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Lesión Meniscal

Rodilla·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La lesión meniscal engloba un espectro heterogéneo de patologías que afectan a los meniscos medial y/o lateral de la rodilla, estructuras fibrocartilaginosas en cuña con función primaria de transmisión y distribución de cargas, absorción de impactos, estabilización articular, lubricación y propiocepción. Desde el punto de vista etiopatogénico se distinguen dos grandes categorías:

1. Lesión meniscal traumática (aguda): Generalmente acontece en individuos jóvenes y activos como resultado de un mecanismo de compresión combinado con rotación sobre la rodilla en semiflexión. La incidencia de roturas meniscales en deportes de alto impacto como el baloncesto ha sido documentada con una tasa de 2,3–3,3 casos por año en la NBA [5]. Las lesiones de cuerno posterior del menisco medial —incluyendo las ramp lesions— tienen una elevada prevalencia en rodillas con deficiencia del LCA (9–24%) y se asocian a inestabilidad residual si no se identifican y tratan [22].

2. Lesión meniscal degenerativa: Aparece habitualmente en personas de mediana edad o mayores, a menudo en el contexto de osteoartritis (OA) o como hallazgo incidental en la progresión de la misma. La evidencia establece que la patología meniscal —tanto la extrusión como la rotura/daño— se asocia de forma independiente a la pérdida longitudinal de cartílago articular hialino y al riesgo de artroplastia de rodilla, con independencia de la edad, sexo e IMC [7]. Las roturas del cuerpo y del cuerno posterior se asocian con mayor pérdida de cartílago que las del cuerno anterior [7]. La meniscectomía parcial añadida a la reconstrucción de LCA (ACLR) incrementa significativamente el riesgo de OA estructural: ACLR + meniscectomía parcial (OR 1,87; IC 95%: 1,45–2,42) y ACLR + meniscectomía total medial (OR 3,14; IC 95%: 2,20–4,48) [2].

Clasificación morfológica (MRI): Las roturas se clasifican en verticales, horizontales, radiales, complejas, colgajos (flaps) y asa de cubo (bucket handle). El cociente tejido vascularizado/avascular (zonas rojo-rojo, rojo-blanco, blanco-blanco) determina la capacidad de cicatrización y la reparabilidad [20]. La RMN predice la reparabilidad meniscal con Sn: 85%, Sp: 79%, VPP del 86% y VPN del 76%; las roturas en asa de cubo presentan las mayores tasas de predicción correcta [20].

Cuadro Clínico y Síntomas

Lesión traumática aguda:

  • Dolor de inicio súbito, generalmente en interlínea articular medial o lateral, en contexto de giro o flexo-extensión brusca.
  • Derrame articular variable (hemartrosis cuando existe componente vascular).
  • Limitación del rango de movimiento, especialmente en flexión completa.
  • Bloqueo articular (en roturas en asa de cubo desplazadas) o pseudo-bloqueo por dolor e inhibición muscular.
  • Sensación de "click" o crepitación intrarticular.

Lesión degenerativa:

  • Dolor insidioso en interlínea, exacerbado con cargas axiales, cuclillas o subir/bajar escaleras.
  • Rigidez matutina de corta duración (<30 min).
  • Derrame articular recurrente de bajo grado.
  • Puede cursar como hallazgo incidental en RMN, con escasa correlación entre patología estructural y dolor: la evidencia muestra que no existe asociación clara e independiente entre la extrusión o rotura meniscal y la severidad o progresión del dolor en rodilla OA [7].

Lesiones ramp (cuerno posterior medial–unión meniscocapsular):

  • Alta prevalencia en deficiencia de LCA (9–24%) [22].
  • Frecuentemente infradiagnosticadas en la valoración preoperatoria estándar.
  • Contribuyen a inestabilidad rotacional residual postoperatoria si no se reparan [22].
  • La combinación de hallazgos clínicos (≥3 signos positivos) alcanza un VPP de 0,94 para fallo de reparación meniscal [18].

Banderas Rojas

  • Bloqueo articular verdadero e irreductible: Sugiere rotura en asa de cubo con fragmento desplazado que impide la extensión completa; requiere valoración ortopédica urgente para considerar reducción/cirugía [9].
  • Derrame articular masivo de inicio súbito (hemartrosis): Obliga a descartar lesión ligamentosa concomitante (LCA, LCP), fractura osteocondral o lesión vascular [10].
  • Inestabilidad articular persistente con fallo de reparación: La combinación de tres signos clínicos positivos (tumefacción articular, dolor en interlínea, bloqueo y McMurray positivo) en un paciente con reparación meniscal previa presenta VPP de 0,94 para fallo de cicatrización confirmado artroscópicamente [18].
  • Pérdida de extensión progresiva (>10°) no resuelta: Puede indicar rotura desplazada o patología intraarticular adicional.
  • Signos neurológicos o vasculares en extremidad inferior: Parestesias, frialdad, palidez o ausencia de pulsos distales; descarten síndrome compartimental o lesión vascular.
  • Fiebre, rubor, calor intenso y derrame con signos sistémicos: Descartar artritis séptica o artritis inflamatoria (no fisioterapéuticas en fase aguda) [10].
  • Lesión meniscal asociada a inestabilidad rotatoria grave en ACL-deficient knee: Especialmente en presencia de lesión ramp confirmada; la reparación quirúrgica está indicada antes del manejo rehabilitador estándar [22].

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