La radiculopatía lumbar (RL) es un síndrome doloroso causado por la compresión y/o irritación de una o varias raíces nerviosas lumbares [1]. Las etiologías más frecuentes son la hernia discal (extrusión, protrusión) con compresión subarticular o foraminal, la estenosis de canal, y los cambios degenerativos vertebrales con espondiloartrosis facetaria o foraminal [21]. La compresión mecánica de la raíz nerviosa genera inflamación local, alteración del flujo axoplasmático y sensibilización periférica, dando lugar a un cuadro mixto nociceptivo-neuropático [18]. Desde el punto de vista morfológico, la hernia discal posterolateral puede comprimir la raíz subarticularmente, mientras que la hernia foraminal o extraforaminal afecta a la raíz a su salida del foramen [21]. La duración del proceso compresivo se asocia con cambios adaptativos en la musculatura paravertebral local: estudios de imagen muestran que la distancia del músculo multífido a la lámina (MLD) aumenta progresivamente en el lado afecto a medida que se prolonga la sintomatología (grupos de 1-30 días, 31-90 días y >90 días), lo que indica inhibición muscular segmentaria duradera, aunque sin diferencias significativas en el área de sección transversal del multífido entre los lados afecto y no afecto [17]. La resonancia magnética convencional presenta una especificidad relativamente alta para la detección de compromiso radicular (0,92), pero con sensibilidad muy baja (0,25), por lo que los hallazgos de imagen deben correlacionarse siempre con la historia clínica y la exploración [22].
El cuadro clínico se caracteriza por:
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