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Síndrome de Parsonage-Turner (Neuritis Braquial / Amiotrofia Neurálgica)

Neurología·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

El síndrome de Parsonage-Turner (SPT), también denominado amiotrofia neurálgica (NA) o neuritis braquial idiopática, es una neuropatía periférica aguda de base autoinmune que afecta de forma multifocal a nervios del territorio del plexo braquial [10]. Su etiopatogenia exacta permanece desconocida, aunque se reconoce su asociación con desencadenantes inmunológicos previos: infecciones (incluyendo COVID-19), vacunaciones, intervenciones quirúrgicas y otros estresores sistémicos [3].

Desde el punto de vista neuropatológico, el proceso consiste en una inflamación autoinmune de los nervios del plexo braquial que, en una proporción significativa de casos, genera constricciones en reloj de arena (hourglass-like constrictions, HGC) identificables mediante neurografía por resonancia magnética (MRN) [18]. Estas constricciones focales del axón representan el sustrato estructural de la disfunción motora y contribuyen a la paresia residual y a las alteraciones en el control motor observadas clínicamente.

Tras el daño nervioso periférico, se producen reorganizaciones plásticas en las representaciones sensoriomotoras cerebrales del miembro superior afectado, lo que constituye una de las bases neurocientíficas que justifican la rehabilitación multidisciplinar orientada al reaprendizaje motor [10].

Contexto epidemiológico relevante

  • Afecta predominantemente a varones de mediana edad [3][4].
  • En el contexto post-COVID-19 y post-vacunación, la media de latencia hasta la aparición de síntomas es de 20,3 días (post-infección) y 11,7 días (post-vacunación) [3]. Más del 62% de los casos post-vacunación son de sexo masculino [4].
  • Más del 60% de los pacientes presentan quejas residuales y limitaciones funcionales, frecuentemente correlacionadas con discinesia escapular [11].

Cuadro Clínico y Síntomas

Presentación típica

  • Dolor agudo e intenso en región del hombro y cintura escapular, generalmente de inicio brusco, aunque en algunos casos el inicio puede ser subagudo [15]. El dolor es frecuentemente el síntoma inaugural y puede preceder a la paresia por días o semanas.
  • Paresia multifocal del miembro superior, predominantemente proximal: músculos supraespinoso, infraespinoso, deltoides, bíceps y musculocutáneo son los más frecuentemente afectados [3][15]. En la serie de Clarke et al. [15], supraespinoso e infraespinoso estuvieron involucrados en el 90% de los casos con diagnóstico confirmado por EMG.
  • Déficits sensitivomotores en el territorio de los nervios axiliar, supraescapular y musculocutáneo, que son los más frecuentemente afectados [3].
  • Discinesia escapular como manifestación funcional secundaria a la paresia de estabilizadores escapulares, presente en más del 60% de los pacientes con secuelas [11].
  • Atrofia muscular progresiva en fases subagudas-crónicas por denervación.
  • Fatiga como síntoma residual frecuente [11].

Evolución y pronóstico

  • La mayoría de los pacientes experimenta mejoría sintomática parcial o completa en los primeros meses [2][3].
  • En el grupo post-vacunación, el 78,1% mostró mejoría parcial de síntomas; en el grupo post-COVID-19, el 38,9% [3].
  • Una minoría de pacientes presenta debilidad residual persistente más allá de un año de seguimiento [2].
  • Las alteraciones en las representaciones sensoriomotoras cerebrales pueden persistir y son recuperables con rehabilitación adecuada [10].

Banderas Rojas

  • Sospecha de plexopatía neoplásica: presencia de masa palpable, historia oncológica conocida, síndrome constitucional (pérdida de peso, astenia intensa, anorexia) o dolor progresivo nocturno que no cede. En estos casos está indicado el estudio de imagen del plexo braquial con urgencia [6][7].
  • Trauma de alta energía previo con sospecha de avulsión radicular o lesión traumática del plexo: requiere evaluación de imagen urgente [6][7].
  • Déficit neurológico de instauración hiperaguda o progresión muy rápida que no siga el patrón clásico de SPT: descartar patología estructural cervical (mielopatía, amiotrofia cervical espondilótica) [1].
  • Ausencia de remisión espontánea o deterioro progresivo más allá de la fase aguda esperada: obliga a replantear el diagnóstico y descartar esclerosis lateral amiotrófica, neuropatía hereditaria con susceptibilidad a la parálisis por presión (HNPP) u otras entidades [1].
  • Síndrome febril, meningismo o signos de infección sistémica en el contexto de una neuritis braquial: puede indicar etiología infecciosa activa (incluyendo infección por Mpox, que se ha asociado excepcionalmente con SPT [5]) que requiera manejo médico urgente.
  • Disfunción vesical, intestinal o síntomas de afectación de médula espinal (nivel sensitivo, paraparesia): descarta el diagnóstico de SPT e indica mielopatía u otra patología central [1].
  • Plexopatía post-radiación en paciente con antecedente oncológico: la imagen (MRI/PET-CT) es imprescindible para diferenciar de recurrencia tumoral [6][7].

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