SaudeVSaudeV
TestsDiagnósticoIniciar sesión

© 2026 SaudeV. Herramienta de apoyo al razonamiento clínico.

Aviso legalTérminos de usoPrivacidad
InicioTestsDiagnósticoEntrar
Volver/

Rotura de Isquiosurales (Hamstring Strain Injury)

Deportiva·Actualizado 25 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La rotura de isquiosurales (hamstring strain injury, HSI) es una lesión miofascial o miotendinosa que afecta a cualquier combinación de los tres músculos isquiotibiales: semitendinoso, semimembranoso y bíceps femoral [12]. Representa aproximadamente el 10% de todas las lesiones en deportes de equipo de campo, con una prevalencia de hasta el 13% de los atletas en un período de 9 meses [6].

Mecanismo lesional

Existen dos mecanismos predominantes:

  • Tipo I (sprint, alta velocidad): La lesión ocurre durante la fase terminal del balanceo de la carrera, cuando el bíceps femoral largo (BFLH) trabaja en contracción excéntrica máxima para decelerar la extensión de rodilla. Es el mecanismo más frecuente en deportes de equipo [6][12].
  • Tipo II (estiramiento, posición elongada): Ocurre durante gestos de gran amplitud de movimiento (patadas altas, splits, estiramientos bruscos), afectando predominantemente al semimembranoso proximal y la unión miotendinosa proximal [12].

Factores biomecánicos relevantes

La longitud de fascículo del BFLH constituye un determinante arquitectural clave: el entrenamiento excéntrico aumenta la longitud fascicular (diferencia media de 0,90 cm; IC 95%: 0,53-1,27 cm) y se asocia con reducción de la incidencia lesional [1][14]. La relación H/Q funcional (cociente de fuerza excéntrica isquiotibial / concéntrica cuádriceps) mejora significativamente con el entrenamiento excéntrico [1]. La incidencia es 9,4 veces mayor en competición respecto al entrenamiento, y 1,5 veces mayor sobre hierba natural frente a césped artificial [6].

Cuadro Clínico y Síntomas

Presentación aguda

  • Dolor súbito en la cara posterior del muslo durante un sprint o gesto explosivo, frecuentemente descrito como un «latigazo» o «chasquido» [12][16].
  • Sensación de pop audible o palpable en el momento de la lesión: hallazgo con evidencia limitada pero asociado a mayor tiempo de retorno al deporte (RTS) [16].
  • Imposibilidad de continuar la actividad o cese forzado en los primeros 5 minutos tras la lesión [16].
  • Dolor a la palpación en la zona lesionada, con amplitud del área de sensibilidad (cm) asociada a mayor tiempo de recuperación [16].
  • Hematoma visible en cara posterior de muslo (equimosis), cuya presencia se asocia a peor pronóstico temporal [16].
  • EVA elevado en el momento de la lesión: correlación moderada con el tiempo total de RTS [16].

Presentación subaguda/crónica y recidiva

  • Dolor residual a la palpación y en contracción resistida.
  • Debilidad en flexión de rodilla y extensión de cadera.
  • Restricción de la amplitud articular en extensión de rodilla con cadera en flexión (ASLR).
  • Alta tasa de recidiva: historial previo de HSI multiplica el riesgo por 2,7 (RR = 2,7); una lesión reciente lo multiplica por 4,8 (RR = 4,8) [4].
  • La edad avanzada es el otro principal factor de riesgo identificado (SMD = 1,6) [4].

Predicción del tiempo de RTS

Hay evidencia moderada de que el EVA en el momento de la lesión y las predicciones del propio paciente y del clínico se asocian con el tiempo de RTS. Ningún hallazgo clínico aislado en la evaluación inicial permite una predicción de alta precisión [16].

Banderas Rojas

  • Avulsión proximal completa del isquion: pérdida de fuerza severa, hematoma extenso proximal, incapacidad funcional total. Requiere evaluación quirúrgica urgente. La RMN puede evidenciar el signo Cobra (banda curva T2-hipointensa en avulsión de semimembranoso), que indica retracción real del tendón aproximadamente un 21% menor que la medida en RMN [22].
  • Retracción tendinosa > 2 cm en imagen: criterio orientativo para derivación quirúrgica en avulsiones proximales [22].
  • Déficit neurológico asociado (parestesias, disestesias en trayecto del nervio ciático): descartar neuropatía ciática por atrapamiento fibrótico a nivel isquiático [23].
  • Dolor en región isquiática con irradiación ciática en ausencia de mecanismo de sprint claro: considerar tendinopatía proximal con compromiso del nervio ciático [23].
  • Fractura por avulsión de la tuberosidad isquiática en atletas adolescentes (apófisis no fusionada): derivación ortopédica.
  • Masa palpable o induración no reductible en muslo posterior: descartar hematoma encapsulado, miositis osificante o lesión ocupante de espacio.
  • Ausencia de mecanismo deportivo claro con dolor posterior de muslo de inicio insidioso: descartar origen lumbar, sacroilíaco o neoplásico.

Diagnóstico Diferencial

PatologíaCaracterísticas diferenciales clave
Patología:Tendinopatía proximal de isquiosuralesCaracterísticas diferenciales clave:Dolor insidioso en tuberosidad isquiática, sin mecanismo agudo de sprint; empeora con sedestación prolongada y carga excéntrica; sin equimosis [12]
Patología:Neuropatía ciática por atrapamiento (PHTrSNE)Características diferenciales clave:Irradiación neurológica hasta pierna/pie; sensación de quemazón; fibrosis entre semimembranoso y nervio ciático a nivel isquiático; ecografía confirma engrosamiento perineural [23]
Patología:Avulsión proximal completaCaracterísticas diferenciales clave:Mecanismo de alta energía; incapacidad funcional severa; hematoma extenso proximal; RMN muestra retracción tendinosa > 2 cm; requiere valoración quirúrgica [22]
Patología:Lesión muscular del glúteo mayor/medioCaracterísticas diferenciales clave:Dolor más proximal y lateral; dolor reproductible con abducción y rotación interna resistida; no afecta flexión de rodilla
Patología:Síndrome del piriforme/ciático profundoCaracterísticas diferenciales clave:Dolor glúteo profundo con irradiación; no hay debilidad en flexión de rodilla; dolor reproductible con rotación interna forzada de cadera
Patología:Patología lumbar L5-S1 referidaCaracterísticas diferenciales clave:Distribución dermatomérica; signos de Lasègue/slump positivos; puede coexistir con HSI (lesión doble); examen neurológico diferenciador
Patología:Lesión del bíceps femoral cortoCaracterísticas diferenciales clave:Sin acción en cadera; mecanismo durante sprint en fase de aceleración; localización más distal en muslo
Patología:Contusión muscularCaracterísticas diferenciales clave:Mecanismo de trauma directo (contacto); hematoma inmediato sin relación con fase de sprint
Patología:Desgarro del aductor mayor (porción isquiocondílea)Características diferenciales clave:Dolor en cara postero-interna; dolor reproducible con aducción resistida; no afecta flexión de rodilla

Tests Ortopédicos

Tests de valoración diagnóstica y funcional

Test de Askling H-test (Straight-leg raise, Stretch-test, Bend-test)
Batería de 3 pruebas diseñada específicamente para HSI tipo estiramiento. Su uso como criterio de alta-RTP se asocia con las tasas de recidiva más bajas reportadas en la literatura (1,3–3,6%) [10]. No se dispone de datos de Sn/Sp en la evidencia disponible.

Elevación de la pierna recta activa (Active Straight Leg Raise / ASLR)
Reproducción del dolor y limitación del rango constituyen indicadores cualitativos de persistencia lesional. Se utiliza como criterio de progresión en rehabilitación y RTP [10][12].

Palpación de la zona lesionada
La anchura (cm) del área dolorosa a la palpación tiene evidencia limitada de asociación con el tiempo de RTS: mayor anchura se asocia a mayor tiempo de recuperación [16].

Pruebas de fuerza isométrica (knee flexor strength)
La valoración de la fuerza isométrica de flexión de rodilla a 90° de cadera y 90° de rodilla es un criterio objetivo de progresión y RTP [15]. La recuperación de la asimetría entre miembros es clave: la asimetría de fuerza mejora con entrenamiento excéntrico [1].

Dinamometría isocinética
Los estudios que incorporan criterios isocinéticos en el RTP muestran tiempos medios de 12-25 días para RTP [10]. Sin embargo, la valoración isocinética aislada tiene valor predictivo limitado para detectar riesgo de futura lesión [21]. Solo la fuerza excéntrica de flexores de rodilla a 60°/s mostró una asociación predictiva pequeña pero significativa (SMD = -0,16) [21].

Nordic Hamstring Strength test / Nordbord
Ampliamente utilizado en el contexto de la prevención. La fuerza en nordic hamstring exercise no predijo de forma independiente el riesgo lesional en una cohorte prospectiva de 413 futbolistas profesionales [17], lo que cuestiona su uso aislado como herramienta de screening.

Signos pronósticos clínicos

  • EVA en el momento de la lesión: evidencia moderada de asociación con tiempo de RTS [16].
  • Autopredicción del paciente y del clínico: evidencia moderada de asociación con tiempo de RTS [16].
  • Popping audible, cese forzado en < 5 min, equimosis visible: evidencia limitada de asociación con mayor tiempo de RTS [16].

Signo Cobra en RMN (avulsión proximal de semimembranoso)
Sn: 51.5%, Sp: 83.3%, LR+: 3,0 para avulsión aislada de semimembranoso. Indica retracción real aproximadamente un 21% menor que la medida en RMN [22].

Fases de Tratamiento

Protocolo P.E.A.C.E. & L.O.V.E. en fase aguda [12]

  • P — Protection (Protección): Descarga relativa de la actividad de alta velocidad durante 2-3 días. Evitar movimientos que reproduzcan dolor > EVA 4/10.
  • E — Elevation (Elevación): Elevación del miembro afecto para favorecer el drenaje del hematoma en las primeras 24-48 horas.
  • A — Avoid anti-inflammatories (Evitar antiinflamatorios): Respetar la cascada inflamatoria inicial; desaconsejar AINE en fase muy aguda salvo indicación médica específica.
  • C — Compression (Compresión): Vendaje compresivo en las primeras 24-72 horas para limitar el hematoma intramuscular.
  • E — Education (Educación): Informar al atleta sobre el proceso de reparación tisular, expectativas realistas de RTP y estrategia activa de rehabilitación.
  • L — Load (Carga): Introducción progresiva de carga mecánica respetando el umbral de dolor desde los primeros días.
  • O — Optimism (Optimismo): Gestión de las expectativas y factores psicológicos (kinesiofobia), reconociendo su influencia en el tiempo de recuperación [15].
  • V — Vascularisation (Vascularización): Actividad cardiovascular sin dolor (bicicleta, piscina) desde los primeros días.
  • E — Exercise (Ejercicio): Ejercicio terapéutico progresivo como eje central del tratamiento.

Fase 1: Control del daño tisular agudo (días 1-5)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Controlar el hematoma y la inflamación.

Mantener actividad cardiovascular sin dolor.

Iniciar carga tisular mínima.

Intervenciones clave

Compresión elástica continua.

Elevación del miembro.

Crioterapia (10-15 min, varias veces al día).

Bicicleta estática sin resistencia o marcha en piscina sin dolor.

Ejercicios isométricos suaves de flexión de rodilla a longitudes musculares cortas (EVA ≤ 3/10).

Criterios para avanzar

EVA en reposo < 2/10.

Marcha sin cojera.

Tolerancia a isométrico submáximo sin dolor.


Fase 2: Carga progresiva y control neuromuscular (días 5-14)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Restaurar el rango articular funcional.

Iniciar carga excéntrica de baja intensidad.

Reducir la inhibición muscular.

Intervenciones clave

Movilización activa en rangos indoloros progresivos.

Ejercicios isométricos en posiciones de mayor longitud muscular (progresión gradual del ángulo de cadera/rodilla).

Extensiones de cadera en prono (hip extension, HE) con carga baja [14].

Propiocepción en apoyo monopodal.

Cicloergómetro con resistencia moderada.

Criterios para avanzar

Extensión de rodilla activa libre de dolor a ≥ 30° del ángulo contralateral.

Fuerza isométrica > 80% del lado sano.

EVA < 3/10 en toda la sesión.


Fase 3: Fortalecimiento excéntrico y readaptación funcional (días 14-30+)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Recuperar la longitud de fascículo del BFLH.

Normalizar la relación H/Q funcional.

Iniciar carga a alta velocidad.

Intervenciones clave

Nordic Hamstring Exercise (NHE) progresivo

→comenzar con variantes asistidas

→NHE libre

→con lastre [3][14]

Hip extension con carga progresiva [14].

Peso muerto rumano (Romanian deadlift) excéntrico.

Ejercicios de sprint de baja velocidad → aceleración progresiva.

Plyometría de baja intensidad.

Programa on-field específico de deporte con progresión de sprints [24].

Criterios para avanzar

ASLR libre de dolor = lado contralateral.

Fuerza isométrica ≥ 90% lado sano.

Test de Askling H-test negativo (sin dolor ni limitación en los 3 subtest) [10].

Ausencia de dolor en carrera a 75% de velocidad máxima.


Fase 4: Retorno al deporte y prevención de recidiva (día 30+ hasta RTP)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar / RTP
Objetivos

Completar readaptación específica de deporte.

Certificar criterios objetivos de RTP.

Implementar programa preventivo.

Intervenciones clave

Programa on-field con drills específicos de sprint, cambios de dirección, acciones técnicas del deporte [24].

NHE como programa de mantenimiento preventivo [3][5].

Sprint al 80%

→90%

→100% de velocidad máxima

Evaluación isokinética si disponible (criterio RTP por dinamometría: tiempo medio 12-25 días en protocolos que la incluyen) [10].

Criterios para avanzar / RTP

Askling H-test negativo en las 3 pruebas [10].

Fuerza isométrica ≥ 90% (LSI ≥ 90%).

Sprint máximo libre de dolor y sin compensación de patrón.

Longitud fascicular BFLH recuperada (ecografía si disponible) [15].

Ausencia de kinesiofobia (TSK < 37 puntos).

Terapia Manual y Modalidades

Ejercicio excéntrico: Nordic Hamstring Exercise (NHE)

El NHE es la modalidad con mayor respaldo en la evidencia disponible para la HSI. Incluido en programas de prevención reduce el riesgo lesional hasta un 51% (RR = 0,49; IC 95%: 0,32-0,74) [3][5]. En la rehabilitación activa, promueve el aumento de la longitud de fascículo del BFLH y la mejora de la relación H/Q funcional [1][14]. Se introduce en la Fase 3, comenzando con variantes asistidas o parciales y progresando hacia la versión completa y posteriormente con lastre. No debe emplearse como técnica aislada: forma parte del continuum de carga tendinosa-muscular progresiva junto con ejercicios de extensión de cadera [14]. La integración en el programa de prevención post-RTP es imprescindible dado el alto riesgo de recidiva (RR = 2,7 a 4,8 para lesiones previas) [4].

Hip Extension (HE) y carga de longitud muscular

El ejercicio de extensión de cadera (hip extension, HE) induce aumentos de longitud fascicular del BFLH comparables al NHE y puede ser superior para promover hipertrofia del BFLH (mayor incremento de volumen muscular) [14]. Resulta especialmente útil en fases tempranas (Fase 2-3) por su menor exigencia articular en la rodilla y su facilidad de dosificación de carga. Se combina con el Romanian deadlift excéntrico para maximizar la adaptación arquitectural. El trabajo a longitudes musculares largas (cadera en mayor flexión) es especialmente relevante para prevenir la reducción de la longitud fascicular que se asocia al entrenamiento concéntrico [1].

Rehabilitación con tolerancia al dolor (pain-threshold)

La evidencia del RCT de Hickey et al. [15] indica que trabajar dentro del umbral de dolor (EVA ≤ 5/10 durante el ejercicio) no prolonga el tiempo hasta el RTP respecto a la rehabilitación estrictamente libre de dolor, pero sí produce mayor recuperación de la fuerza isométrica de flexores de rodilla (15% adicional) y mejor mantenimiento de la longitud fascicular del BFLH a los 2 meses de seguimiento. La rehabilitación en modalidad pain-threshold es preferible cuando el objetivo es la restauración de la calidad tisular y la reducción del riesgo de recidiva. La tolerancia máxima recomendable es EVA ≤ 4-5/10 durante el ejercicio, con remisión completa entre sesiones.

Programa on-field específico de deporte

La readaptación funcional sobre el terreno de juego es un componente esencial de la Fase 4. El programa debe integrar de forma progresiva las capacidades de sprint repetido, reeducación de patrones biomecánicos y control neuromuscular del core y miembro inferior [24]. Un programa estructurado de 13 ejercicios progresivos específicos del fútbol (validado por expertos con Aiken's V entre 0,78 y 0,98) permitió un RTP medio de 22,4 días en futbolistas profesionales [24]. La progresión debe seguir el patrón: trote suave → carrera continua → sprint al 80% → sprint al 90-100%.

Ondas de choque extracorpóreas (ESWT)

La revisión sistemática de Rhim et al. [9] indica que la ESWT puede ser efectiva de forma aislada o como adyuvante al ejercicio en tendinopatía proximal de isquiosurales en atletas. Su indicación principal es el cuadro de tendinopatía proximal crónica con o sin componente de atrapamiento neural, no la rotura muscular aguda (donde está contraindicada en fase aguda). Cuando se indica en el contexto post-lesional de fase subaguda-crónica con componente tendinoso degenerativo residual, se aplica como adyuvante al programa de carga excéntrica, no en sustitución del mismo [9]. La tolerancia es buena con efectos secundarios mínimos en poblaciones deportistas [9].

Vendaje funcional / Compresión elástica

Indicado en la Fase 1 y Fase 2 con dos objetivos diferenciados: (a) contención del hematoma intramuscular mediante compresión elástica en las primeras 48-72 horas post-lesión, y (b) como soporte propioceptivo y de control de la carga durante la transición a la actividad deportiva en fases avanzadas. El kinesiotaping puede aplicarse en patrón inhibidor sobre el grupo isquiotibial durante la Fase 2-3 para optimizar el control neuromuscular, aunque la evidencia disponible no aporta cifras específicas de eficacia para esta indicación en HSI.

Programas de prevención multicomponente

Los programas multicomponente (fuerza excéntrica + pliometría + equilibrio + estiramiento) reducen la incidencia de HSI en fútbol femenino (IRR = 0,40; IC 95%: 0,17-0,95) [2] y son recomendados en poblaciones de riesgo. El estiramiento estático produce mayores ganancias de flexibilidad que el estiramiento dinámico o la FNP [1], pero sus efectos son más transitorios, por lo que debe complementarse con entrenamiento excéntrico como base de la prevención.

Técnicas Invasivas

EPI y Neuromodulación Percutánea

Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en este cuadro pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.

ParámetroValor/Especificación
Parámetro:Diana anatómicaValor/Especificación:Zona de fibrosis cicatricial intramuscular (unión miotendinosa o vientre muscular lesionado); en componente tendinoso proximal: porción degenerada del tendón isquiotibial proximal en tuberosidad isquiática; en PHTrSNE: interfaz fibrosa entre semimembranoso y nervio ciático a nivel isquiático [23]
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor/Especificación:Sí. Ecoguía obligatoria para identificar la zona de señal heterogénea/hipoecogénica, delimitar el tejido fibroso y preservar estructuras neurovasculares adyacentes (nervio ciático) [23]
Parámetro:Calibre de agujaValor/Especificación:0,30–0,33 mm en tendón proximal y tejido muscular; 0,25–0,30 mm para abordajes perineurales próximos al nervio ciático [23]
Parámetro:Intensidad (EPI)Valor/Especificación:EPI clásica: 3–6 mA para tejido tendinoso degenerado o fibrosis muscular; variantes de baja intensidad: 0,5–1 mA para abordajes perineurales o en proximidad al nervio ciático
Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsosValor/Especificación:3–5 impulsos de 3–5 s por punto de aplicación, en patrón rastrillo sobre la zona diana; adaptar a respuesta tisular ecográfica (aparición de burbuja electrolítica)
Parámetro:Frecuencia de sesionesValor/Especificación:Semanal o bisemanal; ciclo de 4–6 sesiones; reevaluar respuesta clínica y ecográfica al 3.º tratamiento
Parámetro:Integración con ejercicioValor/Especificación:Complementa — no sustituye — el programa de ejercicio excéntrico progresivo; el ejercicio terapéutico se inicia 24–48 h post-EPI una vez superado el período de reacción inflamatoria [24]
Parámetro:Contraindicaciones / precaucionesValor/Especificación:Gestación, portadores de marcapasos o dispositivos electrónicos implantados, alteraciones de la coagulación o anticoagulación activa, infección local o cutánea, alergia a metales, lesión aguda en fase inflamatoria muy activa (< 48 h), proximidad sin ecoguía al nervio ciático

La diana terapéutica en la HSI varía según la fase clínica y la estructura afectada:

En lesión muscular subaguda-crónica: La EPI actúa sobre la zona de fibrosis cicatricial en la unión miotendinosa o en el vientre muscular, induciendo electroablación del tejido fibrótico mediante la reacción electroquímica galvánica en solución salina [23]. Esta acción es especialmente relevante cuando la cicatrización aberrante limita la recuperación de la longitud fascicular y perpetúa el riesgo de recidiva, uno de los factores más relevantes en la HSI recurrente [4].

En tendinopatía proximal crónica con atrapamiento del nervio ciático (PHTrSNE): La aplicación ecoguiada apunta específicamente a la fibrosis interposed entre el tendón del semimembranoso y el nervio ciático a nivel de la tuberosidad isquiática. La ecoguía permite identificar el engrosamiento hipoecoico perineural y confirmar la separación tisular durante el procedimiento sin contacto directo con el nervio [23]. En estos casos se recomienda reducir la intensidad a rangos de baja intensidad por la proximidad neural.

Abordaje ecoguiado paso a paso: (1) Posición prona del paciente. (2) Localización ecográfica de la tuberosidad isquiática y tendones proximales. (3) Identificación de la zona diana (señal heterogénea, engrosamiento, fibrosis). (4) Inserción de la aguja bajo visión directa en tiempo real. (5) Aplicación de los impulsos con confirmación de burbuja galvánica en imagen ecográfica. (6) Retirada y compresión leve de la zona.

Integración con las fases de tratamiento: La EPI se aplica preferentemente en las Fases 2 y 3, como preparación del tejido para la carga excéntrica. En el protocolo validado de readaptación en fútbol profesional [24], la EPI percutánea se realizó antes del inicio del programa on-field, con RTP medio de 22,4 días. El ejercicio terapéutico es el eje central del tratamiento; la EPI actúa como potenciador de la calidad tisular, especialmente en lesiones con evolución crónica o fibrosis residual. No está indicada en la fase aguda (< 48 h) ni como sustituto del programa de ejercicio.

Sobre la evidencia disponible: El caso clínico de Mattiussi y Moreno [23] describe la aplicación en PHTrSNE con resultados favorables de eliminación de la fibrosis sin afectación del tendón ni del nervio. El estudio de Jiménez-Rubio et al. [24] incorpora EPI percutánea como componente del protocolo de readaptación, con resultados clínicos positivos. Se trata de evidencia de nivel bajo-moderado; los ensayos controlados aleatorizados específicos para EPI en HSI muscular son escasos en la literatura actual.

Referencias Bibliográficas

Metaanálisis 1. Rudisill SS, et al. Evidence-Based Hamstring Injury Prevention and Risk Factor Management: A Systematic Review and Meta-analysis of Randomized Controlled Trials. Am J Sports Med. 2023. PMID: 35384731 doi:10.1177/03635465221083998

Metaanálisis 2. Crossley KM, et al. Making football safer for women: a systematic review and meta-analysis of injury prevention programmes in 11 773 female football (soccer) players. Br J Sports Med. 2020. PMID: 32253193 doi:10.1136/bjsports-2019-101587

Metaanálisis 3. van Dyk N, et al. Including the Nordic hamstring exercise in injury prevention programmes halves the rate of hamstring injuries: a systematic review and meta-analysis of 8459 athletes. Br J Sports Med. 2019. PMID: 30808663 doi:10.1136/bjsports-2018-100045

Metaanálisis 4. Green B, et al. Recalibrating the risk of hamstring strain injury (HSI): A 2020 systematic review and meta-analysis of risk factors for index and recurrent hamstring strain injury in sport. Br J Sports Med. 2020. PMID: 32299793 doi:10.1136/bjsports-2019-100983

Metaanálisis 5. Al Attar WSA, et al. Effect of Injury Prevention Programs that Include the Nordic Hamstring Exercise on Hamstring Injury Rates in Soccer Players: A Systematic Review and Meta-Analysis. Sports Med. 2017. PMID: 27752982 doi:10.1007/s40279-016-0638-2

Metaanálisis 6. Maniar N, et al. Incidence and prevalence of hamstring injuries in field-based team sports: a systematic review and meta-analysis of 5952 injuries from over 7 million exposure hours. Br J Sports Med. 2023. PMID: 36455927 doi:10.1136/bjsports-2021-104936

Metaanálisis 7. Petushek EJ, et al. Evidence-Based Best-Practice Guidelines for Preventing Anterior Cruciate Ligament Injuries in Young Female Athletes: A Systematic Review and Meta-analysis. Am J Sports Med. 2019. PMID: 30001501 doi:10.1177/0363546518782460

Metaanálisis 8. Mouarbes D, et al. Anterior Cruciate Ligament Reconstruction: A Systematic Review and Meta-analysis of Outcomes for Quadriceps Tendon Autograft Versus Bone-Patellar Tendon-Bone and Hamstring-Tendon Autografts. Am J Sports Med. 2019. PMID: 30790526 doi:10.1177/0363546518825340

Revisión sistemática 9. Rhim HC, et al. Use of extracorporeal shockwave therapies for athletes and physically active individuals: a systematic review. Br J Sports Med. 2024. PMID: 38228375 doi:10.1136/bjsports-2023-107567

Revisión sistemática 10. Hickey JT, et al. Criteria for Progressing Rehabilitation and Determining Return-to-Play Clearance Following Hamstring Strain Injury: A Systematic Review. Sports Med. 2017. PMID: 28035586 doi:10.1007/s40279-016-0667-x

Revisión sistemática 11. Green B, Pizzari T. Calf muscle strain injuries in sport: a systematic review of risk factors for injury. Br J Sports Med. 2017. PMID: 28259848 doi:10.1136/bjsports-2016-097177

Guía clínica 12. Martin RL, et al. Hamstring Strain Injury in Athletes. J Orthop Sports Phys Ther. 2022. PMID: 35164536 doi:10.2519/jospt.2022.0301

RCT 13. Hughes L, et al. Comparing the Effectiveness of Blood Flow Restriction and Traditional Heavy Load Resistance Training in the Post-Surgery Rehabilitation of Anterior Cruciate Ligament Reconstruction Patients: A UK National Health Service Randomised Controlled Trial. Sports Med. 2019. PMID: 31301034 doi:10.1007/s40279-019-01137-2

RCT 14. Bourne MN, et al. Impact of the Nordic hamstring and hip extension exercises on hamstring architecture and morphology: implications for injury prevention. Br J Sports Med. 2017. PMID: 27660368 doi:10.1136/bjsports-2016-096130

RCT 15. Hickey JT, et al. Pain-Free Versus Pain-Threshold Rehabilitation Following Acute Hamstring Strain Injury: A Randomized Controlled Trial. J Orthop Sports Phys Ther. 2020. PMID: 32005093 doi:10.2519/jospt.2020.8895

Revisión sistemática 16. Schut L, et al. Can Clinical Evaluation Predict Return to Sport after Acute Hamstring Injuries? A Systematic Review. Sports Med. 2017. PMID: 27757818 doi:10.1007/s40279-016-0639-1

Estudio observacional 17. van Dyk N, et al. A comprehensive strength testing protocol offers no clinical value in predicting risk of hamstring injury: a prospective cohort study of 413 professional football players. Br J Sports Med. 2017. PMID: 28756392 doi:10.1136/bjsports-2017-097754

Estudio observacional 18. Ueda Y, et al. Factors affecting quadriceps strength recovery after anterior cruciate ligament reconstruction with hamstring autografts in athletes. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2017. PMID: 27553297 doi:10.1007/s00167-016-4296-6

Metaanálisis 19. Fucaloro S, et al. Utility of preoperative ultrasound in assessing the adequacy of autograft for anterior cruciate ligament reconstruction: a systematic review and meta-analysis. Skeletal Radiol. 2025. PMID: 39730837 doi:10.1007/s00256-024-04860-8

Estudio observacional 20. Hodges CT, et al. The medial epicondyle of the distal femur is the optimal location for MRI measurement of semitendinosus and gracilis tendon cross-sectional area. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2019. PMID: 30809723 doi:10.1007/s00167-019-05421-6

Metaanálisis 21. Green B, et al. Isokinetic strength assessment offers limited predictive validity for detecting risk of future hamstring strain in sport: a systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2018. PMID: 29187349 doi:10.1136/bjsports-2017-098101

Estudio observacional 22. Lefèvre N, et al. The Cobra sign: A marker for overestimation of tendon retraction in proximal semimembranosus tendon avulsion. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2025. PMID: 39171445 doi:10.1002/ksa.12437

Estudio observacional 23. Mattiussi G, Moreno C. Treatment of proximal hamstring tendinopathy-related sciatic nerve entrapment: presentation of an ultrasound-guided "Intratissue Percutaneous Electrolysis" application. Muscles Ligaments Tendons J. 2016. PMID: 27900300 doi:10.11138/mltj/2016.6.2.248

Estudio observacional 24. Jiménez-Rubio S, et al. Validity of an On-Field Readaptation Program Following a Hamstring Injury in Professional Soccer. J Sport Rehabil. 2019. PMID: 30426832 doi:10.1123/jsr.2018-0203

¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?