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Tendinopatía del Poplíteo

Rodilla·Actualizado 25 de marzo de 2026

Definición y Biomecánica

La tendinopatía del poplíteo (TP) es una entidad clínica caracterizada por dolor localizado en la región posterolateral de la rodilla, originado en el tendón, la unión miotendinosa o el vientre muscular del músculo poplíteo, en ausencia de rotura estructural macroscópica. Histológicamente, como toda tendinopatía crónica, se caracteriza por degeneración colagenosa, neovascularización y desorganización de la matriz extracelular (tendinosis), sin respuesta inflamatoria predominante.

Anatomía Funcional

El músculo poplíteo se origina en la cara lateral del cóndilo femoral lateral (inmediatamente anterior al ligamento colateral lateral), discurre oblicuamente en dirección inferointerna y se inserta en la cara posterior de la tibia proximal (por encima de la línea del sóleo). Forma parte del complejo posterolateral de la rodilla (CPL), junto al LCL, el tendón del bíceps femoral, la cápsula articular posterolateral y el ligamento poplíteofibular.

Biomecánica Relevante

  • Control de la rotación tibial: el poplíteo actúa como principal rotador interno de la tibia sobre el fémur (o rotador externo del fémur sobre la tibia en cadena cerrada). Genera la "desbloqueo" de la rodilla al inicio de la flexión desde extensión completa.
  • Estabilización posterolateral dinámica: resiste la traslación posterior de la tibia y el varo en combinación con el LCL y el ligamento poplíteofibular.
  • Control excéntrico en descensos y carrera: actúa de forma excéntrica durante la fase de apoyo en descensos, freno de la rotación externa tibial y control del varo de rodilla. Esta demanda excéntrica repetitiva en corredores de montaña o en superficies inclinadas explica la vulnerabilidad del tendón.
  • Mecanismo de sobrecarga: la sobrecarga acumulativa por entrenamiento en volumen o intensidad creciente, sumada a factores biomecánicos (excesivo valgo dinámico, pronación subtalar, debilidad de rotadores externos de cadera) genera microtraumatismos repetitivos que superan la capacidad de remodelación del tendón, desencadenando el proceso de tendinopatía.

Cuadro Clínico y Síntomas

Localización del dolor

  • Dolor profundo en la región posterolateral de la rodilla, a veces referido a la cara posterior del muslo distal o pantorrilla proximal.
  • El punto álgido se sitúa en la depresión entre el cóndilo femoral lateral y la cabeza del peroné, sobre la trayectoria del tendón poplíteo.

Comportamiento del dolor

  • Inicio insidioso, frecuentemente asociado a aumento brusco de carga (volumen de carrera, descensos, ciclismo con sillín bajo).
  • Dolor que empeora en descensos de escaleras o pendientes, en los primeros kilómetros de carrera ("warm-up pain") o tras sesiones prolongadas.
  • En fases iniciales el dolor cede con el calentamiento; en fases avanzadas persiste durante y tras la actividad.
  • Rigidez matutina o dolor al inicio del movimiento tras reposo prolongado.

Hallazgos funcionales

  • Limitación de la rotación tibial interna activa, especialmente en flexión de 70–90°.
  • Sensación de inestabilidad posterolateral subjetiva en terreno irregular.
  • En casos severos, cojera antálgica discreta con reducción de la fase de apoyo.

Población de riesgo

  • Corredores de montaña y trail running (especialmente en ultramaratones).
  • Ciclistas con mala alineación del pie sobre el pedal.
  • Practicantes de deportes de pivote (fútbol, baloncesto).
  • Período postoperatorio de cirugía de LCA (por alteración del CPL).

Banderas Rojas

  • Dolor nocturno espontáneo severo no mecánico, que despierta al paciente y no cede con analgesia habitual (sospecha de tumor óseo o infección).
  • Masa palpable de crecimiento rápido en hueco poplíteo o región posterolateral (quiste de Baker complicado, tumor de partes blandas, aneurisma de arteria poplítea).
  • Equimosis espontánea o hematoma extenso sin traumatismo previo relevante (trastorno de coagulación, rotura vascular).
  • Signos neurológicos distales: parestesias, hipoestesia o debilidad en territorio del nervio peroneo común o tibial posterior (compromiso del nervio poplíteo o atrapamiento).
  • Tumefacción articular caliente, eritema y fiebre (artritis séptica, artritis reactiva, gota).
  • Pérdida de peso inexplicada, fatiga intensa, historia oncológica previa (metástasis ósea).
  • Inestabilidad objetiva grado III en algún test de rotación o varo con end-feel vacío (rotura ligamentaria del CPL que requiere valoración quirúrgica).
  • Dolor a la palpación ósea intensa con incapacidad funcional severa (fractura de estrés del cóndilo femoral lateral o cabeza fibular).

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