SaudeVSaudeV
TestsDiagnósticoIniciar sesión

© 2026 SaudeV. Herramienta de apoyo al razonamiento clínico.

Aviso legalTérminos de usoPrivacidad
InicioTestsDiagnósticoEntrar
Volver/

Tendinopatía del Cuádriceps

Rodilla·Actualizado 25 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La tendinopatía del cuádriceps es una patología degenerativa-reactiva del tendón cuadricipital, caracterizada por dolor anterior de rodilla localizado en el polo superior de la rótula o en el cuerpo del tendón, asociada a disfunción en la carga. Comparte mecanismo fisiopatológico con otras tendinopatías de carga: la sobrecarga mecánica repetida supera la capacidad de reparación tisular, generando un espectro de cambios estructurales que van desde la tendinopatía reactiva hasta la degeneración tendinosa franca, con pérdida de organización del colágeno, neovascularización y engrosamiento tendinoso [17].

Biomecánicamente, el tendón cuadricipital actúa como estructura transmisora de fuerzas del mecanismo extensor de la rodilla. Las actividades que implican contracción excéntrica del cuádriceps —aterrizaje, desaceleración, salto repetido— generan picos de tensión en la unión osteotendinosa superior de la rótula, zona de máxima vulnerabilidad. Factores como mayor volumen de entrenamiento de salto, mayor peso corporal y mayor altura en el countermovement jump (CMJ) se han asociado con mayor riesgo de tendinopatía patelar, patología con la que comparte mecanismo de carga [2]. Aunque gran parte de la evidencia disponible se refiere específicamente al tendón patelar, los mecanismos de carga y los factores de riesgo son extrapolables al tendón cuadricipital dado el contexto biomecánico compartido del mecanismo extensor.

Cuadro Clínico y Síntomas

  • Dolor anterior de rodilla localizado en el polo superior rotuliano o en el cuerpo del tendón cuadricipital, de carácter mecánico y relacionado con la actividad [9].
  • Patrón de dolor típico: aparece al inicio de la actividad, puede mejorar transitoriamente con el calentamiento y reaparece o empeora al finalizar el esfuerzo o en las horas posteriores.
  • Rigidez matutina o tras periodos de inactividad prolongada.
  • Dolor a la palpación directa del tendón cuadricipital, especialmente en su porción proximal y en la inserción en el polo superior de la rótula.
  • Dolor en actividades de carga excéntrica: bajada de escaleras, sentadilla, aterrizaje tras salto, carrera en descenso.
  • Disfunción funcional progresiva que puede progresar hasta limitar la práctica deportiva. En atletas con tendinopatía patelar crónica (mecanismo análogo), el seguimiento a 5 años muestra que aproximadamente el 24% no se recupera satisfactoriamente, con niveles de dolor y discapacidad persistentes [15].
  • Engrosamiento tendinoso y posibles áreas hipoecogénicas visibles en ecografía. El grosor anteroposterior aumentado en la ecografía pretemporada se asocia con mayor probabilidad de desarrollar tendinopatía sintomática durante la temporada [16].
  • Ausencia habitual de signos inflamatorios sistémicos (no hay calor, rubor ni tumefacción significativa).

Banderas Rojas

  • Dolor nocturno espontáneo no relacionado con posición o carga: puede indicar patología neoplásica o infecciosa; requiere derivación para estudio.
  • Pérdida de peso inexplicada, fiebre o sudoración nocturna: orientan hacia patología sistémica o tumoral.
  • Déficit neurológico asociado (debilidad objetiva, hipoestesia, arreflexia): descartar afectación radicular o compresión neurológica central.
  • Incapacidad para la extensión activa de rodilla con mecanismo de trauma: sospecha de rotura tendinosa completa del cuádriceps; requiere evaluación urgente.
  • Tumefacción marcada, equimosis extensas o deformidad visible tras traumatismo agudo: sospechar avulsión ósea o rotura completa.
  • Ausencia de respuesta al tratamiento conservador bien estructurado tras 12 semanas: reevaluar diagnóstico, considerar imagen avanzada y valoración quirúrgica [9].
  • Historia de corticoterapia sistémica prolongada o infiltraciones repetidas de corticoides: factor de riesgo de fragilización y rotura tendinosa.
  • Alteraciones de la coagulación o tratamiento anticoagulante: relevante antes de cualquier procedimiento invasivo.

Diagnóstico Diferencial

PatologíaLocalización del dolorCaracterísticas diferenciadoras
Patología:Tendinopatía patelarLocalización del dolor:Polo inferior rotuliano / cuerpo tendinoso patelarCaracterísticas diferenciadoras:Dolor inferior a la rótula; palpación en polo inferior
Patología:Síndrome femororrotuliano (PFP)Localización del dolor:Perirotuliano difuso / retrorrotulianoCaracterísticas diferenciadoras:Dolor con compresión rotuliana, signo del cepillo positivo, sin focalización tendinosa
Patología:Bursitis suprarrotulianaLocalización del dolor:Suprarrotuliana, fluctuanteCaracterísticas diferenciadoras:Tumefacción blanda palpable, dolor con compresión directa de la bolsa
Patología:Rotura parcial / completa del tendón cuadricipitalLocalización del dolor:Polo superior rotulianoCaracterísticas diferenciadoras:Déficit activo de extensión, depresión palpable, mecanismo de trauma agudo
Patología:Condromalacia rotulianaLocalización del dolor:Retrorrotuliano, profundoCaracterísticas diferenciadoras:Dolor con crepitación, signo de compresión positivo, sin dolor tendinoso
Patología:Plica sinovial mediorrotulianaLocalización del dolor:Medial, banda palpableCaracterísticas diferenciadoras:Snap audible/palpable, banda fibrosa palpable
Patología:Fractura de estrés rotulianaLocalización del dolor:Rotuliana difusaCaracterísticas diferenciadoras:Adolescentes, dolor con impacto, imagen en RX/RM
Patología:Enfermedad de Sinding-Larsen-JohanssonLocalización del dolor:Polo inferior rotuliano en esqueleto inmaduroCaracterísticas diferenciadoras:Adolescentes en crecimiento, imagen radiológica característica
Patología:Lesión intraarticular (menisco, cartílago)Localización del dolor:Variable, profundo, intraarticularCaracterísticas diferenciadoras:Signos meniscales, bloqueo articular, derrame

La ecografía musculoesquelética es una herramienta de primer nivel para confirmar la patología estructural del tendón (engrosamiento, hipoecogenicidad, neovascularización) y descartar rotura. La evidencia muestra que las anormalidades ecográficas en tendones asintomáticos multiplican por al menos 4 el riesgo de desarrollar tendinopatía sintomática futura [19]. La DECT (TC de doble energía sensible al colágeno) ha demostrado capacidad diagnóstica comparable a la RM con AUC de 0.84, proporcionando cuantificación de densidad de colágeno [17].

Tests Ortopédicos

Cuestionario OSTRC-P (Oslo Sports Trauma Research Centre – Patellar)

Cuestionario de autoinforme adaptado para tendinopatía patelar. Validado en jugadores de baloncesto jóvenes frente a evaluación clínica como referencia estándar. Sn: 79%, Sp: 98%, VPP: 95%, VPN: 92%, LR+: 48 (IC 95%: 12–191), LR−: 0.21 (IC 95%: 0.12–0.37). La probabilidad postprueba fue del 95% con resultado positivo y del 8% con resultado negativo [18]. Aunque validado para tendón patelar, su estructura es aplicable al cribado de tendinopatía del mecanismo extensor.

Cuestionario VISA-P (Victorian Institute of Sport Assessment – Patella)

Herramienta de resultado clínico validada para cuantificar dolor, función y capacidad deportiva (escala 0–100, mayor puntuación = mejor estado). En atletas con tendinopatía patelar, se ha utilizado como medida primaria de resultado en RCTs y seguimiento longitudinal [10][13][15]. Un valor basal de VISA-P en torno a 57–60 puntos es representativo del cuadro moderado-severo en población atlética [13][15]. No tiene cifras de Sn/Sp publicadas en la evidencia disponible, pero su uso es estándar como medida de resultado clínico.

Relación VISA-P con estructural: La combinación de VISA-P + Single Leg Decline Squat (SLDS) + historia de dolor tendinoso identifica con mayor precisión a atletas con anomalías estructurales tendinosas. El SLDS o la historia de dolor tendinoso aislados presentan LR+ de 4.2 (IC 95%: 2.3–7.14) y 4.5 (IC 95%: 1.8–11.1) respectivamente para identificar anomalías en imagen. La combinación negativa de los tres tests tiene LR− de 0.3 (IC 95%: 0.2–0.5) [21].

Single Leg Decline Squat (SLDS)

Test de provocación mediante sentadilla monopodal en plano inclinado a 25°. Provoca carga excéntrica específica sobre el tendón del mecanismo extensor. Es el test de provocación clínica estándar para cuantificar la respuesta al dolor en tendinopatía del mecanismo extensor y se correlaciona positivamente con la puntuación de severidad del OSTRC-P (β = 0.08; IC 95%: 0.03–0.12; p = 0.001) [18]. No tiene cifras de Sn/Sp en la evidencia disponible para tendinopatía cuadricipital específicamente.

Ecografía musculoesquelética

Herramienta de imagen de primera línea. Permite identificar engrosamiento tendinoso, áreas hipoecogénicas y neovascularización (Doppler). El grosor AP pretemporada es predictivo de tendinopatía sintomática: grosor de 8 mm implica probabilidad predicha de consulta por dolor del 86% frente a un 3.4% con grosor de 4 mm (aOR = 3.68; IC 95%: 1.73–7.81; p < 0.01) [16]. Las anomalías ecográficas en tendones asintomáticos multiplican por 4.35 el riesgo de tendinopatía patelar futura [19].

Fases de Tratamiento

El tratamiento de la tendinopatía del cuádriceps sigue un enfoque por fases basado en el manejo de la carga (load management), con el ejercicio terapéutico progresivo como eje central. La guía neerlandesa multidisciplinar recomienda iniciar con terapia de ejercicio y reservar tratamientos adicionales cuando no se observan cambios clínicamente relevantes tras 12 semanas de ejercicio bien supervisado [9].

Fase 1: Control del Dolor y Carga Isométrica

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Reducir dolor en reposo y actividad a EVA ≤ 3/10.

Mantener activación muscular sin provocar dolor.

Educar al paciente en load management y mecanobiología tendinosa.

Intervenciones clave

Isométricos de cuádriceps: extensión de rodilla a 60° sostenida 30-45 s × 4-5 series, 1 vez/día.

Educación sobre evitar reposo absoluto.

Modificación de la carga deportiva (reducir volumen de salto/impacto).

Aplicación de P.E.A.C.E. & L.O.V.E. en fase reactiva si aplica.

Criterios para avanzar

EVA en reposo < 3/10.

EVA durante SLDS ≤ 3/10 de forma reproducible.

Ausencia de incremento de dolor en las 24 h posteriores al ejercicio.

P.E.A.C.E. & L.O.V.E. (fase reactiva):

  • P — Protection (Protección): Reducción de la carga provocadora (salto, sprint, impacto) durante 1-3 días; no reposo absoluto.
  • E — Elevation (Elevación): No especialmente relevante en tendón cuadricipital proximal; elevar extremidad si hay componente inflamatorio articular asociado.
  • A — Avoid anti-inflammatory modalities (Evitar antiinflamatorios): Evitar AINE y crioterapia en fase inicial para no inhibir la respuesta tisular necesaria.
  • C — Compression (Compresión): Vendaje o manga compresiva puede ayudar a controlar el dolor mecánico.
  • E — Education (Educación): Informar sobre el proceso de carga progresiva, la normalidad del dolor controlado durante el ejercicio y la importancia de la adherencia.
  • L — Load (Carga): Introducir carga progresiva cuanto antes, comenzando con isométricos.
  • O — Optimism (Optimismo): Abordar expectativas y catastrofización; el pronóstico a largo plazo con fisioterapia es favorable para la mayoría [15].
  • V — Vascularisation (Vascularización): Ejercicio cardiovascular no provocador (bicicleta sin resistencia, natación) para mantener condición física.
  • E — Exercise (Ejercicio): Progresar hacia isotónicos en fases siguientes según tolerancia.

Fase 2: Carga Isotónica — Resistencia Pesada Lenta

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Estimular mecanotransducción tendinosa.

Recuperar fuerza del cuádriceps (LSI > 70%).

Tolerar carga excéntrica sin dolor > 4/10.

Intervenciones clave

Sentadilla bilateral en prensa a 45° o sentadilla profunda con carga externa: 4 × 6-8 rep al 70-85% 1RM, 3 días/semana (no diario) [1].

Sentadilla monopodal en plano inclinado a 25° (SLDS) con carga progresiva [10][23].

Extensión de rodilla en máquina (rango completo, carga moderada-alta).

La intensidad con carga externa es superior a la de peso corporal solo [1].

Criterios para avanzar

VISA-P > 50 puntos.

EVA durante SLDS ≤ 4/10.

Tolerancia a 3 sesiones/semana sin incremento de dolor en 24 h.

Fuerza cuádriceps LSI > 70%.

Fase 3: Carga Funcional y Pliometría Progresiva

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Recuperar función deportiva específica.

Tolerar carga de alta velocidad y pliométrica.

Alcanzar LSI muscular > 85%.

Intervenciones clave

Sentadilla monopodal con carga.

Saltos bilaterales de baja altura

→saltos unilaterales

→aterrizajes controlados

→pliometría deportiva específica

Introducción de sprint en progresión

→trote suave

→carrera continua

→sprint al 80%

→sprint máximo

Ejercicios de aceleración/desaceleración específicos del deporte.

Criterios para avanzar

VISA-P > 70 puntos.

EVA durante actividad deportiva ≤ 3/10.

LSI cuádriceps > 85%.

Tolerancia a pliometría sin dolor residual > 24 h.

Fase 4: Retorno al Deporte y Prevención de Recaídas

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Reintegración completa al deporte.

Mantener capacidad de carga a largo plazo.

Prevenir recaídas.

Intervenciones clave

Programa de mantenimiento de carga tendinosa (1-2 sesiones/semana de ejercicio de resistencia pesada lenta) [1].

Periodización del volumen de salto y entrenamiento.

Monitorización periódica con VISA-P.

Trabajo de control motor, flexibilidad de tobillo y flexibilidad del cuádriceps-isquiotibiales si limitadas [2].

A los 5 años, el 76% de los atletas se percibe recuperado con fisioterapia estructurada [15].

Criterios para avanzar

VISA-P > 80 puntos.

EVA en actividad deportiva máxima ≤ 2/10.

LSI cuádriceps ≥ 90%.

Retorno al volumen de entrenamiento previo sin incremento de síntomas en 2 semanas consecutivas.

Terapia Manual y Modalidades

Ejercicio excéntrico vs. ejercicio de carga progresiva tendinosa (PTLE)

Aunque stricto sensu no es «terapia manual», el tipo de programa de ejercicio merece mención operativa porque impacta directamente en la selección de protocolo. El protocolo de ejercicio de carga progresiva tendinosa (PTLE) —que integra fases isométrica, isotónica concéntrico-excéntrica y funcional con progresión de carga externa— demostró superioridad sobre el ejercicio excéntrico clásico (EET) en pacientes con tendinopatía patelar crónica, con una mejora media en VISA-P de 28 vs. 18 puntos a 24 semanas (diferencia ajustada de 9 puntos; IC 95%: 1–16; p = 0.023) [10]. Tanto la carga pesada (90% 1RM) como la moderada (55% 1RM) producen mejoras clínicas equivalentes cuando el volumen total es equiparable [13], lo que permite adaptar la intensidad a la tolerancia del paciente. La meta-regresión confirma mayor eficacia media con cargas externas (frente a peso corporal) y con frecuencias menores a diaria [1]. En la práctica: prescribir PTLE 3 veces por semana con carga externa progresiva, no diario, ajustando la intensidad por tolerancia al dolor (EVA ≤ 4/10 durante el ejercicio).

Masaje de fricción transversa profunda (Cyriax / Transverse Friction Massage)

Indicado como complemento al ejercicio en fase 2-3, especialmente ante adherencias tendinosas palpables o zonas nodulares de cicatrización aberrante. Se aplica directamente sobre la zona hipoecoica o el área de máxima sensibilidad del tendón cuadricipital (polo superior rotuliano o cuerpo tendinoso), con movimiento transverso a las fibras, presión sostenida durante 5-10 minutos, 2 veces por semana. La combinación de técnicas de tejido blando —incluyendo fricción transversa— con ejercicio terapéutico mostró mejora media del 60% en la escala VISA-P en el grupo experimental frente al ejercicio solo, con reducción de 2 puntos en VAS en los estudios incluidos, aunque las diferencias entre grupos no fueron sistemáticamente significativas [23]. No sustituye el ejercicio progresivo; actúa como facilitador de la carga mecánica posterior.

Estiramiento del cuádriceps e isquiotibiales

Indicado cuando se identifica limitación de la flexibilidad posterior del muslo o del cuádriceps, factores asociados con mayor riesgo de tendinopatía [2]. También útil para reducir la tensión basal sobre el tendón. Se recomienda estiramiento estático del cuádriceps antes y después de las sesiones de ejercicio excéntrico, 5 veces por semana, integrado en el programa de ejercicio [23]. La limitación del rango de dorsiflexión de tobillo, otro factor modificable asociado [2], debe abordarse de forma complementaria con trabajo de movilidad específico (estiramiento de gemelo y sóleo, movilización de tobillo).

Ondas de choque extracorpóreas (ESWT)

Indicadas en fase crónica (>3 meses de evolución), cuando el ejercicio terapéutico bien supervisado durante al menos 12 semanas no ha producido cambios clínicamente relevantes [9]. La evidencia sobre ESWT enfocadas en tendinopatía patelar muestra evidencia de nivel moderado de ausencia de diferencia frente a placebo ESWT a corto y medio plazo para la variante enfocada (focused ESWT), mientras que la evidencia para el largo plazo sugiere superioridad sobre el tratamiento conservador de control [8]. Parámetros habituales de consenso clínico: 2.000-3.000 impulsos por sesión, frecuencia 4 Hz, intensidad media (0.12-0.25 mJ/mm²) para ESWT radial; 1 sesión semanal × 3-5 semanas. Dado el nivel de evidencia moderado (con señal negativa a corto plazo para la variante enfocada), la ESWT no debe usarse como primera línea ni de forma aislada, sino como complemento al ejercicio terapéutico en pacientes refractarios [8][9].

Vendaje neuromuscular (Kinesio Taping) y taping patelar

El taping puede emplearse como estrategia de control del dolor a corto plazo en fase 1-2 para facilitar la adherencia al ejercicio. No existe evidencia en la evidencia disponible que respalde su eficacia específica en tendinopatía cuadricipital; su uso clínico habitual se justifica por el potencial efecto de reducción del dolor durante la carga, lo que permite mantener el entrenamiento. Se aplica con técnica de soporte patelar (taping rígido o kinesiotaping de descarga sobre el tendón cuadricipital). Su uso es transitorio y complementario; no modifica el proceso tendinoso subyacente [22].

Movilización articular de rodilla y cadera

Indicada cuando se detectan restricciones articulares asociadas que incrementan la carga sobre el mecanismo extensor: limitación de flexión de rodilla, restricción de la cadena posterior de cadera o limitación de dorsiflexión de tobillo [2]. La movilización de grado III-IV en deslizamiento posteroanterior sobre el compartimento femorotibial puede usarse para recuperar la flexión completa de rodilla necesaria para la sentadilla profunda. No existe evidencia directa sobre movilización articular en tendinopatía cuadricipital en la evidencia disponible; se recomienda si la restricción articular es el factor limitante para la progresión del ejercicio.

Técnicas Invasivas

EPI y Neuromodulación Percutánea

Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en este cuadro pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.

ParámetroValor/Especificación
Parámetro:Diana anatómicaValor/Especificación:Zona hipoecoica del tendón cuadricipital (porción proximal, unión osteotendinosa en polo superior rotuliano); interfaz profunda tendón-grasa de Hoffa si hay afectación distal patelar coexistente [26]
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor/Especificación:Sí; imprescindible para localizar la zona degenerada y dirigir la aguja con precisión; el abordaje lateral está respaldado por modelo cadavérico para minimizar riesgo sobre ramas del nervio infrapatelar [26]
Parámetro:Calibre de agujaValor/Especificación:0.30–0.40 mm para zonas tendinosas superficiales y de cuerpo; 0.25–0.30 mm si se trabaja cerca de estructuras nerviosas o en zonas de menor grosor
Parámetro:Intensidad (EPI)Valor/Especificación:EPI clásica: 3–6 mA galvánicos continuos; variantes de baja intensidad: 0.5–1 mA. La evidencia de EE combinado con PNE mostró mejoría significativa intragrupo pero sin diferencias entre grupos comparado con ejercicio excéntrico solo [12][25]
Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsosValor/Especificación:3–5 aplicaciones de 3–5 s por sesión en patrón de rastrillo sobre la zona diana; ajustar según respuesta tisular ecográfica y tolerancia
Parámetro:Frecuencia de sesionesValor/Especificación:1–2 sesiones semanales durante 6–8 semanas; el protocolo de 2 sesiones/semana durante 8 semanas con ejercicio excéntrico concomitante es el más descrito en los estudios disponibles [23][25]
Parámetro:Integración con ejercicioValor/Especificación:Complementa —no sustituye— el programa de ejercicio de carga progresiva tendinosa; la sesión de PE/EPI se realiza antes del ejercicio excéntrico-isotónico de la jornada [12][23]
Parámetro:Contraindicaciones / precaucionesValor/Especificación:Gestación, marcapasos o dispositivos electrónicos implantados, trastornos de la coagulación o anticoagulación activa, infección local o sistémica activa, alergia a metales, tejido maligno en la zona de aplicación

Diana y abordaje: La diana principal es la zona hipoecoica del tendón cuadricipital identificada en ecografía, típicamente en la porción proximal cerca del polo superior de la rótula. El estudio anatómico cadavérico respalda el abordaje lateral como el más seguro para intervenciones con aguja en el tendón del mecanismo extensor: las ramas del nervio infrapatelar discurren en la cara anteromedial, y en la disección se comprobó que ninguna rama fue atravesada con el abordaje lateral en los 10 cadáveres estudiados, a diferencia del abordaje anteromedial, que presenta riesgo real sobre las ramas superiores e inferiores del nervio infrapatelar [26]. Bajo guía ecográfica, se identifica el plano de inserción del tendón en el polo superior rotuliano y las áreas hipoecogénicas, se introduce la aguja desde lateral con visión directa en tiempo real, y se aplica la corriente galvánica en la zona diana.

Integración en el plan de tratamiento: La EPI/PE se incorpora preferiblemente en la fase 2 (carga isotónica), cuando el proceso degenerativo está establecido y se busca estimular la respuesta celular de reparación. El mecanismo propuesto es la generación de un proceso inflamatorio controlado que activa la proliferación de fibroblastos y la remodelación del colágeno en la zona degenerada. Siempre debe combinarse con el programa de ejercicio de carga progresiva tendinosa; los estudios disponibles concluyen que la PE o DN combinadas con ejercicio excéntrico mejoran significativamente dentro de cada grupo (dolor y funcionalidad), pero sin diferencias estadísticamente significativas frente al ejercicio excéntrico solo con aguja sham [12][24], lo que indica que el ejercicio es el componente terapéutico esencial.

Punción seca (Dry Needling) como alternativa:

ParámetroValor/Especificación
Parámetro:Diana anatómicaValor/Especificación:Zona hipoecoica del tendón cuadricipital o banda hipersensible miotendinosa
Parámetro:AbordajeValor/Especificación:Lateral ecoguiado preferiblemente [26]
Parámetro:TécnicaValor/Especificación:Punción con aguja filiforme, pistoning en zona diana, 1-2 sesiones/semana × 6-8 semanas
Parámetro:IntegraciónValor/Especificación:Combinada con ejercicio excéntrico; el grupo DN mostró mejoría en potencia excéntrica en tests de salto CMJ [24]

La punción seca combinada con ejercicio excéntrico se asoció a mejoras en potencia excéntrica y fuerza concéntrica máxima en CMJ, con correlación moderada entre mejora funcional VISA-P y fuerza de salto en el grupo DN (r = 0.63; p < 0.01) [24]. Sin embargo, tampoco demostró superioridad estadística sobre el ejercicio con aguja sham [12]. Su uso se justifica clínicamente como coadyuvante en pacientes que no responden al ejercicio aislado o cuando hay componente miofascial asociado.

Referencias Bibliográficas

Metaanálisis 1. Pavlova AV, et al. Effect of resistance exercise dose components for tendinopathy management: a systematic review with meta-analysis. Br J Sports Med. 2023. PMID: 37169370 doi:10.1136/bjsports-2022-105754

Metaanálisis 2. Sprague AL, et al. Modifiable risk factors for patellar tendinopathy in athletes: a systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2018. PMID: 30054341 doi:10.1136/bjsports-2017-099000

Metaanálisis 3. Mouarbes D, et al. Anterior Cruciate Ligament Reconstruction: A Systematic Review and Meta-analysis of Outcomes for Quadriceps Tendon Autograft Versus Bone-Patellar Tendon-Bone and Hamstring-Tendon Autografts. Am J Sports Med. 2019. PMID: 30790526 doi:10.1177/0363546518825340

Metaanálisis 4. Lopes AD, et al. Exercise for patellar tendinopathy. Cochrane Database Syst Rev. 2025. PMID: 40421598 doi:10.1002/14651858.CD013078.pub2

Metaanálisis 5. Chen X, et al. The Efficacy of Platelet-Rich Plasma on Tendon and Ligament Healing: A Systematic Review and Meta-analysis With Bias Assessment. Am J Sports Med. 2018. PMID: 29268037 doi:10.1177/0363546517743746

Metaanálisis 6. Dai W, et al. Quadriceps Tendon Autograft Versus Bone-Patellar Tendon-Bone and Hamstring Tendon Autografts for Anterior Cruciate Ligament Reconstruction: A Systematic Review and Meta-analysis. Am J Sports Med. 2022. PMID: 34494906 doi:10.1177/03635465211030259

Metaanálisis 7. Connors JP, et al. Return to Sport and Graft Failure Rates After Primary Anterior Cruciate Ligament Reconstruction With a Bone-Patellar Tendon-Bone Versus Hamstring Tendon Autograft: A Systematic Review and Meta-analysis. Am J Sports Med. 2025. PMID: 39836368 doi:10.1177/03635465241295713

Revisión sistemática 8. Korakakis V, et al. The effectiveness of extracorporeal shockwave therapy in common lower limb conditions: a systematic review including quantification of patient-rated pain reduction. Br J Sports Med. 2018. PMID: 28954794 doi:10.1136/bjsports-2016-097347

Guía clínica 9. Ophey M, et al. Dutch multidisciplinary guideline on anterior knee pain: Patellofemoral pain and patellar tendinopathy. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2025. PMID: 39045713 doi:10.1002/ksa.12367

RCT 10. Breda SJ, et al. Effectiveness of progressive tendon-loading exercise therapy in patients with patellar tendinopathy: a randomised clinical trial. Br J Sports Med. 2021. PMID: 33219115 doi:10.1136/bjsports-2020-103403

RCT 11. Ebert JR, et al. A Prospective Randomized Controlled Trial Investigating Quadriceps Versus Hamstring Tendon Autograft in Anterior Cruciate Ligament Reconstruction. Am J Sports Med. 2024. PMID: 38284303 doi:10.1177/03635465231222279

RCT 12. López-Royo MP, et al. A Comparative Study of Treatment Interventions for Patellar Tendinopathy: A Randomized Controlled Trial. Arch Phys Med Rehabil. 2021. PMID: 33556350 doi:10.1016/j.apmr.2021.01.073

RCT 13. Agergaard AS, et al. Clinical Outcomes, Structure, and Function Improve With Both Heavy and Moderate Loads in the Treatment of Patellar Tendinopathy: A Randomized Clinical Trial. Am J Sports Med. 2021. PMID: 33616456 doi:10.1177/0363546520988741

RCT 14. Cristiani R, et al. Autograft type affects muscle strength and hop performance after ACL reconstruction. A randomised controlled trial comparing patellar tendon and hamstring tendon autografts with standard or accelerated rehabilitation. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2021. PMID: 33128587 doi:10.1007/s00167-020-06334-5

RCT 15. Deng J, et al. Long-term Prognosis of Athletes With Patellar Tendinopathy Receiving Physical Therapy: Patient-Reported Outcomes at 5-Year Follow-up. Am J Sports Med. 2025. PMID: 40356204 doi:10.1177/03635465251336466

Estudio observacional 16. Desai SS, et al. Preseason Patellar Tendon Thickness Predicts Symptomatic Patellar Tendinopathy in Male NCAA Division I Basketball Players. J Bone Joint Surg Am. 2025. PMID: 40100945 doi:10.2106/JBJS.24.00680

Estudio observacional 17. Diekhoff T, et al. Collagen-sensitive dual-energy-CT as a quantitative tool for tendinopathy assessment: a prospective diagnostic accuracy study. Skeletal Radiol. 2026. PMID: 41865099 doi:10.1007/s00256-026-05199-y

Estudio observacional 18. Owoeye OBA, et al. Diagnostic Accuracy of a Self-report Measure of Patellar Tendinopathy in Youth Basketball. J Orthop Sports Phys Ther. 2018. PMID: 29703124 doi:10.2519/jospt.2018.8088

Metaanálisis 19. McAuliffe S, et al. Can ultrasound imaging predict the development of Achilles and patellar tendinopathy? A systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2016. PMID: 27633025 doi:10.1136/bjsports-2016-096288

Estudio observacional 20. Ueda Y, et al. Factors affecting quadriceps strength recovery after anterior cruciate ligament reconstruction with hamstring autografts in athletes. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2017. PMID: 27553297 doi:10.1007/s00167-016-4296-6

Estudio observacional 21. Mendonça Lde M, et al. The Accuracy of the VISA-P Questionnaire, Single-Leg Decline Squat, and Tendon Pain History to Identify Patellar Tendon Abnormalities in Adult Athletes. J Orthop Sports Phys Ther. 2016. PMID: 27374017 doi:10.2519/jospt.2016.6192

Estudio observacional 22. Muaidi QI. Rehabilitation of patellar tendinopathy. J Musculoskelet Neuronal Interact. 2020. PMID: 33265081

Estudio observacional 23. Ragone F, et al. The Effects of Soft-Tissue Techniques and Exercise in the Treatment of Patellar Tendinopathy-Systematic Review and Meta-Analysis. Healthcare (Basel). 2024. PMID: 38391804 doi:10.3390/healthcare12040427

RCT 24. López-Royo MP, Bataller-Cervero AV. Functionality and jump performance in patellar tendinopathy with the application of three different treatments. J Sci Med Sport. 2024. PMID: 39097510 doi:10.1016/j.jsams.2024.06.006

Estudio observacional 25. Pirri C, et al. Percutaneous Electrolysis for Musculoskeletal Disorders Management in Rehabilitation Settings: A Systematic Review. Healthcare (Basel). 2025. PMID: 40805826 doi:10.3390/healthcare13151793

Estudio observacional 26. Calderón-Díez L, et al. The Safety of Ultrasound-Guided Needle Approaches for Patellar Tendinopathy: A Theoretical Cadaveric Model. J Funct Morphol Kinesiol. 2025. PMID: 40566458 doi:10.3390/jfmk10020208

¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?