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Parálisis Braquial Obstétrica (Lesión del Plexo Braquial Perinatal)

Pediatría·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La Parálisis Braquial Obstétrica (PBO), también denominada Lesión del Plexo Braquial Perinatal (PBPP) o Brachial Plexus Birth Injury (BPBI), es una neuropatía traumática del plexo braquial que ocurre durante el parto, caracterizada por un espectro clínico que va desde la paresia incompleta de la extremidad superior afecta hasta la parálisis flácida completa del miembro [18].

Mecanismo lesional

El mecanismo primario es la tracción y/o compresión sobre las raíces C5-T1 durante el parto, habitualmente asociada a distocia de hombros [3][5]. La distocia de hombros constituye el principal factor de riesgo obstétrico, vinculada a macrosomía fetal (peso > 4.000 g), siendo la inducción del parto ante sospecha de macrosomía un factor que reduce la incidencia de distocia de hombros (RR 0,60; IC 95% 0,37-0,98) pero sin demostrar reducción estadísticamente significativa de la lesión del plexo braquial en los ensayos disponibles [3][5].

Clasificación por nivel de lesión

  • Tipo Erb-Duchenne (C5-C6): la más frecuente. Afecta abductores de hombro, rotadores externos, flexores de codo y extensores de muñeca. Postura característica en aducción, rotación interna y pronación del antebrazo.
  • Tipo C5-C6-C7 (Erb extendida): añade afectación de extensores de codo y flexores de muñeca.
  • Parálisis total (C5-T1): flacidez completa de la extremidad. Puede asociar síndrome de Horner (ptosis, miosis, anhidrosis) si se afectan las fibras simpáticas de T1, indicativo de avulsión radicular.
  • Tipo Klumpke (C8-T1): infrecuente aislada. Afecta musculatura intrínseca de la mano.

Consecuencias biomecánicas secundarias

El desequilibrio muscular persistente entre rotadores internos (funcionantes) y rotadores externos (paralizados) genera contracturas progresivas en rotación interna y aducción del hombro. Este desequilibrio produce fuerzas anómalas sobre la articulación glenohumeral del lactante en desarrollo, dando lugar a deformidades óseas secundarias como retroversión glenoidal y luxación posterior de la cabeza humeral [2][16]. La prevalencia de luxación posterior de hombro en esta población alcanza el 29% en centros de referencia, siendo detectable entre los 2,1 y 10,5 meses de vida [16].

Cuadro Clínico y Síntomas

Presentación neonatal

  • Ausencia o reducción del movimiento espontáneo de la extremidad superior afecta desde el nacimiento.
  • Postura en aducción, rotación interna de hombro y pronación de antebrazo ("propina del camarero" en lesión Erb).
  • Reflejo de Moro asimétrico.
  • Tono muscular disminuido en la extremidad afecta.
  • Posible asociación con fractura de clavícula o húmero (diagnóstico diferencial obligado).
  • Síndrome de Horner (ptosis, miosis, anhidrosis ipsilateral) en lesiones graves con avulsión de T1 [18].

Evolución y complicaciones músculo-esqueléticas

  • Contractura en rotación interna de hombro: consecuencia directa del desequilibrio muscular; reduce la rotación externa pasiva, siendo el parámetro clínico más sensible para detectar luxación posterior glenohumeral [16].
  • Luxación posterior de hombro: presente en el 29% de los lactantes con PBO persistente. La rotación externa pasiva en aducción ≤ 60° ofrece una Sn: 94% y Sp: 69% para detectar luxación glenohumeral mediante ecografía [16].
  • Contractura en flexión de codo: complicación frecuente que limita la extensión del codo; se considera clínicamente relevante cuando supera los 30° de déficit de extensión [11].
  • Deformidad glenoidal: retroversión glenoidal y porcentaje de cabeza humeral desplazada posteriormente mejoran significativamente con liberación artroscópica [2].
  • Déficit funcional residual: en lesiones incompletas con recuperación parcial, pueden persistir déficits de rotación externa activa y abducción que requieren intervención quirúrgica secundaria [2][12].

Herramientas de valoración funcional

  • Active Movement Scale (AMS): escala de movimiento activo específica para PBO. La diferencia entre puntuación de rotación interna y externa en AMS es un indicador de riesgo de luxación glenohumeral [16].
  • Mallet Score: valoración funcional global del hombro en PBO; sensible a cambios tras intervenciones quirúrgicas y rehabilitadoras [2].

Banderas Rojas

  • Síndrome de Horner (ptosis-miosis-anhidrosis ipsilateral): indica afectación de fibras simpáticas de T1, altamente sugestivo de avulsión radicular preganglionic con pronóstico neurológico severo y probable indicación quirúrgica precoz [18].
  • Parálisis total flácida (C5-T1) sin recuperación espontánea en primeras semanas: patrón de mayor severidad que requiere evaluación urgente por unidad de referencia de plexo braquial [18].
  • Ausencia de flexión activa de codo (bíceps) a los 3 meses de vida: criterio clínico clásico para considerar exploración quirúrgica del plexo; en el contexto del estudio NAPTIME, la puntuación de lesión de raíces nerviosas en RM sin sedación > 13 predice indicación quirúrgica con Sp: 94% y Sn: 61% [14].
  • Rotación externa pasiva en aducción ≤ 60° en el lactante: indicador clínico de alta probabilidad de luxación posterior glenohumeral (Sn: 94%; Sp: 69%) que requiere confirmación ecográfica urgente [16].
  • Fractura asociada (clavícula, húmero proximal): debe descartarse radiológicamente ante cualquier limitación del movimiento neonatal de extremidad superior [3].
  • Dolor intenso, atrofia rápida y progresiva en niño mayor con PBO: puede indicar complicaciones secundarias o diagnóstico diferencial con otras neuropatías [18].
  • Recidiva de contractura en rotación interna tras liberación quirúrgica: reportada en 8 de 157 niños en la literatura; requiere revaluación y planificación de nueva intervención [2].

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