La inestabilidad rotuliana es una entidad clínica caracterizada por la pérdida del control biomecánico de la patella dentro de la tróclea femoral, manifestada como episodios de subluxación o luxación lateral completa. Afecta hasta 42/100.000 personas, con mayor prevalencia entre los 20 y 30 años, aunque también frecuente en población adolescente [8].
El ligamento femoropatelar medial (LFPM) constituye la estructura pasiva primaria que resiste la traslación lateral patelar. Anatómicamente se describe como una estructura en forma de reloj de arena ('hourglass'), con origen en un área triangular delimitada por el tubérculo del aductor, el epicóndilo femoral medial y el tubérculo del gemelo medial, e inserción en el borde superomedial de la patella. Su longitud media ponderada es de 56 mm [10]. Sus propiedades biomecánicas presentan amplia variabilidad (carga de rotura: 72–208 N; elongación en rotura: 8,4–26 mm; rigidez: 8,0–42,5 N/mm) [9]. El patrón de elongación del LFPM es casi isométrico en los primeros 50°–60° de flexión de rodilla, seguido de acortamiento progresivo en flexión profunda; en la rodilla LFPM-deficiente se produce lateralización patelar con entrada retrasada en la garganta troclear, incrementando el riesgo de dislocación [9].
La inestabilidad rotuliana es multifactorial. Los principales factores radiológico-morfológicos identificados son [23, 15, 16]:
La luxación patelofemoral, junto con otras lesiones multiligamentosas de rodilla, aumenta la probabilidad de artrosis sintomática con evidencia de certeza moderada [1]. La inestabilidad rotuliana se asocia a daño condral osteocondral repetitivo; el porcentaje global de instabilidad en estudios de restauración cartilaginosa patelofemoral es del 11,9% [3].
El ángulo de flexión al que se produce la aprehensión se correlaciona significativamente con la severidad de la displasia troclear, la deformidad en valgo y el número total de factores de riesgo anatómicos (p = 0,018; p = 0,011; p = 0,02 respectivamente) [18]. Los pacientes con luxación patelofemoral presentan mayor efecto sobre el desplazamiento lateral y la inclinación lateral que aquellos con dolor patelofemoral aislado (ΔSMDshift = 0,71; ΔSMDtilt = 1,38) [7].
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