación, los ultrasonidos terapéuticos no ofrecen beneficio clínicamente relevante adicional cuando se combinan con otras intervenciones de fisioterapia [11]. Su uso como modalidad aislada no está respaldado. En la tendinopatía calcificante, existe evidencia de baja calidad de beneficio a corto plazo frente a placebo (6 semanas), aunque las diferencias no se mantienen a los 9 meses [11].
Conclusión de uso: No priorizar como modalidad clave. Si se usa en tendinopatía calcificante como complemento a corto plazo (3-5 semanas, 3-5 sesiones/semana), comunicar al paciente las limitaciones de la evidencia. No usar como sustituto del ejercicio [10, 11].
Datos disponibles muestran que el kinesiotaping tiene poca o ninguna diferencia frente a la terapia manual sola en pacientes con patología del manguito rotador [1]. Puede utilizarse como herramienta de descarga sintomática puntual (técnica inhibitoria sobre el supraespinoso, corrección escapular) durante las fases iniciales del tratamiento, especialmente en el período nocturno o durante actividades provocadoras, pero no debe ser una intervención prioritaria.
Respaldo en evidencia: Limitado; sin beneficio clínico relevante demostrado sobre otras intervenciones activas [1].
La evidencia disponible es de muy baja calidad para el TENS en patología del manguito rotador y no permite concluir superioridad sobre infiltración de corticosteroide ni sobre otras intervenciones activas [11]. Las guías de práctica clínica revisadas [7, 9, 10] no recomiendan el TENS, la electroterapia pulsada (PEMF) ni el láser como intervenciones de primera línea. Su uso como complemento analgésico a corto plazo en fases agudas puede considerarse de forma puntual, siempre supeditado al ejercicio terapéutico como eje principal.
La punción seca de puntos gatillo activos en el supraespinoso y musculatura periescapular asociada (infraespinoso, subescapular, trapecio superior, elevador de la escápula) es una técnica con uso clínico habitual en esta patología.
| Parámetro | Valor/Especificación |
|---|---|
| Parámetro:Diana anatómica | Valor/Especificación:Puntos gatillo activos del supraespinoso (porción media del vientre muscular, fosa supraespinosa), infraespinoso, y musculatura periescapular asociada |
| Parámetro:Abordaje | Valor/Especificación:Palpación manual guiada; ecoguiado cuando la diana es profunda o próxima a estructuras neurovasculares |
| Parámetro:Calibre de aguja | Valor/Especificación:0.25–0.30 mm × 40–60 mm según profundidad del tejido diana |
| Parámetro:Técnica | Valor/Especificación:Pistoning con obtención de respuesta de espasmo local (REL); 3-5 punciones por punto gatillo por sesión |
| Parámetro:Frecuencia de sesiones | Valor/Especificación:1-2 sesiones/semana; 4-6 sesiones por ciclo |
| Parámetro:Integración con ejercicio | Valor/Especificación:Complemento de la fase 1-2; no sustituye el ejercicio progresivo |
| Parámetro:Contraindicaciones | Valor/Especificación:Trastornos de la coagulación, anticoagulación, infección local, alergia a metales, gestación (en zonas contraindicadas), rechazo del paciente |
La red metaanálisis de Lazzarini et al. [26] identifica la combinación de ejercicios de hombro y escapulares con punción seca de puntos gatillo (trigger point dry needling) como una de las intervenciones con mayor eficacia sobre dolor y función al final del tratamiento para la tendinopatía del manguito rotador. El estudio de Rodríguez-Huguet et al. [27] mostró que ambas intervenciones (punción seca y electrólisis percutánea), combinadas con ejercicio excéntrico, produjeron mejoras significativas en dolor y ROM, aunque con ventaja de la EPI a largo plazo.
Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en este cuadro pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.
| Parámetro | Valor/Especificación |
|---|---|
| Parámetro:Diana anatómica | Valor/Especificación:Porción degenerada del tendón del supraespinoso (zona hipovascular, 1-2 cm proximal a la inserción en el tubérculo mayor); en caso de PNS, nervio supraescapular (escotadura supraescapular o escinoidal) |
| Parámetro:Abordaje ecoguiado | Valor/Especificación:Sí — obligatorio. Guía en tiempo real para localización precisa de la zona tendinosa alterada (hipoecogenicidad, hipervascularización al Doppler) y del nervio supraescapular para la neuromodulación percutánea |
| Parámetro:Calibre de aguja | Valor/Especificación:EPI: 0.30–0.40 mm en el cuerpo tendinoso. PNS (neuromodulación): 0.25–0.32 mm para abordaje perineural del nervio supraescapular |
| Parámetro:Intensidad (EPI) | Valor/Especificación:EPI clásica intratisular: 3–6 mA galvánicos. Variantes de baja intensidad: 0.5–1 mA. Los estudios de Góngora-Rodríguez et al. [24, 25] utilizaron el protocolo PE+PNS con 4 sesiones semanales |
| Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsos | Valor/Especificación:3–5 impulsos de 3–5 s por zona diana por sesión, en patrón rastrillo ecoguiado sobre el área de degeneración tendinosa [24, 25] |
| Parámetro:Frecuencia de sesiones | Valor/Especificación:1 sesión/semana; ciclo de 4 sesiones, respaldado por [24, 25] |
| Parámetro:Integración con ejercicio | Valor/Especificación:Combinada con programa de ejercicio excéntrico (3 series × 10 repeticiones × 3 ejercicios, dos veces al día durante las 4 semanas) — el ejercicio es parte integral del protocolo, no adjunto [24, 25] |
| Parámetro:Contraindicaciones / precauciones | Valor/Especificación:Gestación, marcapasos o dispositivos implantados, trastornos de la coagulación o anticoagulación, infección local, alergia a metales, piel dañada en zona de punción |
Diana y abordaje ecoguiado paso a paso:
El paciente se posiciona en decúbito lateral o sedestación con el hombro en posición de relajación (ligera abducción). Con el transductor lineal de alta frecuencia (10-18 MHz), se localiza el tendón del supraespinoso en el eje largo (visión longitudinal desde la fosa supraespinosa hasta la inserción en el tubérculo mayor) y en el eje corto. Se identifica la zona de mayor alteración ecográfica (hipoecogenicidad, pérdida de la arquitectura fibrilar, hipervascularización al power Doppler) habitualmente en la zona crítica a 1-2 cm de la inserción. La aguja se introduce en plano (in-plane) bajo visión ecográfica directa, posicionando la punta en la zona diana. La corriente galvánica se aplica en impulsos controlados. A continuación, o en la misma sesión, se puede realizar la neuromodulación percutánea (PNS) sobre el nervio supraescapular localizando la escotadura supraescapular con el transductor y abordando el nervio de forma perineural [24, 25].
Evidencia disponible:
Dos ensayos clínicos aleatorizados de Góngora-Rodríguez et al. [24, 25] evaluaron el protocolo PE+PNS+EE frente a TENS+US+EE (fisioterapia convencional) en pacientes con tendinopatía del supraespinoso. El grupo PE+PNS+EE mostró mejoras significativas y con tamaños de efecto medianos-grandes en dolor (NPRS), ROM, umbral de dolor a la presión (PPT), discapacidad (DASH, SPADI), fuerza, amplitud electromiográfica y características ecográficas del tendón (ecogenicidad, grosor, hipervascularización) en todos los seguimientos (post-tratamiento, 12 y 24 semanas) frente al grupo convencional [24, 25]. La red metaanálisis de Lazzarini et al. [26] identifica la combinación de ejercicio con electrólisis percutánea como una de las intervenciones más eficaces sobre el dolor al final del tratamiento para la tendinopatía del manguito rotador (SMD -1.58, IC 95% -2.68 a -0.48). El estudio de Rodríguez-Huguet et al. [27] mostró superioridad de la EPI+ejercicio excéntrico frente a punción seca+ejercicio excéntrico en el control del dolor a un año de seguimiento (p = 0.002).
Integración con las fases de tratamiento:
El protocolo PE+PNS se integra preferentemente en las fases 1-2, coincidiendo con la introducción del ejercicio excéntrico-concéntrico. Las 4 sesiones semanales de EPI/PNS actúan como estímulo biológico de reparación del tejido tendinoso degenerado, mientras el programa de ejercicio simultáneo proporciona la carga mecanotransductora necesaria para la remodelación del colágeno. No debe plantearse como monoterapia; su eficacia documentada es en combinación con el ejercicio [24, 25, 27].
Metaanálisis 1. Page MJ, et al. Manual therapy and exercise for rotator cuff disease. Cochrane Database Syst Rev. 2016. PMID: 27283590 doi:10.1002/14651858.CD012224
Metaanálisis 2. Pavlova AV, et al. Effect of resistance exercise dose components for tendinopathy management: a systematic review with meta-analysis. Br J Sports Med. 2023. PMID: 37169370 doi:10.1136/bjsports-2022-105754
Metaanálisis 3. Lapner P, et al. Treatment of rotator cuff tears: a systematic review and meta-analysis. J Shoulder Elbow Surg. 2022. PMID: 34906681 doi:10.1016/j.jse.2021.11.002
Metaanálisis 4. Karjalainen TV, et al. Surgery for rotator cuff tears. Cochrane Database Syst Rev. 2019. PMID: 31813166 doi:10.1002/14651858.CD013502
Metaanálisis 5. Surace SJ, et al. Shock wave therapy for rotator cuff disease with or without calcification. Cochrane Database Syst Rev. 2020. PMID: 32128761 doi:10.1002/14651858.CD008962.pub2
Metaanálisis 6. Brindisino F, et al. Rotator cuff repair vs. nonoperative treatment: a systematic review with meta-analysis. J Shoulder Elbow Surg. 2021. PMID: 34020002 doi:10.1016/j.jse.2021.04.040
Revisión sistemática 7. Lowry V, et al. A Systematic Review of Clinical Practice Guidelines on the Diagnosis and Management of Various Shoulder Disorders. Arch Phys Med Rehabil. 2024. PMID: 37832814 doi:10.1016/j.apmr.2023.09.022
Revisión sistemática 8. Liaghat B, et al. Diagnosis, prevention and treatment of common shoulder injuries in sport: grading the evidence - a statement paper commissioned by the Danish Society of Sports Physical Therapy (DSSF). Br J Sports Med. 2023. PMID: 36261251 doi:10.1136/bjsports-2022-105674
Revisión sistemática 9. Doiron-Cadrin P, et al. Shoulder Rotator Cuff Disorders: A Systematic Review of Clinical Practice Guidelines and Semantic Analyses of Recommendations. Arch Phys Med Rehabil. 2020. PMID: 32007452 doi:10.1016/j.apmr.2019.12.017
Revisión sistemática 10. Pieters L, et al. An Update of Systematic Reviews Examining the Effectiveness of Conservative Physical Therapy Interventions for Subacromial Shoulder Pain. J Orthop Sports Phys Ther. 2020. PMID: 31726927 doi:10.2519/jospt.2020.8498
Revisión sistemática 11. Page MJ, et al. Electrotherapy modalities for rotator cuff disease. Cochrane Database Syst Rev. 2016. PMID: 27283591 doi:10.1002/14651858.CD012225
Guía clínica 12. Desmeules F, et al. Rotator Cuff Tendinopathy Diagnosis, Nonsurgical Medical Care, and Rehabilitation: A Clinical Practice Guideline. J Orthop Sports Phys Ther. 2025. PMID: 40165544 doi:10.2519/jospt.2025.13182
Guía clínica 13. Lafrance S, et al. Diagnosing, Managing, and Supporting Return to Work of Adults With Rotator Cuff Disorders: A Clinical Practice Guideline. J Orthop Sports Phys Ther. 2022. PMID: 35881707 doi:10.2519/jospt.2022.11306
RCT 14. Dejaco B, et al. Eccentric versus conventional exercise therapy in patients with rotator cuff tendinopathy: a randomized, single blinded, clinical trial. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2017. PMID: 27351548 doi:10.1007/s00167-016-4223-x
Estudio observacional 15. Hopewell S, et al. Progressive exercise compared with best practice advice, with or without corticosteroid injection, for the treatment of patients with rotator cuff disorders (GRASP): a multicentre, pragmatic, 2 × 2 factorial, randomised controlled trial. Lancet. 2021. PMID: 34265255 doi:10.1016/S0140-6736(21)00846-1
Metaanálisis 16. Lädermann A, et al. Reliable diagnosis of posterosuperior rotator cuff tears requires a combination of clinical tests. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2021. PMID: 32725446 doi:10.1007/s00167-020-06136-9
Metaanálisis 17. Song JG, et al. High performance of critical shoulder angle for diagnosing rotator cuff tears on radiographs. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2019. PMID: 30367198 doi:10.1007/s00167-018-5247-1
Metaanálisis 18. McGarvey C, et al. Diagnosis of rotator cuff tears using 3-Tesla MRI versus 3-Tesla MRA: a systematic review and meta-analysis. Skeletal Radiol. 2016. PMID: 26634253 doi:10.1007/s00256-015-2299-x
Metaanálisis 19. Courage O, et al. Ultrasound is more reliable than clinical tests to both confirm and rule out pathologies of the long head of the biceps: a systematic review and meta-analysis. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2023. PMID: 36114842 doi:10.1007/s00167-022-07154-5
Metaanálisis 20. Lalevée M, et al. 3D imaging has good specificity but poor sensitivity for the diagnosis of pathologies of the long head of the biceps: a systematic review and meta-analysis. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2022. PMID: 35094096 doi:10.1007/s00167-022-06873-z
Estudio observacional 21. Yazigi Junior JA, et al. Supraspinatus tears: predictability of magnetic resonance imaging findings based on clinical examination. J Shoulder Elbow Surg. 2021. PMID: 33675978 doi:10.1016/j.jse.2021.02.013
Estudio observacional 22. Singer AD, et al. A comparison of saline and gadolinium shoulder MR arthrography to arthroscopy. Skeletal Radiol. 2020. PMID: 31773187 doi:10.1007/s00256-019-03338-2
Estudio observacional 23. Gilat R, et al. Recurrent rotator cuff tear: is ultrasound imaging reliable?. J Shoulder Elbow Surg. 2018. PMID: 29398398 doi:10.1016/j.jse.2017.12.017
Estudio observacional 24. Góngora-Rodríguez J, et al. Percutaneous Electrolysis, Percutaneous Peripheral Nerve Stimulation, and Eccentric Exercise for Shoulder Pain and Functionality in Supraspinatus Tendinopathy: A Single-Blind Randomized Clinical Trial. J Funct Morphol Kinesiol. 2025. PMID: 40843826 doi:10.3390/jfmk10030295
Estudio observacional 25. Góngora-Rodríguez J, et al. Structural and Functional Changes in Supraspinatus Tendinopathy through Percutaneous Electrolysis, Percutaneous Peripheral Nerve Stimulation and Eccentric Exercise Combined Therapy: A Single-Blinded Randomized Clinical Trial. Biomedicines. 2024. PMID: 38672127 doi:10.3390/biomedicines12040771
Estudio observacional 26. Lazzarini SG, et al. Comparative effectiveness of physical therapy interventions in adults with rotator cuff tendinopathy: a systematic review and network meta-analysis. Br J Sports Med. 2026. PMID: 42135016 doi:10.1136/bjsports-2025-110024
Estudio observacional 27. Rodríguez-Huguet M, et al. Effectiveness of Percutaneous Electrolysis in Supraspinatus Tendinopathy: A Single-Blinded Randomized Controlled Trial. J Clin Med. 2020. PMID: 32545583 doi:10.3390/jcm9061837
¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?