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Mielopatía Cervical Espondilótica

Raquis Cervical·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La mielopatía cervical espondilótica (MCE), también denominada mielopatía cervical degenerativa (MCD), es la causa más frecuente de disfunción de la médula espinal a nivel mundial en adultos mayores de 50 años [11]. Se define como una perturbación funcional de la médula espinal secundaria a cambios degenerativos de la columna cervical, incluyendo protrusión discal, hipertrofia del ligamento amarillo, osteofitosis, y estenosis del canal espinal [19].

Desde el punto de vista biomecánico, la compresión medular puede ser estática (por ocupación del canal) o dinámica, incrementándose durante la flexo-extensión cervical. Durante la flexión, el canal se estrecha por tensión del ligamento amarillo plegado; durante la extensión, la protrusión discal y los osteofitos comprimen la cara anterior del cordón medular [19]. Esta compresión dinámica altera la perfusión medular, mecanismo que puede objetivarse mediante DSC-MRI preoperatoria, donde parámetros como el FWHM (full width at half maxima) elevado se asocian a peor pronóstico funcional posquirúrgico [20]. Las alteraciones de la perfusión generan isquemia focal, desmielinización y, en estadios avanzados, necrosis del parénquima medular [16].

El diagnóstico diferencial con enfermedades que cursan con signos de primera y segunda motoneurona es crítico; la enfermedad de neurona motora (esclerosis lateral amiotrófica) puede simular MCE, siendo la espondilosis cervical una causa frecuente de falsos positivos en los criterios diagnósticos de ELA [17].

Cuadro Clínico y Síntomas

La MCE presenta un espectro clínico heterogéneo cuya expresión depende del nivel, extensión y severidad de la compresión medular [16].

Presentación motora:

  • Debilidad y torpeza de extremidades superiores, con dificultad para tareas de motricidad fina (abotonarse, escribir, coger objetos pequeños).
  • Espasticidad en extremidades inferiores con marcha espástica-atáxica, sensación de piernas pesadas y tendencia a caídas.
  • Paresia de extremidades superiores con patrón de motoneurona inferior a nivel de la lesión (atrofia, fasciculaciones) y motoneurona superior por debajo (hiperreflexia, clonus, signo de Babinski) [19].

Presentación sensitiva:

  • Parestesias y disestesias en manos y dedos, frecuentemente simétricas.
  • Pérdida de propiocepción y discriminación táctil en extremidades superiores e inferiores.
  • El signo de Lhermitte (descarga eléctrica que desciende por el raquis con la flexión cervical) refleja afectación de los cordones posteriores [16].

Presentación autonómica:

  • Disfunción vesical (urgencia miccional, retención o incontinencia) en estadios moderados-severos [19].

Evolución natural:

  • La historia natural es variable; puede mantenerse estable durante años o deteriorarse de forma escalonada o progresiva [19].
  • En MCE leve, los potenciales evocados somatosensitivos (PES) pueden predecir la progresión: la incidencia de mielopatía progresiva (descenso > 2 puntos en la escala mJOA al año) fue del 86,7% en clase IV y del 100% en clase V de SEP de extremidad superior, frente al 2,6% en clase I [21].

Banderas Rojas

  • Deterioro neurológico agudo o subagudo: pérdida rápida de fuerza, nivel sensitivo o disfunción vesical/intestinal de instauración en días-semanas obligan a derivación neuroquirúrgica urgente [16].
  • Síndrome medular completo o casi completo: pérdida de toda función motora y sensitiva por debajo del nivel lesional [16].
  • Sospecha de mielopatía no degenerativa: fiebre, pérdida de peso, sudoración nocturna, historia oncológica o inmunosupresión pueden indicar mielopatía infecciosa, neoplásica o inflamatoria [16].
  • Signo de Lhermitte de nueva aparición con deterioro progresivo rápido: sugiere compromiso agudo de cordones posteriores [16].
  • Trauma cervical previo sobre una estenosis preexistente: riesgo de lesión medular contusa aguda sobre una médula ya comprometida [19].
  • Disfunción vesical o intestinal aguda: indicador de afectación medular significativa que requiere evaluación neuroquirúrgica urgente [19].
  • Signos de mielopatía asociados a sospecha de ELA: la coexistencia de signos de primera y segunda motoneurona sin clara correlación imagenológica compresiva exige estudio electromiográfico y derivación neurológica [17].

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