La fractura por estrés del metatarso es una lesión ósea por sobrecarga acumulada (bone stress injury, BSI), resultado de la aplicación repetitiva de cargas submáximas sobre el hueso sin tiempo suficiente para la remodelación ósea adaptativa. El desequilibrio entre resorción osteoclástica y formación osteoblástica genera microdaño trabecular que progresa a fractura cortical si la carga no se reduce.
Biomecánicamente, los metatarsianos (especialmente el 2.º y 3.º) actúan como palancas de transmisión de fuerzas durante la propulsión. El incremento brusco de volumen, intensidad o superficie de entrenamiento, la rigidez del calzado, la pronación excesiva o el pie cavo alteran la distribución de carga metatarsal, favoreciendo la concentración de estrés en la diáfisis o en la unión diafisometafisaria.
Clasificación por riesgo clínico: Las fracturas por estrés del 5.º metatarsiano (zona II-III, fractura de Jones) se clasifican como lesiones de alto riesgo por su mayor tasa de complicaciones (retardo de consolidación, no-unión, refractura), mientras que las del 2.º-4.º metatarsiano corresponden habitualmente al grupo de bajo riesgo [3]. La localización anatómica es el principal determinante pronóstico del tiempo de retorno al deporte y de la tasa de complicaciones [3].
En atletas femeninas, la tríada de la atleta femenina (déficit energético, alteración menstrual, baja densidad mineral ósea) incrementa significativamente el riesgo de BSI; las guías actuales de 2025 de la Female Athlete Triad Coalition incluyen expresamente las BSI dentro del espectro de salud ósea del cuadro [9].
| Patología | Características diferenciadoras | Prueba clave |
|---|---|---|
| Patología:Metatarsalgia mecánica | Características diferenciadoras:Dolor plantar difuso, sin foco perióstico preciso, sin edema dorsal localizado | Prueba clave:Rx simple (normal), exploración clínica |
| Patología:Neuroma de Morton | Características diferenciadoras:Dolor interdigital irradiado, signo de Mulder +, parestesias | Prueba clave:Ecografía o RMN |
| Patología:Osteoartritis tarsometatarsiana | Características diferenciadoras:Dolor articular, crepitación, deformidad progresiva, mayor edad | Prueba clave:Rx: pinzamiento articular |
| Patología:Fractura de estrés de navicular | Características diferenciadoras:Dolor mediotarsal dorsal, alto riesgo, corredor de fondo | Prueba clave:RMN (técnica de elección) |
| Patología:Tendinopatía del extensor largo del dedo | Características diferenciadoras:Dolor dorsal a la palpación del tendón, no del hueso; dolor selectivo a la resistencia | Prueba clave:Ecografía |
| Patología:Síndrome de compartimento crónico por esfuerzo | Características diferenciadoras:Dolor difuso durante la carrera con resolución rápida en reposo, sin foco óseo | Prueba clave:Presiones compartimentales |
| Patología:Enfermedad de Freiberg (osteocondritis) | Características diferenciadoras:Afecta cabeza metatarsal 2.ª-3.ª, aplanamiento en Rx, dolor a la carga axial | Prueba clave:Rx o RMN |
| Patología:Fractura aguda traumática | Características diferenciadoras:Mecanismo traumático claro, dolor inmediato, posible deformidad | Prueba clave:Rx simple |
Imagen diagnóstica de elección:
Palpación firme y localizada sobre la diáfisis metatarsal. La reproducción del dolor habitual del paciente sobre el hueso (no sobre partes blandas adyacentes) es el hallazgo clínico más específico de BSI metatarsal. No se dispone de cifras de Sn/Sp específicas para metatarso en la evidencia disponible.
Presión axial sobre el metatarsiano con la articulación MTF estabilizada. La reproducción del dolor focal aumenta la sospecha. Descrito para tibia y metatarso en contexto deportivo, sin cifras de precisión diagnóstica en la evidencia disponible.
Aplicación de diapasón vibrante (128 Hz) sobre el cuerpo metatarsal. La exacerbación del dolor sugiere solución de continuidad cortical. No se dispone de cifras de Sn/Sp en la evidencia disponible.
En presencia de factores de riesgo de tríada (irregularidad menstrual, bajo IMC, historial de BSI previas), la evaluación clínica debe incluir cribado de disponibilidad energética y densidad mineral ósea según las guías de la Female Athlete Triad Coalition [9].
Gold standard para estadificación. La clasificación por grados de RMN (edema medular sin línea → edema + perióstico → línea de fractura → fractura completa) guía el tiempo de retorno al deporte [3]. En el contexto de fracturas de estrés de la columna lumbar (pars), la RMN 3D T1 VIBE muestra Sn: 97.7% y Sp: 92.3% para detección de fracturas incompletas [21]; este principio diagnóstico de alta sensibilidad de la RMN es extrapolable al cribado de BSI en general.
El abordaje sigue el paradigma de gestión de carga (load management), priorizando la mecanotransducción progresiva sobre el reposo absoluto. El protocolo P.E.A.C.E. & L.O.V.E. orienta la fase aguda-subaguda:
P.E.A.C.E. (fase aguda):
L.O.V.E. (fase subaguda-recuperación):
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Proteger el foco de fractura. Controlar el edema y el dolor. Mantener la condición cardiovascular. Identificar y corregir factores de riesgo. | Intervenciones clave Descarga relativa con bota de marcha o muletas según intensidad álgica. Elevación del miembro. Ejercicio cardiovascular sin impacto (natación, bicicleta estática, aquarunning). Educación sobre gestión de carga y factores de riesgo biomecánicos. Evaluación nutricional y hormonal si se sospecha tríada de la atleta [9]. | Criterios para avanzar EVA en reposo ≤ 2/10. Sin dolor a la palpación focal del metatarsiano. Tolerancia a la carga axial monopodal sin dolor. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Reintroducir la carga mecánica de forma progresiva. Restaurar la propiocepción y el control motor del pie. Corregir los déficits biomecánicos subyacentes. | Intervenciones clave Marcha progresiva con calzado adecuado o plantilla personalizada. Ejercicios de fortalecimiento intrínseco del pie (towel curls, short foot exercise, marble pickups). Trabajo de propiocepción y equilibrio monopodal en superficies estables → inestables. Movilidad de tobillo y cadena posterior (gemelo-sóleo) si existe limitación. Corrección de la biomecánica de la marcha. | Criterios para avanzar EVA durante la marcha ≤ 3/10. Tolerancia a 30 minutos de marcha continua sin dolor. Fuerza de flexores plantares simétrica (≥ 90% vs. contralateral). ROM de dorsiflexión simétrico. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Reintroducir el impacto de forma gradual. Fortalecer la cadena cinética completa. Preparar el retorno al deporte específico. | Intervenciones clave Trote suave (10 min) →carrera continua (20-30 min) →cambios de ritmo →sprint al 80% →sprint máximo Pliometría progresiva →saltos bilaterales →unilaterales →multidireccionales Fortalecimiento excéntrico de gemelo-sóleo y musculatura intrínseca. Ejercicios específicos del deporte en volumen reducido. | Criterios para avanzar EVA durante la carrera ≤ 3/10. Sin dolor en las 24 h posteriores al entrenamiento. Limb Symmetry Index (LSI) en hop test ≥ 90%. Imagen: evidencia radiológica/RMN de consolidación adecuada [3]. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Retorno completo al deporte sin restricciones. Prevenir la recidiva mediante optimización de carga, calzado y biomecánica. | Intervenciones clave Reintegración progresiva al entrenamiento grupal y la competición. Monitorización de la carga de entrenamiento (incremento ≤ 10% semanal). Revisión y ajuste de calzado/plantillas. Programa de mantenimiento de fortaleza intrínseca del pie. Seguimiento nutricional y hormonal en atletas de riesgo [9]. El tiempo medio de RTS en BSI de metatarso de bajo riesgo es significativamente inferior al de navicular (127 días) o cuello femoral (107 días) [3]. | Criterios para avanzar Entrenamiento completo sin dolor (EVA 0/10). Sin recurrencia de síntomas tras 2 semanas de entrenamiento completo. Confianza del deportista ≥ 9/10 en escala subjetiva. |
Indicada desde la fase 2 cuando existe déficit de dorsiflexión de tobillo o rigidez de las articulaciones tarsometatarsianas que contribuya al estrés metatarsal. Se aplican movilizaciones en deslizamiento posteroanterior de astrágalo (grado III-IV de Maitland) con la articulación en posición de reposo, y movilizaciones en apertura y cierre de las articulaciones MTF. La limitación de la dorsiflexión de tobillo incrementa las fuerzas de reacción sobre el antepié durante la carrera; su corrección reduce la sobrecarga metatarsal. Uso clínico habitual; sin estudios específicos sobre movilización articular en fracturas por estrés metatarsal en la evidencia disponible.
Indicado en las fases 1 y 2. El uso de bota de marcha removible permite la descarga relativa protegida del foco de fractura durante la fase aguda [2]. En fase 2-3, el uso de plantillas con descarga del metatarsiano afecto (barra metatarsal retrocalcánea, almohadilla retrocapital) redistribuye las presiones plantares y reduce el estrés sobre la diáfisis. El soporte removible ofrece ventajas en movilidad articular y retorno funcional precoz frente al soporte no removible [2], aunque la diferencia no siempre es clínicamente decisiva en el contexto de fractura de tobillo/pie [2]. La ortesis debe ser personalizada según el perfil biomecánico del paciente (pie pronado, cavo, rigidez de primer radio).
La evidencia disponible sobre ESWT en fracturas agudas es limitada e incierta [8]. Un único RCT con 56 participantes evaluó ESWT versus control en fracturas de miembro inferior a los 12 meses, sin diferencias clínicamente relevantes en dolor ni en retardo de consolidación, con certeza de evidencia muy baja [8]. En el contexto específico de fracturas por estrés metatarsal no existen datos concluyentes en la evidencia disponible. No se recomienda como intervención de primera línea; su uso puede considerarse en casos de retardo de consolidación documentado, como coadyuvante, con información explícita al paciente sobre la limitación de la evidencia [8].
El LIPUS actúa estimulando la actividad osteoblástica y la síntesis de proteínas de formación ósea. La evidencia disponible muestra que probablemente no modifica la tasa de no-unión o retardo de consolidación (RR 1,25; evidencia moderada) y hay inconsistencia en los datos de tiempo hasta la unión en fracturas de miembro inferior [8]. Su efecto sobre fracturas por estrés metatarsal específicamente no está respaldado en la evidencia disponible. El coste directo de su aplicación es mayor que el del grupo control [8]. No se recomienda su uso rutinario; la evidencia no justifica su prescripción sistemática en BSI metatarsal [8].
Indicado desde la fase 1 para mantener la capacidad cardiovascular y el trofismo muscular sin carga axial sobre el metatarsiano. Aquarunning, natación o bicicleta estática permiten mantener el entrenamiento aeróbico durante el período de descarga. La progresión de la carga de impacto sigue el esquema: natación/bicicleta → caminata en agua → caminata en terreno firme → trote suave → carrera continua. Esta estrategia de mantenimiento de la carga activa es congruente con el paradigma de load management en BSI [3].
Puede emplearse como coadyuvante en fase 2-3 para el control del edema residual (técnica de drenaje linfático con alta tensión) y para la facilitación propioceptiva del arco plantar. No existe evidencia específica para BSI metatarsal en la evidencia disponible; su uso se basa en el consenso clínico de la especialidad. No sustituye la plantilla ortopédica ni la gestión de carga.
Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en patologías musculoesqueléticas pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados para fractura por estrés metatarsal.
| Parámetro | Valor/Especificación |
|---|---|
| Parámetro:Diana anatómica | Valor/Especificación:Periostio y tejido perióstico reactivo sobre el foco de estrés metatarsal; en fase crónica con retardo de consolidación, la unión diafisometafisaria del 5.º metatarsiano (fractura de Jones) como diana principal |
| Parámetro:Abordaje ecoguiado | Valor/Especificación:Sí; imprescindible para localizar el periostio engrosado, el foco de fractura y evitar estructuras neurovasculares dorsales del pie |
| Parámetro:Calibre de aguja | Valor/Especificación:0,30-0,32 mm en estructuras periósticas superficiales del metatarso; aguja de acupuntura estándar con conector |
| Parámetro:Intensidad (EPI) | Valor/Especificación:EPI perióstica de baja-media intensidad: 1-3 mA; ajustar según tolerancia y grosor del tejido |
| Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsos | Valor/Especificación:3-5 impulsos de 3-5 s por sesión, en barrido perióstico sobre la zona de máxima reactividad ecográfica |
| Parámetro:Frecuencia de sesiones | Valor/Especificación:Semanal o bisemanal; 4-6 sesiones por ciclo según evolución clínica y ecográfica |
| Parámetro:Integración con ejercicio | Valor/Especificación:Complementa el ejercicio de carga progresiva (fases 2-3); NO sustituye la gestión de carga ni la corrección biomecánica |
| Parámetro:Contraindicaciones / precauciones | Valor/Especificación:Gestación, marcapasos o implantes electrónicos activos, alteraciones de la coagulación o anticoagulación, infección local activa, alergia a metales, fractura inestable o desplazada (derivar a cirugía antes de aplicar) |
La diana perióstica sobre el metatarsiano afecto se justifica por el mecanismo de la técnica: la corriente galvánica de baja intensidad aplicada sobre el periostio reactivo genera un microambiente iónico (alcalinización local, activación de macrófagos M2) que puede favorecer la diferenciación osteoblástica y la remodelación del tejido perióstico dañado. Este mecanismo es análogo al descrito para tendinopatías y lesiones periósticas en otras localizaciones.
Bajo guía ecográfica, se identifica el engrosamiento perióstico y la señal Doppler perilesional. La aguja se introduce perpendicularmente hasta contacto óseo perióstico, confirmando la posición por imagen antes de activar la corriente. Se realizan 3-5 barridos suaves sobre el foco de máxima reactividad.
La integración con el plan de fases es la siguiente: en fase 2 (carga progresiva), la EPI perióstica puede aplicarse como coadyuvante para estimular la remodelación en casos con respuesta lenta a la carga o imagen ecográfica de periostio persistentemente engrosado; en la fractura de Jones de alto riesgo, solo tras valoración ortopédica que descarte indicación quirúrgica primaria.
No existen ensayos clínicos específicos de EPI/NMP en fractura por estrés metatarsal en la evidencia disponible; la presente guía se basa en el consenso de uso clínico de la técnica y en la extrapolación del mecanismo de acción perióstico.
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Metaanálisis 3. Hoenig T, et al. Return to sport following low-risk and high-risk bone stress injuries: a systematic review and meta-analysis. Br J Sports Med. 2023. PMID: 36720584 doi:10.1136/bjsports-2022-106328
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Revisión sistemática 7. Fairhall NJ, et al. Interventions for improving mobility after hip fracture surgery in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2022. PMID: 36070134 doi:10.1002/14651858.CD001704.pub5
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Guía clínica 9. Williams NI, et al. 2025 Update to the Female Athlete Triad Coalition Consensus Statement Part 2: Clinical Guidelines for Screening, Diagnosis, Treatment, and Return to Play for Adolescents and Adults. Sports Med. 2026. PMID: 41474492 doi:10.1007/s40279-025-02332-0
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