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Inestabilidad Anterior de Hombro (Luxación Recidivante)

Hombro·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La inestabilidad anterior glenohumeral recidivante es la incapacidad de la articulación glenohumeral para mantener la cabeza humeral centrada en la cavidad glenoidea ante cargas fisiológicas, resultando en episodios repetidos de luxación o subluxación en dirección anteroinferior. Biomecánicamente, la estabilidad glenohumeral depende de la concavidad-compresión generada por los estabilizadores estáticos (labrum anteroinferior, ligamentos glenohumerales inferior y medio, integridad ósea glenoidea) y dinámicos (manguito rotador, bíceps). El mecanismo lesional típico es un traumatismo con el brazo en abducción y rotación externa forzada, que produce avulsión del complejo labro-ligamentoso anterior (lesión de Bankart) y, frecuentemente, una impactación posterolateral de la cabeza humeral (lesión de Hill-Sachs). La recurrencia incrementa significativamente la prevalencia de ambas lesiones: la proporción de lesiones de Hill-Sachs es mayor en luxaciones recidivantes (85%) versus primera luxación (71%), y la de lesiones de Bankart también es mayor en recidivantes (66%) versus primera luxación (59%), con significación estadística (P < 0.01 y P = 0.05, respectivamente) [1]. La pérdida ósea glenoidea progresiva es un factor determinante en la elección del tratamiento definitivo, y su cuantificación mediante el método del 'best-fit circle' en TC 2D o 3D presenta variabilidad inter e intra-observador considerable, lo que obliga a integrar otros factores clínicos y no basar la decisión quirúrgica exclusivamente en el porcentaje de pérdida ósea [20].

Cuadro Clínico y Síntomas

  • Episodios de luxación o subluxación recurrentes: el paciente describe sensación de que el hombro "se sale" o "falla", generalmente con el brazo en abducción y rotación externa. La edad media de presentación en las series quirúrgicas es de 23-28 años, con clara predominancia masculina (78-98%) [2][8].
  • Aprensión anterior: dolor y/o sensación de inestabilidad al colocar el brazo en posición de riesgo (abducción 90°, rotación externa máxima). Es el hallazgo clínico cardinal.
  • Dolor anterior de hombro: puede estar relacionado con patología asociada del subescapular o bicipital [16], o con lesiones labrales concomitantes.
  • Limitación funcional: restricción voluntaria del rango de movimiento, especialmente en rotación externa, como estrategia de evitación.
  • Lesiones asociadas: en contexto recidivante, alta prevalencia de lesiones de Bankart (66%), Hill-Sachs (85%) [1], y lesiones SLAP tipo V (Bankart + SLAP tipo II) que se han reportado hasta en un 70.6% de los pacientes con inestabilidad anterior recidivante [21]. La presencia de ángulo crítico de hombro (CSA) bajo (< 30.5°) se asocia con mayor probabilidad de lesión SLAP-5 concomitante [19].
  • Déficit de fuerza en rotadores: especialmente rotadores externos e internos, por inhibición refleja y desuso.
  • En primera luxación: el 46.6% de los pacientes tratados conservadoramente experimenta recurrencia a seguimiento medio de 59.7 meses [2], siendo los varones jóvenes y activos en la segunda y tercera décadas de vida el grupo de mayor riesgo.

Banderas Rojas

  • Déficit neurovascular agudo post-luxación: parestesias, paresias o ausencia de pulso distal tras reducción obligan a descartar lesión del nervio axilar o lesión vascular; deben ser investigadas y derivadas con urgencia.
  • Fractura de gran tuberósidad, glenoides o cuello de húmero asociada: detectada en radiografías post-reducción, que tienen mayor sensibilidad diagnóstica para lesiones óseas que las pre-reducción [17]; requieren valoración traumatológica inmediata.
  • Fractura de Hill-Sachs grande o Bankart óseo significativo tras primera luxación: la presencia de estas lesiones en el primer episodio puede indicar estabilización quirúrgica precoz para limitar el crecimiento lesional en recurrencias [1].
  • Pérdida ósea glenoidea crítica (≥ 20-25%): condiciona fracaso del Bankart artroscópico aislado y requiere planificación de procedimiento óseo (Latarjet u otros); la cuantificación por TC 3D tiene mayor acuerdo inter-observador que TC 2D, aunque ambas presentan variabilidad significativa [20].
  • Inestabilidad multidireccional o atraumática subyacente: presupone un manejo radicalmente diferente y mayor riesgo de recidiva postquirúrgica.
  • Lesión SLAP tipo V no diagnosticada: su presencia en hasta el 70.6% de las inestabilidades recidivantes [21] obliga a valoración artroscópica exhaustiva; los tests clínicos tienen baja capacidad predictiva en este contexto [21].
  • Fallo de Latarjet previo: situación de alta complejidad quirúrgica que requiere derivación especializada para procedimientos de revisión [8].

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