La radiculopatía lumbar (RL) es un síndrome de dolor y/o déficit neurológico causado por la compresión, irritación o inflamación de una o varias raíces nerviosas lumbares [1]. El sustrato biomecánico más frecuente es la hernia discal (extrusión o protrusión), seguido de la estenosis foraminal o subarticular por artrosis facetaria, engrosamiento del ligamento amarillo o colapso discal. La compresión mecánica directa sobre la raíz nerviosa produce isquemia intraneural, edema endoneural y cascada inflamatoria que altera la conducción axonal tanto sensitiva como motora. Cuando la compresión es sostenida (> 90 días), se documentan cambios morfológicos en la musculatura paravertebral ipsilateral: el músculo multífido presenta asimetría significativa —medida por la distancia perpendicular del multífido a la lámina (MLD)— que aumenta progresivamente con la duración de los síntomas (MLD media de 5,1 mm en < 30 días, 6,7 mm entre 31-90 días y 7,6 mm en > 90 días), reflejando inhibición refleja y atrofia por denervación parcial [20]. Este dato tiene implicaciones directas en la planificación del ejercicio de estabilización lumbar.
La presentación clínica combina dolor lumbar con irradiación en topografía dermatomal (cruralgía o ciática según el nivel afectado), parestesias y/o disestesias en la extremidad inferior, y en casos avanzados déficit motor segmentario y disminución o abolición de reflejos osteotendinosos [7]. La distribución del dolor sigue patrones radiculares reconocibles: L4 (cara anterior del muslo, rodilla, cara interna de la pierna; reflejo rotuliano disminuido), L5 (cara lateral de la pierna, dorso del pie, primer dedo; ausencia de reflejo tibial posterior), S1 (cara posterior de la pierna, talón, borde externo del pie; reflejo aquíleo disminuido). El dolor neuropático es frecuente: los cuestionarios PainDETECT y DN4 muestran Sn: 75% y 76% respectivamente para identificar componente neuropático en pacientes con radiculopatía sospechada, aunque con Sp limitada (51% y 42% respectivamente) [21]; la combinación de resultados negativos en ambas herramientas aumenta la Sn hasta el 83% para descartar dolor neuropático [21]. La centralización del dolor (progresión desde distal hacia proximal bajo carga o movilización) es un hallazgo clínico relevante como indicador pronóstico favorable y criterio de avance terapéutico [15].
| Patología | Características diferenciadoras clave |
|---|---|
| Patología:Síndrome facetario lumbar | Características diferenciadoras clave:Dolor lumbar referido no dermatomal, sin déficit neurológico; empeora con extensión; test de provocación facetaria positivo |
| Patología:Estenosis de canal lumbar | Características diferenciadoras clave:Claudicación neurogénica bilateral; mejora con flexión de tronco; síntomas bilaterales; edad avanzada |
| Patología:Amiotrofia diabética (radiculoplexopatía diabética) | Características diferenciadoras clave:Inicio agudo, debilidad proximal, asimétrica, afectación de múltiples raíces/plexo; contexto de DM [13] |
| Patología:Síndrome piriforme | Características diferenciadoras clave:Dolor glúteo con irradiación pseudociática; SLR negativo o atípico; compresión del nervio ciático distal al foramen |
| Patología:Hernia discal sin radiculopatía | Características diferenciadoras clave:Dolor lumbar ± referido no dermatomal; sin déficit neurológico objetivo |
| Patología:Meralgia parestésica | Características diferenciadoras clave:Parestesias cara anterolateral del muslo (n. femorocutáneo lateral); sin déficit motor; sin alteración reflejos |
| Patología:Neuropatía periférica diabética | Características diferenciadoras clave:Distribución distal simétrica en guante/calcetín; no dermatomal; polineuropatía |
| Patología:Patología de cadera (coxartrosis, trocanteritis) | Características diferenciadoras clave:Dolor inguinal/trocantéreo irradiado a muslo; tests de cadera positivos; sin hallazgos neurológicos |
| Patología:Vasculopatía periférica (claudicación vascular) | Características diferenciadoras clave:Claudicación por isquemia; desaparece con el reposo rápidamente; pulsos distales disminuidos; no mejora con flexión |
Test neurdinámico de referencia para raíces L4-S1. La fiabilidad interexaminador es al menos moderada cuando se incluyen maniobras de diferenciación estructural (p. ej., dorsiflexión de tobillo añadida) [3]. Sin diferenciación estructural la fiabilidad es solo aceptable [3]. El error de medición del rango de movimiento (SDD95 entre 13-20°) hace que la amplitud del SLR en grados no sea útil para la toma de decisiones clínicas [3]. La sensibilidad del test en estudios de validez varía: para detección de extrusión discal, Sn: 78%; Sp: 36%; para compresión subarticular de raíz, Sn: 100% (identificado en slump test), con Sp muy baja [19].
Mayor sensibilidad que el SLR para detección de hallazgos en RM. Para extrusión discal: Sn: 78%, Sp: 36%. Para compresión subarticular de raíz nerviosa: Sn: 100%, Sp: 38% [19]. Es el test más sensible de los evaluados pero con especificidad baja, por lo que un resultado negativo es útil para descartar compresión subarticular [19].
Tiene mayor aplicabilidad en raíces L2-L3-L4. La prevalencia de positivos en la muestra evaluada fue baja (n=7), lo que limita conclusiones de precisión diagnóstica [19].
Es el criterio con mayor especificidad. Para compresión subarticular: Sn: 71%, Sp: 73% [19]. Ningún test ni criterio mostró relación diagnóstica útil con la compresión foraminal en RM [19].
Amplia variación en estimaciones de fiabilidad por baja prevalencia de positivos; datos de fiabilidad inconclusos [3]. Cuando es positivo, aumenta la especificidad para hernia discal significativa.
Sn: 77% (IC 63%-90%), Sp: 71% (IC 56%-85%) para el diagnóstico de radiculopatía [18]. La fiabilidad intrarater es buena (κ = 0,61) y supera a la interrater (κ = 0,53), por lo que los estudios seriados deben realizarse preferiblemente por el mismo electrofisiólogo [18]. El conocimiento de datos clínicos previos no introduce sesgo de confirmación significativo en la interpretación del EMG [18].
PainDETECT: Sn: 75% (IC 61,6%-85,0%), Sp: 51% (IC 42,0%-60,4%). DN4: Sn: 76% (IC 63,4%-86,4%), Sp: 42% (IC 33,2%-51,5%). Combinación de negativos en ambos: Sn: 83% (IC 71,0%-91,6%) para descartar componente neuropático [21]. Fiabilidad test-retest (ICC): PainDETECT 0,91; DN4 0,86 [21].
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Reducir el dolor irradiado (EVA < 5/10). Educar al paciente en neurociencia del dolor y expectativas de recuperación. Evitar el reposo absoluto y mantener actividad tolerada. | Intervenciones clave Educación activa: explicar el mecanismo de sensibilización y recuperación esperada; fomentar continuidad de actividades habituales adaptadas [7]. Protocolo P.E.A.C.E. adaptado a fase aguda:. | Criterios para avanzar: |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Reducir dolor irradiado a EVA < 3/10. Restaurar ROM lumbar funcional. Mejorar la excursión neural. Inicio de control motor lumbopélvico. | Intervenciones clave Neurodinámica progresiva →tensores →deslizadores →combinados, en rangos crecientes tolerables [2] Movilización espinal con movimiento de extremidad (SMWLM / técnica de Mulligan lumbar): 6 sesiones en 2 semanas con mejora significativa en dolor de pierna, discapacidad, ROM del SLR y satisfacción [15]. Tracción mecánica supina añadida a fisioterapia convencional si el dolor irradiado persiste: evidencia de efecto moderado a corto plazo [1]. Inicio de ejercicios de control motor: activación aislada de multífido y transverso abdominal con biofeedback [20]. Educación en higiene postural dinámica y manejo de la carga. | Criterios para avanzar EVA pierna < 3/10. SLR > 45° sin dolor distal. Capacidad de sedestación sostenida 20 min. Sin progresión de déficit motor. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Recuperar fuerza y resistencia del tronco y extremidades inferiores. Corregir asimetría del multífido. Reducir discapacidad (Oswestry). | Intervenciones clave Ejercicio terapéutico de carga progresiva: gestión de la carga (load management) con incremento gradual de intensidad. Fortalecimiento de multífido, erector espinal e isquiotibiales por afectación neural [20]. Ejercicio excéntrico-concéntrico de cuádriceps e isquiotibiales según nivel radicular afectado. Fortalecimiento de glúteos y core en cadena cinética cerrada. Ejercicio aeróbico de bajo impacto (natación, marcha, bicicleta). Terapia cognitivo-conductual o estrategias de mindfulness si hay componente de dolor crónico o catastrofización [7][8]. Multimodal: ejercicio + manipulación/movilización vertebral + educación [7]. | Criterios para avanzar Oswestry < 20%. Fuerza simétrica MMII (≥ 80% lado sano). Capacidad de marcha continua 30 min sin dolor distal. EVA reposo < 2/10. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Reintegración laboral y deportiva completa. Autonomía en autogestión. Prevención de recurrencias. | Intervenciones clave Programa de ejercicio independiente con progresión supervisada: cargas funcionales → transferencia al contexto laboral/deportivo. Educación en manejo de cargas, ergonomía y estrategias de autogestión a largo plazo [7][8]. Rehabilitación interdisciplinar intensiva si el dolor persiste > 12 semanas con alta discapacidad [7]. Estrategias de mindfulness y reducción del estrés para prevención de cronicidad [8]. | Criterios para avanzar Alta funcional: retorno al 100% de actividad laboral/deportiva habitual sin limitación. Oswestry < 10%. Independencia en programa domiciliario consolidado. |
Indicada desde la fase 2 (dolor irradiado presente con inicio de recuperación de movilidad). La técnica consiste en aplicar una movilización accesoria deslizante sobre el segmento lumbar afectado mientras el paciente realiza activamente el movimiento de la extremidad (p. ej., extensión de rodilla o elevación de pierna en carga). Se administran 6 sesiones en 2 semanas. Esta técnica demostró mejoras clínicamente significativas en dolor de pierna, discapacidad (Oswestry), ROM del SLR y satisfacción del paciente en pacientes con RL subaguda, tanto a corto plazo como a los 6 meses [15]. El mecanismo propuesto implica corrección de una falla posicional articular con reducción de la compresión radicular y desensibilización del tejido neural. Se combina con el plan de neurodinámica y control motor de la fase 2.
Indicada en todas las fases, con progresión en complejidad. En fase 1-2: técnicas de deslizamiento neural (slider) para L4-S1 (SLR activo-asistido, posiciones de movilización neural en decúbito con rangos subumbrales de dolor). En fase 3: tensores en rangos amplios. La neurodinámica mejora el dolor y la discapacidad cuando se añade a la fisioterapia estándar, y es superior a no tratamiento [2]. Su eficacia para el dolor neuropático radicular es respaldada por metaanálisis, particularmente en pacientes que cumplen criterios de cluster de Wainner (aplicables con adaptación a RL lumbar) [2]. La integración con otras técnicas manuales y ejercicio potencia sus resultados [6].
Indicada en fase 2 cuando el dolor irradiado persiste y limita la participación en ejercicio activo. La tracción supina añadida a fisioterapia convencional muestra efectividad a corto plazo (hasta 3 meses) sobre el dolor y la discapacidad en RL [1]. La tracción prona no demostró efectos significativos en estudios de mayor calidad [1]. Parámetros operativos habituales según el contexto de los ensayos incluidos: tracción intermitente en decúbito supino, combinada con fisioterapia multimodal. Se reserva como opción en pacientes que no progresan adecuadamente con movilización activa. No debe sustituir el ejercicio activo, sino complementarlo temporalmente.
Indicada en fases 2-3 como componente del abordaje multimodal. Las guías de práctica clínica de alta calidad recomiendan los enfoques multimodales que incorporan ejercicio, manipulación espinal y educación [7]. La combinación de movilización articular y neural añadida al cuidado habitual muestra mayor efectividad que el cuidado habitual solo en reducción del dolor y la discapacidad a corto plazo [6]. Se recomienda movilización grados III-IV en segmentos hipomóviles adyacentes o sobre el nivel afectado según tolerancia y respuesta clínica, evitando las manipulaciones de alta velocidad en presencia de déficit neurológico progresivo o inestabilidad.
Es la intervención de mayor solidez a lo largo de todas las fases. El ejercicio —aeróbico, de estabilización y de fortalecimiento— muestra efectividad de baja a moderada para el dolor crónico lumbar con y sin radiculopatía [8]. Se prioriza el manejo de la carga progresiva: iniciar en rangos libres de dolor irradiado y progresar sistemáticamente. La asimetría del multífido asociada a la compresión radicular [20] justifica incluir fortalecimiento específico del estabilizador local desde fase 2-3. El ejercicio no debe sustituirse por modalidades pasivas.
Indicada en fase 3-4, especialmente cuando hay signos de catastrofización, kinesiofobia o cronificación. La rehabilitación interdisciplinar que combina ejercicio con intervenciones cognitivo-conductuales está recomendada para el dolor lumbar persistente con radiculopatía [7]. El mindfulness (MBSR) muestra evidencia de moderada calidad para el dolor lumbar crónico [8]. Se integra como componente del programa en pacientes con alta discapacidad funcional o factores psicosociales negativos identificados.
La tracción manual muestra efectos sobre el dolor a corto plazo en radiculopatía cervical [5], pero la evidencia disponible no es directamente extrapolable a la RL lumbar. No se recomienda como primera línea en RL; queda cubierta por la tracción mecánica lumbar descrita anteriormente.
Uso como complemento puntual en fase aguda-subaguda para control del dolor miofascial paravertebral asociado. La evidencia para dolor cervical con radiculopatía es de baja certeza [9], y no existe respaldo directo de la evidencia disponible para RL lumbar. Puede utilizarse como adyuvante breve (2-4 sesiones) en tejido muscular paravertebral contracturado, sin sustituir el ejercicio activo. Dosis mínima recomendable: ≥ 8 sesiones si se usa como modalidad principal [9], aunque en RL el rol es complementario.
Los estudios incluidos en los ensayos de referencia utilizaban electroterapia como parte de los grupos control junto con ejercicio [15], sin evaluación aislada de su eficacia. No existe respaldo en la evidencia disponible para recomendar electroterapia como modalidad principal. Su uso como complemento analgésico en fase aguda (TENS, corrientes interferenciales) puede considerarse con expectativas modestas y siempre subordinado al ejercicio activo.
| Parámetro | Valor/Especificación |
|---|---|
| Parámetro:Indicación clínica | Valor/Especificación:Radiculopatía lumbar con dolor irradiado severo que no responde a 4-6 semanas de tratamiento conservador óptimo |
| Parámetro:Abordaje | Valor/Especificación:Interlaminar, transforaminal o caudal (según nivel y preferencia del especialista) |
| Parámetro:Agente | Valor/Especificación:Corticosteroide depot (p. ej., metilprednisolona, triamcinolona) con o sin anestésico local |
| Parámetro:Efectividad a corto plazo (≤ 3 meses) | Valor/Especificación:Reducción del dolor: SRD -24,0% (IC 95%: -34,9 a -12,6); NNT = 4. Reducción de discapacidad: SRD -16,0% (IC 95%: -26,6 a -5,0); NNT = 6 [12] |
| Parámetro:Efectividad a largo plazo (≥ 6 meses) | Valor/Especificación:Reducción de discapacidad: SRD -11,1% (IC 95%: -25,3 a 3,6); NNT = 9. Evidencia insuficiente para reducción del dolor a largo plazo [12] |
| Parámetro:Frecuencia máxima recomendada | Valor/Especificación:2-3 inyecciones por ciclo; no superar 3 ciclos anuales |
| Parámetro:Contraindicaciones | Valor/Especificación:Infección local o sistémica activa, trastornos de coagulación, alergia al contraste (abordajes guiados), embarazo |
Las ESIs son una intervención coadyuvante, no curativa, con evidencia que respalda su eficacia a corto plazo sobre el dolor y la discapacidad en radiculopatía lumbar [12]. El beneficio a largo plazo sobre el dolor no está suficientemente demostrado [12]. Su papel clínico es facilitar la participación en el programa activo de fisioterapia en pacientes con dolor irradiado severo que actúa como barrera al ejercicio. No deben reemplazar el tratamiento rehabilitador.
En pacientes con radiculopatía crónica tras cirugía de columna lumbar (FBSS), el burst spinal cord stimulation no demostró diferencias significativas frente a estimulación placebo en discapacidad (diferencia media ODI: -1,3 puntos; IC 95%: -3,9 a 1,3; p = 0,32) ni en ningún desenlace secundario predefinido [14]. La tasa de eventos adversos fue del 18%, incluyendo un 8% de revisiones quirúrgicas [14]. En base a la evidencia disponible, la SCS no está indicada como intervención fisioterapéutica y su relación riesgo-beneficio en este contexto es desfavorable.
Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico en radiculopatía lumbar se orienta principalmente a la diana muscular (multífido atrófico/inhibido) y al nervio periférico irritado, aunque los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Parámetro:Frecuencia de sesiones | Valor:Semanal o bisemanal; 4-6 sesiones por ciclo de tratamiento |
| Parámetro:Contraindicaciones / precauciones | Valor:Gestación, marcapasos o dispositivos electrónicos implantados, trastornos de coagulación, infección local activa, alergia a metales, déficit neurológico motor progresivo no estabilizado |
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Parámetro:Diana anatómica | Valor:nervio ciático o sus ramas |
| Parámetro:Abordaje ecoguiado | Valor:Sí. Imprescindible para localizar el multífido en el compartimento posterior correcto y para NMP sobre nervio ciático (identificación ecográfica en plano axial y longitudinal). En abordaje foraminal, referencia ecográfica + fluoroscópica |
| Parámetro:Intensidad (EPI) | Valor:corriente de baja frecuencia (2-10 Hz) o alta frecuencia (80-100 Hz) según objetivo (analgesia vs. facilitación motora) |
| Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsos | Valor:trenes de 30-60 s por punto de aplicación, 2-4 puntos por sesión |
| Parámetro:Frecuencia de sesiones | Valor:Semanal o bisemanal; 4-6 sesiones por ciclo de tratamiento |
| Parámetro:Contraindicaciones / precauciones | Valor:Gestación, marcapasos o dispositivos electrónicos implantados, trastornos de coagulación, infección local activa, alergia a metales, déficit neurológico motor progresivo no estabilizado |
La diana principal para EPI en RL es el músculo multífido ipsilateral, cuya asimetría morfológica (aumento de MLD con la cronicidad) refleja inhibición por denervación parcial y atrofia disuse [20]. La EPI sobre el multífido busca activar el proceso de reparación tisular y la reactivación neuromuscular, complementando los ejercicios de estabilización segmentaria. La localización ecográfica del compartimento posterior lumbar permite identificar con precisión el nivel afectado (L4-L5, L5-S1) y la asimetría del vientre muscular antes de introducir la aguja.
Para la neuromodulación percutánea (NMP) del nervio ciático, el abordaje más habitual es en el tercio proximal del muslo, en plano axial, identificando el nervio ciático entre bíceps femoral y semimembranoso, o a nivel glúteo profundo. La aplicación de corriente de baja frecuencia busca efecto analgésico por activación de vías inhibitorias descendentes; la alta frecuencia se orienta a facilitación de la conducción nerviosa distal. Esta aplicación sigue el consenso de uso clínico de la neuromodulación periférica ecoguiada; la evidencia específica en ensayos controlados para RL lumbar no está representada en la evidencia disponible, por lo que el protocolo descrito refleja el consenso de la técnica y no una revisión sistemática de eficacia.
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Metaanálisis 4. Albert-Lucena D, et al. Diagnostic accuracy of neurodynamic tests in upper-limb entrapment neuropathies: A systematic review and meta-analysis. Musculoskelet Sci Pract. 2025. PMID: 40156954 doi:10.1016/j.msksp.2025.103317
Metaanálisis 5. Romeo A, et al. Cervical Radiculopathy: Effectiveness of Adding Traction to Physical Therapy-A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. Phys Ther. 2018. PMID: 29315428 doi:10.1093/physth/pzy001
Metaanálisis 6. García-Juez S, et al. Effectiveness of Articular and Neural Mobilization for Managing Cervical Radicular Pain: A Systematic Review With Network Meta-Analysis. J Orthop Sports Phys Ther. 2025. PMID: 40576779 doi:10.2519/jospt.2025.12757
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Revisión sistemática 8. Chou R, et al. Nonpharmacologic Therapies for Low Back Pain: A Systematic Review for an American College of Physicians Clinical Practice Guideline. Ann Intern Med. 2017. PMID: 28192793 doi:10.7326/M16-2459
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