La inestabilidad rotatoria posterolateral del codo (PLRI) es la forma más común de inestabilidad recurrente del codo, resultado de la insuficiencia del ligamento colateral ulnar lateral (LUCL) y, frecuentemente, del complejo del ligamento colateral lateral (LCL) en su conjunto [2][7]. Biomecánicamente, la PLRI implica una subluxación rotatoria del cúbito y radio como unidad en sentido posterolateral respecto al húmero, con apertura del espacio ulnohumeral y desplazamiento posterior de la cabeza radial respecto al capitelo [2][7].
La etiología más frecuente es el traumatismo previo: la luxación simple del codo representa el 66% de los casos en series quirúrgicas [7]. Otras causas incluyen la deformidad en cúbito varo, el uso repetido e inadecuado de inyecciones de corticoesteroides (factor de riesgo significativo en el contexto de epicondilitis lateral refractaria, con el 97,8% de los casos de inestabilidad asociada a epicondilitis lateral habiendo recibido múltiples infiltraciones) y mecanismos iatrogénicos [2][4][7].
La insuficiencia del LUCL permite que el cúbito rote externamente sobre el húmero de forma patológica. La sobrecarga en varo con rotación posteromedial, en cambio, genera un patrón lesional diferente —la inestabilidad rotatoria posteromedial de varo (VPMRI)— asociada a fracturas de la faceta anteromedial del coronoides [1][9]. En el contexto de epicondilitis lateral refractaria, la resonancia magnética muestra que las lesiones del LCL y el LUCL son las más prevalentes (23% de los casos evaluados mediante RM) [4].
La PLRI se presenta típicamente con:
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