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Radiculopatía Lumbar

Raquis Lumbar·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La radiculopatía lumbar (RL) es un síndrome doloroso causado por la compresión y/o irritación de una o varias raíces nerviosas lumbares [1]. Las etiologías más frecuentes son la hernia discal (extrusión, protrusión) con compresión subarticular o foraminal, la estenosis de canal, y los cambios degenerativos vertebrales con espondiloartrosis facetaria o foraminal [21]. La compresión mecánica de la raíz nerviosa genera inflamación local, alteración del flujo axoplasmático y sensibilización periférica, dando lugar a un cuadro mixto nociceptivo-neuropático [18]. Desde el punto de vista morfológico, la hernia discal posterolateral puede comprimir la raíz subarticularmente, mientras que la hernia foraminal o extraforaminal afecta a la raíz a su salida del foramen [21]. La duración del proceso compresivo se asocia con cambios adaptativos en la musculatura paravertebral local: estudios de imagen muestran que la distancia del músculo multífido a la lámina (MLD) aumenta progresivamente en el lado afecto a medida que se prolonga la sintomatología (grupos de 1-30 días, 31-90 días y >90 días), lo que indica inhibición muscular segmentaria duradera, aunque sin diferencias significativas en el área de sección transversal del multífido entre los lados afecto y no afecto [17]. La resonancia magnética convencional presenta una especificidad relativamente alta para la detección de compromiso radicular (0,92), pero con sensibilidad muy baja (0,25), por lo que los hallazgos de imagen deben correlacionarse siempre con la historia clínica y la exploración [22].

Cuadro Clínico y Síntomas

El cuadro clínico se caracteriza por:

  • Dolor lumbar con irradiación al miembro inferior siguiendo un patrón dermatómico (ciatalgia o crurálgia según el nivel radicular afecto), habitualmente unilateral [1][16].
  • Síntomas neuropáticos: quemazón, parestesias, disestesias, alodinia e hiperalgesia en el territorio afecto [18]. Las herramientas de cribado DN4 y painDETECT presentan sensibilidad moderada para identificar el componente neuropático (Sn: 76% y 75% respectivamente), aunque con especificidad pobre (Sp: 42% y 51%); la combinación de ambos instrumentos con resultado negativo eleva la sensibilidad hasta el 83% [18].
  • Déficits neurológicos: debilidad motora segmentaria, hipoestesia dermatomérica y/o hiporreflexia osteotendinosa, según el nivel radicular comprometido (L3: reflejo rotuliano; L4: tibial anterior; L5: extensor del hallux; S1: reflejo aquíleo) [16].
  • Incremento del dolor con maniobras de aumento de presión intratecal (tos, estornudo, maniobra de Valsalva: tríada de Dejerine) [19].
  • Dolor nociceptivo lumbar asociado de intensidad variable, que impacta negativamente en la calidad de vida incluso tras cirugía [11].
  • El componente de catastrofización del dolor, la kinesiofobia y la hipervigilancia se asocian a peores resultados postoperatorios tanto en el dominio físico como mental [11].

Banderas Rojas

  • Síndrome de cauda equina: déficit esfinteriano (incontinencia o retención vesical/intestinal), anestesia en silla de montar, debilidad bilateral grave en extremidades inferiores — indicación de derivación urgente [21].
  • Déficit neurológico progresivo o rápidamente instaurado: paresia de grado ≥3/5 de instauración aguda o evolutiva [21].
  • Historia de neoplasia conocida o sospecha oncológica: dolor nocturno no mecánico, pérdida de peso inexplicada, edad >50 años con primer episodio [21].
  • Infección espinal sospechada: fiebre, uso de drogas intravenosas, inmunosupresión, intervención espinal reciente [21].
  • Fractura vertebral por trauma de alta energía o antecedente de osteoporosis severa [21].
  • Cambios tipo Modic 1 en RM con hernia discal: escenario clínico en el que se ha investigado la hipótesis infecciosa y el uso de antibióticos (amoxicilina ± clavulánico), con evidencia de baja certeza; no implica manejo fisioterapéutico distinto pero sí debe considerarse en la planificación interdisciplinar [5].

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