El síndrome glúteo profundo (SGP) se define como un trastorno no discogénico del nervio ciático con atrapamiento en el espacio glúteo profundo [2]. Este espacio anatómico —delimitado por la cara posterior del acetábulo y la cabeza femoral (anterior), el complejo músculo-tendinoso isquiotibial proximal (inferior) y el glúteo mayor (posterior/superficial)— alberga las estructuras susceptibles de comprimir el nervio ciático: músculo piriforme, complejo gémino-obturador, músculo cuadrado femoral, bandas fibrosas y vasos [4].
El síndrome del piriforme representa el subconjunto más conocido del SGP: la compresión del nervio ciático —o de una de sus divisiones— a nivel del músculo piriforme, ya sea por hipertrofia muscular, espasmo, variante anatómica o trauma [4][6]. La variante anatómica más prevalente documentada es el paso del nervio fibular común a través de las fibras del piriforme, presente hasta en el 33,3% de los especímenes analizados en estudios de variabilidad anatómica [9].
Mecanismo biomecánico: El piriforme actúa como rotador externo de cadera en extensión y como abductor-rotador interno en flexión de cadera ≥ 90°. Posturas mantenidas en sedestación prolongada, sobreuso en actividades deportivas o trauma directo sobre la región glútea pueden generar espasmo, hipertrofia o fibrosis del músculo, incrementando la presión sobre el nervio ciático subyacente [4][8]. La historia de trauma pélvico directo o actividad física vigorosa se identifica en el 38,2% de los casos descritos en la literatura [6].
El concepto actual de SGP amplía el modelo clásico del piriforme para incluir otras causas de atrapamiento ciático no discogénico pélvico: síndrome gémino-obturador, síndrome de pinzamiento isquiofemoral y síndrome isquiotibial proximal [4]. Esta distinción tiene implicaciones directas en el diagnóstico diferencial y en la planificación terapéutica.
Cuatro características cardinales definen el cuadro, según la revisión sistemática de Hopayian y Danielyan [8]:
Otros síntomas habituales:
El cuadro es típicamente unilateral [1]. En la anamnesis debe recogerse el antecedente de trauma pélvico o esfuerzo físico intenso (presente en ~38% de los casos) y el fracaso previo de cirugía lumbar (9% de los casos descritos), que puede orientar hacia un SGP infradiagnosticado [6].
| Entidad | Clave diferencial clínica | Prueba confirmatoria |
|---|---|---|
| Entidad:Radiculopatía L4-L5 / L5-S1 por hernia discal | Clave diferencial clínica:Dolor lumbar bajo prominente, SLR positivo con irradiación reproductible, déficit neurológico segmentario, maniobras de columna positivas | Prueba confirmatoria:RM lumbar |
| Entidad:Síndrome del obturador interno / géminos (SGP no piriforme) | Clave diferencial clínica:Dolor glúteo con provocación en rotación externa resistida + flexión de cadera; palpación dolorosa medial al trocánter mayor | Prueba confirmatoria:RM pélvica, test de inyección guiada |
| Entidad:Pinzamiento isquiofemoral | Clave diferencial clínica:Dolor glúteo profundo en extensión-aducción de cadera; espacio isquiofemoral reducido en imagen | Prueba confirmatoria:RM con protocolo isquiofemoral |
| Entidad:Síndrome isquiotibial proximal (tendinopatía proximal) | Clave diferencial clínica:Dolor en tuberosidad isquiática, aumenta al correr cuesta arriba o en sedestación; sin irradiación típica ciática | Prueba confirmatoria:RM/ecografía isquiotibial proximal |
| Entidad:Bursitis isquioglútea | Clave diferencial clínica:Dolor focal sobre tuberosidad isquiática, exacerbado con sedestación prolongada, sin irradiación neurológica | Prueba confirmatoria:Ecografía/RM |
| Entidad:Piomiositis del piriforme | Clave diferencial clínica:Fiebre, leucocitosis, reactantes elevados, dolor glúteo agudo y progresivo | Prueba confirmatoria:RM con contraste, hemocultivo [7] |
| Entidad:Síndrome del nervio pudendo | Clave diferencial clínica:Dolor perineal, disfunción ano-vesico-sexual, no irradiación hacia extremidad inferior | Prueba confirmatoria:RM neurográfica, bloqueo diagnóstico |
| Entidad:Fracturas de pelvis / acetábulo | Clave diferencial clínica:Trauma de alta energía o insuficiencia ósea, dolor no neurológico | Prueba confirmatoria:Rx/TAC pelvis |
| Entidad:Artropatía coxofemoral (coxartrosis, FAI) | Clave diferencial clínica:Dolor inguinal predominante, limitación de ROM en patrón capsular, crepitación | Prueba confirmatoria:Rx cadera, maniobras articulares |
La RM pélvica es la prueba de imagen de elección para identificar la causa de atrapamiento en el espacio glúteo profundo y para excluir lesiones estructurales pélvicas; se realiza después de descartar patología espinal con RM de columna lumbosacra [2][4].
No existen cifras de sensibilidad/especificidad respaldadas por los abstracts disponibles para los tests descritos a continuación; se describen de forma cualitativa conforme a la evidencia proporcionada [2][8].
Test del piriforme en sedestación (Seated Piriformis Test)
Paciente sentado con cadera en flexión ~90°. El explorador aplica una fuerza de rotación interna mientras estabiliza la rodilla. Positivo si reproduce el dolor glúteo profundo o la irradiación ciática. Es uno de los tests con mayor presencia en los estudios diagnósticos de SGP [2].
Signo de Pace
Paciente en sedestación, rodillas en el borde de la camilla. Abducción-rotación externa resistida de cadera. Positivo si reproduce el dolor glúteo. Recogido sistemáticamente en la vía diagnóstica del SGP [2].
Maniobras generales de tensión del piriforme
Cualquier maniobra que aumente la tensión muscular del piriforme (FAIR test —Flexion, Adduction, Internal Rotation—, maniobra de Beatty) puede reproducir el dolor en pacientes con síndrome del piriforme. Su positividad orienta el diagnóstico, aunque la revisión disponible no permite cuantificar su precisión diagnóstica [8].
Palpación en el espacio glúteo profundo / escotadura ciática mayor
Sensibilidad dolorosa a la presión profunda en la zona de proyección del piriforme, próxima a la escotadura ciática mayor. Es uno de los hallazgos más consistentes del cuadro [8].
Straight Leg Raise (SLR)
Habitual en la exploración del cuadro ciático; puede ser positivo pero su negatividad no excluye el diagnóstico de síndrome del piriforme [8]. Útil principalmente para orientar el diagnóstico diferencial con radiculopatía discal.
Ecografía musculoesquelética
Permite cuantificar el grosor del músculo piriforme y el diámetro del nervio ciático en el lado afecto. En pacientes con síndrome del piriforme se objetiva aumento del grosor del piriforme y del diámetro del ciático, con disminución de la ecogenicidad y bordes del perineurio poco definidos. El área bajo la curva ROC para el grosor del piriforme fue de 0,778 y para el diámetro del nervio ciático de 0,871 [16]. En otro estudio, las AUROCs para grosor aumentado (iTh) y área de sección transversal aumentada (iCSA) del piriforme fueron de 0,88 y 0,95 respectivamente [17]. La ecografía puede emplearse como herramienta de apoyo diagnóstico accesible en la consulta de fisioterapia avanzada o en unidades de diagnóstico por imagen.
EMG / Estudios de conducción nerviosa
Útiles para objetivar afectación axonal del nervio ciático y para excluir radiculopatía lumbosacra. Están presentes en los algoritmos diagnósticos del SGP como prueba de confirmación de la neuropatía ciática [2][4].
Test de respuesta a la inyección
Una mejora significativa del dolor tras inyección diagnóstica guiada por imagen (ecografía o fluoroscopia) en el músculo piriforme o en el espacio glúteo profundo forma parte de la vía diagnóstica del SGP [2] y es uno de los cinco procedimientos diagnósticos descritos en la revisión sistemática de Kizaki et al.
La evidencia disponible respalda la fisioterapia como tratamiento de primera línea del SGP/síndrome del piriforme antes de considerar cualquier opción invasiva o quirúrgica [5][6][12]. El abordaje conservador debe ser multimodal e individualizado.
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Reducir dolor en reposo y en sedestación. Identificar y limitar actividades provocadoras. Educación sobre la neuroanatomía del espacio glúteo profundo y el mecanismo de atrapamiento. | Intervenciones clave Modificación de la actividad (evitar sedestación prolongada >30 min sin pausas, escaleras y posiciones provocadoras). Crioterapia o calor local según tolerancia. Inicio de elongación suave del piriforme en rangos no dolorosos (posición de figura-4 en decúbito supino, sin forzar el dolor). Neurodinámica tensora del ciático en rangos libres de dolor. Educación postural en sedestación (cojín de descarga isquiática si procede). | Criterios para avanzar EVA en reposo ≤ 3/10. Tolerancia a sedestación ≥ 20 min sin provocación de síntomas neurológicos. Ausencia de banderas rojas activas [5][8]. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Recuperar el ROM de cadera (rotación interna, abducción, flexión). Normalizar el tono del piriforme y la musculatura pélvica profunda. Iniciar activación glútea progresiva. | Intervenciones clave Estiramiento progresivo del piriforme y rotadores externos (decúbito, sedestación, cuadrupedia). Terapia manual: técnicas de tejido blando sobre piriforme y complejo gémino-obturador; movilización articular de cadera grado I-III según Maitland. Técnica INIT o técnica de liberación posicional (PRT) sobre el punto gatillo del piriforme [15]. Neurodinámica ciática (deslizamientos neurales). Fortalecimiento isométrico de glúteo medio y glúteo mayor en rangos no provocadores. | Criterios para avanzar Rotación interna de cadera dentro de 10° de la contralateral. EVA con actividad ≤ 4/10. Ausencia de irradiación neurológica durante el ejercicio. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Restaurar la fuerza y resistencia de la musculatura glútea y estabilizadores pélvicos. Mejorar el control motor en cadena cinética cerrada. Reintroducir actividades funcionales. | Intervenciones clave Ejercicio resistido progresivo →puente glúteo unilateral →sentadilla unipodal →step-up →peso muerto unilateral Fortalecimiento de rotadores externos e internos de cadera con banda elástica. Trabajo propioceptivo en apoyo monopodal. Marcha nórdica o caminata progresiva. Si sedestación laboral: programa de pausas activas y ergonomía. | Criterios para avanzar Fuerza abductora de cadera ≥ 85% del miembro contralateral (dinamometría). EVA con actividad ≤ 2/10. Tolerancia a sedestación ≥ 45 min sin síntomas. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Retorno completo a la actividad laboral y deportiva. Prevenir recidivas mediante mantenimiento de la capacidad muscular y la carga progresiva. | Intervenciones clave Progresión específica al deporte o actividad →trote suave →carrera continua →cambios de ritmo →sprint al 80% →sprint máximo + gestos deportivos específicos Mantenimiento del programa de fortalecimiento glúteo (2-3 sesiones/semana). Autogestión: estrategias de modificación de carga ante reagudizaciones. | Criterios para avanzar Retorno al 100% de la actividad previa sin dolor. Ausencia de síntomas ciáticos en reposo y con esfuerzo máximo. LSI de fuerza glútea ≥ 90% [5][6]. |
Indicadas desde la fase 2 en adelante, especialmente cuando la palpación evidencia hipertonía o puntos gatillo activos en el vientre del piriforme (localización aproximada: punto medio entre el ángulo inferolateral del sacro y el trocánter mayor). Se aplican técnicas de inhibición por presión isquémica sostenida, liberación miofascial y masaje transverso profundo sobre el piriforme. La técnica INIT (Integrated Neuromuscular Inhibition Technique) —que combina inhibición miofascial con técnica de energía muscular (MET) y el método de facilitación recíproca antagonista de Ruddy (RRAF)— mostró mayor eficacia que la técnica de liberación posicional (PRT) aislada en cuanto a dolor, función y ROM de cadera, con diferencias estadísticamente significativas en todos los desenlaces tanto inmediatamente tras el tratamiento como a los 4 meses [15]. El protocolo de INIT incluye: presión intermitente o sostenida sobre el punto gatillo del piriforme durante 20-60 segundos, seguida de RRAF (20 microcontracciones en 10 segundos contra resistencia del terapeuta) y estiramiento activo. Se recomienda integrar siempre el estiramiento al final de la sesión de terapia manual [15].
La elongación del piriforme (posición de figura-4 en decúbito, estiramiento en flexión-aducción-rotación interna de cadera) y la movilización articular coxofemoral grado I-III (deslizamiento inferior y posterior) tienen como objetivo restaurar el ROM articular y reducir la tensión muscular compresiva sobre el nervio ciático. Ambas intervenciones figuran como componentes estándar del tratamiento conservador del SGP en la literatura revisada [4][5][8]. Los criterios de avance entre fases se anclan en la recuperación del ROM de rotación interna y la tolerancia al estiramiento sin provocar irradiación neurológica.
Indicada cuando el cuadro incluye signos de sensibilización neural (irradiación ciática, parestesias distales, limitación del SLR). Las técnicas de deslizamiento neural (slider) del nervio ciático en posición de descarga se introducen en la fase 1-2, progresando a tensores neurales una vez superado el umbral de irritabilidad. El mecanismo de acción incluye mejora de la circulación endoneural, reducción de la adherencia perineural y modulación de la mecanosensibilidad del nervio en el espacio glúteo profundo [4]. Uso clínico habitual en este cuadro; sin estudios específicos en la evidencia disponible que aporten cifras de eficacia aislada.
Indicada en fases 2-3 cuando persisten puntos gatillo activos en el piriforme o musculatura glútea profunda que limitan la progresión del ejercicio. Una revisión sistemática sobre DN en patología de cadera y pelvis incluye un estudio específico en síndrome del piriforme, con reducción significativa del dolor en escala VAS en la evaluación a una semana (p < 0,05) y mejora del ROM y fuerza muscular [13]. No se registraron efectos adversos graves. El DN debe complementar, no sustituir, el programa de ejercicio progresivo. La diana habitual es el vientre muscular del piriforme, guiada preferentemente por ecografía para mayor precisión y seguridad. La evidencia global sobre DN en cadera es favorable pero de moderada calidad, con necesidad de estudios con mayor seguimiento [13].
No existe evidencia específica para SGP/síndrome del piriforme en los estudios disponibles. Su uso podría plantearse en casos con fibrosis muscular establecida o cuando persistan puntos gatillo refractarios a otras técnicas (uso clínico habitual en patología miofascial crónica), pero no puede recomendarse con base en la evidencia entregada.
Una revisión sistemática señala que la evidencia para la acupuntura en el síndrome del piriforme proviene únicamente de estudios con alto riesgo de sesgo; en el análisis de sensibilidad, la acupuntura tradicional podría ser eficaz para el síndrome del piriforme, pero esta conclusión no puede establecerse con certeza [3]. Modalidad de uso opcional y complementario cuando otras intervenciones son insuficientes; la evidencia disponible es insuficiente para recomendarla de forma prioritaria.
| Parámetro | Valor/Especificación |
|---|---|
| Parámetro:Indicación | Valor/Especificación:Dolor refractario al tratamiento conservador tras 4-8 semanas; también con finalidad diagnóstica |
| Parámetro:Diana anatómica | Valor/Especificación:Vientre del músculo piriforme, en el espacio glúteo profundo |
| Parámetro:Guía de imagen | Valor/Especificación:Ecografía, fluoroscopia o TC — esencial para precisión y seguridad |
| Parámetro:Agente de primera elección | Valor/Especificación:Anestésico local (AL) + corticoesteroide (CS) — mayor eficacia combinada [1] |
| Parámetro:Agente alternativo | Valor/Especificación:Toxina botulínica (BT) — evidencia de eficacia superior a placebo, similar a AL o CS por separado [1] |
| Parámetro:Volumen habitual | Valor/Especificación:Según protocolo del centro (varía por técnica y agente) |
| Parámetro:Frecuencia | Valor/Especificación:Según respuesta clínica; no se recomienda como tratamiento único sin fisioterapia asociada |
| Parámetro:Integración con fisioterapia | Valor/Especificación:La inyección es un complemento del tratamiento físico, no un sustituto [5] |
La inyección de AL + CS en el piriforme ha demostrado la mayor eficacia analgésica en la revisión sistemática con metaanálisis disponible [1]. La BT fue superior a placebo e inferior a la combinación AL + CS, sin diferencias significativas respecto a AL o CS por separado [1]. La respuesta positiva a la inyección diagnóstica es, además, parte de la vía de diagnóstico del SGP [2].
Dada la baja calidad general de la evidencia sobre tratamientos conservadores específicos, las guías clínicas recomiendan seguir los principios generales de manejo del dolor lumbar y la ciática —con fisioterapia como primera línea— antes de escalar a infiltraciones o cirugía [5][6].
Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en este cuadro pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.
| Parámetro | Valor/Especificación |
|---|---|
| Parámetro:Diana anatómica | Valor/Especificación:Vientre del músculo piriforme (zona de mayor hipertonía o puntos gatillo activos); perinevrio del nervio ciático en el espacio glúteo profundo para neuromodulación percutánea |
| Parámetro:Abordaje ecoguiado | Valor/Especificación:Sí — imprescindible dada la profundidad del piriforme y la proximidad del nervio ciático; sonda convexa o lineal de alta frecuencia según constitución del paciente |
| Parámetro:Calibre de aguja | Valor/Especificación:0,30–0,40 mm para EPI sobre el vientre muscular; 0,25–0,30 mm para neuromodulación percutánea perineural |
| Parámetro:Intensidad (EPI) | Valor/Especificación:EPI clásica: 3–6 mA sobre zona de fibrosis o punto gatillo activo; variantes de baja intensidad (neuromodulación perineural): 0,5–1 mA |
| Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsos | Valor/Especificación:3–5 impulsos de 3–5 s por punto diana, en patrón de rastrillo sobre el vientre del piriforme; para neuromodulación: trenes de impulso de baja intensidad durante 2–3 min |
| Parámetro:Frecuencia de sesiones | Valor/Especificación:Semanal o bisemanal; 4–6 sesiones por ciclo según respuesta |
| Parámetro:Integración con ejercicio | Valor/Especificación:Complementa el estiramiento progresivo del piriforme y el fortalecimiento glúteo; no sustituye el programa de ejercicio terapéutico. Se recomienda estiramiento activo del piriforme inmediatamente después de cada sesión |
| Parámetro:Contraindicaciones / precauciones | Valor/Especificación:Gestación, marcapasos, alteraciones de la coagulación, infección local activa o piomiositis (contraindicación absoluta [7]), alergia a metales, anticoagulación no controlada |
La diana principal de la EPI en este cuadro es el tejido miofascial del piriforme con signos ecográficos de hipertonía, engrosamientos o puntos gatillo activos. La guía ecográfica es imprescindible: el piriforme es una estructura profunda del espacio glúteo que discurre en estrecha proximidad al nervio ciático, por lo que la visualización en tiempo real previene lesiones iatrogénicas. Con el paciente en decúbito prono o lateral, la sonda se orienta en eje corto al músculo; la aguja se introduce en plano desde lateral hacia medial, confirmando la posición en el vientre muscular antes de activar la corriente.
Para la neuromodulación percutánea perineural, la diana es la vaina del nervio ciático a nivel del espacio glúteo profundo, con corriente de muy baja intensidad (0,5–1 mA) con objetivo de modulación del umbral de activación nociceptiva y reducción de la sensibilización neural periférica.
Ambas técnicas se integran en la fase 2-3 del tratamiento: la EPI intramuscular en presencia de puntos gatillo miofasciales activos que limitan la progresión del ejercicio; la neuromodulación perineural cuando predomina la clínica de sensibilización neural (parestesias, alodinia, hipersensibilidad al estiramiento neural). La evidencia disponible en la revisión de DN en cadera/piriforme es favorable para la reducción del dolor a corto plazo [13]; la EPI con corriente galvánica y la neuromodulación percutánea ecoguiada carecen de RCTs específicos publicados para esta patología en la evidencia disponible, y los protocolos descritos representan el consenso de uso clínico de la técnica.
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