SaudeVSaudeV
TestsDiagnósticoIniciar sesión

© 2026 SaudeV. Herramienta de apoyo al razonamiento clínico.

Aviso legalTérminos de usoPrivacidad
InicioTestsDiagnósticoEntrar
Volver/

Parálisis de Bell (Parálisis Facial Periférica Idiopática)

Neurología·Actualizado 24 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La parálisis de Bell es la causa más común de parálisis facial aguda unilateral de etiología desconocida. El diagnóstico es por exclusión: solo debe establecerse en ausencia de cualquier otra patología identificable que explique la disfunción del nervio facial [2]. La fisiopatología propuesta implica edema e inflamación del nervio facial (VII par craneal) en su trayecto a través del canal de Falopio, con compresión secundaria que provoca disfunción axonal de grado variable. La afectación puede involucrar diferentes segmentos del nervio, siendo el ganglio geniculado y el segmento laberíntico las zonas más frecuentemente comprometidas [20]. El grado de lesión oscila desde neuropraxia (disfunción conductiva reversible) hasta axonotmesis o neurotmesis en los casos más graves, determinando el pronóstico funcional. Se estima que aproximadamente el 30% de los pacientes puede presentar secuelas permanentes con debilidad en la expresión facial [19]. La reactivación del virus herpes simple tipo 1 (VHS-1) en el ganglio geniculado se postula como mecanismo etiopatogénico predominante, aunque sin confirmación definitiva como causa única.

Cuadro Clínico y Síntomas

La presentación clínica es aguda, típicamente unilateral, con instauración rápida en horas o días. Los signos y síntomas cardinales incluyen:

  • Paresia o parálisis facial completa unilateral que afecta tanto el territorio superior como inferior del hemifacio (frente, orbicular del ojo, musculatura peribucal), a diferencia de las lesiones centrales que respetan la musculatura frontal.
  • Lagoftalmos: incapacidad de ocluir completamente el párpado, con riesgo de queratopatía por exposición. El lagoftalmos corneal y la pérdida de sensibilidad corneal son predictores relevantes de necesidad de cirugía oculoplástica protectora [21].
  • Disminución del reflejo corneal.
  • Desviación de la comisura bucal hacia el lado sano, con dificultad para soplar, silbar y contener líquidos.
  • Hiperacusia (si la parálisis incluye el músculo del estribo).
  • Alteración del gusto en los dos tercios anteriores de la lengua (cuerda del tímpano).
  • Reducción de la secreción lagrimal (nervio petroso mayor).
  • Dolor retroauricular o periauricular previo o simultáneo a la paresia.

La escala House-Brackmann (HB) es el instrumento de estadiaje más ampliamente utilizado y validado para cuantificar el grado de disfunción facial (grados I–VI), siendo predictor del pronóstico clínico [16][19]. El Sunnybrook Facial Grading System (SFGS) y la Modified Portmann Scale (MPS) son alternativas validadas con alta correlación con la HBGS (r = -0.876 y r = -0.860 respectivamente, p < 0.01) y con valores de corte identificados en ≤68 puntos para SFGS y ≤16 para MPS [19]. Para casos de diplejia facial bilateral, la Facial Diplegia Scale (FDS) ha sido recientemente estandarizada y validada [15].

La mayor parte de los pacientes se recupera espontáneamente; la gravedad inicial en la escala HB se correlaciona significativamente con el pronóstico funcional a largo plazo [16].

Banderas Rojas

Las siguientes situaciones obligan a reevaluar el diagnóstico de parálisis de Bell y derivar con carácter urgente al médico/neurólogo/otorrinolaringólogo:

  • Parálisis facial bilateral simultánea: no es compatible con parálisis de Bell unilateral idiopática; requiere estudio de enfermedad sistémica (sarcoidosis, síndrome de Guillain-Barré, enfermedad de Lyme, linfoma) [15].
  • Afectación de otros pares craneales asociada: sugiere lesión central, síndrome del ángulo pontocerebeloso, o patología del tronco encefálico.
  • Parálisis facial de instauración progresiva lenta (semanas-meses): orienta a neoformación, no a Bell.
  • Vesículas en el pabellón auricular o conducto auditivo externo: síndrome de Ramsay-Hunt (herpes zóster ótico), que requiere manejo específico.
  • Signos centrales concomitantes (hemiparesia contralateral, disartria, disfagia, ataxia, alteración de consciencia): descartar ictus. Las herramientas de reconocimiento de ictus en adultos (CPSS, ROSIER) tienen limitaciones en la población pediátrica y deben usarse con cautela [14][18].
  • Ausencia de recuperación o progresión del cuadro más allá de 3 semanas desde el inicio: indica estudio electrofisiológico y de imagen para replantear el diagnóstico.
  • Lagoftalmos severo con úlcera corneal o pérdida de sensibilidad corneal: riesgo de ceguera; derivación urgente a oftalmología. La combinación de lagoftalmos corneal, pérdida de sensibilidad corneal y alta puntuación en HB es predictora de necesidad de cirugía oculoplástica protectora [21].
  • Traumatismo craneofacial reciente: descartar fractura del hueso temporal.
  • Inmunosupresión, neoplasia conocida o fiebre sistémica: ampliar estudio.

Diagnóstico Diferencial

EntidadCaracterísticas diferenciadoras clave
Entidad:Ictus/ACV (lesión cortical o capsular)Características diferenciadoras clave:Respeta musculatura frontal (frente); puede asociar hemiparesia, afasia, disartria, disfagia. En pediatría la herramienta ROSIER tiene sensibilidad limitada [14][18]
Entidad:Síndrome de Ramsay-HuntCaracterísticas diferenciadoras clave:Vesículas herpéticas en pabellón auricular o CAE, otalgia intensa, vértigo, hipoacusia neurosensorial
Entidad:Neuroma del acústico / tumor del ángulo pontocerebelosoCaracterísticas diferenciadoras clave:Instauración lenta, hipoacusia neurosensorial ipsilateral, afectación del V par
Entidad:Otitis media aguda con complicación intratemporalCaracterísticas diferenciadoras clave:Otalgia, otorrea, fiebre; puede producir parálisis facial por extensión al canal de Falopio
Entidad:Parotiditis / tumor parotídeoCaracterísticas diferenciadoras clave:Masa palpable, afectación de ramas distales
Entidad:Enfermedad de Lyme (neuroborreliosis)Características diferenciadoras clave:Puede causar diplejia facial; antecedente epidemiológico, eritema migratorio
Entidad:Sarcoidosis (síndrome de Heerfordt)Características diferenciadoras clave:Uveítis, parotiditis, fiebre, diplejia facial
Entidad:Síndrome de Guillain-BarréCaracterísticas diferenciadoras clave:Afectación bilateral, polineuropatía ascendente, pleocitosis/disociación albuminocitológica en LCR
Entidad:ColesteatomaCaracterísticas diferenciadoras clave:Otorrea crónica, imagen de erosión ósea en TC de peñasco
Entidad:Parálisis facial iatrogénica / postquirúrgicaCaracterísticas diferenciadoras clave:Antecedente de parotidectomía u otra cirugía cervicofacial [13]

Tests Ortopédicos

No existen tests ortopédicos específicos en el sentido musculoesquelético clásico para la parálisis de Bell. La evaluación clínica se basa en escalas de graduación funcional y estudios complementarios:

Escalas de valoración funcional (evaluación clínica estandarizada):

  • House-Brackmann Grading Scale (HBGS): instrumento de referencia internacional, grados I (normal) a VI (parálisis total). Predice el pronóstico clínico —la puntuación basal se correlaciona significativamente con el resultado funcional final— [16][19]. El HBGS 2.0 (versión modificada) fue utilizado como outcome primario en el ensayo MEPP [9].
  • Sunnybrook Facial Grading System (SFGS): correlación negativa significativa con HBGS (r = -0.876, p < 0.01). Corte óptimo ≤68 puntos para clasificar severidad (AUC 0.948, IC 95%: 0.910–0.984) [19].
  • Modified Portmann Scale (MPS): correlación negativa significativa con HBGS (r = -0.860, p < 0.01). Corte óptimo ≤16 puntos (AUC 0.931, IC 95%: 0.883–0.968) [19].
  • Facial Diplegia Scale (FDS): instrumento específico para diplejia facial bilateral, con correlación significativa con SFGS tanto en hemifacio derecho como izquierdo (p < 0.0001), y buena consistencia interna y fiabilidad inter-evaluador [15].

Estudios neurofisiológicos y de imagen:

  • Electroneurografía (ENoG) / Electromiografía (EMG): el estudio de conducción nerviosa basal es superior al ultrasonido para predecir el pronóstico funcional [16].
  • Ultrasonido del nervio facial: el diámetro del nervio facial está significativamente aumentado en el lado afectado respecto al contralateral en la fase aguda (p < 0.001) [16][17]. La ecografía se correlaciona con la severidad inicial (HB), aunque su valor pronóstico independiente es limitado y el tamaño del nervio disminuye en el seguimiento a 2 meses en el lado afectado (p < 0.05) [17]. No reemplaza al estudio neurofisiológico para predecir el outcome.
  • DCE-MRI (RM con contraste dinámico): presenta mayor consistencia interobservador que la RM convencional en la identificación del segmento del nervio afectado (Kappa 0.929 vs 0.426), con buena concordancia respecto al resultado quirúrgico [20]. Útil cuando se plantea diagnóstico diferencial o candidatura a descompresión quirúrgica.

Diferenciación central vs periférica (exploración clínica):

  • La afectación de la musculatura frontal (incapacidad de arrugar la frente ipsilateral) indica lesión periférica del nervio facial (incluyendo Bell); su preservación orienta a lesión central supranuclear. Este hallazgo clínico es el diferenciador fundamental en urgencias [18].

Fases de Tratamiento

Fase 1: Aguda — Protección, manejo farmacológico y educación (0–2 semanas)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Reducir la inflamación del nervio facial.

Proteger la córnea.

Educar al paciente.

Iniciar neuroplasticidad.

Intervenciones clave

Derivar para corticoterapia precoz (prednisolona oral) dentro de las primeras 72 h — intervención médica con evidencia de alta calidad [1].

Protección ocular: lágrimas artificiales, pomada oftálmica nocturna, gafas protectoras, oclusión con cámara húmeda en lagoftalmos severo [21].

Educación sobre evolución natural, pronóstico y autocuidados.

Inicio del protocolo MEPP (motor imagery + manipulaciones + terapia de espejo facial) si parálisis moderada-grave [9].

Valorar derivación para antivirales en combinación con corticoides si se sospecha etiología herpética [5].

Criterios para avanzar

HB ≥ V o inicio de cualquier movimiento voluntario.

Ausencia de úlcera corneal activa.

Comprensión del programa de autoterapia en domicilio.

Fase 2: Subaguda — Reentrenamiento neuromuscular facial activo (2–6 semanas)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Facilitar la recuperación de la función motora facial.

Reducir la sincinesia precoz.

Mejorar la calidad de vida.

Intervenciones clave

Continuación del MEPP (imágenes motoras + manipulaciones pasivas + terapia de espejo) con sesiones mensuales supervisadas + ejercicios diarios en domicilio [9].

Ejercicio terapéutico facial específico: movimientos selectivos, trabajo en frente de espejo, control del movimiento voluntario.

Biofeedback con espejo o videofeedback.

Monitorización con HBGS/SFGS en cada sesión [19].

Control ocular continuado.

Criterios para avanzar

HB ≤ III (mejoría de al menos un grado).

EVA dolor < 3/10.

Inicio de movimientos voluntarios en todos los territorios faciales.

Fase 3: Recuperación funcional — Ejercicio avanzado y manejo de secuelas (6 semanas – 6 meses)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Optimizar la simetría facial en reposo y en movimiento.

Minimizar sincinesias.

Mejorar la inteligibilidad del habla y la calidad de vida.

Intervenciones clave

Ejercicio facial supervisado progresivo con énfasis en movimientos funcionales (habla, masticación, expresión) [4].

Técnicas de inhibición/relajación de sincinesias (retroalimentación propioceptiva, inhibición activa).

Programa domiciliario estructurado diario [13].

Evaluación con HBGS, SFGS, MPS y medidas de calidad de vida [9][19].

Telecomunicación/telerehabilitation como modalidad complementaria [4].

Criterios para avanzar

HB I–II (recuperación completa o casi completa).

SFGS > 68 puntos.

Ausencia o sincinesia mínima no incapacitante.

Calidad de vida percibida satisfactoria.

Fase 4: Secuelas crónicas — Rehabilitación especializada (> 6 meses con déficit residual)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Mejorar la función residual.

Reducir sincinesias crónicas establecidas.

Prevenir morbilidad ocular a largo plazo.

Intervenciones clave

Ejercicio terapéutico facial intensivo continuado — la evidencia respalda beneficios en casos crónicos [4].

Técnicas de control de sincinesias.

Evaluación oftalmológica para manejo del lagoftalmos crónico y decisión sobre cirugía oculoplástica protectora (lagoftalmos corneal + pérdida de sensibilidad corneal + HB elevado son predictores de indicación quirúrgica [21]).

Uso de FDS si diplejía bilateral [15].

Soporte psicosocial y evaluación de calidad de vida.

Criterios para avanzar:Alta o mantenimiento con programa domiciliario según función residual estabilizada.

Terapia Manual y Modalidades

Ejercicio terapéutico facial (piedra angular del tratamiento fisioterapéutico): La revisión sistemática actualizada de Khan et al. [4], que incluyó 7 nuevos RCTs y 9 estudios observacionales (n = 854), concluye que los ensayos de alta calidad (4/7) reportaron impactos positivos del ejercicio facial terapéutico. El beneficio se confirma tanto en la fase aguda como en casos crónicos. La terapia de ejercicio facial domiciliaria supervisada y la realizada de forma autónoma con instrucciones (ejercicios de mímica en espejo) mostraron eficacia equivalente en contexto de paresia postparotidectomía [13], apoyando la prescripción de programas domiciliarios estructurados como componente fundamental.

Protocolo MEPP (Mirror Effect Plus Protocol): El RCT de Martineau et al. [9] (n = 40, parálisis moderada-grave, inicio ≤14 días, seguimiento a 1 año) demostró diferencias significativas a favor del MEPP frente a consejería básica en: simetría facial (HB 2.0: media 5.1 vs 7.40, p significativo), sincinesia (p = 0.008) y calidad de vida (98.36% vs 83.17%, p = 0.002). El protocolo integra imágenes motoras, manipulaciones pasivas y terapia de espejo facial, con sesiones mensuales supervisadas + práctica diaria domiciliaria. Su inicio en fase aguda y el seguimiento estructurado a largo plazo son elementos clave de la intervención [9].

Terapia de espejo y biofeedback visual: Componente nuclear del MEPP [9] y de los programas de ejercicio facial en general [4][13]. El entrenamiento frente al espejo facilita la monitorización del movimiento simétrico, reduce la sincinesia y mejora la neuroplasticidad por retroalimentación visual inmediata.

Telerehabilitation: Khan et al. [4] identifican la telerehabilitation como modalidad complementaria con potencial para estos pacientes, facilitando la continuidad del programa domiciliario y la monitorización remota. La evidencia específica es emergente y requiere más investigación.

Protección ocular (ortesis funcional): En presencia de lagoftalmos, las cámaras húmedas, parches oculares, gafas protectoras y la oclusión nocturna palpebral son medidas de protección corneal ineludibles. La combinación de lagoftalmos corneal, pérdida de sensibilidad corneal y alta puntuación en HB predice la necesidad de cirugía oculoplástica protectora (AUC 0.769; corte de 5/8 puntos: Sn: 75%, Sp: 67.1%) [21]. El fisioterapeuta debe monitorizar estos parámetros y derivar oportunamente.

Ondas de choque, diatermia, ultrasonido terapéutico, electroterapia periférica: La evidencia entregada no respalda ninguna de estas modalidades para la parálisis de Bell. No es posible hacer recomendaciones favorables a su uso a partir de las referencias disponibles.

Kinesiotaping / vendaje neuromuscular facial: La evidencia entregada no incluye datos sobre eficacia del taping facial en parálisis de Bell. No puede recomendarse ni desaconsejarse con base en la evidencia proporcionada.

Técnicas Invasivas

Sin indicación clínica fuerte o evidencia actual que justifique el uso de técnicas invasivas de primera línea para esta patología.

Nota clínica sobre cirugía de descompresión: La revisión Cochrane de Menchetti et al. [2] (2 RCTs, n = 65 participantes) concluye que existe evidencia de certeza muy baja sobre los efectos de la descompresión quirúrgica precoz en la parálisis de Bell, insuficiente para determinar si es beneficiosa o perjudicial. Además, se documentaron efectos adversos significativos: pérdida auditiva neurosensorial de 35–50 dB a 4000 Hz en 4 participantes y acúfenos en 3 participantes en el grupo quirúrgico [2]. Dado que la recuperación espontánea o apoyada médicamente ocurre en la mayoría de los casos, no se recomienda la descompresión quirúrgica de rutina. Esta decisión es de competencia médica (otorrinolaringología/neurocirugía) y queda fuera del ámbito fisioterapéutico directo.

Referencias Bibliográficas

Metaanálisis 1. Madhok VB, et al. Corticosteroids for Bell's palsy (idiopathic facial paralysis). Cochrane Database Syst Rev. 2016. PMID: 27428352 doi:10.1002/14651858.CD001942.pub5

Metaanálisis 2. Menchetti I, et al. Surgical interventions for the early management of Bell's palsy. Cochrane Database Syst Rev. 2021. PMID: 33496980 doi:10.1002/14651858.CD007468.pub4

Metaanálisis 3. Darlison P, et al. Decongestants and antihistamines for acute otitis media in children. Cochrane Database Syst Rev. 2025. PMID: 41307300 doi:10.1002/14651858.CD015839.pub2

Revisión sistemática 4. Khan AJ, et al. Physical therapy for facial nerve paralysis (Bell's palsy): An updated and extended systematic review of the evidence for facial exercise therapy. Clin Rehabil. 2022. PMID: 35787015 doi:10.1177/02692155221110727

Revisión sistemática 5. Gagyor I, et al. Antiviral treatment for Bell's palsy (idiopathic facial paralysis). Cochrane Database Syst Rev. 2019. PMID: 31486071 doi:10.1002/14651858.CD001869.pub9

Revisión sistemática 6. Kurotschka PK, et al. Corticosteroids and antiviral treatment for Bell's palsy (idiopathic facial paralysis). Cochrane Database Syst Rev. 2026. PMID: 41733053 doi:10.1002/14651858.CD015563

RCT 7. Juul SE, et al. A Randomized Trial of Erythropoietin for Neuroprotection in Preterm Infants. N Engl J Med. 2020. PMID: 31940698 doi:10.1056/NEJMoa1907423

RCT 8. Kirpalani H, et al. Higher or Lower Hemoglobin Transfusion Thresholds for Preterm Infants. N Engl J Med. 2020. PMID: 33382931 doi:10.1056/NEJMoa2020248

RCT 9. Martineau S, et al. The "Mirror Effect Plus Protocol" for acute Bell's palsy: A randomized controlled trial with 1-year follow-up. Clin Rehabil. 2022. PMID: 35722671 doi:10.1177/02692155221107090

RCT 10. Babl FE, et al. Efficacy of Prednisolone for Bell Palsy in Children: A Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled, Multicenter Trial. Neurology. 2022. PMID: 36008143 doi:10.1212/WNL.0000000000201164

RCT 11. Dorling J, et al. Controlled Trial of Two Incremental Milk-Feeding Rates in Preterm Infants. N Engl J Med. 2019. PMID: 31597020 doi:10.1056/NEJMoa1816654

RCT 12. Xiong X, et al. Cost-effectiveness of Prednisolone to Treat Bell Palsy in Children: An Economic Evaluation Alongside a Randomized Controlled Trial. Neurology. 2023. PMID: 37072220 doi:10.1212/WNL.0000000000207284

RCT 13. Infante-Cossio P, et al. Effectiveness of facial exercise therapy for facial nerve dysfunction after superficial parotidectomy: a randomized controlled trial. Clin Rehabil. 2016. PMID: 26589401 doi:10.1177/0269215515617309

Estudio observacional 14. Mackay MT, et al. Performance of bedside stroke recognition tools in discriminating childhood stroke from mimics. Neurology. 2016. PMID: 27178704 doi:10.1212/WNL.0000000000002736

Estudio observacional 15. Cabos C, et al. Creation and Validation of the Facial Diplegia Scale for Assessment of Bilateral Facial Palsy. Facial Plast Surg Aesthet Med. 2025. PMID: 39466049 doi:10.1089/fpsam.2024.0162

Estudio observacional 16. Zaki MA, et al. Prognosis of Bell Palsy: A Clinical, Neurophysiological, and Ultrasound Study. J Clin Neurophysiol. 2018. PMID: 30387782 doi:10.1097/WNP.0000000000000509

Estudio observacional 17. Baek SH, et al. The Utility of Facial Nerve Ultrasonography in Bell's Palsy. Otolaryngol Head Neck Surg. 2020. PMID: 31870206 doi:10.1177/0194599819896298

Estudio observacional 18. Mackay MT, et al. Accuracy and Reliability of Stroke Diagnosis in the Pediatric Emergency Department. Stroke. 2017. PMID: 28336681 doi:10.1161/STROKEAHA.116.015571

Estudio observacional 19. Lin Z, et al. Evaluation of nerve function after Bell's palsy based on different facial nerve assessment scales HBGS/SFGS/MPS: A comparative study. PLoS One. 2025. PMID: 40560906 doi:10.1371/journal.pone.0326789

Estudio observacional 20. Wang Y, et al. Diagnostic value of dynamic contrast-enhanced magnetic resonance imaging in Bell's palsy. Acta Radiol. 2021. PMID: 32972214 doi:10.1177/0284185120958414

Estudio observacional 21. Arthur CRG, et al. Ocular factors predicting requirement for corneal protective oculoplastic surgery. Eur J Ophthalmol. 2023. PMID: 36927082 doi:10.1177/11206721231163714

¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?