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Osteoartritis de Rodilla (Gonartrosis)

Rodilla·Actualizado 25 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La osteoartritis de rodilla (gonartrosis) es una enfermedad articular crónica y degenerativa caracterizada por la degradación progresiva del cartílago articular, remodelación ósea subcondral, formación de osteofitos, sinovitis y cambios en los tejidos periarticulares. Es la artropatía más prevalente a nivel global, con impacto significativo sobre el dolor, la función y la calidad de vida [13].

Mecanismo fisiopatológico

La patogénesis combina factores mecánicos y biológicos. Desde el punto de vista mecánico, la distribución asimétrica de cargas —habitualmente en el compartimento medial— genera estrés repetitivo sobre el cartílago avascular, superando su capacidad de mecanotransducción y reparación. La malalineación en varo progresiva es un hallazgo radiográfico característico que se acentúa con la severidad de la enfermedad [20]. El desalineamiento coronal tibiofemoral (subluxación tibiofemoral coronal) aparece predominantemente en estadios tempranos y se estabiliza con la progresión de la OA [20].

Desde el punto de vista biológico, la inflamación sinovial (sinovitis) juega un papel modulador del dolor. La asociación entre sinovitis detectada por ecografía o RM con contraste y dolor es de nivel moderado (coeficientes de correlación entre 0,19 y 0,61), si bien la relación entre marcadores inflamatorios y dolor no es lineal ni determinista [12].

Factores de riesgo y progresión

La edad, el sexo femenino, el IMC elevado, las lesiones traumáticas previas de rodilla (especialmente lesiones del LCA con afectación meniscal o condral asociada) y un estilo de vida sedentario son predictores clave de desarrollo y progresión [8]. La actividad física recreacional de baja-moderada intensidad (carrera recreativa) NO se asocia con mayor riesgo de gonartrosis; de hecho, su prevalencia es inferior a la de controles sedentarios [5]. La progresión radiográfica (estrechamiento del espacio articular) y la progresión del dolor no son necesariamente paralelas [19].

Cuadro Clínico y Síntomas

  • Dolor mecánico: inicio insidioso, de predominio con la carga y el movimiento (subir/bajar escaleras, levantarse de silla, caminar en pendiente). Mejora con el reposo en estadios iniciales.
  • Rigidez articular: matutina de corta duración (< 30 minutos), diferenciándola de artropatías inflamatorias. También aparece tras períodos de inactividad (fenómeno de gel).
  • Limitación del rango de movimiento: especialmente en flexión completa y extensión terminal. Relevante para actividades de la vida diaria.
  • Crepitación: perceptible a la palpación y audible durante el movimiento activo.
  • Derrame articular y sinovitis: la inflamación sinovial se asocia de forma moderada con la intensidad del dolor [12], siendo identificable mediante ecografía o RM. El quiste de Baker es un hallazgo concomitante frecuente [12].
  • Debilidad muscular periarticular: especialmente del cuádriceps. La debilidad del muslo se asocia con el dolor y la progresión de la enfermedad [14].
  • Alteración del patrón de marcha: reducción de la velocidad, cadencia y longitud de paso; aumento del momento de aducción de rodilla en estadios avanzados.
  • Malalineación: genu varo en afectación medial (la más frecuente), genu valgo en afectación lateral [20].
  • Impacto en calidad de vida: reducción progresiva de la capacidad funcional, participación social y calidad de vida reportada por el paciente [1].

La disociación entre dolor y hallazgos estructurales es frecuente: el daño radiográfico no predice de forma fiable la intensidad del dolor [19].

Banderas Rojas

Las siguientes señales de alarma obligan a derivación médica urgente o preferente, ya que pueden indicar patología grave no relacionada con OA primaria:

  • Dolor nocturno persistente no mecánico (dolor en reposo, sin relación con carga ni movimiento): sugiere etiología inflamatoria sistémica, infecciosa o neoplásica.
  • Inflamación articular de inicio rápido con signos sistémicos (fiebre, escalofríos, malestar general): artritis séptica hasta descarte.
  • Calor intenso, eritema periarticular y derrame de aparición aguda en paciente sin antecedente traumático: artritis cristalina (gota, pseudogota) o artritis séptica.
  • Pérdida de peso inexplicada, fatiga marcada, sudoración nocturna: proceso sistémico o neoplásico subyacente.
  • Historia de neoplasia previa con dolor óseo de nueva aparición: metástasis óseas.
  • Traumatismo de alta energía: fractura periarticular a descartar antes de iniciar fisioterapia.
  • Deformidad progresiva rápida con deterioro funcional severo en semanas: puede indicar artropatía inflamatoria agresiva, necrosis avascular o colapso articular.
  • Déficits neurológicos asociados (hipoestesia, paresia, alteración de reflejos osteotendinosos): compromiso radicular o central a investigar.
  • Paciente joven (< 40 años) con dolor severo desproporcionado: considerar diagnósticos alternativos (osteocondritis disecante, artropatía inflamatoria, displasia, neoplasia).
  • Signos de inestabilidad ligamentosa severa de inicio agudo sin antecedente de gonartrosis previa conocida: lesión estructural aguda.

En el contexto pre-quirúrgico (candidatos a artroplastia total de rodilla), la presencia de comorbilidades graves no controladas, inmunosupresión activa o infección activa son contraindicaciones para la rehabilitación preoperatoria intensiva [7].

Diagnóstico Diferencial

PatologíaCaracterísticas diferenciales claveHallazgos orientativos
Patología:Artritis reumatoideCaracterísticas diferenciales clave:Rigidez matutina > 1 h, afectación poliarticular y simétrica, signos sistémicosHallazgos orientativos:FR, Anti-CCP positivos; erosiones simétricas en Rx
Patología:Artritis gotosa / pseudogotaCaracterísticas diferenciales clave:Episodios agudos de inflamación intensa, hiperuricemia, cristales en líquido sinovialHallazgos orientativos:Uricemia, artrocentesis con cristales
Patología:Artritis psoriásicaCaracterísticas diferenciales clave:Lesiones cutáneas, dactilitis, entesitis, afectación asimétricaHallazgos orientativos:Psoriasis, HLA-B27
Patología:Bursitis anserinaCaracterísticas diferenciales clave:Dolor en cara medial proximal de la tibia, sensible a la palpación sobre la inserción de la pata de gansoHallazgos orientativos:Dolor a la palpación localizada, sin limitación articular
Patología:Síndrome de plica medialCaracterísticas diferenciales clave:Dolor medial con clic doloroso, jóvenes activosHallazgos orientativos:Ecografía, diagnóstico clínico
Patología:Meniscopatía degenerativaCaracterísticas diferenciales clave:Dolor en interlínea, test de McMurray/Thessaly positivo, frecuentemente coexiste con OAHallazgos orientativos:RM: lesión meniscal
Patología:Lesión ligamentariaCaracterísticas diferenciales clave:Antecedente traumático, inestabilidad, signos de cajón/Lachman positivosHallazgos orientativos:Tras traumatismo; RM confirma
Patología:Necrosis avascular de cóndilo femoralCaracterísticas diferenciales clave:Dolor severo de inicio relativamente rápido, jóvenes o corticoterapia crónicaHallazgos orientativos:RM: edema óseo, colapso óseo subcondral
Patología:Osteocondritis disecanteCaracterísticas diferenciales clave:Pacientes jóvenes, dolor de carga, posible bloqueo articularHallazgos orientativos:Rx y RM: fragmento osteocondral
Patología:Tumores óseos periarticularesCaracterísticas diferenciales clave:Dolor nocturno, pérdida de peso, sin relación con cargaHallazgos orientativos:Rx/RM: lesión ósea expansiva
Patología:Artritis sépticaCaracterísticas diferenciales clave:Inicio agudo, fiebre, articulación caliente, eritemaHallazgos orientativos:Artrocentesis urgente: leucocitosis > 50.000/mm³
Patología:CondrocalcinosisCaracterísticas diferenciales clave:Calcificaciones en meniscos y cartílago en Rx, crisis agudasHallazgos orientativos:Rx, análisis de líquido sinovial

Tests Ortopédicos

Evaluación del dolor y función

WOMAC (Western Ontario and McMaster Universities Osteoarthritis Index): instrumento de referencia para cuantificar dolor, rigidez y función física. Diferencia mínima clínicamente importante (MCID) establecida en 6,4 puntos para la escala global [2]. Ampliamente usado como variable principal en RCTs de gonartrosis [14][15].

KOOS (Knee Injury and Osteoarthritis Outcome Score): instrumento multidimensional con 5 subescalas (dolor, síntomas, AVD, deporte/recreación, calidad de vida). Demuestra adecuada consistencia interna, fiabilidad test-retest y validez de constructo en adultos con OA. El cambio mínimo detectable para las subescalas oscila entre 14,3 y 19,6 puntos en adultos jóvenes, y ≥ 20 puntos en adultos mayores. La subescala de dolor es la más relevante para cuadros dolorosos; la subescala de AVD tiene mayor validez de contenido en pacientes mayores [4].

EVA/NRS para dolor: la MCID para la EVA en gonartrosis es de 1,37 puntos [2].

Exploración física orientada

Inspección y alineación: evaluación del eje mecánico en bipedestación (genu varo/valgo) y de la subluxación tibiofemoral coronal [20].

Palpación: dolor en interlínea articular medial/lateral, bursas periarticulares (anserina, prepatelar), temperatura cutánea comparativa.

Rango de movimiento (ROM): goniometría activa y pasiva de flexión y extensión. La limitación del ROM es criterio para avanzar en el tratamiento.

Test de sentadilla monopodal / single leg squat: valoración del control neuromuscular y del valgo dinámico de rodilla.

Fuerza muscular: cuádriceps e isquiotibiales con dinamometría o test de repeticiones máximas. La debilidad del cuádriceps es un hallazgo central en gonartrosis [14].

Test de marcha: velocidad de marcha de 10 metros (10MWT), test de 6 minutos marcha (6MWT) para valorar la limitación funcional.

Timed Up and Go (TUG): movilidad funcional y riesgo de caída en pacientes mayores.

Five Times Sit-to-Stand (5TSTS): fuerza y potencia de EEII en contexto funcional.

Evaluación de derrame: signo del choque rotuliano, signo de la pizca (ballottement).

Test de McMurray / Thessaly: descarta meniscopatía concomitante. Sin cifras de precisión diagnóstica específicas para gonartrosis en la evidencia disponible.

Nota: la evidencia disponible no proporciona datos de sensibilidad/especificidad específicos para tests ortopédicos propios de la valoración de la gonartrosis en rodilla. Las cifras de LR+ para tests de cadera [16] no son extrapolables a la rodilla.

Fases de Tratamiento

El tratamiento de la gonartrosis es multicomponente, individualizado y de carácter principalmente activo. Las guías EULAR 2023 establecen el ejercicio terapéutico como pilar central, complementado con educación, control del peso corporal y estrategias de modificación del comportamiento [13]. El ejercicio terapéutico tiene una eficacia analgésica comparable a los AINEs orales y el paracetamol, con un perfil de seguridad muy superior [11].

Fase 1: Manejo del Dolor Agudo y Educación

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Reducir dolor en reposo y con AVD básicas (EVA < 5/10).

Controlar derrame articular si presente.

Iniciar educación terapéutica activa.

Intervenciones clave

Educación en neurociencia del dolor y en el modelo biopsicosocial de la OA.

Ejercicio acuático supervisado (actividad de carga reducida) [1].

Ejercicio en cicloergómetro estático a baja resistencia [9].

TENS combinado con otras intervenciones para modulación del dolor [6].

Terapia manual como adjunto a corto plazo (movilización articular grado I-II) [3].

Consejo sobre calzado y posibles ayudas técnicas (bastón, plantillas de descarga) [13].

Criterios para avanzar

EVA en reposo ≤ 4/10.

Reducción o resolución del derrame clínico.

El paciente comprende el modelo de manejo activo de la OA.

Fase 2: Fortalecimiento Progresivo y Gestión de la Carga

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Fortalecer cuádriceps, isquiotibiales, glúteos y musculatura estabilizadora de cadera.

Mejorar el ROM funcional.

Restablecer el patrón de marcha.

Intervenciones clave

Ejercicio de fuerza de intensidad baja a moderada en cadena cinética cerrada (sentadilla asistida, leg press, step-up) [14].

Bicicleta estática con resistencia progresiva [9].

Ejercicio acuático para facilitar carga progresiva sin sobrecarga articular [1].

Terapia manual (movilización grado III-IV en deslizamiento tibial, movilización patelofemoral) como adjunto al ejercicio [3].

Neurofeedback y control motor del valgo dinámico.

Criterios para avanzar

Fuerza del cuádriceps > 70% respecto al contralateral (o mejoría ≥ 15% respecto a basal).

EVA durante actividad ≤ 4/10.

ROM de flexión > 110°. 5TSTS < 12 segundos.

Fase 3: Optimización Funcional y Mantenimiento

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Optimizar la función en AVD exigentes (escaleras, pendientes, bipedestación prolongada).

Incorporar actividad física regular.

Mantener los beneficios a largo plazo.

Intervenciones clave

Progresión hacia ejercicio aeróbico de mayor intensidad

→bicicleta al aire libre

→marcha nórdica

→carrera recreativa de baja carga si tolera [5]

Entrenamiento funcional (transferencias, subir/bajar escaleras con carga).

Estrategias de autogestión y adherencia al ejercicio (educación, grupos de ejercicio, telerehabilitación si disponible) [13].

Programa domiciliario estructurado y supervisado.

Criterios para avanzar

KOOS-AVD ≥ 75/100.

Velocidad de marcha de 10 m > 1,2 m/s.

TUG < 12 s.

El paciente mantiene programa de ejercicio autónomo.

Fase 4: Prehabilitación Prequirúrgica (si candidato a ATR)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Optimizar la función articular, la fuerza y el estado aeróbico antes de la artroplastia total de rodilla (ATR).

Reducir el tiempo de recuperación postoperatoria.

Intervenciones clave

Ejercicio de fortalecimiento de cuádriceps e isquiotibiales de intensidad adaptada [7].

Entrenamiento aeróbico con baja carga articular (cicloergómetro, piscina) [7].

Ejercicios de equilibrio y propiocepción.

Educación preoperatoria sobre el proceso quirúrgico y la rehabilitación postoperatoria [7].

Criterios para avanzar

Cirugía programada.

Fuerza y ROM optimizados en el contexto del estadio de OA.

El paciente ha completado al menos 4-6 semanas de prehab [7].

Terapia Manual y Modalidades

Terapia Manual (Movilización Articular y Técnicas de Tejido Blando)

Indicada como adjunto al ejercicio terapéutico en la fase 1 y fase 2, especialmente cuando el dolor limita la participación activa en el ejercicio. La evidencia respalda un beneficio adicional a corto plazo sobre el dolor y la escala global WOMAC cuando se combina con ejercicio, pero no hay beneficio a largo plazo respecto al ejercicio solo [3].

Cómo aplicarla: movilización articular tibio-femoral en deslizamiento anteroposterior y caudal (grados I-II en fase aguda; grados III-IV en fase de fortalecimiento para mejorar ROM y reducir el dolor mecánico). Movilización patelofemoral en deslizamiento medial, lateral, craneal y caudal según restricción identificada. Movilizaciones de cadera (en rotación interna pasiva, flexión y abducción) como técnica adjunta dado el patrón de cadena cinética [16]. Técnicas de tejido blando sobre musculatura periarticular (TFL, vasto medial oblicuo, isquiotibiales, gemelos) para abordar las restricciones miofasciales secundarias.

Integración con el plan: usar la terapia manual principalmente en las fases 1 y 2 para facilitar el acceso al ejercicio. No sustituir el ejercicio por la terapia manual. A largo plazo, no ofrece beneficio añadido sobre el ejercicio solo [3].

Respaldo en la evidencia: metaanálisis [3] con evidencia de certeza muy baja a moderada para el corto plazo; certeza alta de ausencia de beneficio a largo plazo.


Ejercicio Acuático (Hidroterapia)

Indicado en cualquier fase, especialmente útil en la fase 1 y en pacientes con dolor severo de carga o limitación funcional importante que dificulte el ejercicio en suelo. La descarga hidrostática permite ejercitar la musculatura periarticular con menor compresión articular.

Cómo aplicarlo: sesiones de 45-60 minutos, 2-3 veces por semana durante al menos 12 semanas. Incluir ejercicios de marcha en agua, sentadillas asistidas por la flotación, elevaciones de pierna, patadas frontales y laterales, y ejercicios de equilibrio. La temperatura del agua entre 32-35 °C puede potenciar el efecto analgésico.

Mecanismo: la flotación reduce las fuerzas de compresión tibiofemoral, permitiendo movilización activa y fortalecimiento con menor provocación de dolor. El entorno cálido facilita la relajación muscular periarticular.

Integración: modalidad de primera elección en fase 1 y transición hacia ejercicio terrestre en fase 2. No debe reemplazar a largo plazo el ejercicio de carga progresiva en suelo.

Respaldo: metaanálisis Cochrane [1] con evidencia de calidad moderada: mejora pequeña pero clínicamente relevante en dolor, discapacidad y calidad de vida a corto plazo.


Cicloergómetro Estático

Indicado desde la fase 1, en especial cuando la marcha o la bipedestación prolongada son dolorosas. Es una modalidad de ejercicio aeróbico de bajo impacto articular con eficacia demostrada sobre el dolor y la función deportiva.

Cómo aplicarlo: sesiones de 20-45 minutos, 3-5 días por semana. Comenzar con resistencia mínima y cadencia de 50-60 rpm, progresando en resistencia y duración conforme mejora la tolerancia. Ajustar la altura del sillín para evitar la hiperflexión de rodilla (ángulo de flexión < 90° en el punto inferior del pedaleo).

Mecanismo: la carga compresiva repetitiva cíclica a baja intensidad favorece la nutrición del cartílago por mecanotransducción, al tiempo que fortalece cuádriceps e isquiotibiales con escaso impacto sobre la interlínea articular.

Integración: complemento del ejercicio de fuerza en fases 1 y 2. Los beneficios sobre el dolor y la función deportiva son estadísticamente significativos, aunque las mejoras en rigidez, AVD y calidad de vida no alcanzan la MCID de forma consistente [9].

Respaldo: metaanálisis [9] con 724 participantes.


TENS (Estimulación Eléctrica Transcutánea)

Indicado como modalidad analgésica complementaria en las fases 1 y 2, especialmente en pacientes con dolor de moderado a severo que limita la participación en el ejercicio.

Cómo aplicarlo: electrodos periarticulares (colocación bilateral a la interlínea articular medial y lateral, o en puntos motores del cuádriceps según objetivo). TENS convencional de alta frecuencia (80-150 Hz, intensidad supraumbralde sensación sin dolor muscular) o TENS acupuntural de baja frecuencia (1-10 Hz, intensidad hasta contracción muscular suave). El TENS activo es superior al simulado sobre la EVA. La combinación con otras intervenciones ofrece resultados superiores a las otras intervenciones solas en pain (subescala WOMAC) a medio y largo plazo, y en función a medio y largo plazo [6]. No es eficaz sobre la rigidez articular [6].

Mecanismo: modulación del dolor por la teoría de la compuerta (TENS de alta frecuencia) y liberación de opioides endógenos (TENS de baja frecuencia).

Integración: usar como facilitador del movimiento previo a las sesiones de ejercicio. No sustituye al ejercicio terapéutico. Sesiones de 20-30 minutos, 3-5 días por semana durante 4-6 semanas como mínimo.

Respaldo: metaanálisis [6] con 1398 participantes; evidencia favorable para el uso combinado.


Ultrasonidos Terapéuticos

Indicados como modalidad analgésica y de mejora funcional complementaria, con mejor perfil de seguridad que las alternativas farmacológicas.

Cómo aplicarlo: US terapéutico continuo o pulsado sobre la interlínea articular medial/lateral y fondo de saco sinovial. Frecuencia 1 MHz para tejidos profundos, 3 MHz para tejidos superficiales. Intensidad 0,5-2,5 W/cm², modalidad pulsada (ratio 1:4) para efecto no térmico o continua para efecto térmico. Cabezal en movimiento lento circular. Sesiones de 5-10 minutos por zona, 3-5 veces por semana durante 4-6 semanas.

Mecanismo: incremento de la permeabilidad de membrana, estimulación de la síntesis de colágeno, modulación inflamatoria. Efecto analgésico documentado.

Integración: adjunto analgésico en fase 1 y 2. La fonoforesis (aplicación de AINE tópico como medio conductor) puede añadir beneficio analgésico sobre la EVA, pero no ofrece ventaja adicional sobre la función ni el WOMAC total respecto al US convencional [10].

Respaldo: metaanálisis [10] con 1074 pacientes; eficacia significativa sobre dolor, ROM activo y función (Lequesne index).


Ortesis, Calzado y Ayudas Técnicas

Indicadas en todas las fases como medidas de gestión de la carga.

Rodillera de descarga medial (valgizante): en gonartrosis femorotibial medial con varo, puede redistribuir la carga hacia el compartimento lateral. Útil en pacientes activos con gonartrosis medial establecida.

Plantillas de cuña lateral: en gonartrosis medial con hiperpronación asociada, aunque la evidencia de efectividad es limitada en general. Las guías EULAR 2023 recomiendan considerar el calzado y los dispositivos de ayuda de forma individualizada [13].

Bastón contralateral: reduce hasta un 20-25% la carga sobre la rodilla afecta durante la marcha en estadios avanzados o fases agudas. Indicado cuando el dolor durante la marcha es ≥ 6/10 o hay riesgo de caída.

Integración: medidas de gestión de la carga que complementan pero no sustituyen el ejercicio terapéutico. Revisión periódica de su necesidad conforme mejora la función muscular [13].

Técnicas Invasivas

Plasma Rico en Plaquetas (PRP) Intraarticular

Nota clínica importante: la evidencia disponible sobre la eficacia del PRP en gonartrosis es contradictoria entre estudios. Existe un metaanálisis favorable [2] y un RCT de alta calidad metodológica con resultado negativo [15]. El fisioterapeuta debe conocer este contexto para el asesoramiento del paciente y la coordinación interprofesional.

ParámetroValor/Especificación
Parámetro:TécnicaValor/Especificación:Inyección intraarticular de PRP
Parámetro:IndicaciónValor/Especificación:Gonartrosis sintomática leve-moderada (KL grado 2-3)
Parámetro:Protocolo habitualValor/Especificación:3 inyecciones a intervalos semanales [15]
Parámetro:Concentración de plaquetasValor/Especificación:El PRP de alta concentración (≥ 1.000.000 ± 20% plaquetas/μL) ofrece mejor control del dolor que el de baja concentración [2]
Parámetro:Seguimiento clínicoValor/Especificación:Valoración a 1, 3, 6 y 12 meses [2][15]
Parámetro:Variables de resultadoValor/Especificación:EVA (MCID 1,37), WOMAC global (MCID 6,4) [2]

El metaanálisis de 18 RCTs (1995 pacientes) [2] mostró que el PRP supera al placebo en reducción de dolor (EVA) con diferencias clínicamente significativas (superando la MCID) a los 3 y 6 meses, y en función (WOMAC) en todos los puntos temporales hasta 12 meses. El PRP de alta concentración mantuvo el beneficio en dolor hasta los 12 meses; el de baja concentración no alcanzó la MCID para el dolor en ningún punto.

Sin embargo, el RCT RESTORE [15] (288 pacientes, gonartrosis medial KL 2-3, triple ciego, 12 meses de seguimiento) no encontró diferencias significativas entre PRP y placebo en dolor ni en volumen de cartílago tibial medial por RM (diferencia en dolor: -0,4 puntos, IC 95%: -0,9 a 0,2; p = 0,17; diferencia en cartílago: -0,2%, IC 95%: -1,9% a 1,5%; p = 0,81). 29 de 31 variables secundarias no mostraron diferencias entre grupos [15].

La indicación de PRP en gonartrosis no está consolidada. Su uso queda en manos del reumatólogo/traumatólogo. La fisioterapia activa debe continuar de forma complementaria independientemente de la decisión sobre el PRP.


EPI y Neuromodulación Percutánea

Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en este cuadro pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.

ParámetroValor/Especificación
Parámetro:Diana anatómicaValor/Especificación:Tejido sinovial periarticular engrosado, capsular posterior, tendón cuadricipital distal (unión osteotendínea), tendón rotuliano proximal y distal (si tendinopatía asociada), musculatura periarticular con puntos gatillo activos (vasto medial, recto femoral, isquiotibiales mediales)
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor/Especificación:Sí, obligatorio para dianas intraarticulares/periarticulares; recomendable para dianas tendinosas y nerviosas
Parámetro:Calibre de agujaValor/Especificación:0,30-0,40 mm para estructuras tendinosas y musculares superficiales; 0,25-0,32 mm para nervios periféricos (ramas del nervio safeno, rama infrarrotuliana)
Parámetro:Intensidad (EPI)Valor/Especificación:EPI clásica: 3-6 mA sobre tejido degenerado tendinoso; variantes de baja intensidad: 0,5-1 mA para neuromodulación percutánea periarticular
Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsosValor/Especificación:3-5 impulsos de 3-5 s por punto diana en patrón rastrillo; ajustar según tolerancia y respuesta clínica
Parámetro:Frecuencia de sesionesValor/Especificación:Semanal o bisemanal; ciclos de 4-6 sesiones
Parámetro:Integración con ejercicioValor/Especificación:Complementa, no sustituye, el ejercicio de fortalecimiento progresivo. Aplicar en la misma sesión o el día previo al ejercicio terapéutico para aprovechar el efecto modulador del dolor
Parámetro:Contraindicaciones / precaucionesValor/Especificación:Gestación, marcapasos o dispositivos electrónicos implantados, alteraciones de la coagulación (anticoagulación activa), infección local activa, alergia a metales, zonas de tejido cicatricial extenso, tumor local

Diana y abordaje ecoguiado: en la gonartrosis, la diana principal para EPI es el tejido degenerado periarticular, especialmente capsular posterior, refuerzo capsuloligamentoso medial con engrosamiento y tendón cuadricipital distal o rotuliano proximal cuando hay tendinopatía concomitante (frecuente en gonartrosis avanzada). Con el paciente en decúbito supino y rodilla en extensión o ligera flexión (20-30°), se localiza ecográficamente la zona de mayor degeneración tisular mediante características hipoecoicas, pérdida de la fibrilaridad normal o neovascularización Doppler power. La aguja se introduce bajo control ecográfico en tiempo real hasta el tejido diana, y se aplican los impulsos eléctricos en patrón de rastrillo.

Para la neuromodulación percutánea (NMP) del nervio safeno y su rama infrarrotuliana (rama infrapatelar), especialmente útil en pacientes con componente neuropático del dolor o dolor de la cara anteromedial de la rodilla, se localiza el nervio en el canal de los aductores o en su trayecto distal mediante ecografía y se aplica el estímulo eléctrico de baja intensidad perinevral.

Integración con las fases de tratamiento: la EPI periarticular puede emplearse en la fase 1 como herramienta de modulación del dolor para facilitar el acceso al ejercicio cuando el dolor limita la participación. La NMP del nervio safeno es especialmente útil en fases 1-2 en pacientes con dolor neuropático de cara medial. En fases 2-3, la EPI sobre tejido tendinoso degenerado (cuadricipital o rotuliano) se integra con el ejercicio de carga progresiva. La técnica no sustituye el ejercicio terapéutico en ningún caso.

Evidencia: la evidencia disponible entregada no contiene ensayos específicos de EPI o NMP para gonartrosis. La descripción del protocolo se basa en el consenso de uso clínico extendido de la técnica para dianas musculoesqueléticas periarticulares.

Referencias Bibliográficas

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Revisión sistemática 16. Metcalfe D, et al. Does This Patient Have Hip Osteoarthritis?: The Rational Clinical Examination Systematic Review. JAMA. 2019. PMID: 31846019 doi:10.1001/jama.2019.19413

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Revisión sistemática 18. Tong B, et al. Clinical prediction models for knee pain in patients with knee osteoarthritis: a systematic review. Skeletal Radiol. 2024. PMID: 38265451 doi:10.1007/s00256-024-04590-x

Estudio observacional 19. Halilaj E, et al. Modeling and predicting osteoarthritis progression: data from the osteoarthritis initiative. Osteoarthritis Cartilage. 2018. PMID: 30130590 doi:10.1016/j.joca.2018.08.003

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Estudio observacional 21. Lizaur-Utrilla A, et al. Minimal clinically important differences and substantial clinical benefits for Knee Society Scores. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2020. PMID: 31111184 doi:10.1007/s00167-019-05543-x

Estudio observacional 22. Wen D, et al. 3D-DESS MRI with CAIPIRINHA two- and fourfold acceleration for quantitatively assessing knee cartilage morphology. Skeletal Radiol. 2024. PMID: 38347270 doi:10.1007/s00256-024-04605-7

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