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Tendinopatía de los Peroneos

Tobillo y Pie·Actualizado 25 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La tendinopatía de los peroneos engloba el espectro de lesiones degenerativas, inflamatorias y estructurales que afectan al peroneo largo (PL) y al peroneo corto (PC), incluyendo tenosinovitis, tendinosis, roturas parciales o completas y subluxación/luxación tendinosa. Ambos tendones discurren por el retromaleolo peroneo, contenidos por el retináculo peroneo superior (RPS), constituyendo el principal mecanismo de eversión activa y estabilización dinámica lateral del tobillo.

Mecanismo biomecánico:
El tendón del PC es especialmente vulnerable a la rotura longitudinal a nivel del surco retrofibular, donde experimenta fuerzas de cizalla y compresión contra la cresta fibular posterior. El tendón boomerang-shaped (morfología en semiluna o en C) del PC —hallazgo anatómico variante— muestra asociación significativa con patología tendinosa [5]. La forma del surco retrofibular también condiciona la vulnerabilidad mecánica: los surcos planos o convexos favorecen la inestabilidad del tendón [5].

El PL, en cambio, es más susceptible a la lesión a nivel del os peroneum o en su trayecto alrededor del cuboides. Las variantes anatómicas como el músculo peroneo cuarto (presente en el 13% de los casos) y el os peroneum (10%) se han identificado en poblaciones sintomáticas, aunque sin asociación estadísticamente significativa con la tendinopatía por sí mismos [5].

La subluxación/luxación tendinosa se produce por rotura o laxitud del RPS. En pacientes con hindfoot valgus, la periostitis de la punta del peroné constituye un signo radiológico predictivo de subluxación/luxación crónica [7], mecanismo que perpetúa el daño tendinoso por microtraumatismo repetido. La sobrecarga acumulada por actividades de carga repetitiva, el valgo de retropié y el historial de esguinces de tobillo son los principales factores de riesgo biomecánicos en práctica clínica.

Cuadro Clínico y Síntomas

  • Dolor lateral de tobillo: de carácter crónico o subagudo, localizado en el trayecto retrofibular, por detrás y distal al maléolo peroneo. Puede irradiarse a lo largo del borde externo del pie (PL) o hacia la punta del quinto metatarsiano (PC).
  • Crepitación retromaleolear: especialmente durante la eversión activa y resistida contra la resistencia.
  • Tumefacción perimaleolar lateral: en los casos con tenosinovitis activa, se observa edema fusiforme a lo largo de la vaina sinovial.
  • Dolor a la palpación directa del trayecto retrofiibular y, en el caso del PL, a nivel del cuboides y ossiculo peroneale si presente.
  • Debilidad en eversión: dificultad para mantener el antepié cargado en terrenos inestables y para la propulsión lateral.
  • Inestabilidad lateral funcional: sensación de "giving way" lateral, especialmente en terreno irregular, frecuentemente confundida con inestabilidad ligamentosa crónica.
  • Subluxación tendinosa percibida: snap o chasquido lateral audible/palpable durante la dorsiflexión con eversión, patognomónico de inestabilidad del RPS.
  • Correlación clínico-radiológica limitada: la correlación entre los hallazgos clínicos y los de imagen es pobre, y ambos presentan baja sensibilidad para el diagnóstico de tendinopatía peroneales [5]. Los hallazgos de RM pueden ser incidentales y no siempre se correlacionan con el cuadro sintomático.

Banderas Rojas

  • Fractura de pilón tibial o fibular concomitante: en contexto traumático de alta energía, el desplazamiento peroneal (PTD) se identifica en el 11% de las fracturas de pilón, y la entidad es frecuentemente infradiagnosticada tanto por radiólogos como por cirujanos [8]. Ante un traumatismo de alta energía con dolor lateral persistente, debe descartarse PTD mediante TC.
  • Fractura de la base del quinto metatarsiano: el arrancamiento del tubérculo del quinto metatarsiano (fractura de Jones o avulsión) puede simular o coexistir con patología del tendón del PC.
  • Rotura completa del tendón: debilidad de eversión severa, incapacidad para la marcha en terreno irregular, escalón palpable o gap tendinoso. Requiere valoración quirúrgica urgente.
  • Luxación irreductible del tendón peroneo: luxación fija con deformidad visible, bloqueo articular o incapacidad de reducción manual. Indicación quirúrgica.
  • Artritis séptica o tenosinovitis infecciosa: fiebre, eritema caliente, elevación de reactantes de fase aguda, antecedente de punción o herida. Urgencia médica.
  • Tumor de partes blandas: masa retromaleolear de consistencia firme, no reductible, con crecimiento progresivo, sin relación con la actividad.
  • Lesión neurológica central o neuropatía peroneale subyacente: en pacientes con déficit motor desproporcionado (pie caído), debe descartarse neuropatía del nervio peroneo [1, 2] antes de atribuir la clínica a patología tendinosa pura.
  • Periostitis de la punta fibular en pie plano valgo: signo radiográfico asociado a subluxación/luxación peroneale crónica con alta especificidad; su presencia obliga a solicitar RM [7].

Diagnóstico Diferencial

PatologíaHallazgos diferenciadores clave
Patología:Inestabilidad lateral crónica de tobillo (ILC)Hallazgos diferenciadores clave:Laxitud ligamentosa positiva en stress tests (anterior drawer, talar tilt); el dolor es más anterior/articular; los peroneos pueden estar sobrecargados de forma secundaria
Patología:Esguince agudo de ligamento peroneoastragalino anterior (LPAA)Hallazgos diferenciadores clave:Mecanismo de inversión agudo; dolor a la palpación del LPAA; edema perimaleolear anterior; anterior drawer positivo
Patología:Síndrome del seno del tarsoHallazgos diferenciadores clave:Dolor en el seno del tarso (anterolateral), no retromaleolear; antecedente de esguince en inversión; test de infiltración diagnóstica positivo
Patología:Neuropatía del nervio peroneo superficial/profundoHallazgos diferenciadores clave:Parestesias en dorso del pie; trayecto de distribución sensitiva; sin crepitación ni tumefacción vaina; EMG/ENG confirma
Patología:Fractura de estrés del peroné distalHallazgos diferenciadores clave:Dolor difuso sobre la diáfisis fibular distal; scintigrafía o RM confirma; sin patología de vaina
Patología:Patología del tendón tibial posteriorHallazgos diferenciadores clave:Dolor medial, no lateral; signo del "too many toes"; debilidad de inversión, no eversión; pie plano adquirido
Patología:Síndrome del flexor largo del halluxHallazgos diferenciadores clave:Dolor posteromedial; crepitación en el trayecto medial; dolor en flexoextensión del hallux
Patología:Tumor de vaina tendinosa / gangliónHallazgos diferenciadores clave:Masa firme, no dolorosa con la actividad, sin refuerzo con la eversión; ECO/RM confirma

Diagnóstico por imagen:
La RM es la modalidad de elección para la valoración de la patología peroneal. La secuencia 2D convencional muestra una precisión global del 80%, Sn: 81% y Sp: 79%; la adición de secuencias 3D isótropas aumenta la precisión al 85%, Sn: 88% y Sp: 83% [6]. La correlación tendoscópica arroja una Sn: 90% (IC 95%: 82-95%) y Sp: 72% (IC 95%: 62-80%) para la RM frente a la tendoscopia como gold standard [4]. No obstante, la correlación clínico-radiológica es pobre y ambos métodos tienen baja sensibilidad aislada para tendinopatía [5].

Tests Ortopédicos

Nota: La evidencia disponible no aporta valores de sensibilidad, especificidad ni cocientes de probabilidad validados para tests clínicos ortopédicos específicos de tendinopatía peroneale. Los tests que se describen a continuación son de uso clínico habitual; sus cifras de precisión diagnóstica no pueden ser referenciadas con la evidencia entregada y, por tanto, se describen de forma cualitativa.

Test de eversión resistida

El paciente en decúbito supino o sedestación con el tobillo en posición neutra. Se aplica resistencia a la eversión activa del pie. Reproduce el dolor en el trayecto retromaleolear lateral en casos de tenosinovitis o rotura parcial de PC/PL. Es el test de provocación más directo y clínicamente relevante.

Palpación del surco retrofibular

Presión directa sobre el trayecto del PC y PL a nivel retromaleolear. La reproducción del dolor focal en el surco o la detección de crepitación bajo los dedos es altamente sugestiva. La palpación distal del PL a nivel del cuboides orienta hacia patología de este tendón en su trayecto plantar.

Test de subluxación peroneale (peroneal subluxation test)

Dorsiflexión activa resistida con eversión simultánea. La reproducción del chasquido lateral palpable o audible con la sensación de desplazamiento del tendón sobre el maléolo es patognomónica de inestabilidad del RPS. Considerar positivo si es reproducible y concordante con la clínica del paciente.

Squeeze test del peroné

Compresión manual de la diáfisis fibular a nivel medio. Si reproduce dolor distal a nivel del tendón, orienta hacia síndrome compartimental o fractura de estrés concomitante, no hacia tendinopatía.

Valoración del alineamiento del retropié

La medición del ángulo de valgo de retropié (en bipedestación) y la morfología del arco medial son relevantes dado que el hindfoot valgus significativo se asocia a periostitis de la punta fibular y subluxación peroneale crónica [7]. Un valgo de retropié mayor se correlaciona con mayor frecuencia de subluxación tendinosa y debe guiar el tratamiento ortopédico complementario.

MRI como test diagnóstico

La RM 2D ofrece Sn: 81% y Sp: 79% para patología del compartimento peroneo, mejorando a Sn: 88% y Sp: 83% con secuencias 3D [6]. La tendoscopia diagnóstica, cuando se realiza, muestra Sn: 90% y Sp: 72% comparada con los hallazgos en la propia intervención [4]. La fiabilidad inter-lectores es sustancial para lesiones de PL en RM 2D (κ = 0.45–0.90) y moderada para PC [6].

Fases de Tratamiento

Fase 1: Control del Dolor y Descarga Relativa

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Reducir dolor a EVA ≤ 3/10 en reposo.

Controlar la tenosinovitis activa.

Evitar cargas provocadoras.

Educación al paciente sobre manejo de la carga.

Intervenciones clave:Aplicación del protocolo P.E.A.C.E. & L.O.V.E. en fase aguda/subaguda:Criterios para avanzar:
  • P — Protection (Protección): descarga relativa con descenso de actividades provocadoras durante 1-3 días; no reposo absoluto.
  • E — Elevation (Elevación): elevación del tobillo para reducir edema en tenosinovitis activa.
  • A — Avoid anti-inflammatory modalities (Evitar antiinflamatorios): evitar AINE tópicos y crioterapia agresiva en tendinopatía crónica; no inhibir la respuesta reparadora inicial.
  • C — Compression (Compresión): vendaje compresivo o tobillera semirígida si hay tenosinovitis activa con crepitación.
  • E — Education (Educación): explicar el modelo de carga-adaptación tendinosa, evitar el reposo absoluto prolongado.
  • L — Load (Carga): inicio precoz de ejercicios isométricos de eversión (5 repeticiones × 30-45 s, intensidad 70% máximo tolerable, sin dolor >4/10).
  • O — Optimism (Optimismo): expectativas realistas de recuperación.
  • V — Vascularisation (Vascularización): actividad cardiovascular sin carga lateral (bicicleta estática, natación).
  • E — Exercise (Ejercicio): progresión gradual según respuesta del tendón. | EVA en reposo ≤ 2/10. EVA con eversión isométrica ≤ 3/10. Ausencia de tumefacción activa de la vaina. |

Fase 2: Carga Tendinosa Progresiva Isotónica

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Restaurar la capacidad de carga tendinosa.

Recuperar fuerza de eversión.

Mejorar el control neuromuscular del tobillo.

Intervenciones clave

Ejercicio excéntrico e isotónico de eversión con banda elástica (3 × 15 reps, progresando resistencia).

Calf raises con componente de eversión en superficie inestable.

Propiocepción en apoyo monopodal (superficie plana

→foam

→BOSU)

Trabajo de fuerza del glúteo medio y estabilizadores de cadera como base de la cadena cinética.

Corrección del apoyo mediante ortesis o cuña supinadora si hay valgo de retropié significativo [7].

Fortalecimiento excéntrico progresivo: tobillo en inversión pasiva → eversión activa excéntrica con resistencia.

Criterios para avanzar

Eversión isotónica sin dolor a 3/10 con resistencia media.

ROM completo de tobillo sin dolor.

Single-leg heel rise test > 20 repeticiones sin dolor.

Fase 3: Carga Funcional y Pliometría

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Transferir la fuerza ganada al gesto funcional y deportivo.

Preparar el tendón para cargas de alta velocidad.

Prevenir recidiva.

Intervenciones clave

Ejercicios en cadena cinética cerrada con carga progresiva

→sentadilla monopodal

→step-down lateral

→lateral band walks

Iniciación pliométrica

→saltos bipodales

→monopodales

→multidireccionales, progresando en velocidad e intensidad

Carrera en terreno irregular controlada.

Trabajo de propiocepción avanzada con perturbaciones.

Reeducación del patrón de marcha y carrera si hay alteraciones biomecánicas identificadas.

Criterios para avanzar

LSI (Limb Symmetry Index) en test de fuerza de eversión > 90%.

Single-leg hop test > 90% LSI.

EVA < 2/10 tras entrenamiento de alta intensidad.

Fase 4: Retorno a la Actividad y Prevención de Recidiva

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Reincorporación completa a la actividad deportiva o laboral.

Establecer programa de mantenimiento.

Intervenciones clave

Retorno progresivo

→trote suave

→carrera continua

→sprint al 80%

→sprint máximo

→gestos deportivos específicos

Control de carga semanal mediante monitorización de síntomas (NRS post-actividad).

Programa de mantenimiento con fortalecimiento de eversión 2×/semana.

Revisión del calzado y ortesis si indicado.

Educación sobre señales de alarma de recidiva.

Criterios para avanzar

Retorno completo al gesto deportivo sin dolor.

EVA < 2/10 tras sesión de máxima intensidad.

Sin tumefacción residual.

Terapia Manual y Modalidades

Movilización articular subastragalina y tibiotarsiana

Indicada desde la fase 1-2, especialmente cuando existe restricción de la dorsiflexión de tobillo o del movimiento subastragalino que incrementa el estrés sobre los tendones peroneos durante la marcha. La limitación de la dorsiflexión obliga al tendón de Aquiles y al retropié a compensar con mecanismos que sobrecargan el compartimento lateral.

Técnica: movilización en deslizamiento posteroanterior del astrágalo sobre la mortaja tibial (grado III-IV de Maitland) en posición de dorsiflexión, con cinturón de movilización sobre el cuello del astrágalo. Para la subastragalar: deslizamiento en inversión/eversión pasiva grado III sobre el calcáneo. 3-4 series de 30-60 segundos por dirección, previo al ejercicio activo. El objetivo biomecánico es restaurar la cinemática normal del tobillo para reducir la sobrecarga del surco retrofibular durante la marcha.

La evidencia disponible no proporciona estudios específicos sobre terapia manual en tendinopatía peroneale; se recomienda como complemento al ejercicio basado en el razonamiento biomecánico y el uso clínico habitual.

Masaje transverso profundo (Cyriax) y técnicas de tejido blando

Indicado en fase 2, sobre el cuerpo tendinoso del PC/PL a nivel retromaleolear y en la vaina sinovial cuando hay adherencias o crepitación residual. El masaje transverso profundo (MTP) se aplica perpendicularmente a las fibras tendinosas con el tendón en posición de tensión leve (tobillo en leve inversión). 5-8 minutos de técnica, 2-3 veces/semana, como preparación al ejercicio.

El objetivo es la remodelación del tejido cicatricial y la mejora de la deslizabilidad del tendón dentro de la vaina. En roturas longitudinales parciales con adherencias ecográficamente identificables, el MTP puede facilitar la progresión funcional. Uso clínico habitual; sin estudios específicos en la evidencia disponible para esta patología.

Ondas de choque extracorpóreas (ESWT)

Indicadas especialmente en fase 2-3, cuando la tendinopatía es de evolución crónica (>3 meses) y la respuesta al ejercicio terapéutico inicial es parcial. Modalidad con respaldo en tendinopatías de miembro inferior por mecanismo de neovascularización, analgesia y estimulación de remodelación del colágeno.

Protocolo habitual de consenso clínico para tendinopatías de miembro inferior: ondas de choque focales o radiales, 2.000-2.500 impactos por sesión, presión 1.5-3.0 bar (radiales) o 0.1-0.4 mJ/mm² (focales), frecuencia 4-8 Hz, 3-5 sesiones con intervalos semanales. Aplicar sobre la zona más dolorosa a la palpación (surco retrofibular, trayecto del PC a nivel del maléolo, inserción del PL en cuboides). No utilizar anestesia local previa para preservar el biofeedback del umbral de tolerancia del paciente.

La evidencia disponible no incluye ensayos específicos de ESWT en tendinopatía peroneale; se describe el protocolo de consenso clínico para tendinopatías.

Vendaje funcional y kinesiotaping

El vendaje funcional rígido o semirrígido (esparadrapo rígido + underwrap) está indicado en la fase 1 y como medida preventiva en el retorno deportivo (fase 4) cuando hay inestabilidad del RPS o hiperlaxitud lateral. Técnica de vendaje en stirrup + heel-lock para estabilizar el retromaleolo lateral y limitar la eversión excesiva.

El kinesiotaping en técnica de corrección de posición aplicado sobre el tendón peroneo con tensión del 50-75% puede contribuir a la percepción propioceptiva mejorada y a la reducción del dolor en fases aguda/subaguda. Aplicación en forma de Y desde la cara lateral de la cabeza del peroné hasta la base del 5.º metatarsiano para el PC, y siguiendo el trayecto plantar para el PL. La evidencia sobre kinesiotaping en tendinopatías es limitada; su utilidad principal es el soporte propioceptivo y el confort del paciente.

Ortesis y plantillas correctoras

Indicadas ante hallazgos de valgo de retropié significativo, que se asocia a mayor ángulo de valgo y mayor frecuencia de subluxación peroneale crónica [7]. La cuña supinadora (valgo-correctora) en la plantilla reduce el valgo dinámico durante la marcha y el impacto lateral sobre el compartimento peroneo. Indicación desde la fase 1 en pacientes con valgo estructurado o funcional.

La tobillera semirígida con soporte lateral está indicada en la fase 1 (tenosinovitis activa) y en el retorno deportivo como medida preventiva en pacientes con antecedente de inestabilidad lateral o subluxación peroneale.

Inyección de corticosteroide en vaina sinovial

Indicada exclusivamente en tenosinovitis activa con dolor severo que no responde a las medidas conservadoras iniciales (fase 1), como medida analgésica a corto plazo. La evidencia disponible sugiere mejoría a corto plazo del dolor con inyecciones en vainas tendinosas peroneas, aunque la calidad de los estudios es baja y no existen ensayos controlados con placebo [3]. No se recomienda como tratamiento principal ni de forma repetida dado el riesgo de debilitamiento tendinoso. Debe ir siempre acompañada de modificación de la actividad y ejercicio progresivo.

Técnicas Invasivas

EPI y Neuromodulación Percutánea

Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en este cuadro pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.

ParámetroValor/Especificación
Parámetro:Diana anatómicaValor/Especificación:Zona de mayor degeneración tendinosa en el cuerpo del PC (nivel retromaleolear, surco retrofibular) y/o PL. En roturas longitudinales parciales: bordes de la lesión y tejido degenerado perilesional. En tenosinovitis crónica: vaina sinovial engrosada y zonas de mayor señal en ecografía.
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor/Especificación:Sí. Obligatorio para identificar la zona degenerada (hipoecoica, con pérdida de la fibrilaridad normal), la vaina engrosada o con derrame, y el perímetro de cualquier rotura parcial. La guía ecográfica permite evitar la rotura completa iatrogénica en tendones ya comprometidos.
Parámetro:Calibre de agujaValor/Especificación:0.30–0.40 mm para el cuerpo tendinoso del PC/PL (tendón de diámetro medio-pequeño). En zonas superficiales o en la vaina: 0.25–0.30 mm puede ser suficiente.
Parámetro:Intensidad (EPI)Valor/Especificación:EPI clásica intratisular: 3–6 mA sobre el tejido degenerado. Variantes de baja intensidad para zonas perilesionales o vaina: 0.5–1 mA. La intensidad se gradúa según la respuesta del tejido en tiempo real bajo visión ecográfica (aparición de burbuja de cavitación).
Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsosValor/Especificación:3–5 impulsos de 3–5 s por sesión, aplicados en patrón rastrillo sobre la zona diana degenerada. En tenosinovitis: 2–3 impulsos de menor duración sobre la vaina.
Parámetro:Frecuencia de sesionesValor/Especificación:Semanal o bisemanal. Ciclo habitual: 4–6 sesiones, reevaluando respuesta clínica y ecográfica al 3.er ciclo.
Parámetro:Integración con ejercicioValor/Especificación:La EPI actúa como coadyuvante de la carga mecánica progresiva, no como sustituto. Debe combinarse con el protocolo de ejercicio excéntrico e isotónico descrito en la Fase 2. El ejercicio se inicia 24-48 h después de cada sesión de EPI, respetando el proceso inflamatorio reactivo inicial.
Parámetro:Contraindicaciones / precaucionesValor/Especificación:Gestación. Marcapasos o dispositivos implantables activos. Alteraciones de la coagulación o anticoagulación terapéutica activa. Infección local activa o celulitis. Alergia a metales. Tendón en riesgo de rotura completa (grosor < 2 mm, rotura > 50% del área de sección transversal): valorar cuidadosamente el riesgo-beneficio.

La EPI intratisular está indicada principalmente sobre el tejido tendinoso degenerado (hipoecogenicidad, pérdida de fibrilaridad) del PC en el surco retrofibular, que es la localización más frecuente de tendinosis y rotura longitudinal parcial. En el PL, la diana principal es el cuerpo del tendón en su trayecto desde el retromaleolo hasta el cuboides, especialmente si hay zona de engrosamiento o señal alterada en RM [5, 6].

El abordaje ecoguiado es imprescindible para evitar la iatrogenia en tendones con sección parcialmente comprometida. El operador identifica la zona hipoecoica degenerada en eje corto y largo, introduce la aguja en plano (in-plane) desde distal a proximal o con abordaje transverso, y aplica los impulsos eléctricos generando la reacción electrolítica localizada sobre la zona diana. La visión en tiempo real permite comprobar la aparición de microburbujas de cavitación como marcador de correcta aplicación.

Dentro del plan de tratamiento, la EPI se integra preferiblemente a partir de la transición fase 1–fase 2, cuando la tenosinovitis aguda ha cedido y existe tejido degenerado identificable. No se recomienda en fase inflamatoria activa con derrame de vaina abundante. Tras la sesión, el paciente realiza ejercicio isométrico suave de eversión (protocolo fase 1) durante 48 h antes de retomar la carga isotónica progresiva.

La evidencia específica para EPI en tendinopatía peroneale no está recogida en los estudios disponibles. La indicación se basa en el consenso de uso clínico de la técnica para tendinopatías de miembro inferior y en la extrapolación del mecanismo de mecanotransducción electroquímica sobre tejido tendinoso degenerado.


Infiltración de Corticosteroide en Vaina Sinovial

ParámetroValor/Especificación
Parámetro:IndicaciónValor/Especificación:Tenosinovitis peroneale activa con dolor ≥ 7/10, sin respuesta a 2-4 semanas de tratamiento conservador
Parámetro:DianaValor/Especificación:Vaina sinovial común peroneal, a nivel retromaleolear, guiada por ecografía
Parámetro:Fármaco habitualValor/Especificación:Corticosteroide de depósito (triamcinolona acetonide 10-20 mg) + anestésico local
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor/Especificación:Recomendable para confirmar localización intravaginal y evitar inyección intratisular directa
Parámetro:FrecuenciaValor/Especificación:Máximo 1-2 infiltraciones por proceso, separadas ≥ 6 semanas. No repetir si no hay respuesta
Parámetro:ContraindicacionesValor/Especificación:Infección local, coagulopatía, alergia a los componentes, rotura tendinosa completa

La evidencia disponible sugiere mejoría a corto plazo del dolor con infiltraciones en vainas tendinosas peroneas [3], aunque los estudios son de baja calidad y no incluyen comparación con placebo [3]. La infiltración debe considerarse una medida puente analgésica, siempre dentro de un plan de tratamiento activo con ejercicio progresivo, nunca como tratamiento único o principal. El riesgo de debilitamiento del tejido tendinoso con infiltraciones repetidas limita su uso a casos seleccionados.

Referencias Bibliográficas

Metaanálisis 1. Stevoska S, et al. Tendon transfer in foot drop: a systematic review. Arch Orthop Trauma Surg. 2023. PMID: 34524486 doi:10.1007/s00402-021-04162-x

Metaanálisis 2. Jerome JTJ, et al. Distal Nerve Transfers for Foot Drop: A Systematic Review and Meta-Analysis. Microsurgery. 2026. PMID: 41588939 doi:10.1002/micr.70187

Revisión sistemática 3. Cushman DM, et al. A Systematic Review of the Efficacy of Corticosteroid Injections of Tendon Sheaths, Excluding Stenosing Tenosynovitis of the Wrist and Hand. Am J Phys Med Rehabil. 2021. PMID: 33017344 doi:10.1097/PHM.0000000000001609

Estudio observacional 4. Kennedy JG, et al. Functional outcomes after peroneal tendoscopy in the treatment of peroneal tendon disorders. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2016. PMID: 26846655 doi:10.1007/s00167-016-4012-6

Estudio observacional 5. Ersoz E, et al. Anatomical variations related to pathological conditions of the peroneal tendon: evaluation of ankle MRI with a 3D SPACE sequence in symptomatic patients. Skeletal Radiol. 2019. PMID: 30725160 doi:10.1007/s00256-019-3151-5

Estudio observacional 6. Duarte Silva F, et al. Assessment of peroneal tendon lesions using 2-dimensional and 3-dimensional isotropic magnetic resonance imaging with surgical correlation. J Foot Ankle Surg. 2025. PMID: 39672295 doi:10.1053/j.jfas.2024.12.002

Estudio observacional 7. Abballe VD, et al. Fibular Tip Periostitis: New Radiographic Sign Predictive of Chronic Peroneal Tendon Subluxation-Dislocation in Pes Planovalgus. AJR Am J Roentgenol. 2021. PMID: 32936017 doi:10.2214/AJR.20.23964

Estudio observacional 8. Fokin A, et al. Computed Tomography Assessment of Peroneal Tendon Displacement and Posteromedial Structure Entrapment in Pilon Fractures. J Orthop Trauma. 2016. PMID: 27437611 doi:10.1097/BOT.0000000000000658

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