La espondiloartritis axial (axSpA) es una artropatía inflamatoria crónica seronegativa cuyo órgano diana principal es el esqueleto axial, con afectación predominante de las articulaciones sacroilíacas (ASI) y la columna vertebral. Se clasifica en dos subtipos según el daño estructural radiográfico: axSpA radiográfica (r-axSpA), equivalente a la espondilitis anquilosante (EA) clásica definida por los criterios de Nueva York modificados con sacroileítis grado ≥ II bilateral o ≥ III unilateral; y axSpA no radiográfica (nr-axSpA), en la que existe inflamación activa documentada por RM o parámetros inflamatorios elevados sin sacroileítis radiográfica definida [4].
La sacroileítis en axSpA se origina en la entesis, donde la respuesta inmune mediada por células T CD8+ y la sobreexpresión de citocinas proinflamatorias (TNF-α, IL-17A, IL-23) inducen edema de médula ósea subcondral (osteítis), erosiones y, en fases avanzadas, esclerosis y anquilosis fibrosa/ósea [4]. La ASI, al ser una articulación anfiartrosis con componente sinovial (porción anteroinferior) y ligamentoso (porción posterosuperior), está sometida a cargas mecánicas de cizallamiento y compresión que actúan como cofactor de la respuesta inflamatoria.
El proceso sigue una secuencia temporal: inflamación activa (edema medular = señal STIR positiva en RM) → cambios estructurales precoces (erosiones, backfill/relleno graso) → cambios estructurales tardíos (esclerosis, anquilosis). La RM es la técnica de elección para detectar inflamación activa; la radiografía convencional y la TC son superiores para valorar lesiones estructurales establecidas [13]. La TC de baja dosis actúa como estándar de referencia para lesiones estructurales [13], y la RM-T1 muestra una sensibilidad marcadamente superior a la radiografía para erosiones (Sn: 79% vs. 42%) y positividad global (Sn: 85% vs. 48%) con especificidad comparable (> 80% en ambas) [13]. Las TC sintéticas generadas a partir de RM (sCT) muestran resultados prometedores, con sensibilidad del 47-94% y especificidad del 83->95% para lesiones como erosiones y anquilosis, aunque la evidencia actual adolece de limitaciones metodológicas [3].
Un hallazgo crítico: el edema de médula ósea en RM de ASI no es específico de axSpA; aparece en el 22% de individuos asintomáticos y en el 20% de pacientes con lumbalgia no SpA [2], lo que obliga a una interpretación en contexto clínico-analítico completo.
El síntoma cardinal es el dolor lumbar inflamatorio crónico (inicio < 45 años, duración > 3 meses), con las siguientes características [4][17]:
La axSpA es una enfermedad sistémica. Las manifestaciones extraarticulares de mayor relevancia clínica incluyen [4][1]:
La restricción del movimiento axial (flexión lumbar, expansión torácica, rotación cervical) progresa con el daño estructural y se cuantifica con el índice BASFI (Bath AS Function Index) [1].
Los instrumentos de medida validados internacionalmente incluyen el ASDAS (Ankylosing Spondylitis Disease Activity Score) y el BASDAI, además del NRS de evaluación global del paciente [1]. La monitorización de la inflamación en RM utiliza la puntuación SPARCC para ASI y columna, y la puntuación de Berlín para la espina [9].
En pacientes con artritis psoriásica (APs), el dolor lumbar inflamatorio puede ser difícil de distinguir del dolor mecánico; los criterios de DLI desarrollados para EA tienen rendimiento subóptimo en este contexto [14], por lo que la evaluación debe ser integral.
Las siguientes señales de alarma requieren derivación urgente o reevaluación diagnóstica inmediata, ya que pueden indicar patología grave no SpA o complicación mayor:
| Patología | Características diferenciadoras clave | Prueba diagnóstica de elección |
|---|---|---|
| Patología:Lumbalgia mecánica inespecífica | Características diferenciadoras clave:Dolor mecánico (empeora con movimiento, mejora con reposo), sin rigidez matutina prolongada, sin respuesta a AINEs, sin manifestaciones sistémicas | Prueba diagnóstica de elección:Clínica; imagen no aporta diferenciación específica |
| Patología:Hiperostosis esquelética difusa idiopática (DISH) | Características diferenciadoras clave:Predominio en mayores de 50 años, flujo óseo anterior sin afectación de ASI, sin inflamación sistémica | Prueba diagnóstica de elección:Radiografía/TC: puentes osteofíticos de columna derecha, sin sacroileítis [15] |
| Patología:Osteitis condensans ilii | Características diferenciadoras clave:Mujeres jóvenes multíparas, esclerosis triangular en el ilion (no en sacro), unilateral o bilateral asimétrica, sin erosiones, sin HLA-B27 | Prueba diagnóstica de elección:Radiografía y RM: localización y morfología de la esclerosis [15] |
| Patología:Artritis séptica sacroilíaca | Características diferenciadoras clave:Fiebre alta, inicio agudo, afectación unilateral, elevación marcada de PCR/VSG, leucocitosis; riesgo en inmunodeprimidos o ADVP | Prueba diagnóstica de elección:RM con contraste; hemocultivos; punción articular con cultivo |
| Patología:Artritis reactiva | Características diferenciadoras clave:Inicio post-infección (gastrointestinal/urogenital), asimétrica, autolimitada, puede cursar con sacroileítis leve | Prueba diagnóstica de elección:Clínica + serología; HLA-B27 variable |
| Patología:Artritis psoriásica axial | Características diferenciadoras clave:Sacroileítis frecuentemente asimétrica, sindesmofitos asimétricos y no marginales, lesiones cutáneas/ungueales; los criterios de DLI tienen rendimiento subóptimo [14] | Prueba diagnóstica de elección:Clínica dermatológica + imagen axial |
| Patología:Artritis reumatoide con afectación axial cervical | Características diferenciadoras clave:Afectación C1-C2 (subluxación atloaxoidea), FR/anti-CCP positivos, sin sacroileítis | Prueba diagnóstica de elección:RM cervical; serología |
| Patología:Enfermedad de Paget ósea | Características diferenciadoras clave:Mayores de 55 años, afectación focal y asimétrica, fosfatasa alcalina muy elevada, sin inflamación sistémica | Prueba diagnóstica de elección:Gammagrafía ósea; radiografía |
| Patología:Fibromialgia | Características diferenciadoras clave:Dolor difuso, alodinia, sin elevación de reactantes de fase aguda, sin hallazgos en imagen inflamatoria | Prueba diagnóstica de elección:Criterios ACR 2010; exclusión de inflamación |
| Patología:Espondilodiscitis infecciosa | Características diferenciadoras clave:Fiebre, elevación intensa de PCR/VSG, afectación del disco y vértebras adyacentes, dolor nocturno intenso | Prueba diagnóstica de elección:RM con contraste + biopsia/cultivo |
Nota diagnóstica crítica: El edema de médula ósea en RM de ASI presente de forma aislada tiene baja especificidad para axSpA (presente en el 22% de asintomáticos y el 20% de pacientes con lumbalgia no SpA) [2]. La presencia de ≥ 5 lesiones grasas y/o erosiones en RM-ASI combinada asegura una especificidad > 95% frente a controles sin SpA [12]. El diagnóstico debe integrarse con el contexto clínico, analítico (HLA-B27, PCR) y radiológico completo [17]. El valor predictivo positivo del HLA-B27 es inferior al esperado (LR+ 3.1), mientras que la sacroileítis por imagen tiene mejor rendimiento diagnóstico (LR+ 3.9-17.0) [17].
Los tests de provocación sacroilíaca (FABER, distracción, compresión, Gaenslen, empuje posterior del muslo) tienen utilidad clínica orientativa en la detección de disfunción/inflamación de ASI, aunque la evidencia entregada no aporta cifras de Sn/Sp específicas para su rendimiento en el contexto de la axSpA. Se describen cualitativamente:
Nota: en el contexto de la axSpA, los tests de provocación sacroilíaca deben interpretarse como herramientas de cribado clínico, no como criterios diagnósticos. La confirmación diagnóstica requiere imagen (RM) e integración con criterios ASAS [4][16].
La definición ASAS 2009 de sacroileítis activa en RM requiere la presencia de edema de médula ósea (BME) subcondral claramente atribuible a inflamación, en localización típica. Un algoritmo de deep learning entrenado con esta definición mostró, en validación externa sobre 731 pacientes (69.1% varones, edad media 34.2 años): Sn: 70% (IC95%: 66-73%), Sp: 81% (IC95%: 78-84%), VPP: 84% (IC95%: 82-87%), VPN: 64% (IC95%: 61-68%) [7].
Para la monitorización longitudinal en fisioterapia y reumatología, el core set ASAS-OMERACT incluye [1]:
La medición de la expansión torácica (valor normal > 5 cm en la 4ª costilla), la distancia occipucio-pared, la prueba de Schober modificada (distancia L5-S1 en flexión, > 5 cm de incremento considerado normal) y la rotación cervical son instrumentos funcionales habituales en la monitorización de la rigidez y el daño estructural en axSpA, aunque sus valores de referencia y rendimiento diagnóstico no están detallados en la evidencia entregada.
El tratamiento de la axSpA es multidisciplinar. El fisioterapeuta trabaja en estrecha coordinación con reumatología, que gestiona el tratamiento farmacológico (AINEs, bDMARDs/JAKi). Las recomendaciones ASAS-EULAR posicionan el manejo no farmacológico, con el ejercicio terapéutico como pilar central, como componente obligatorio en todos los estadios de la enfermedad [4]. El reposo prolongado está contraindicado.
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Reducir dolor e inflamación articular. Mantener movilidad básica. Educación en autogestión. Evitar desacondicionamiento. | Intervenciones clave Educación terapéutica: comprensión del diagnóstico, naturaleza inflamatoria del dolor, adherencia al movimiento. Ejercicio de bajo impacto dentro del umbral de dolor: movilizaciones axiales suaves en descarga (decúbito), ejercicios de control respiratorio y expansión torácica. Posiciones de descanso antiálgicas (evitar flexión sostenida). Coordinación con reumatología para optimización de AINEs o inicio de terapia biológica si ASDAS alto [4]. Crioterapia local si aumenta el confort subjetivo. | Criterios para avanzar EVA/NRS dolor ≤ 5/10 en reposo. Tolerancia a movilización activa básica sin incremento de dolor > 2 puntos NRS. Rigidez matutina < 60 min. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Recuperar el rango de movimiento axial (cervical, torácico, lumbar). Mejorar la expansión torácica. Fortalecer la musculatura estabilizadora del raquis. Reducir la rigidez matutina. | Intervenciones clave Ejercicio terapéutico supervisado: estiramientos axiales activos-asistidos, movilizaciones segmentarias en todos los planos. Ejercicios de expansión torácica y respiración costal. Activación del transverso abdominal y musculatura profunda de columna. Hidroterapia: el agua caliente facilita la movilidad en brotes subagudos. Terapia manual: movilizaciones de baja velocidad en columna torácica y cadera si hay restricción articular [4]. | Criterios para avanzar Distancia occipucio-pared reducida (mejoría documentada). Schober modificado con incremento ≥ 4 cm. Expansión torácica ≥ 4 cm. NRS dolor ≤ 3/10 durante el ejercicio. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Mejorar fuerza muscular global (core, cadera, miembros inferiores). Aumentar la capacidad aeróbica. Reducir fatiga. Prevenir la progresión de la rigidez estructural mediante carga mecánica. | Intervenciones clave Programa de ejercicio resistido progresivo (core, glúteos, isquiotibiales). Ejercicio aeróbico →marcha →bicicleta →natación →running de bajo impacto, según tolerancia y daño estructural Entrenamiento de la postura (corrección de hipercifosis torácica). Ejercicios propioceptivos y de equilibrio. Monitorización con ASDAS y BASFI para ajuste de intensidad [1]. | Criterios para avanzar BASFI ≤ 4/10. ASDAS < 2.1 (baja actividad). Tolerancia a ejercicio aeróbico continuo ≥ 30 min. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Mantener los logros funcionales. Prevenir brotes por desacondicionamiento. Promover la adherencia al ejercicio autónomo. Monitorizar progresión del daño estructural. | Intervenciones clave Plan de ejercicio domiciliario individualizado (≥ 3-5 días/semana). Grupos de ejercicio supervisados (yoga, natación, pilates terapéutico). Seguimiento periódico con BASFI, ASDAS, NRS, medidas antropométricas axiales [1]. Educación en reconocimiento de brotes y actuación precoz. Coordinación interdisciplinar para ajuste de bDMARDs si hay progresión por imagen [4][9]. | Criterios para avanzar:— (fase de mantenimiento indefinido; revisión anual o ante brote). |
Las recomendaciones ASAS-EULAR 2016 establecen que el ejercicio terapéutico es el pilar no farmacológico del tratamiento de la axSpA y debe combinarse con intervenciones de fisioterapia [4]. Las modalidades que se describen a continuación son complementarias al ejercicio, nunca sustitutivas.
Indicada en la fase 2 y 3, ante restricción de movilidad segmentaria documentada, especialmente en columna torácica y cadera. Las movilizaciones de grado I-III (Maitland) en columna torácica (deslizamiento postero-anterior sobre apófisis espinosas T4-T9) y en articulación coxofemoral (tración longitudinal en decúbito supino con flexión/rotación) están indicadas cuando la rigidez mecánica segmentaria coexiste con la inflamación sistémica. La manipulación de alta velocidad (HVLA) debe evitarse en presencia de osteoporosis asociada, puentes óseos incipientes o anquilosis avanzada, por riesgo de fractura. La evidencia entregada respalda el manejo no farmacológico activo incluyendo fisioterapia en las guías ASAS-EULAR [4]; la evidencia específica sobre técnicas de terapia manual en axSpA no está detallada en los estudios disponibles, por lo que la indicación se basa en uso clínico habitual.
Indicado en todas las fases, especialmente en fases 1 y 2 con dolor elevado o movilidad muy restringida. El agua caliente (32-34 °C) reduce el tono muscular paravertebral, facilita la movilización en descarga y mejora la percepción de dolor durante el ejercicio. El programa acuático incluye movilizaciones axiales activas, trabajo de expansión torácica y ejercicio aeróbico de bajo impacto (marcha acuática, natación en crol o espalda). Las recomendaciones ASAS-EULAR señalan el ejercicio (incluyendo el acuático) como intervención no farmacológica de referencia [4]. Frecuencia recomendada: 2-3 sesiones/semana de 45-60 min.
El ejercicio en tierra supervisado es la intervención fisioterápica con mayor respaldo en las guías internacionales para axSpA [4]. Debe incluir:
Calor superficial (infrarrojos, manta eléctrica, compresas calientes a 40-45 °C, 15-20 min) indicado antes de la sesión de ejercicio en fases 2 y 3, con el objetivo de reducir la rigidez muscular y articular matutina y facilitar la movilización. No aplicar sobre zona de inflamación activa aguda intensa. Modalidad de uso clínico habitual en axSpA; la evidencia entregada no aporta estudios específicos de termoterapia para esta patología.
Pueden tener un papel en el manejo de la entesitis periférica asociada a axSpA (talón de Aquiles, fascia plantar, epicóndilo) cuando esta es refractaria al ejercicio. La evidencia entregada no respalda protocolos específicos de ESWT para la sacroileítis ni para la entesitis en axSpA; su uso en entesitis periférica es de evidencia limitada pero de uso clínico habitual. No está indicada sobre la articulación sacroilíaca directamente.
Uso clínico habitual en axSpA como complemento para mejorar la propiocepción lumbar y reducir el dolor musculoesquelético en fases agudas/subagudas. La aplicación más frecuente en este contexto es la técnica de soporte lumbar en «I» o en «Y» paravertebral L1-S1, con tensión del 25-35%. La evidencia entregada no aporta estudios específicos de kinesiotaping en axSpA; su uso es empírico y complementario, nunca sustitutivo del ejercicio. Evidencia en lumbalgia crónica general es limitada.
El TENS de baja frecuencia (2-10 Hz, parámetros convencionales) puede utilizarse como coadyuvante analgésico en fases de dolor intenso (fase 1-2), con aplicación en región lumbar baja y glútea. No modifica el proceso inflamatorio subyacente. La evidencia entregada no aporta estudios de TENS en axSpA; su uso es sintomático y complementario. No debe emplearse como único tratamiento.
Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en el componente de entesitis periférica de la axSpA, pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.
Nota de aplicabilidad: La EPI y la neuromodulación percutánea ecoguiada (NMP) no tienen indicación sobre la articulación sacroilíaca propiamente dicha en el contexto de la sacroileítis inflamatoria de la axSpA (proceso inmunomediado, no tendinopatía ni lesión mecánica de entesis periférica). Sin embargo, la axSpA frecuentemente cursa con entesitis periférica (tendón de Aquiles, fascia plantar, inserción del cuádriceps en polo rotuliano, entesis del manguito rotador, entesis del codo) que sí representa una diana legítima para estas técnicas.
La información que sigue se aplica exclusivamente al componente de entesitis periférica de la axSpA, no a la sacroileítis inflamatoria central.
| Parámetro | Valor/Especificación |
|---|---|
| Parámetro:Diana anatómica | Valor/Especificación:Zona de entesis patológica periférica con hallazgos ecográficos (hipoecogenicidad, calcificaciones, engrosamiento, neovascularización al Power Doppler); más frecuentes: inserción aquílea, fascia plantar, polo inferior rotuliano, epicóndilo lateral |
| Parámetro:Abordaje ecoguiado | Valor/Especificación:Sí, obligatorio. Ecografía en tiempo real para identificar la zona patológica y guiar la aguja a la interfaz hueso-tendón |
| Parámetro:Calibre de aguja | Valor/Especificación:0.30-0.40 mm en entesis accesibles (Aquiles, fascia plantar); 0.25-0.32 mm en estructuras más finas o en zonas con mayor riesgo neurovascular |
| Parámetro:Intensidad (EPI) | Valor/Especificación:EPI clásica: 3-6 mA; variantes de baja intensidad en tejidos más sensibles o en fase subaguda: 1-3 mA |
| Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsos | Valor/Especificación:3-5 impulsos de 3-5 s por sesión, en patrón rastrillo sobre la zona hiperémica/degenerada. Ajustar según respuesta inflamatoria local |
| Parámetro:Frecuencia de sesiones | Valor/Especificación:Semanal o bisemanal; ciclo de 4-6 sesiones por proceso. Reevaluar con ecografía al completar el ciclo |
| Parámetro:Integración con ejercicio | Valor/Especificación:Complementa, no sustituye, el ejercicio excéntrico/tendon loading progresivo. La sesión de EPI precede al ejercicio terapéutico; se evita carga intensa 24-48 h post-sesión |
| Parámetro:Contraindicaciones / precauciones | Valor/Especificación:Gestación, marcapasos, alteraciones de la coagulación, anticoagulación activa, infección local activa, alergia a metales, piel no íntegra sobre zona de punción, articulación con prótesis metálica adyacente. Contraindicada en fase de inflamación sistémica activa severa de la axSpA (ASDAS muy alto, brote articular agudo) |
Razonamiento clínico: La entesitis periférica en axSpA comparte con la tendinopatía crónica el sustrato de degeneración y neovascularización en la unión osteotendinosa, que justifica el uso de la corriente galvánica de la EPI para generar un proceso inflamatorio agudo controlado que reclute factores de crecimiento y active la regeneración tisular. La guía ecográfica es imprescindible dado que en axSpA la entesis puede presentar cambios estructurales complejos (calcificaciones, erosiones del polo óseo) que condicionan el abordaje.
Integración con el plan: En la fase 2 y 3 del tratamiento, cuando el paciente ha alcanzado control del dolor axial basal (NRS ≤ 4/10 en reposo) y presenta entesitis periférica persistente que no responde a ejercicio y AINEs, puede iniciarse un ciclo de EPI sobre la entesis periférica afectada. La técnica se programa en la misma sesión que el ejercicio excéntrico o de carga progresiva del tendón implicado, facilitando el entorno neuroinflamatorio para la mecanotransducción.
Limitaciones de la evidencia: La evidencia entregada no contiene ensayos clínicos de EPI o NMP específicos para entesitis en axSpA. El protocolo descrito se basa en el consenso de uso clínico para tendinopatía/entesitis en general. Antes de aplicar estas técnicas en un paciente con axSpA en tratamiento con bDMARDs o JAKi, se recomienda coordinación con reumatología dada la posible modulación de la respuesta inflamatoria local.
Revisión sistemática 1. Navarro-Compán V, et al. Instrument selection for the ASAS core outcome set for axial spondyloarthritis. Ann Rheum Dis. 2023. PMID: 35680390 doi:10.1136/annrheumdis-2022-222747
Revisión sistemática 2. Barnsley L, et al. Frequency of pertinent MRI abnormalities of the sacroiliac joints of patients without spondyloarthropathies: a systematic review of the literature. Skeletal Radiol. 2021. PMID: 33547535 doi:10.1007/s00256-021-03719-6
Revisión sistemática 3. Elhaie M, et al. Diagnostic accuracy of MRI-based synthetic CT compared to conventional CT in spinal and sacroiliac disorders: a systematic review. Skeletal Radiol. 2026. PMID: 41460482 doi:10.1007/s00256-025-05104-z
Guía clínica 4. van der Heijde D, et al. 2016 update of the ASAS-EULAR management recommendations for axial spondyloarthritis. Ann Rheum Dis. 2017. PMID: 28087505 doi:10.1136/annrheumdis-2016-210770
RCT 5. van der Heijde D, et al. Efficacy and safety of upadacitinib in patients with active ankylosing spondylitis (SELECT-AXIS 1): a multicentre, randomised, double-blind, placebo-controlled, phase 2/3 trial. Lancet. 2019. PMID: 31732180 doi:10.1016/S0140-6736(19)32534-6
RCT 6. van der Heijde D, et al. Ixekizumab, an interleukin-17A antagonist in the treatment of ankylosing spondylitis or radiographic axial spondyloarthritis in patients previously untreated with biological disease-modifying anti-rheumatic drugs (COAST-V): 16 week results of a phase 3 randomised, double-blind, active-controlled and placebo-controlled trial. Lancet. 2018. PMID: 30360964 doi:10.1016/S0140-6736(18)31946-9
RCT 7. Nicolaes J, et al. Performance analysis of a deep-learning algorithm to detect the presence of inflammation in MRI of sacroiliac joints in patients with axial spondyloarthritis. Ann Rheum Dis. 2025. PMID: 39874235 doi:10.1136/ard-2024-225862
RCT 8. Deodhar A, et al. Ixekizumab for patients with non-radiographic axial spondyloarthritis (COAST-X): a randomised, placebo-controlled trial. Lancet. 2020. PMID: 31813637 doi:10.1016/S0140-6736(19)32971-X
RCT 9. van der Heijde D, et al. Limited radiographic progression and sustained reductions in MRI inflammation in patients with axial spondyloarthritis: 4-year imaging outcomes from the RAPID-axSpA phase III randomised trial. Ann Rheum Dis. 2018. PMID: 29343510 doi:10.1136/annrheumdis-2017-212377
RCT 10. Maksymowych WP, et al. Clinical and MRI responses to etanercept in early non-radiographic axial spondyloarthritis: 48-week results from the EMBARK study. Ann Rheum Dis. 2016. PMID: 26269397 doi:10.1136/annrheumdis-2015-207596
RCT 11. Maksymowych WP, et al. Modification of structural lesions on MRI of the sacroiliac joints by etanercept in the EMBARK trial: a 12-week randomised placebo-controlled trial in patients with non-radiographic axial spondyloarthritis. Ann Rheum Dis. 2018. PMID: 28970212 doi:10.1136/annrheumdis-2017-211605
Estudio observacional 12. de Hooge M, et al. Patients with chronic back pain of short duration from the SPACE cohort: which MRI structural lesions in the sacroiliac joints and inflammatory and structural lesions in the spine are most specific for axial spondyloarthritis?. Ann Rheum Dis. 2016. PMID: 26286018 doi:10.1136/annrheumdis-2015-207823
Estudio observacional 13. Diekhoff T, et al. Comparison of MRI with radiography for detecting structural lesions of the sacroiliac joint using CT as standard of reference: results from the SIMACT study. Ann Rheum Dis. 2017. PMID: 28283515 doi:10.1136/annrheumdis-2016-210640
Estudio observacional 14. Yap KS, et al. Back pain in psoriatic arthritis: defining prevalence, characteristics and performance of inflammatory back pain criteria in psoriatic arthritis. Ann Rheum Dis. 2018. PMID: 30077991 doi:10.1136/annrheumdis-2018-213334
Estudio observacional 15. Braun J, et al. Imaging of axial spondyloarthritis. New aspects and differential diagnoses. Clin Exp Rheumatol. 2018. PMID: 30296971
Estudio observacional 16. Dubreuil M, Deodhar AA. Axial spondyloarthritis classification criteria: the debate continues. Curr Opin Rheumatol. 2017. PMID: 28376062 doi:10.1097/BOR.0000000000000402
Metaanálisis 17. Bento da Silva A, et al. Performance of clinical, laboratory and imaging features for diagnosing spondyloarthritis-a systematic literature review and meta-analysis. Rheumatology (Oxford). 2024. PMID: 38305346 doi:10.1093/rheumatology/keae065
¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?