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Rotura de Isquiosurales (Hamstring Strain Injury)

Deportiva·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La rotura de isquiosurales (Hamstring Strain Injury, HSI) es una lesión miofascial o musculotendinosa que afecta a cualquier combinación de los tres músculos isquiosurales: semitendinoso, semimembranoso y bíceps femoral [11]. Es una de las lesiones más frecuentes en deportes de campo, representando el 10% del total de lesiones con una incidencia de 0,81 por cada 1000 horas de exposición [6]. La prevalencia en un período de 9 meses alcanza el 13% de los atletas, con una tasa de recurrencia que convierte esta lesión en un problema crónico y recidivante [6].

Biomecánicamente, el mecanismo lesional predominante es la sobrecarga excéntrica durante la fase de desaceleración de la zancada (frenado del miembro durante el sprint) o la sobreestiramiento en posiciones de máxima flexión de cadera con rodilla extendida. La incidencia es 9,4 veces mayor durante la competición que en el entrenamiento [6], lo que señala la intensidad del esfuerzo como modulador clave. El bíceps femoral porción larga (BFLH, biceps femoris long head) es la estructura más frecuentemente comprometida, debido a sus características arquitectónicas de fascículos cortos en condiciones basales. El incremento de la longitud de fascículo del BFLH constituye un mecanismo protector clave frente a la lesión [13].

La superficie de juego modula el riesgo: la incidencia es 1,5 veces mayor sobre hierba natural que sobre césped artificial [6]. La edad es también un factor biomecánico-estructural relevante, con un incremento del 6,4% en la incidencia por cada año adicional de edad media del grupo [6].

Cuadro Clínico y Síntomas

La presentación clínica varía según el grado de la lesión:

  • Dolor súbito en la región posterior del muslo durante un sprint, salto o movimiento de sobreestiramiento, frecuentemente descrito como un 'chasquido' o sensación de desgarro [16].
  • Dolor a la palpación en el trayecto de los isquiosurales, con un área de máxima sensibilidad que orienta la localización anatómica [16].
  • Equimosis en región posterior de muslo en lesiones de mayor severidad, cuya presencia se asocia a mayor tiempo de retorno al deporte [16].
  • Dolor con las actividades cotidianas (sedestación prolongada, subida de escaleras) en función de la severidad [16].
  • Restricción del rango de movimiento en flexión de tronco con rodilla extendida y en flexión activa de rodilla contra resistencia [10].
  • Reducción de la fuerza isométrica de flexores de rodilla, especialmente en ángulos de máxima longitud muscular [14].

Factores clínicos con evidencia moderada de asociación con mayor tiempo de retorno al deporte incluyen: puntuación EVA elevada en el momento de la lesión, presencia de sonido audible ('popping') en el momento del incidente, necesidad de abandonar la actividad en los 5 minutos siguientes y presencia de equimosis visible [16]. La predicción clínica del tiempo de retorno al deporte por parte del paciente y del clínico muestra evidencia moderada de asociación con el tiempo real de retorno [16].

Banderas Rojas

  • Avulsión proximal de la tuberosidad isquiática: dolor intenso en la unión tuberosidad isquiática-tendón proximal con retracción palpable, incapacidad funcional severa e imposibilidad de carga. Requiere valoración quirúrgica urgente; la presencia del 'signo Cobra' en RMN puede indicar sobreestimación de la retracción tendinosa de hasta 2 cm en avulsiones de semimembranoso [22].
  • Síndrome compartimental posterior del muslo: dolor desproporcionado, tensión muscular extrema, parestesias distales y dolor con el estiramiento pasivo. Emergencia quirúrgica.
  • Lesión neurológica asociada: déficit sensitivo o motor en territorio ciático (hipoestesia, paresia de dorsiflexión o flexión plantar), que puede acompañar lesiones por avulsión o contusiones de alta energía.
  • Hematoma expansivo con compromiso neurovascular: aumento rápido de volumen, signos vasculares o neurológicos distales.
  • Mecanismo traumático de alta energía (accidente de tráfico, caída de altura): descartar fractura de fémur o lesión vascular asociada.
  • Masa palpable o crecimiento progresivo: descartar tumor de tejidos blandos antes de iniciar rehabilitación en lesiones atípicas o sin mecanismo lesional claro.

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