La lesión meniscal engloba un espectro heterogéneo de patologías que afectan a los meniscos medial y/o lateral de la rodilla, estructuras fibrocartilaginosas en cuña con función primaria de transmisión y distribución de cargas, absorción de impactos, estabilización articular, lubricación y propiocepción. Desde el punto de vista etiopatogénico se distinguen dos grandes categorías:
1. Lesión meniscal traumática (aguda): Generalmente acontece en individuos jóvenes y activos como resultado de un mecanismo de compresión combinado con rotación sobre la rodilla en semiflexión. La incidencia de roturas meniscales en deportes de alto impacto como el baloncesto ha sido documentada con una tasa de 2,3–3,3 casos por año en la NBA [5]. Las lesiones de cuerno posterior del menisco medial —incluyendo las ramp lesions— tienen una elevada prevalencia en rodillas con deficiencia del LCA (9–24%) y se asocian a inestabilidad residual si no se identifican y tratan [22].
2. Lesión meniscal degenerativa: Aparece habitualmente en personas de mediana edad o mayores, a menudo en el contexto de osteoartritis (OA) o como hallazgo incidental en la progresión de la misma. La evidencia establece que la patología meniscal —tanto la extrusión como la rotura/daño— se asocia de forma independiente a la pérdida longitudinal de cartílago articular hialino y al riesgo de artroplastia de rodilla, con independencia de la edad, sexo e IMC [7]. Las roturas del cuerpo y del cuerno posterior se asocian con mayor pérdida de cartílago que las del cuerno anterior [7]. La meniscectomía parcial añadida a la reconstrucción de LCA (ACLR) incrementa significativamente el riesgo de OA estructural: ACLR + meniscectomía parcial (OR 1,87; IC 95%: 1,45–2,42) y ACLR + meniscectomía total medial (OR 3,14; IC 95%: 2,20–4,48) [2].
Clasificación morfológica (MRI): Las roturas se clasifican en verticales, horizontales, radiales, complejas, colgajos (flaps) y asa de cubo (bucket handle). El cociente tejido vascularizado/avascular (zonas rojo-rojo, rojo-blanco, blanco-blanco) determina la capacidad de cicatrización y la reparabilidad [20]. La RMN predice la reparabilidad meniscal con Sn: 85%, Sp: 79%, VPP del 86% y VPN del 76%; las roturas en asa de cubo presentan las mayores tasas de predicción correcta [20].
Lesión traumática aguda:
Lesión degenerativa:
Lesiones ramp (cuerno posterior medial–unión meniscocapsular):
¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?