SaudeVSaudeV
TestsDiagnósticoIniciar sesión

© 2026 SaudeV. Herramienta de apoyo al razonamiento clínico.

Aviso legalTérminos de usoPrivacidad
InicioTestsDiagnósticoEntrar
Volver/

Fractura de Escafoides

Muñeca y Mano·Actualizado 25 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

El escafoides es el hueso carpiano más frecuentemente fracturado, representando el 60-70% de las lesiones carpianas [9]. Epidemiológicamente, afecta predominantemente a varones de 20-29 años con incidencias masculinas reportadas entre 107 y 151/100.000 [10]. En mujeres el pico es más temprano (10-19 años), con incidencias de 14-46/100.000 [10].

La localización más frecuente es el tercio medio (cintura del escafoides), representando el 60-69% de los casos [10]. Las fracturas del polo proximal tienen especial relevancia clínica por el patrón vascular retrógrado del escafoides: la vascularización procede principalmente por el polo distal, lo que hace que el polo proximal tenga un riesgo significativamente mayor de necrosis avascular y pseudoartrosis [9].

Mecanismo habitual: caída sobre la mano en extensión con carga axial, transmitiendo fuerzas de compresión y cizalla a través del eje escafoideo. La fractura de cintura es la más biomecánicamente predecible en este mecanismo.

Clasificación y pronóstico de unión:
La terminología de 'proximal' es heterogénea en la literatura. Las fracturas del tercio proximal presentan un riesgo relativo (RR) de pseudoartrosis de 2,3 comparado con fracturas no-proximales, mientras que las del polo proximal stricto sensu alcanzan un RR de 3,4 [2]. El tratamiento operatorio globaliza tasas de no-unión del 6% frente al 18% del tratamiento conservador [2].

Cuadro Clínico y Síntomas

Presentación típica:

  • Dolor en tabaquera anatómica (fosa radioescafoidea), con dolor a la palpación directa sobre el escafoides dorsal y/o tubérculo del escafoides palmar.
  • Tumefacción y equimosis habitualmente discretas en cara radial de la muñeca.
  • Limitación dolorosa de la flexo-extensión y desviación radial.
  • Mecanismo traumático de caída con extensión de muñeca o impacto axial directo.

Patrón clínico según localización:

  • Cintura (tercio medio): cuadro más típico, mayor accesibilidad diagnóstica, mejor pronóstico vascular.
  • Polo proximal: dolor más dorsal, riesgo elevado de necrosis avascular y pseudoartrosis [2], mayor indicación quirúrgica.
  • Tubérculo distal: dolor palmar radial, mejor vascularización, cicatrización más predecible.

Fracturas ocultas: Hasta un 30% de las fracturas de escafoides no son visibles en radiografía inicial [4]. El paciente puede referir dolor leve en tabaquera anatómica sin hallazgos radiológicos, lo que obliga a mantener alto índice de sospecha clínica y usar imagen de segunda línea [1][4][16].

Población pediátrica: Representa aproximadamente el 3% de las fracturas de mano y carpo en niños [3]. El pico se sitúa en mayores de 12 años [10]. La pseudoartrosis es infrecuente pero habitualmente por diagnóstico demorado en fracturas del tercio medio [10].

Banderas Rojas

  • Dolor persistente en tabaquera anatómica con radiografía negativa: Alta probabilidad de fractura oculta; no normalizar sin imagen de segunda línea (TC, CBCT o RM) [1][4][16].
  • Signos de necrosis avascular del polo proximal: Esclerosis progresiva, colapso o cambios de señal en RM en polo proximal; indicación de derivación urgente a cirugía de mano [2][9].
  • Fractura proximal con desplazamiento: RR de pseudoartrosis 3,4 respecto a no-proximales [2]; requiere valoración quirúrgica prioritaria.
  • Pseudoartrosis establecida (>3 meses sin consolidación clínica ni radiológica): Implica manejo quirúrgico con injerto óseo; el tratamiento conservador tiene tasas de no-unión hasta del 18% [2][13].
  • SNAC (Scaphoid Non-union Advanced Collapse): Degeneración articular radioescafoidea progresiva secundaria a pseudoartrosis no tratada; implica cirugía reconstructiva de salvamento, fuera del alcance de la rehabilitación aislada.
  • Fractura patológica sobre quiste intraóseo: Los quistes intraóseos del escafoides (mayoritariamente gangliones intraóseos) pueden debutar como fractura patológica [12]; requiere evaluación oncológica-ortopédica antes de iniciar rehabilitación estándar.
  • Fractura en edad pediátrica menor de 9 años: Evento extremadamente infrecuente; obliga a descartar patología ósea subyacente [10].
  • Deterioro neurológico o vascular distal: Déficit sensitivo-motor o signos de compromiso vascular en la mano; derivación urgente.

Diagnóstico Diferencial

DiagnósticoCaracterísticas diferenciadorasAyuda diagnóstica
Diagnóstico:Esguince de muñeca radio-carpianoCaracterísticas diferenciadoras:Dolor difuso, sin focalización en tabaquera anatómica; radiología negativa con evolución favorable en 1-2 semanasAyuda diagnóstica:Ecografía, RM si persiste dolor
Diagnóstico:Fractura del estiloides radialCaracterísticas diferenciadoras:Dolor más proximal y lateral; visible en radiografía convencional; mecanismo de avulsión ligamentosaAyuda diagnóstica:Rx, TC
Diagnóstico:Fractura del trapecioCaracterísticas diferenciadoras:Dolor en base del primer metacarpiano y trapecio; puede coexistir con fractura de escafoidesAyuda diagnóstica:TC, CBCT [1]
Diagnóstico:Quiste intraóseo del escafoidesCaracterísticas diferenciadoras:Dolor crónico sin traumatismo claro; hallazgo radiológico de lesión lítica; puede debutar con fractura patológica [12]Ayuda diagnóstica:Rx, TC, RM
Diagnóstico:Tendinitis De QuervainCaracterísticas diferenciadoras:Dolor en tabaquera anatómica pero más distal, test de Finkelstein positivo, sin antecedente traumático agudoAyuda diagnóstica:Ecografía, exploración clínica
Diagnóstico:Síndrome del túnel del carpo radial / neuropatía del radial superficialCaracterísticas diferenciadoras:Dolor y parestesias irradiadas, sin focalización ósea; sin dolor a la compresión axial del escafoidesAyuda diagnóstica:Electroneurograma, ecografía
Diagnóstico:Fractura del hueso grande (capitate)Características diferenciadoras:Dolor más central del carpo, sin focalización escafoidea; frecuente asociación con fractura de escafoides en traumatismos de alta energíaAyuda diagnóstica:TC, CBCT [1]
Diagnóstico:Artritis inflamatoria/séptica de muñecaCaracterísticas diferenciadoras:Tumefacción difusa, fiebre, síntomas sistémicos, sin mecanismo traumático claroAyuda diagnóstica:Analítica, eco-punción articular
Diagnóstico:Osteocondrosis del escafoides (enfermedad de Preiser)Características diferenciadoras:Cambios avasculares sin traumatismo agudo identificado; RM con señal alterada del polo proximalAyuda diagnóstica:RM

Tests Ortopédicos

La exploración clínica de sospecha de fractura de escafoides se basa en tests de provocación, aunque ninguno tiene suficiente especificidad aislado para confirmar la fractura. La evidencia disponible no aporta cifras de Sn/Sp específicas para los tests clínicos en la evidencia proporcionada; se describen cualitativamente.

Tests de sospecha clínica:

  • Dolor a la palpación de la tabaquera anatómica: Alta sensibilidad pero baja especificidad; signo de screening fundamental. Positivo ante cualquier sospecha de fractura de escafoides.
  • Dolor a la palpación del tubérculo del escafoides (cara palmar): Complementario al anterior; eleva la sospecha cuando ambos son positivos.
  • Test de compresión axial del primer dedo (axial thumb grind test): Se aplica carga axial a través del primer metacarpiano hacia el escafoides; dolor en tabaquera anatómica es positivo.
  • Test de Watson (scaphoid shift test): Maniobra de estabilidad escafoideo-lunar; útil para detectar inestabilidad escafoideo-lunar asociada, especialmente en fracturas con desplazamiento o pseudoartrosis. No específico para fractura aguda.
  • Dolor con prono-supinación resistida: Puede exacerbar el dolor en fracturas inestables.

Imagen diagnóstica — herramienta clave:

  • Radiografía convencional: Sensibilidad limitada para fracturas ocultas; en el estudio de Edlund et al. la sensibilidad fue del 44% (IC 95%: 21-69%) [16].
  • CBCT (Cone-Beam CT): Sn: 87.7% (IC 95%: 77,6-93,6%) y Sp: 99.2% (IC 95%: 92,6-99,9%) para fractura de escafoides en metaanálisis [1]. CBCT mejoró la sensibilidad al 69% (IC 95%: 41-88%) sobre la radiografía en estudio prospectivo [16], aunque no puede excluir completamente fracturas ocultas detectadas solo por RM [16].
  • Ecografía: Sensibilidad pooled 85,6% (IC 95%: 73,9-92,6%) y especificidad pooled 83,3% (IC 95%: 72,0-90,6%) para fractura oculta en revisión sistemática [4]. Más coste-efectiva que la inmovilización empírica cuando TC y RM no están disponibles [4].
  • HR-pQCT (TC periférico de alta resolución): Detectó un 60% más de fracturas que el TC convencional en cohorte prospectiva; más de un tercio de fracturas hubieran sido perdidas con TC estándar [17].
  • RM: Estándar de referencia (gold standard) para fracturas ocultas [16]; secuencia 3D T1GRE tipo CT-like ofrece excelente sensibilidad y especificidad con acuerdo interobservador excelente (κ = 0,82-0,85) y evita radiación [18].

Fases de Tratamiento

Fase 1: Inmovilización y control del dolor agudo (semanas 0-6)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Proteger la consolidación ósea.

Controlar el dolor e inflamación.

Prevenir complicaciones de inmovilización.

Intervenciones clave

Inmovilización con yeso antebraquial corto (below-elbow cast) incluyendo primer radio según indicación; fractura de cintura no desplazada (≤2 mm): tratamiento conservador con inmovilización [15].

Ejercicios activos de dedos (metacarpofalángicas e interfalángicas) para evitar rigidez.

Ejercicios de hombro y codo sin carga.

Educación sobre protección del miembro.

Elevar el miembro para control del edema.

Criterios para avanzar

Dolor EVA en reposo < 2/10.

Ausencia de complicaciones (isquemia, compresión nerviosa).

Confirmación radiológica/TC de ausencia de desplazamiento secundario.

Fase 2: Movilización progresiva post-inmovilización (semanas 6-10)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Recuperar ROM de muñeca y primer radio.

Reducir rigidez post-inmovilización.

Iniciar carga progresiva de tejidos.

Intervenciones clave

Movilización activa-asistida de flexo-extensión de muñeca y desviación radio-cubital.

Movilización de la articulación trapeciometacarpiana.

Termoterapia superficial previa a la movilización para facilitar la extensibilidad tisular.

Ejercicios de prensión suave con material blando (plastilina terapéutica, bolas de espuma).

Control del edema residual con vendaje compresivo o drenaje.

Valoración de consolidación con TC a las 6-8 semanas (criterio imagen) [14][15].

Criterios para avanzar

Dolor EVA durante actividades < 3/10.

ROM muñeca ≥ 50% respecto al lado contralateral.

Evidencia radiológica/TC de consolidación progresiva.

Fase 3: Fortalecimiento y restauración funcional (semanas 10-16)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Restaurar fuerza de prensión y pinza.

Recuperar ROM completo.

Reintegrar al paciente en actividades de la vida diaria.

Intervenciones clave

Ejercicios de fortalecimiento progresivo de flexores y extensores de muñeca con theraband o pesas ligeras.

Ejercicios de prensión y pinza con resistencia progresiva.

Entrenamiento propioceptivo: apoyo progresivo sobre superficies estables e inestables.

Actividades funcionales simuladas (escritura, teclado, actividades domésticas).

Progresión de carga según tolerancia dolorosa (EVA < 3/10).

Criterios para avanzar

ROM muñeca ≥ 80% del lado contralateral.

Fuerza de prensión ≥ 70% del lado contralateral.

EVA en actividades funcionales < 2/10.

Consolidación completa confirmada por imagen.

Fase 4: Retorno a actividad deportiva/laboral (a partir de semana 16)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Retorno seguro al deporte o trabajo manual.

Prevenir recidiva y sobrecargas.

Intervenciones clave

Ejercicios de carga axial progresiva sobre muñeca (apoyo en 4 puntos

→press-up

→deportes de impacto)

Entrenamiento específico de gestos deportivos o laborales con progresión gradual.

Ortesis funcional de apoyo durante actividades de alto impacto en fase inicial del retorno.

Educación en prevención de recaídas y mecánica de muñeca.

Criterios para avanzar

ROM completo comparable al contralateral.

Fuerza de prensión ≥ 90% del lado contralateral (LSI ≥ 90%).

EVA ≤ 1/10 en todas las actividades.

Consolidación radiológica completa confirmada.

Terapia Manual y Modalidades

Indicada a partir de la fase 2, una vez retirada la inmovilización y confirmada la consolidación inicial por imagen. Ante rigidez en flexo-extensión o desviaciones, se aplican movilizaciones grado II-III de Maitland en deslizamiento posteroanterior radiocarpiano y medioparpiano, con especial atención a la movilidad del complejo escafoideo-lunar y la articulación trapeciometacarpiana si hay afectación del primer radio. El objetivo es restaurar el deslizamiento fisiológico del carpo sobre el radio sin aplicar carga compresiva directa sobre el foco de fractura. La terapia manual se integra como complemento del ejercicio activo en las fases 2 y 3, nunca como sustituto. No se dispone en la evidencia entregada de estudios específicos sobre terapia manual en fractura de escafoides; se describe el consenso de uso clínico habitual.

Movilización de tejidos blandos y cicatriz (post-quirúrgico)

En pacientes intervenidos quirúrgicamente (fijación percutánea o abierta), la adherencia cicatricial puede limitar el ROM y generar dolor nociceptivo local. A partir de las 3-4 semanas post-cirugía (cicatriz cerrada), se trabaja la movilización longitudinal y transversal de la cicatriz, técnicas de deslizamiento de tendones flexores y extensores, y desensibilización progresiva ante hipersensibilidad táctil. Técnica: movilización con pulgares en círculos sobre la cicatriz y en dirección perpendicular al eje de la incisión, 5-10 minutos por sesión, diariamente. Integra la fase 2 como preparación para la movilización articular y el ejercicio.

Ortesis y protección funcional

En la fase conservadora, el yeso antebraquial corto (below-elbow cast) es el estándar de inmovilización para fracturas de cintura no desplazadas (≤2 mm), avalado por el ensayo SWIFFT [15] que no encontró diferencias en el resultado funcional (PRWE) a 52 semanas respecto a la cirugía inmediata en este subgrupo. El fisioterapeuta tiene un rol en la supervisión de la tolerancia a la inmovilización, control del edema distal y mantenimiento de la movilidad de las articulaciones libres. En la fase de retorno deportivo (fase 4), puede indicarse una ortesis funcional de muñeca semirrígida para actividades de impacto, facilitando la confianza del paciente en la transición.

Ultrasonido pulsado de baja intensidad (LIPUS)

Históricamente propuesto como acelerador de la consolidación ósea. Sin embargo, el ensayo clínico aleatorizado doble ciego SNAPU (n=142, nivel de evidencia I) demostró que el LIPUS activo no redujo el tiempo hasta la unión ni mejoró ningún resultado secundario (PRWE, ROM, fuerza de prensión) en comparación con LIPUS simulado en pacientes operados de pseudoartrosis de escafoides [14]. En base a esta evidencia, el LIPUS no está recomendado como modalidad terapéutica de primera línea para fractura de escafoides. Si el paciente ya lo usa, puede continuarse sin expectativa de beneficio demostrado.

Control del edema: termoterapia y drenaje

En la fase aguda post-inmovilización (fase 2), la crioterapia intermitente (15-20 min, 3-4 veces/día) puede emplearse para el control del edema residual y el dolor. La termoterapia superficial (parafina, infrarrojos, 15-20 min) está indicada antes de las sesiones de movilización activa en la fase 2-3 para mejorar la extensibilidad tisular. El masaje de drenaje linfático manual puede complementar el control del edema post-inmovilización. Estas modalidades actúan como preparación para el ejercicio y no como tratamiento principal. No hay evidencia específica en la evidencia entregada para estas modalidades en fractura de escafoides; se describe el uso clínico habitual.

Técnicas Invasivas

Sin indicación clínica fuerte o evidencia actual que justifique el uso de técnicas invasivas de primera línea para esta patología.

Nota clínica: La fractura de escafoides es una patología con abordaje invasivo fundamentalmente quirúrgico (tornillo cefálico sin cabeza, grapa, placa, injerto óseo vascularizado o no vascularizado) cuya indicación y ejecución corresponde al cirujano de mano/traumatólogo, no al fisioterapeuta. La EPI, punción seca y neuromodulación percutánea no tienen indicación ni diana terapéutica reconocida en el manejo de la fractura de escafoides aguda o en su consolidación. El abordaje fisioterapéutico invasivo no está indicado en ninguna fase de esta patología.

Referencias Bibliográficas

Metaanálisis 1. Fitzpatrick E, et al. The use of cone-beam computed tomography (CBCT) in radiocarpal fractures: a diagnostic test accuracy meta-analysis. Skeletal Radiol. 2022. PMID: 34542681 doi:10.1007/s00256-021-03883-9

Metaanálisis 2. Chong HH, et al. A meta-analysis of union rate after proximal scaphoid fractures: terminology matters. J Plast Surg Hand Surg. 2022. PMID: 34550858 doi:10.1080/2000656X.2021.1979016

Metaanálisis 3. Jauregui JJ, et al. Operative Management for Pediatric and Adolescent Scaphoid Nonunions: A Meta-analysis. J Pediatr Orthop. 2019. PMID: 29252909 doi:10.1097/BPO.0000000000000916

Revisión sistemática 4. Kwee RM, Kwee TC. Ultrasound for diagnosing radiographically occult scaphoid fracture. Skeletal Radiol. 2018. PMID: 29619506 doi:10.1007/s00256-018-2931-7

Revisión sistemática 5. Dunn J, et al. The Scaphoid Staple: A Systematic Review. Hand (N Y). 2017. PMID: 28453341 doi:10.1177/1558944716658747

Revisión sistemática 6. Basso MA, et al. Scaphoid fracture non-union: a systematic review of the arthroscopic management. Acta Biomed. 2023. PMID: 37850769 doi:10.23750/abm.v94i5.14646

Revisión sistemática 7. Xiao M, et al. How Is Scaphoid Malunion Defined: A Systematic Review. Hand (N Y). 2023. PMID: 34486427 doi:10.1177/15589447211038678

Revisión sistemática 8. Morgan SDJ, et al. Scaphoid plating for recalcitrant scaphoid fractures: a systematic review. J Hand Surg Eur Vol. 2021. PMID: 33861659 doi:10.1177/17531934211005637

Revisión sistemática 9. Feeley A, et al. Use of biomaterials in scaphoid fracture fixation, a systematic review. Clin Biomech (Bristol). 2021. PMID: 34530377 doi:10.1016/j.clinbiomech.2021.105480

Revisión sistemática 10. Jørgsholm P, et al. Epidemiology of scaphoid fractures and non-unions: A systematic review. Handchir Mikrochir Plast Chir. 2020. PMID: 32992390 doi:10.1055/a-1250-8190

Revisión sistemática 11. Rinaldi A, et al. Arthroscopic surgery for scaphoid nonunion: a 10-year systematic literature review. Musculoskelet Surg. 2024. PMID: 38340306 doi:10.1007/s12306-023-00805-x

Revisión sistemática 12. Safran T, et al. Scaphoid Cysts: Literature Review of Etiology, Treatment, and Prognosis. Hand (N Y). 2019. PMID: 29661070 doi:10.1177/1558944718769386

Revisión sistemática 13. Ferguson DO, et al. Scaphoid fracture non-union: a systematic review of surgical treatment using bone graft. J Hand Surg Eur Vol. 2016. PMID: 26423614 doi:10.1177/1753193415604778

RCT 14. White NJ, et al. Low-Intensity Pulsed Ultrasound Versus Sham in the Treatment of Operatively Managed Scaphoid Nonunions: The SNAPU Randomized Controlled Trial. J Bone Joint Surg Am. 2024. PMID: 38950101 doi:10.2106/JBJS.23.00783

RCT 15. Dias JJ, et al. Surgery versus cast immobilisation for adults with a bicortical fracture of the scaphoid waist (SWIFFT): a pragmatic, multicentre, open-label, randomised superiority trial. Lancet. 2020. PMID: 32771106 doi:10.1016/S0140-6736(20)30931-4

Estudio observacional 16. Edlund R, et al. Cone-Beam CT in diagnosis of scaphoid fractures. Skeletal Radiol. 2016. PMID: 26563560 doi:10.1007/s00256-015-2290-6

Estudio observacional 17. Daniels AM, et al. Improved Detection of Scaphoid Fractures with High-Resolution Peripheral Quantitative CT Compared with Conventional CT. J Bone Joint Surg Am. 2020. PMID: 33079896 doi:10.2106/JBJS.20.00124

Estudio observacional 18. Hesse N, et al. CT-like images based on T1-weighted gradient echo MRI sequences for the assessment of fractures of the hand and wrist compared to CT. Skeletal Radiol. 2024. PMID: 38662095 doi:10.1007/s00256-024-04683-7

Estudio observacional 19. Hernandez AM, et al. Extremity radiographs derived from low-dose ultra-high-resolution CT: a phantom study. Skeletal Radiol. 2024. PMID: 38308721 doi:10.1007/s00256-024-04600-y

¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?