La tendinopatía aquílea es una patología degenerativa-reactiva del tendón de Aquiles caracterizada por dolor localizado, rigidez matutina y déficit de fuerza del complejo gastro-sóleo, sin evidencia histológica de inflamación aguda clásica [9]. Se distinguen dos entidades clínicas bien diferenciadas con implicaciones terapéuticas directas:
Tendinopatía de porción media (midportion): localizada entre 2–7 cm proximal a la inserción calcaneal. Es la presentación más frecuente (86% de los ensayos clínicos la incluyen como población predominante) [2]. El mecanismo biomecánico predominante es la tensión repetitiva por carga excéntrica combinada con cizallamiento.
Tendinopatía insercional: localizada en la unión osteotendinosa con el calcáneo. El mecanismo fisiopatológico clave es la compresión del tendón contra el ángulo posterosuperior del calcáneo durante la dorsiflexión, lo que diferencia radicalmente su manejo respecto a la porción media [12]. La reducción de la compresión tendinosa — limitando la dorsiflexión durante el ejercicio, eliminando el estiramiento de gemelos y usando alzas de talón — produce mejoras clínicamente significativas superiores a los protocolos que ignoran este componente compresivo [12].
Desde el paradigma de la mecanotransducción, el tendón responde a la carga mecánica incrementando su rigidez y módulo elástico mediante cambios en las propiedades del material (principalmente) y cambios morfológicos secundarios (aumento del área de sección transversal). La carga de alta intensidad con resistencia externa genera mayores adaptaciones en el módulo elástico y en la rigidez tendinosa que los protocolos de baja intensidad con carga corporal únicamente [6]. Este principio sustenta la prescripción de ejercicio resistido progresivo como pilar terapéutico central [1][6].
Síntomas cardinales [9][10]:
Diferenciación clínica por localización:
Factores de riesgo clínicamente relevantes [8]:
Herramienta de resultado clínico recomendada: el cuestionario VISA-A (Victorian Institute of Sport Assessment – Achilles) es el instrumento de resultado validado de referencia en investigación y práctica clínica [2][9][12]. La diferencia mínima clínicamente importante (MCID) es de 10 puntos [12].
Las siguientes señales de alarma requieren derivación inmediata o manejo urgente:
¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?