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Síndrome del Túnel Radial (Atrapamiento del Nervio Interóseo Posterior)

Codo·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

El síndrome del túnel radial (RTS) es una neuropatía compresiva del nervio radial profundo (rama interósea posterior, PIN) a su paso por el túnel radial, espacio anatómico comprendido entre el epicóndilo lateral y el borde proximal del músculo supinador. La causa más frecuente de compresión identificada intraoperatoriamente es la arcada de Frohse, margen proximal fibroso del supinador superficial, presente en el 66% de la población adulta (prevalencia 0% en fetos, indicando adquisición postnatal) [5]. Sus dimensiones medias son 23,22 mm de longitud, 11,05 mm de anchura y 0,67 mm de grosor [5]. Otras estructuras compresoras incluyen bandas fibrosas anteriores a la articulación radiocapitelar —identificadas como responsables en 25 de 31 casos en una serie prospectiva [19]—, vasos recurrentes radiales (leash de Henry), borde tendinoso del extensor radial corto del carpo y, menos frecuentemente, masas ocupantes de espacio como lipomas [13] o pannus sinovial en artritis reumatoide [12]. La compresión dinámica se agrava con la pronosupinación forzada y la extensión activa de la muñeca y los dedos, mecanismos que incrementan la tensión sobre la arcada de Frohse y reducen el calibre del túnel. El PIN es predominantemente motor; su atrapamiento produce dolor en el antebrazo lateral-proximal sin déficit sensitivo relevante en la mayoría de los casos, aunque puede coexistir dolor referido. El espectro clínico abarca desde el RTS (predominio álgico) hasta la parálisis del PIN (predominio motor), constituyendo un continuo fisiopatológico [11].

Cuadro Clínico y Síntomas

Dolor: Localizado en la cara lateral del antebrazo proximal, aproximadamente 4-5 cm distal al epicóndilo lateral, a diferencia de la epicondilalgia lateral cuyo máximo de dolor se sitúa sobre el epicóndilo. La palpación sobre el túnel radial reproduce el dolor en el 97% de los casos de las series publicadas (381/391 extremidades superiores) [11].

Debilidad/parálisis: En el contexto de parálisis del PIN pura, se objetiva debilidad o parálisis de la extensión de los dedos y la muñeca (wrist/finger drop), con preservación de la extensión radial de la muñeca (extensor radial largo del carpo, inervado proximalmente al túnel). En la artritis reumatoide, la parálisis o debilidad de la extensión digital fue la presentación dominante (27/33 casos con parálisis franca, 6/33 con debilidad) [12].

Patrón de inicio: Puede ser agudo —por mecanismo de extensión brusca del codo con contracción muscular forzada [9]— o progresivo —asociado a lipomas [13], pannus reumatoide [12] o sobreuso mecánico repetitivo.

Ausencia de déficit sensitivo significativo: El PIN es predominantemente motor; la inexistencia de parestesias en el territorio radial distal ayuda a diferenciarlo de la radiculopatía C7 o de la compresión del nervio radial en el canal de torsión humeral.

Coexistencia con epicondilalgia lateral: Frecuente; en series quirúrgicas, el RTS fue diagnosticado tras fracaso de tratamiento para epicondilalgia lateral, siendo la ausencia de alivio con infiltración en el epicóndilo un criterio diagnóstico de RTS en el 16% de los casos [11].

Banderas Rojas

  • Masa palpable en el antebrazo proximal: Sugiere lipoma, ganglión o tumor de vaina nerviosa como causa compresiva extrínseca; requiere estudio por imagen urgente (ecografía/RM) [13].
  • Pannus sinovial en paciente con artritis reumatoide conocida y debilidad de extensión digital de rápida progresión: Indica compresión activa del PIN por sinovitis proliferativa; la descompresión quirúrgica debe considerarse si no mejora en 6 semanas de tratamiento conservador o si existe enfermedad avanzada en la presentación inicial [12].
  • Parálisis completa de extensión de dedos y muñeca (finger/wrist drop) de instauración aguda: Especialmente en contexto traumático o de inyección, debe descartarse lesión estructural del nervio que requiera exploración quirúrgica precoz [9].
  • Atrofia muscular progresiva del compartimento dorsal del antebrazo: Indicador de denervación avanzada; demora en el diagnóstico empeora el pronóstico de recuperación [12].
  • Ausencia de recuperación motora tras 3-6 meses de tratamiento conservador adecuado: Criterio para derivación a cirugía de descompresión [12][14].
  • Fractura humeral asociada con palsy radial primario (especialmente fractura distal en Holstein-Lewis): Requiere consideración de exploración nerviosa quirúrgica precoz [10].

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