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Inestabilidad Cervical Superior (Daño Ligamento Alar / Ligamento Transverso del Atlas)

Raquis Cervical·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La inestabilidad cervical superior (ICS) hace referencia a la pérdida de integridad funcional de las estructuras ligamentosas de la unión cráneo-vertebral (C0-C1-C2), comprometiendo principalmente el ligamento transverso del atlas (LTA) y los ligamentos alares. Esta región constituye la unión cráneo-vertebral, donde la estabilidad mecánica depende de forma crítica de estos elementos pasivos en ausencia de una articulación interapofisaria convencional.

Ligamento Transverso del Atlas (LTA)

Es el principal estabilizador estático de la articulación atlantoaxoidea. Impide la traslación anterior del atlas sobre el axis, manteniendo la distancia atlo-dental (ADI). Su integridad es determinante para la protección medular en la región cervical alta. En condiciones de carga axial con flexión, actúa como la principal barrera mecánica frente al deslizamiento anterior del atlas. Estudios biomecánicos en modelos cadavéricos han demostrado que la disrupción del LTA —con o sin fractura de Jefferson asociada— produce un incremento significativo del ADI en flexión (aumento medio del 34% en la condición de rotura aislada del LTA, frente al 2,5% en columnas intactas), siendo esta diferencia estadísticamente significativa (p < 0,005) [15]. La rotura aislada del LTA sin fractura produce mayor incremento del ADI que la fractura de Jefferson con LTA íntegro [15].

Ligamentos Alares

Los ligamentos alares conectan bilateralmente el proceso odontoides con los cóndilos occipitales, controlando principalmente la rotación axial atlantoaxoidea y la inclinación lateral. Su lesión genera hipermovilidad rotatoria y lateroflexora en C0-C1-C2, comprometiendo la estabilidad mecánica en los planos frontal y transversal.

Contexto Etiológico

La ICS puede presentarse en contextos de:

  • Traumatismo de alta energía (accidentes de tráfico, caídas, impactos craneales)
  • Patologías sistémicas con laxitud ligamentosa: síndrome de Down [5], artritis reumatoide (AR) [11]
  • Traumatismos de baja energía repetidos en pacientes con hiperlaxitud constitucional

En síndrome de Down, la inestabilidad atlantoaxial es una comorbilidad relevante dada la laxitud ligamentosa generalizada [5]. En AR, el riesgo de subluxación atlantoaxial se ve incrementado hasta 1,6 veces en pacientes con IMC bajo-normal respecto a obesos, siendo la positividad del factor reumatoide un predictor independiente de desarrollo de inestabilidad cervical [11].

Cuadro Clínico y Síntomas

La presentación clínica de la ICS es heterogénea y puede solaparse con otras patologías cervicales. Se organiza en función de la severidad del compromiso estructural:

Síntomas Mecánicos / Locales

  • Dolor cervical alto (región suboccipital, C1-C2), frecuentemente de carácter profundo y persistente
  • Rigidez cervical alta con limitación de la rotación axial y la lateroflexión
  • Sensación de inestabilidad o "cabeza pesada" al mantener posiciones estáticas o durante el movimiento
  • Cefalea suboccipital, referida al vertex o retroorbitaria (patrón de irritación del nervio occipital mayor, rama de C2)

Síntomas Neurológicos (señal de alarma)

En casos con compromiso medular o radicular cervical alto:

  • Parestesias en miembros superiores o inferiores
  • Déficits motores (debilidad, torpeza manual, dificultad en la marcha)
  • Disfagia o disartria (compromiso de pares craneales bajos por afectación bulbar)
  • Síntomas autonómicos (taquicardia, sudoración, hipotensión ortostática)
  • Disfunción vesical o intestinal (mielopatía cervical alta)

Síntomas Vestibulares / Vertebrobasilares

  • Mareo o vértigo posicional (diferencial con VPPB y neuritis vestibular)
  • Nistagmo
  • Inestabilidad en la marcha
  • Tinnitus
  • Diplopia transitoria

Presentación en Poblaciones Específicas

  • En síndrome de Down, la inestabilidad puede ser asintomática durante años [5], lo que refuerza la necesidad de cribado radiológico sistemático [10].
  • En AR, la subluxación atlantoaxial puede coexistir con la clínica inflamatoria sistémica, dificultando el diagnóstico diferencial [11].

Banderas Rojas

  • Déficit neurológico agudo o progresivo: parestesias, debilidad, hiperreflexia, clonus o signo de Babinski — indicativo de compromiso medular que requiere derivación urgente a neurocirugía/traumatología.
  • Mielopatía cervical alta: disfunción vesicointestinal, espasticidad de miembros inferiores, torpeza de manos — implica compresión medular activa a nivel C1-C2.
  • Traumatismo de alta energía previo: cualquier traumatismo craneoencefálico o cervical significativo obliga a descartar fractura de C1-C2 y lesión del LTA antes de cualquier movilización [15].
  • ADI > 5 mm en adulto o > 4 mm en niño en radiografía neutra: umbral de riesgo de compromiso medular. En síndrome de Down, valores ≥ 6 mm en la radiografía lateral neutra se consideran patológicos [10].
  • Espacio disponible para la médula (EAC) ≤ 14 mm a nivel C1: criterio de riesgo de compresión medular en síndrome de Down [10].
  • Síntomas vertebrobasilares: diplopia, disfagia, disartria, drop attacks — requieren evaluación de la arteria vertebral antes de aplicar técnicas de terapia manual en la región cervical alta.
  • Síndrome de Down con actividades de riesgo: individuos con síndrome de Down que practican deportes de contacto o actividades con carga axial deben ser evaluados radiológicamente [5].
  • Artritis reumatoide con factor reumatoide positivo y bajo IMC: perfil de alto riesgo para subluxación atlantoaxial [11].
  • Signos de compresión bulbar: alteraciones de pares craneales bajos (IX, X, XI, XII), deterioro deglutorio o respiratorio — emergencia neuroquirúrgica.

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