La osteítis del pubis (OP) es una inflamación no infecciosa de la sínfisis del pubis y del hueso subcondral adyacente, caracterizada por la presencia de edema de médula ósea (BME) en los cuerpos púbicos [6]. Se engloba dentro del espectro de la pubalgia atlética y representa una lesión por sobrecarga del complejo sinfisario.
La pelvis actúa como nexo de transmisión de fuerzas entre el tronco y los miembros inferiores. En gestos deportivos cíclicos de alta demanda (carrera, patada, giros, cambios de dirección), la sínfisis del pubis soporta fuerzas de cizallamiento, compresión y tracción repetidas. El desequilibrio entre la musculatura de los aductores (fuerzas de tracción sobre la rama púbica inferior) y la musculatura abdominal inferior (fuerza contraria sobre la rama superior) genera una sobrecarga mecánica oscilante en la interfaz osteocartilaginosa. Este patrón de microtraumatismo repetitivo desencadena una respuesta de remodelación ósea patológica con edema subcondral, esclerosis y eventual irregularidad cortical.
La OP es reconocida como una lesión de sobrecarga bien descrita en deportes como fútbol, hockey sobre hielo, rugby y fútbol americano [3]. La sobrecarga púbica puede ser multi-localizada, afectando simultáneamente estructuras musculares, ligamentosas y óseas de la región inguinopeliviana [5].
La RM convencional con contraste permite identificar el BME subcondral como hallazgo definitorio de OP activa [6]. La secuencia de imagen ponderada en difusión (DWI) representa una alternativa de alta precisión para la detección de BME sin necesidad de contraste gadolínico, con valores de coeficiente de difusión aparente (ADC) significativamente elevados en pacientes con OP activa respecto a controles [6]. Un aspecto crítico de la práctica clínica es que las anomalías radiológicas púbicas y de aductores son frecuentemente asintomáticas, por lo que el diagnóstico nunca debe basarse exclusivamente en hallazgos de imagen [4].
Deportistas de sexo masculino en su mayoría, aunque también afecta a mujeres. Deportes de mayor incidencia: fútbol, fútbol americano, hockey sobre hielo, rugby y atletismo [3].
Las siguientes señales de alarma obligan a derivación médica urgente o ampliar el estudio diagnóstico antes de iniciar el tratamiento fisioterapéutico:
| Patología | Características Diferenciadoras | Prueba Clave |
|---|---|---|
| Patología:Hernia inguinal / deportiva (inguinal disruption) | Características Diferenciadoras:Dolor inguinal unilateral, sin afectación sinfisaria central; puede haber impulsión al toser | Prueba Clave:Ecografía dinámica, RM pelvis |
| Patología:Tendinopatía / avulsión del aductor largo | Características Diferenciadoras:Dolor en origen del aductor, reproducible con palpación y aducción resistida, sin BME central en RM | Prueba Clave:RM (lesión focal del tendón), ecografía |
| Patología:Síndrome del psoas iliaco | Características Diferenciadoras:Dolor anterior de cadera, irradiación a muslo anterior; positivo en extensión pasiva de cadera y flexión resistida | Prueba Clave:Ecografía, RM |
| Patología:Artropatía degenerativa de cadera | Características Diferenciadoras:Dolor en ingle con limitación rotatoria de cadera; age >40 años; afectación articular coxofemoral | Prueba Clave:Rx cadera, RM |
| Patología:Espondilodiscitis / artritis sacroiliaca | Características Diferenciadoras:Dolor lumbar bajo irradiado, síntomas sistémicos, rigidez matutina >45 min | Prueba Clave:PCR, VSG, HLA-B27, RM sacroilíacas |
| Patología:Osteítis púbica post-quirúrgica o post-parto | Características Diferenciadoras:Contexto específico: cirugía prostática, parto vaginal; dolor sinfisario con inestabilidad pélvica | Prueba Clave:Rx (diastasis), RM |
| Patología:Estrés fracturario del pubis | Características Diferenciadoras:Deportistas de fondo; dolor agudo con impotencia funcional; localización lineal subcortical | Prueba Clave:RM (línea de fractura), gammagrafía |
| Patología:Artritis reactiva o espondiloartropatía | Características Diferenciadoras:Poliartritis migratoria, entesopatía, uveítis, antecedente infeccioso previo | Prueba Clave:HLA-B27, PCR, perfil autoinmune |
Nota clínica: La alta prevalencia de hallazgos radiológicos asintomáticos en la región púbica y de aductores [4] subraya que el diagnóstico diferencial debe realizarse mediante la correlación clínico-radiológica, nunca por imagen aislada.
El paciente en decúbito supino aprieta un esfigmomanómetro o el puño del explorador colocado entre sus rodillas (cadera a 0°, 45° o 90° de flexión). Positivo si reproduce dolor en la región sinfisaria o inguinal. Es el test de provocación de referencia para la patología de aductores y sobrecarga púbica. No se dispone de cifras de Sn/Sp en la evidencia entregada; se describe de forma cualitativa como test de elección en la exploración de la pubalgia atlética [3].
Aducción isométrica contra resistencia manual con cadera a 0° de flexión. Positivo si reproduce dolor en la inserción del aductor o en la sínfisis. Permite distinguir entre afectación tendinosa aductora proximal y afectación sinfisaria central [3].
Presión digital directa sobre la sínfisis del pubis y las ramas púbicas. Alta especificidad clínica cuando reproduce el dolor habitual del paciente en contexto deportivo; sin embargo, la evidencia disponible no aporta cifras formales de precisión diagnóstica [3].
Apoyo monopodal sobre la pierna afecta: positivo si provoca dolor sinfisario o sensación de inestabilidad pélvica. Útil para objetivar la disfunción del control motor peripélvico, especialmente en fases de reentrenamiento funcional.
El tratamiento no quirúrgico es la primera línea de manejo en la OP atlética. Los programas estructurados de rehabilitación no quirúrgica muestran retorno a la actividad previa en 4–14 semanas en la mayoría de los atletas, con seguimiento favorable a largo plazo (6–48 meses) [3]. La adición de ESWT al programa de rehabilitación física acelera la analgesia y reduce significativamente el tiempo de retorno al deporte respecto a la rehabilitación sola o al reposo [5].
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Reducir dolor EVA ≤ 3/10 en reposo. Controlar la inflamación sinfisaria. Proteger la zona de sobrecargas mecánicas. | Intervenciones clave Aplicar protocolo P.E.A.C.E. & L.O.V.E. (ver abajo). Descarga relativa de la actividad deportiva específica (no reposo absoluto). Terapia manual de tejidos blandos en aductores y musculatura periférica. Electroanalgesia (TENS). Crioterapia local 15-20 min, 3-4 veces/día en fase aguda. Educación en gestión de carga. | Criterios para avanzar EVA en reposo ≤ 3/10. Tolerancia a la marcha normal sin claudicación. |
Protocolo P.E.A.C.E. & L.O.V.E. aplicado a la OP:
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Restaurar movilidad de cadera y pelvis sin dolor. Activar la musculatura estabilizadora del core y suelo pélvico. Corregir desequilibrios musculares aductor/abdominal. | Intervenciones clave Ejercicios de estabilización lumbopélvica (transverso abdominal, multífidos, glúteo mayor y medio) en carga progresiva. Estiramientos activos de aductores, psoas e isquiotibiales con umbral de dolor ≤ 2/10. Aducción isométrica submáxima (10-20% MVC) en posición de no dolor. Propiocepción en bipedestación. ESWT como coadyuvante analgésico [5]. | Criterios para avanzar Aducción isométrica sin dolor a 50% MVC. ROM de cadera ≥ 80% simétrico. EVA actividad ≤ 3/10. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Fortalecer el complejo aductor-abdominal. Introducir carga dinámica y patrones de movimiento deportivo. Optimizar el control motor pélvico en gestos específicos. | Intervenciones clave Programa de fortalecimiento excéntrico-concéntrico del aductor largo (Copenhagen Hip Adduction, adductor squeeze en distintos ángulos de cadera). Ejercicios de carga axial progresiva: sentadillas, zancadas, ejercicios en cadena cinética cerrada. Reentrenamiento de la marcha y carrera →trote suave →carrera continua →sprint al 70% →sprint al 90% Ejercicios multiplanares de cadera y pelvis. Trabajo propioceptivo y coordinación en superficies inestables. | Criterios para avanzar EVA durante carrera continua < 3/10. LSI de aductores > 85%. Squeeze test negativo. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Retorno progresivo y seguro a la actividad deportiva previa. Prevenir la recidiva (51% en el grupo control sin programa estructurado) [5]. Consolidar el mantenimiento del programa de carga. | Intervenciones clave Reintegración progresiva al entrenamiento específico →ejercicios tácticos →entrenamiento grupal parcial →partido completo Mantenimiento del programa de fortalecimiento del complejo aductor-core (2-3 días/semana). Monitorización del volumen e intensidad de carga (gestión de carga). Control periódico de síntomas. | Criterios para avanzar EVA = 0 en actividad deportiva máxima. Squeeze test negativo. Retorno funcional completo sin claudicación. Ausencia de recurrencia en 4 semanas de entrenamiento pleno. |
Indicada en todas las fases del tratamiento de la OP como coadyuvante analgésico y facilitador del retorno al deporte [5]. La ESWT ha demostrado ser eficaz en patologías con BME, incluyendo específicamente la osteítis del pubis, con mejoras significativas en dolor y función respecto a grupos control [1]. En atletas con OP, la adición de ESWT a un programa de rehabilitación física estructurado produjo alivio del dolor más precoz y retorno al fútbol significativamente más rápido que la rehabilitación sola [5]. La ESWT puede aplicarse como técnica única o como adyuvante al tratamiento con ejercicio en esta patología [2].
Parámetros operativos (basados en el estudio de referencia nivel I [5] y consenso clínico habitual): Aplicación sobre la región sinfisaria y las inserciones proximales de los aductores, con 1.500-2.000 impulsos por sesión, frecuencia 4–8 Hz, intensidad progresiva (iniciar en niveles bajos e incrementar según tolerancia). Protocolo de 3–6 sesiones con intervalos semanales. La RM de seguimiento no mostró cambios morfológicos atribuibles a la ESWT [5], lo que sugiere que su efecto principal es de modulación del dolor más que remodelación tisular directa. El paciente puede continuar con actividad física moderada durante el ciclo de ESWT, que es bien tolerada con efectos secundarios mínimos [2].
Integración: Complementa la fase 1 y 2 del tratamiento. No sustituye el ejercicio terapéutico; su rol es analgésico para permitir la adherencia al programa activo.
Indicada desde la fase 1 para el tratamiento de la tensión y acortamiento muscular del complejo aductor, psoas iliaco y musculatura abdominal inferior. Las técnicas de tejido blando (fricciones transversas profundas en inserciones tendinosas, técnicas miofasciales de inhibición progresiva, masoterapia de descarga) reducen la tensión mecánica sobre la sínfisis y mejoran la extensibilidad de las estructuras contráctiles. La valoración clínica debe identificar si la sobrecarga es multi-localizada [5] para dirigir el tratamiento manual a todas las estructuras implicadas (aductores, recto abdominal, iliopsoas, obturadores).
Técnica orientativa: Fricciones transversas (técnica de Cyriax) en la inserción proximal del aductor largo, 5-10 minutos; inhibición miofascial progresiva del psoas en decúbito supino; técnicas de deslizamiento longitudinal sobre el vientre muscular de los aductores. Complementar con MET (técnica de energía muscular) para elongar los aductores y el iliopsoas sin provocar dolor sinfisario.
Integración: Fases 1-2 como preparación al ejercicio activo; reducir la aplicación conforme el paciente adquiere mayor autonomía en el programa de fortalecimiento. No sustituye el ejercicio terapéutico.
Respaldo en la evidencia: Uso clínico habitual en los programas no quirúrgicos de OP; los estudios incluidos en la revisión [3] incorporan componentes de terapia manual dentro de sus programas multimodales estructurados.
Indicada en la fase aguda y subaguda (fases 1-2) para reducir el cizallamiento sinfisario durante la carga. Una faja sacroilíaca o pélvica aplicada a nivel trocantéreo comprime transversalmente el anillo pélvico, reduciendo la movilidad aberrante en la sínfisis y disminuyendo el dolor mecánico durante la deambulación y las actividades de vida diaria. El vendaje funcional (kinesiotaping o strapping rígido) sobre la región sinfisaria y el origen de los aductores puede actuar como estímulo propioceptivo y de soporte.
Técnica: Aplicar la faja a nivel de las espinas ilíacas anterosuperiores y trocánteres, con tensión moderada que permita la marcha normal. Para el taping funcional, aplicar tiras en Y desde la rama púbica superior hacia el origen muscular del aductor largo con tensión media.
Integración: Coadyuvante en fases 1-2; retirar progresivamente conforme mejora el control neuromuscular activo. No es un sustituto del fortalecimiento; su uso prolongado puede generar dependencia mecánica.
Respaldo en la evidencia: Los programas de rehabilitación no quirúrgica incluyen medidas de soporte mecánico [3]; la evidencia entregada no respalda su uso de forma aislada con datos específicos para esta modalidad.
Indicada en la fase 1 como modalidad de analgesia complementaria para reducir el dolor en reposo y facilitar el inicio del ejercicio activo. El TENS convencional (alta frecuencia, baja intensidad, modo burst o convencional) aplicado sobre los dermatomas L1-L2 y la región inguinal proporciona analgesia segmentaria sin efectos mecánicos sobre la sínfisis.
Parámetros orientativos: TENS convencional 80-100 Hz, 100-200 µs, intensidad a nivel sensitivo, sesiones de 20-30 minutos. Electrodos colocados paravertebralmente en L1-L2 y sobre la zona inguinal bilateral.
Integración: Fase 1 para permitir la tolerancia a las primeras sesiones de terapia manual y ejercicio. No tiene indicación como tratamiento principal aislado; su papel es coadyuvante analgésico de corta duración.
Respaldo en la evidencia: Sin estudios específicos en la evidencia entregada para esta modalidad en OP; uso clínico habitual como coadyuvante analgésico en el manejo conservador de patologías musculoesqueléticas.
Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en este cuadro pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.
| Parámetro | Valor/Especificación |
|---|---|
| Parámetro:Diana anatómica | Valor/Especificación:Inserción proximal del tendón del aductor largo (unión osteotendinosa con la rama púbica), zona de BME subcondral en cuerpo púbico, fascia de Scarpa si existe componente miofascial inguinal |
| Parámetro:Abordaje ecoguiado | Valor/Especificación:Sí. Control ecográfico en tiempo real obligatorio para localizar la unión osteotendinosa del aductor largo, la entesis pubiana y evitar estructuras vasculonerviosas de la región inguinal (nervio ilioinguinal, vasos femorales) |
| Parámetro:Calibre de aguja | Valor/Especificación:0.30–0.40 mm para la entesis del aductor largo y el periostio de la rama púbica; 0.25–0.30 mm si se abordan ramas nerviosas (nervio ilioinguinal, nervio obturador superficial) en contexto de neuromodulación percutánea |
| Parámetro:Intensidad (EPI) | Valor/Especificación:EPI clásica en entesis: 3–6 mA, corriente galvánica continua. Variantes de baja intensidad para tejido más sensible (periostio): 1–3 mA. En neuromodulación percutánea sobre nervio: corriente de baja intensidad 0.5–1 mA |
| Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsos | Valor/Especificación:3–5 aplicaciones de 3–5 segundos por punto diana, en patrón de rastrillo sobre la zona de mayor degeneración tendinosa o BME; 1–2 puntos por sesión en la entesis proximal |
| Parámetro:Frecuencia de sesiones | Valor/Especificación:Semanal o bisemanal; ciclo inicial de 4–6 sesiones según respuesta clínica |
| Parámetro:Integración con ejercicio | Valor/Especificación:Complementa, no sustituye, el programa de fortalecimiento excéntrico-concéntrico del aductor y la estabilización lumbopélvica. La EPI actúa como estímulo proinflamatorio controlado en el tejido degenerado para facilitar la regeneración; debe seguirse de carga terapéutica progresiva en las 24-48 h posteriores |
| Parámetro:Contraindicaciones / precauciones | Valor/Especificación:Gestación, marcapasos o dispositivos electrónicos implantados, alteraciones de la coagulación (anticoagulantes, coagulopatías), infección activa local, alergia a metales (níquel, cromo), zona de cicatriz quirúrgica reciente |
La diana primaria de la EPI en la OP es la entesis proximal del aductor largo sobre la rama púbica inferior, que es el punto de máxima tensión tractora sobre la sínfisis y donde con mayor frecuencia se identifica degeneración fibrocartilaginosa y neovascularización patológica en ecografía. La EPI genera una respuesta electroquímica proinflamatoria controlada (galvanólisis) en el tejido degenerado, promoviendo la reorientación de las fibras de colágeno y la regeneración tisular.
Protocolo ecoguiado paso a paso:
Integración con las fases de tratamiento: La EPI se introduce preferentemente en las fases 2-3 (restauración y fortalecimiento), una vez superado el pico inflamatorio agudo de la fase 1. No se recomienda en la fase aguda con dolor EVA > 7/10 en reposo. El ejercicio de carga progresiva (Copenhagen Hip Adduction, aducción isométrica) se retoma 24-48 h tras cada sesión de EPI como estímulo mecánico complementario de la respuesta biológica inducida.
Evidencia disponible: La evidencia entregada no incluye ensayos específicos de EPI o neuromodulación percutánea para OP. El protocolo descrito representa el consenso de uso clínico habitual para tendinopatías entesopáticas de la región púbica. La eficacia de la EPI en tendinopatías está en fase de consolidación en la literatura; se recomienda integrarla siempre como parte de un programa multimodal que incluya ejercicio terapéutico.
Metaanálisis 1. Häußer J, et al. The use of extracorporeal shock wave therapy for the treatment of bone marrow oedema - a systematic review and meta-analysis. J Orthop Surg Res. 2021. PMID: 34107978 doi:10.1186/s13018-021-02484-5
Revisión sistemática 2. Rhim HC, et al. Use of extracorporeal shockwave therapies for athletes and physically active individuals: a systematic review. Br J Sports Med. 2024. PMID: 38228375 doi:10.1136/bjsports-2023-107567
Revisión sistemática 3. Cheatham SW, et al. The Effectiveness of Nonoperative Rehabilitation Programs for Athletes Diagnosed With Osteitis Pubis. J Sport Rehabil. 2016. PMID: 27632829 doi:10.1123/jsr.2015-0016
Revisión sistemática 4. Massa J, et al. Prevalence of asymptomatic radiological findings in the groin region: a systematic review. Phys Sportsmed. 2020. PMID: 32213080 doi:10.1080/00913847.2020.1746209
RCT 5. Schöberl M, et al. Non-surgical treatment of pubic overload and groin pain in amateur football players: a prospective double-blinded randomised controlled study. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2017. PMID: 28093636 doi:10.1007/s00167-017-4423-z
Estudio observacional 6. Toslak IE, et al. Evaluation of Diffusion-weighted MR Imaging as a Technique for Detecting Bone Marrow Edema in Patients with Osteitis Pubis. Magn Reson Med Sci. 2017. PMID: 28190854 doi:10.2463/mrms.mp.2016-0104
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