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Síndrome de Pinzamiento Subacromial (Subacromial Impingement Syndrome)

Hombro·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

El síndrome de pinzamiento subacromial (SIS) engloba un espectro de patologías que incluyen bursitis subacromial, tendinopatía del manguito rotador (fundamentalmente del supraespinoso) y desgarros parciales o completos del manguito, siendo la causa más prevalente de dolor de hombro y la tercera patología musculoesquelética más frecuente tras el dolor lumbar y la gonalgia [3]. El mecanismo fisiopatológico central implica la compresión de las estructuras del espacio subacromial —tendón del supraespinoso, bolsa subacromial y ligamento coracoacromial— entre la cabeza humeral y el arco coracoacromial (acromion, articulación AC y ligamento coracoacromial) durante la elevación del brazo.

Desde el punto de vista biomecánico, la disfunción escapular (discinesia escapular) ocupa un papel central: la alteración de la cinemática en rotación externa, inclinación posterior y rotación superior de la escápula reduce el espacio subacromial dinámicamente [11]. Un estudio RCT demostró que el entrenamiento con ejercicios de estabilización escapular basados en la cadena cinética produjo mejoras significativas en la rotación externa, inclinación posterior y rotación superior escapular en 3D comparado con el ejercicio general a las 6 y 12 semanas [11]. Adicionalmente, la degeneración del ligamento coracoacromial (CAL) se correlaciona con la reducción de la distancia acromiohumeral (AHD) y el aumento del dolor, actuando como indicador de progresión del pinzamiento [23]. La predisposición genética también contribuye a la etiopatogenia: un GWAS identificó 4 loci nuevos asociados al pinzamiento subacromial (LOC100506457, LSP1P3, LOC100506207, MIS18BP1/LINC00871) y 7 loci adicionales en el metaanálisis combinado con datos de desgarro del manguito [4].

Cuadro Clínico y Síntomas

  • Dolor: localizado en la región anterolateral del hombro, con irradiación frecuente hacia la cara lateral del brazo hasta el tercio medio del húmero. Se exacerba con elevación activa, actividades por encima de la cabeza y rotación interna resistida [19].
  • Arco doloroso: tipicamente presente entre 60°–120° de abducción, con alivio en los rangos extremos [19].
  • Limitación funcional: restricción del ROM activo, especialmente en flexión y abducción. El SPADI y el DASH son instrumentos validados para cuantificar dolor y discapacidad [13, 15].
  • Debilidad: del supraespinoso y, en casos evolucionados, de todo el manguito rotador.
  • Síntomas nocturnos: dolor al decúbito lateral sobre el hombro afecto, frecuente en estadios subagudos y crónicos.
  • Estadificación clínica: la ultrasonografía con análisis radiómico basado en machine learning permite discriminar estadios precoces de estadios avanzados con un AUC de 0.839 en cohorte de entrenamiento y 0.789 en cohorte de validación, aunque se trata de una herramienta en fase de investigación [22].
  • Evolución crónica: en ausencia de tratamiento o con tratamiento insuficiente, aproximadamente el 50% de los pacientes no alcanza un estado de síntomas aceptable (PASS) tras 4 meses de tratamiento conservador [12].

Banderas Rojas

  • Pérdida de fuerza progresiva y severa con incapacidad funcional marcada: obliga a descartar desgarro masivo del manguito o lesión neurológica [6].
  • Antecedente de traumatismo significativo (luxación, fractura): excluye SIS de origen degenerativo y requiere imagen urgente [15].
  • Déficit neurológico (parestesias, hipoestesia, arreflexia): sospecha de patología cervical radicular o síndrome del desfiladero torácico [19].
  • Tumefacción articular caliente, eritema y fiebre: considerar artritis séptica, artritis inflamatoria sistémica o tumor [6].
  • Masa palpable o dolor nocturno severo e inexplicado sin posición de alivio: descartar neoplasia primaria o metastásica [6].
  • Ausencia de respuesta tras 6 semanas de tratamiento conservador bien estructurado: reevaluar diagnóstico y considerar imagen avanzada (RMN/ecografía) [6].
  • Historia de neoplasia previa: metástasis óseas a húmero proximal pueden simular patología del manguito.

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