SaudeVSaudeV
DiagnósticoIniciar sesión

© 2026 SaudeV. Herramienta de apoyo al razonamiento clínico.

Aviso legalTérminos de usoPrivacidadPlanes
InicioDiagnósticoEntrar
Volver/

Neuralgia Intercostal

Raquis Torácico-Lumbar·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La neuralgia intercostal es un síndrome de dolor neuropático originado en uno o varios nervios intercostales (T1-T12), que discurren por el surco costal inferior acompañados de la arteria y vena homónimas. Los nervios intercostales son los ramos anteriores de los nervios espinales torácicos; tras emerger del foramen intervertebral se dividen en ramos laterales y anteriores, proporcionando inervación sensitiva y motora a la pared torácica y abdominal superior (T7-T12) [4].

Fisiopatológicamente, el dolor puede generarse por:

  • Compresión mecánica o atrapamiento: los ramos anteriores de T7-T12 pueden quedar atrapados en el músculo recto abdominal, constituyendo el denominado síndrome de atrapamiento del nervio cutáneo anterior (ACNES, Anterior Cutaneous Nerve Entrapment Syndrome) [16].
  • Daño axonal directo: durante cirugía torácica (toracotomía, VATS), la disrupción de la articulación costovertebral y el daño directo del nervio intercostal son mecanismos reconocidos de neuralgia posquirúrgica [2].
  • Lesión del nervio intercostobraquial (ICBN): el sacrificio del ICBN durante cirugía de mama se asocia a dolor crónico posquirúrgico (CPSP) y déficits sensitivos en la región axilar y cara medial del brazo [7].
  • Fractura costal: la discontinuidad ósea genera sensibilización periférica y central a lo largo del territorio metamérico del nervio intercostal afecto [18].

La mecanotransducción alterada en el sitio de compresión o lesión desencadena descargas ectópicas, sensibilización central y fenómenos de alodinia e hiperalgesia en el dermatoma correspondiente. En el contexto postoperatorio, la neuralgia intercostal puede perpetuarse como dolor crónico posquirúrgico más allá de los 3-6 meses [2].

Cuadro Clínico y Síntomas

La presentación clínica varía según la etiología:

Síntomas cardinales:

  • Dolor urente, lancinante o eléctrico distribuido en banda a lo largo del dermatoma intercostal afecto [4].
  • Alodinia táctil e hiperalgesia en la pared torácica o abdominal superior correspondiente [16].
  • Exacerbación con la inspiración profunda, tos, esfuerzo físico o movimiento del raquis torácico [2].

Forma por atrapamiento (ACNES, T7-T12):

  • Dolor abdominal crónico localizado, de carácter punzante, con un punto gatillo preciso en la pared abdominal anterior a nivel del borde lateral del músculo recto abdominal [16].
  • El Scratch Collapse Test (SCT) resulta positivo: en una serie de 20 pacientes con ACNES diagnosticado, el SCT mostró una Sn: 95% (IC 95%: 75-99%) y una Sp: 100% (IC 95%: 83-100%), apoyando el carácter neuropático del síndrome [16].

Forma posquirúrgica torácica:

  • Dolor neuropático en el hemitórax intervenido, que puede coexistir con dolor somático y visceral [2][4].
  • Tras cirugía de mama con sacrificio del ICBN, aparecen con frecuencia parestesias, hipoestesia y CPSP en la región axilar y brazo ipsilateral [7].

Forma por fractura costal:

  • Dolor agudo focalizado sobre el arco costal con irradiación metamérica intercostal; se agrava con la palpación del foco de fractura y con los movimientos respiratorios [18].

Síntomas autonómicos asociados (menos frecuentes): sudoración localizada, cambios cutáneos tróficos en el territorio afectado.

Banderas Rojas

  • Dolor torácico de características cardiacas (opresivo, irradiado a brazo izquierdo o mandíbula, con diaforesis y disnea): descartar síndrome coronario agudo antes de atribuir el cuadro a una neuralgia intercostal.
  • Disnea progresiva o hemoptisis asociada al dolor torácico: excluir neumotórax, derrame pleural o neoplasia pulmonar [2].
  • Pérdida de peso no intencionada, astenia marcada o adenopatías en paciente con dolor torácico crónico: sospechar proceso oncológico con afectación pleural o costal.
  • Síntomas neurológicos deficitarios (debilidad en miembros inferiores, alteración esfinteriana): considerar compresión medular de origen metastásico o hernia discal torácica significativa.
  • Historia de neoplasia conocida con dolor intercostal de nueva aparición: descartar metástasis costales o pleurales.
  • Erupción cutánea vesiculosa en el dermatoma afecto: herpes zóster activo, que requiere tratamiento antiviral específico urgente.
  • Traumatismo torácico de alta energía con inestabilidad de la pared torácica (volet costal), compromiso respiratorio o hemodinámica inestable: manejo en urgencias hospitalarias [18].
  • Fiebre de origen desconocido con dolor torácico: excluir empiema, osteomielitis costal o espondilodiscitis.

¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?