SaudeVSaudeV
DiagnósticoIniciar sesión

© 2026 SaudeV. Herramienta de apoyo al razonamiento clínico.

Aviso legalTérminos de usoPrivacidadPlanes
InicioDiagnósticoEntrar
Volver/

Inestabilidad Rotatoria Posterolateral del Codo (PLRI)

Codo·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La inestabilidad rotatoria posterolateral del codo (PLRI) es la forma más común de inestabilidad recurrente del codo, resultado de la insuficiencia del ligamento colateral ulnar lateral (LUCL) y, frecuentemente, del complejo del ligamento colateral lateral (LCL) en su conjunto [2][7]. Biomecánicamente, la PLRI implica una subluxación rotatoria del cúbito y radio como unidad en sentido posterolateral respecto al húmero, con apertura del espacio ulnohumeral y desplazamiento posterior de la cabeza radial respecto al capitelo [2][7].

La etiología más frecuente es el traumatismo previo: la luxación simple del codo representa el 66% de los casos en series quirúrgicas [7]. Otras causas incluyen la deformidad en cúbito varo, el uso repetido e inadecuado de inyecciones de corticoesteroides (factor de riesgo significativo en el contexto de epicondilitis lateral refractaria, con el 97,8% de los casos de inestabilidad asociada a epicondilitis lateral habiendo recibido múltiples infiltraciones) y mecanismos iatrogénicos [2][4][7].

La insuficiencia del LUCL permite que el cúbito rote externamente sobre el húmero de forma patológica. La sobrecarga en varo con rotación posteromedial, en cambio, genera un patrón lesional diferente —la inestabilidad rotatoria posteromedial de varo (VPMRI)— asociada a fracturas de la faceta anteromedial del coronoides [1][9]. En el contexto de epicondilitis lateral refractaria, la resonancia magnética muestra que las lesiones del LCL y el LUCL son las más prevalentes (23% de los casos evaluados mediante RM) [4].

Cuadro Clínico y Síntomas

La PLRI se presenta típicamente con:

  • Dolor lateral de codo con actividades que implican extensión y supinación bajo carga [2][7].
  • Episodios recurrentes de subluxación o luxación, a menudo descritos por el paciente como sensación de «clic», «resalte» o «bloqueo» al extender el codo con el antebrazo en supinación [2][7].
  • Inestabilidad funcional, especialmente al levantarse de una silla apoyando los brazos o al realizar actividades en plano elevado [7].
  • Dolor con la palpación lateral del codo, en la región del LUCL e inserción del extensor carpi radialis brevis (ECRB) [4].
  • En la asociación con epicondilitis lateral refractaria: la inestabilidad clínicamente evidente coexiste con dolor en el 9% de los individuos; sin embargo, la inestabilidad latente detectada intraoperatoriamente alcanza el 64% [4].
  • Limitación del rango de movimiento (ROM): la restricción de ROM residual es el síntoma persistente más frecuente tras el tratamiento quirúrgico (61% de los casos en series de LE con PLRI) [4].
  • En casos crónicos, un 11% de los pacientes operados refieren dolor moderado a severo persistente pese a la reconstrucción [7].

Banderas Rojas

  • Inestabilidad grave bilateral de ligamentos en la exploración inicial: indicador de riesgo de inestabilidad persistente y consideración de abordaje quirúrgico primario [6].
  • Inestabilidad moderada a severa en la exploración física inicial tras luxación simple: criterio de derivación para valoración quirúrgica precoz [6].
  • Fractura coronoidea asociada (especialmente subtipo anteromedial de O'Driscoll): implica lesión combinada del LUCL y desestabilización ulnohumeral, con tasas de complicación del 17,7% y de reintervención del 12,9% [9].
  • Antecedente de luxación compleja del codo con fragmentos óseos o lesiones ligamentosas múltiples: mayor riesgo de inestabilidad recurrente y resultados subóptimos con tratamiento conservador aislado [1][9].
  • Signos neurológicos (parestesias, déficit motor en el territorio del nervio cubital o nervio interóseo posterior): sugieren lesión nerviosa asociada que requiere evaluación especializada urgente.
  • Deformidad visible o irreducibilidad: indica luxación franca que requiere reducción urgente y evaluación quirúrgica [6].
  • Origen iatrogénico (post-quirúrgico con pérdida de tejido ligamentoso): asociado a mayor tasa de inestabilidad recurrente postreconstrucción [2].

¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?