SaudeVSaudeV
TestsDiagnósticoIniciar sesión

© 2026 SaudeV. Herramienta de apoyo al razonamiento clínico.

Aviso legalTérminos de usoPrivacidad
InicioTestsDiagnósticoEntrar
Volver/

Fractura de Rótula

Rodilla·Actualizado 25 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La fractura de rótula es una solución de continuidad del hueso sesamoideo más grande del cuerpo humano, integrado en el mecanismo extensor de la rodilla. Representa aproximadamente el 1% de todas las fracturas del esqueleto humano [3]. La rótula actúa como polea mecánica que incrementa el brazo de momento del cuádriceps hasta un 30-50%, transfiriendo fuerzas desde el tendón cuadricipital al tendón rotuliano; su fractura compromete directamente la integridad del aparato extensor.

Mecanismos lesionales principales

  • Mecanismo directo: golpe directo sobre la rodilla flexionada (caída sobre rodilla, impacto de salpicadero en accidente de tráfico). Genera fracturas conminutas o transversales.
  • Mecanismo indirecto: contracción violenta y excéntrica del cuádriceps contra resistencia (caída con rodilla en semiflexión). Produce fracturas transversales con desplazamiento, frecuentemente con rotura de los retináculos medial y lateral.
  • Mecanismo mixto: combinación de ambos; asociado a alta energía.

Clasificación clásica

  • No desplazada: fragmentos separados < 2-3 mm, retináculos íntegros, extensión activa conservada. Candidata a tratamiento conservador.
  • Desplazada (≥ 3 mm): rotura del aparato extensor. Indicación quirúrgica habitual.
  • Morfológica: transversal (más frecuente), conminuta, vertical, polar (superior/inferior), osteocondral.

Relevancia a largo plazo

La evidencia muestra que la fractura de rótula, como lesión traumática de rodilla, incrementa el riesgo de osteoartritis sintomática a largo plazo (evidencia de moderada certeza) [1]. La fractura osteocondral, frecuente tras luxación patelar traumática, puede detectarse mediante RM con mayor sensibilidad que la radiografía simple [5].

Cuadro Clínico y Síntomas

Síntomas principales

  • Dolor agudo anterior de rodilla de inicio brusco, proporcional al mecanismo lesional.
  • Impotencia funcional del aparato extensor: incapacidad para la extensión activa de rodilla contra gravedad (signo cardinal en fracturas desplazadas).
  • Hemartros: derrame hemático intraarticular de instauración rápida (primeras 1-2 horas). El nivel graso-hemático (fat-fluid level, FFL) en la radiografía en carga puede ser el único indicador radiológico de fractura intraarticular oculta [15].
  • Edema perirotuliano y equimosis anterior.
  • Dolor a la palpación directa sobre la rótula; posible palpación del escalón o defecto fracturario entre fragmentos.
  • Dolor en carga e imposibilidad de marcha en fracturas desplazadas.

Hallazgos exploratorios diferenciales según desplazamiento

HallazgoFractura no desplazadaFractura desplazada
Hallazgo:Extensión activaFractura no desplazada:Posible (débil)Fractura desplazada:Ausente o muy limitada
Hallazgo:Defecto palpableFractura no desplazada:AusenteFractura desplazada:Presente (escalón entre fragmentos)
Hallazgo:HemartrosFractura no desplazada:Leve-moderadoFractura desplazada:Marcado
Hallazgo:CargaFractura no desplazada:Posible con dolorFractura desplazada:Imposible

Hallazgos de imagen

La radiografía simple (proyecciones AP, lateral y axial de rótula) es el primer escalón diagnóstico [9]. El FFL en proyección lateral en carga tiene Sn: 76% y Sp: 100% para fractura intraarticular confirmada por TC, con VPP de 100% [15]. La RM es la modalidad de elección para detectar fracturas osteocondrales asociadas, con mayor sensibilidad que la radiografía simple o la TC en población pediátrica [5]. La ecografía POCUS puede ser útil en urgencias cuando no hay disponibilidad de radiología [9].

Complicaciones asociadas

  • Infección de sitio quirúrgico (SSI): tasa de 1,4% en series quirúrgicas de fractura cerrada de rótula; factores de riesgo independientes son traumatismo de alta energía, ASA elevado, estancia preoperatoria prolongada y niveles elevados de globulina; niveles elevados de albúmina son protectores [12].
  • Osteoartritis postraumática a largo plazo [1].
  • En contexto de artroplastia total de rodilla (ATR): fractura periprotésica de rótula secundaria a osteólisis [7].
  • Fractura de rótula como complicación de reconstrucción de LCA con injerto de tendón cuadricipital: incidencia del 2,2% [6].

Banderas Rojas

  • Incapacidad de extensión activa de rodilla: implica rotura del aparato extensor; requiere valoración quirúrgica urgente.
  • Fractura abierta o herida comunicante con articulación: emergencia quirúrgica; riesgo de artritis séptica.
  • Traumatismo de alta energía: mayor riesgo de lesiones asociadas (fractura de fémur distal, lesiones ligamentosas, fractura de tibia) y de SSI postquirúrgica [12].
  • Signos de síndrome compartimental: dolor desproporcionado, parestesias distales, tensión muscular extrema; aunque poco frecuente en este nivel, debe descartarse en politraumatizados.
  • Fractura conminuta grave en paciente con osteoporosis o neoplasia conocida: sospechar fractura patológica.
  • Sospecha de fractura periprotésica en paciente con ATR previa: requiere reevaluación quirúrgica [7].
  • FFL positivo sin fractura visible en radiografía: exige TC para descartar fractura oculta (PPV del FFL para fractura intraarticular es del 100%) [15].
  • Estancia preoperatoria > 8 días o ASA elevado: incremento significativo del riesgo de SSI si el paciente es candidato quirúrgico [12].
  • Signos sistémicos de infección postquirúrgica: fiebre, eritema local, dehiscencia, secreción; pensar en SSI, cuya incidencia en cirugía de fractura cerrada de rótula es del 1,4% [12].

Diagnóstico Diferencial

PatologíaSimilitudes clínicasDiferencias claveHerramienta diagnóstica
Patología:Rotura del tendón cuadricipitalSimilitudes clínicas:Impotencia extensora, dolor anteriorDiferencias clave:Defecto palpable suprarrotuliano, rótula en posición baja (patella baja)Herramienta diagnóstica:ECO/RM
Patología:Rotura del tendón rotulianoSimilitudes clínicas:Impotencia extensora, dolor infrarrotulianoDiferencias clave:Rótula alta (patella alta), defecto palpable infrarrotulianoHerramienta diagnóstica:ECO/RM
Patología:Luxación aguda de rótulaSimilitudes clínicas:Dolor anterior, hemartros, impotencia funcionalDiferencias clave:Rótula desplazada lateralmente en el momento de la luxación; retináculos mediales tensionados a la palpaciónHerramienta diagnóstica:Radiografía (proyección axial) / RM
Patología:Fractura osteocondral asociada a luxación patelarSimilitudes clínicas:Hemartros, dolor anteriorDiferencias clave:Fragmento libre intraarticular; Rx puede ser negativaHerramienta diagnóstica:RM (modalidad de elección) [5]
Patología:Contusión ósea anterior de rodillaSimilitudes clínicas:Dolor anterior, tumefacciónDiferencias clave:Sin defecto palpable, extensión activa conservadaHerramienta diagnóstica:RM
Patología:Bursitis prerrotuliana agudaSimilitudes clínicas:Tumefacción anterior localizadaDiferencias clave:Derrame extracapsular, extensión activa conservada, sin fracturaHerramienta diagnóstica:Clínica + ECO
Patología:Fractura de platillo tibialSimilitudes clínicas:Hemartros, dolor, impotenciaDiferencias clave:Dolor a la palpación en platillo; valgo/varo forzado dolorosoHerramienta diagnóstica:Radiografía + TC [2]
Patología:Fractura del tubérculo tibialSimilitudes clínicas:Dolor anterior, impotencia extensoraDiferencias clave:Adolescentes varones, dolor en tuberosidad tibial anteriorHerramienta diagnóstica:Radiografía [4]
Patología:Síndrome femoropatellar crónicoSimilitudes clínicas:Dolor anterior peri o retrorrotulianoDiferencias clave:Instauración gradual, sin traumatismo agudo, sin hemartrosHerramienta diagnóstica:Clínica
Patología:Fractura periprotésica de rótula (postATR)Similitudes clínicas:Dolor anterior, impotenciaDiferencias clave:Antecedente de ATR, hallazgos radiológicos específicos de implanteHerramienta diagnóstica:Radiografía [7]

Tests Ortopédicos

Regla de Ottawa de Rodilla (Ottawa Knee Rule, OKR)

Herramienta de triaje para indicar radiografía en traumatismo agudo de rodilla. Un metaanálisis de 8 estudios (n = 7.385 pacientes) demuestra una Sn: 99% (IC 95%: 97-100%) y Sp: 49% (IC 95%: 47-51%), con LR- de 0,07 (IC 95%: 0,02-0,24) y LR+ de 1,86 (IC 95%: 1,72-2,01) [10]. Su alta sensibilidad la hace una herramienta excelente para descartar fractura y evitar radiografías innecesarias, pero su especificidad es baja. La OKR indica radiografía si el paciente: es mayor de 55 años, tiene dolor palpable en la cabeza del peroné, dolor palpable aislado en la rótula, incapacidad de flexionar la rodilla hasta 90°, o incapacidad de cargar peso (4 pasos) inmediatamente después de la lesión [10].

Test de extensión activa de rodilla

Prueba funcional cardinal ante sospecha de fractura de rótula. La incapacidad de extensión activa contra gravedad indica rotura del aparato extensor y es criterio de valoración quirúrgica urgente. No existen cifras de Sn/Sp en la evidencia disponible, pero es el test clínico con mayor relevancia práctica en la exploración inicial.

Palpación del defecto fracturario

La palpación directa sobre la rótula puede identificar un escalón o separación entre fragmentos en fracturas desplazadas. No existen cifras de Sn/Sp en la evidencia disponible.

Ecografía POCUS en urgencias

El examen ecográfico point-of-care (protocolo de 8 pasos de Kozaci) en pacientes con traumatismo de rodilla muestra Sn: 97% y Sp: 85% para detección de fractura ósea de rodilla respecto a la radiografía como referencia, con VPP: 78% y VPN: 98% (kappa: 0,774) [9]. La POCUS puede detectar hematoma, edema y hemartros asociados [9], y es una alternativa válida cuando la radiografía no está disponible.

Fat-Fluid Level (FFL) en radiografía lateral en carga

La presencia de nivel graso-hemático (lipohemartros) en la proyección lateral en carga tiene Sn: 76%, Sp: 100%, VPP: 100% y VPN: 77% para fractura intraarticular confirmada por TC (kappa interobservador: 0,84-0,90) [15]. Un FFL positivo sin fractura visible en radiografía obliga a realizar TC para descartar fractura oculta [15].

Tests para ligamentos (contexto diferencial)

En traumatismos de rodilla con sospecha de lesión ligamentosa asociada, el lever sign test tiene Sn: 92.5% para rotura de LCA (frente al 54% del test de Lachman y al 56% del cajón anterior), con Sp: 25% [11]. En el contexto de una fractura de rótula activa, estos tests están contraindicados hasta descartar fractura o estabilizar el foco.

Fases de Tratamiento

Nota previa: La fractura de rótula requiere decisión previa médico-quirúrgica. El fisioterapeuta interviene en el manejo conservador de fracturas no desplazadas y en la rehabilitación postquirúrgica. La evidencia sobre qué técnica quirúrgica es superior es muy limitada y de muy baja calidad [3]; la rehabilitación postquirúrgica debe coordinarse estrechamente con el equipo quirúrgico. El protocolo de rehabilitación descrito a continuación sigue los principios de manejo de carga progresiva, evitando el reposo absoluto prolongado una vez estabilizado el foco.

Fase 1: Protección y Control del Entorno Agudo (Semanas 0-4 en conservador; semanas 0-2 en postquirúrgico)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Controlar el dolor y el hemartros.

Proteger el foco de fractura.

Evitar la atrofia muscular precoz.

Prevenir complicaciones vasculares y tromboembólicas.

Intervenciones clave

Inmovilización en extensión (ortesis o yeso cilíndrico según indicación médica).

Elevación del miembro.

Crioterapia 15-20 min cada 2-3 h en fase aguda.

Contracciones isométricas de cuádriceps en extensión (sets de 10-15 contracciones, varias veces al día).

Ejercicios de tobillo para bombeo venoso (flexoextensión activa).

Movilización precoz de cadera en rango libre.

Marcha con descarga parcial o total según indicación quirúrgica y tipo de fractura (conservador: carga a tolerancia en fractura no desplazada con ortesis).

Criterios para avanzar

EVA en reposo ≤ 4/10.

Ausencia de signos de TVP o síndrome compartimental.

Fractura estable confirmada (imagen).

Contracción isométrica de cuádriceps ≥ 3/5.

Fase 2: Recuperación del Rango Articular y Activación Muscular (Semanas 2-8 según protocolo quirúrgico / semanas 4-8 en conservador)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Recuperar rango de flexión de rodilla progresivo.

Activar cuádriceps, isquiotibiales y glúteos.

Normalizar la marcha.

Iniciar propiocepción básica.

Intervenciones clave

Movilización articular pasiva y activo-asistida de rodilla (progresión de 0-30°

→0-60°

→0-90° según tolerancia y protocolo)

Ejercicios en cadena cinética cerrada de baja carga: prensa a 0-60° de flexión, mini-squats bilaterales.

Ejercicios de cadena cinética abierta de cuádriceps en arco corto (0-30° de extensión) cuando el foco es estable.

Ejercicios de glúteo medio y mayor en descarga.

Entrenamiento propioceptivo básico en bipedestación.

Marcha progresiva con retirada paulatina de ayudas según tolerancia.

Electroestimulación neuromuscular (NMES) del cuádriceps como complemento a la contracción activa.

Criterios para avanzar

Flexión de rodilla ≥ 90°.

EVA en actividad ≤ 3/10.

Extensión activa completa (0°) sin déficit.

Marcha sin cojera en plano.

Fase 3: Fortalecimiento Progresivo y Control Neuromuscular (Semanas 8-16)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Recuperar fuerza del cuádriceps ≥ 70% del miembro contralateral (LSI > 70%).

Alcanzar rango completo de flexión.

Mejorar control neuromuscular y estabilidad dinámica de rodilla.

Intervenciones clave

Ejercicio resistido progresivo: prensa bilateral → unilateral, sentadilla profunda progresiva, step-up/step-down.

Ejercicios de cadena cinética abierta en arco completo cuando la imagen confirme consolidación.

Entrenamiento propioceptivo en superficies inestables (BOSU, foam).

Ejercicio aeróbico de bajo impacto: bicicleta estática, natación.

Fortalecimiento de cadena posterior y glúteos.

Inicio de trote suave en línea recta si LSI > 70% y flexión completa.

Criterios para avanzar

Flexión de rodilla ≥ 120° (idealmente completa).

Fuerza de cuádriceps LSI ≥ 70%.

EVA en actividad ≤ 2/10.

Test de hop unipodal con asimetría < 20%.

Fase 4: Reintegración Funcional y Prevención de Osteoartritis Postraumática (Semanas 16 en adelante)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar / alta
Objetivos

Recuperar la actividad funcional previa al nivel basal del paciente.

Alcanzar LSI ≥ 90%.

Implementar estrategias de prevención de artrosis postraumática.

Intervenciones clave

Progresión de carrera

→trote suave

→carrera continua

→cambios de dirección

→sprint al 80%

→sprint máximo (en paciente deportista)

Pliometría de baja a alta intensidad.

Ejercicio funcional específico según demandas del paciente (laboral, deportivo, actividad de la vida diaria).

Educación en manejo de carga a largo plazo y señales de alerta de osteoartritis.

Ejercicio aeróbico regular de mantenimiento.

Criterios para avanzar / alta

Fuerza de cuádriceps LSI ≥ 90%.

Test de hop unipodal asimetría < 10%.

Flexión completa sin dolor.

EVA en actividad máxima ≤ 1/10.

Retorno a actividad previa sin restricciones.

Terapia Manual y Modalidades

Las modalidades descritas complementan el ejercicio terapéutico progresivo; ninguna debe sustituir la carga mecánica dosificada como eje central del tratamiento.

Movilización articular de rodilla

Indicada desde la Fase 2, cuando la imagen confirma estabilidad del foco y el protocolo quirúrgico lo permite. Se aplican movilizaciones en deslizamiento anteroposterior de la tibia sobre el fémur (grado I-II en fase 2 para control del dolor y hemartros residual; grado III-IV en fase 3 para recuperar rango final de flexión). La movilización en deslizamiento caudal rotuliano resulta especialmente relevante cuando existe adherencia perirotuliana o déficit de tracking patelar tras consolidación, mejorando el deslizamiento del aparato extensor. El mecanismo principal es la inhibición del dolor por vía neurofisiológica en fases iniciales y la mejora de la extensibilidad capsulo-ligamentosa en fases avanzadas. Se integra como preparación previa al ejercicio resistido en las sesiones de las Fases 2 y 3. La evidencia disponible no incluye estudios específicos de terapia manual en fractura de rótula; el uso se basa en el consenso clínico de manejo de fractura periarticular de rodilla.

Crioterapia y gestión del hemartros

Indicada en la Fase 1 (aguda) y como medida de control tras sesiones de ejercicio en Fase 2 cuando persiste reactivación inflamatoria. Se aplica mediante compresa de hielo o criocompresión, 15-20 minutos por sesión, 4-6 veces al día en la fase aguda. Su mecanismo es la vasoconstricción local, reducción del metabolismo tisular y analgesia por vía periférica. No sustituye la carga mecánica precoz cuando está indicada. La evidencia disponible no incluye estudios específicos de crioterapia en fractura de rótula; su uso en la fase aguda es consenso clínico universal en traumatología musculoesquelética.

Electroestimulación neuromuscular (NMES) del cuádriceps

Indicada en las Fases 1 y 2 para prevenir y tratar la atrofia por desuso del cuádriceps cuando la contracción activa es insuficiente (< 3/5) o el paciente no puede realizar ejercicio activo con carga. Los parámetros habituales de consenso clínico son: frecuencia 35-80 Hz, anchura de pulso 200-400 μs, ciclo de trabajo 1:3 (tiempo ON:OFF), intensidad a tolerancia máxima del paciente (máximo reclutamiento tolerable), sesiones de 15-20 minutos, 1-2 veces al día. Su mecanismo se basa en el reclutamiento forzado de fibras musculares en condiciones de inhibición artrogénica (inhibición refleja del cuádriceps por hemartros). Se integra como complemento —no sustituto— de la contracción activa voluntaria desde el inicio de la Fase 2. La evidencia disponible no incluye RCTs específicos de NMES en fractura de rótula; su uso en atrofia postraumática de cuádriceps es consenso clínico extendido.

Vendaje funcional y ortesis

En fractura no desplazada con tratamiento conservador, la ortesis de rodilla en extensión (férula o rodillera articulada con tope de extensión ajustable) es el elemento de protección estándar durante las primeras 4-6 semanas. La progresión del rango de movimiento en la ortesis articulada (de 0° → 30° → 60° → libre) debe coordinarse con los criterios de cada fase. El vendaje neuromuscular (taping patelar) puede aplicarse en Fase 3 para mejorar el tracking patelar y reducir el dolor durante el ejercicio, especialmente si existe disfunción femoropatelar residual. La evidencia disponible no incluye estudios específicos de taping en fractura de rótula.

Ondas de choque extracorpóreas (ESWT)

No existe indicación primaria de ESWT en fractura de rótula aguda. Podrían considerarse en Fase 4 ante consolidación retardada o dolor crónico perirotuliano residual (tendinopatía rotuliana reactiva postinmovilización), pero la evidencia disponible no respalda su uso específico en esta patología. Su aplicación, de emplearse, seguiría los parámetros de consenso para tejido peritendinoso (1.500-2.000 impactos, 0,12-0,20 mJ/mm², 3-5 sesiones semanales), siempre con indicación individualizada.

Educación terapéutica y gestión de la carga a largo plazo

Dado el incremento moderadamente documentado del riesgo de osteoartritis sintomática a largo plazo tras fractura traumática de rodilla [1], la educación del paciente sobre manejo de la carga, control del peso corporal, ejercicio aeróbico regular y reconocimiento de señales de alerta articular es una intervención de alto impacto coste-efectividad. Debe iniciarse en la Fase 3 y consolidarse en la Fase 4. Se integra en cada sesión de fisioterapia como componente activo del tratamiento, no como información marginal.

Técnicas Invasivas

EPI y Neuromodulación Percutánea

Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en patología musculoesquelética perirotuliana pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.

Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI)

ParámetroValor
Parámetro:Intensidad (EPI)Valor:EPI clásica sobre tejido tendinoso degenerado: 3-6 mA. Variantes de baja intensidad para tejido miofascial o estructuras más finas: 0,5-2 mA.
Parámetro:Diana anatómicaValor:No aplicable en fase aguda de fractura. En Fase 3-4: tejido tendinoso del tendón rotuliano (unión miotendinosa distal o inserción en polo inferior de rótula) si existe tendinopatía reactiva postinmovilización; puntos gatillo activos del vasto medial oblicuo (VMO) o recto femoral si existe disfunción miofascial residual.
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor:Sí. Guía ecográfica en tiempo real para identificar la zona de afectación tendinosa o el punto gatillo activo.
Parámetro:Calibre de agujaValor:Tendón rotuliano: 0,30-0,40 mm. Tejido miofascial (VMO, recto femoral): 0,25-0,32 mm.
Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsosValor:3-5 impulsos de 3-5 segundos por punto, en patrón rastrillo sobre la zona diana. Ajustar según tolerancia y respuesta tisular.
Parámetro:Frecuencia de sesionesValor:1 sesión semanal o bisemanal. Ciclo habitual: 4-6 sesiones por estructura tratada.
Parámetro:Contraindicaciones / precaucionesValor:Gestación. Marcapasos u otros dispositivos implantados activos. Alteraciones de la coagulación o anticoagulación activa. Infección local activa. Alergia a metales. Foco de fractura no consolidado (contraindicada sobre el callo óseo activo). Piel no íntegra o herida quirúrgica abierta.

Neuromodulación Percutánea (NMP)

ParámetroValor
Parámetro:Diana anatómicaValor:No aplicable en fase aguda de fractura. En Fase 3-4: tejido tendinoso del tendón rotuliano (unión miotendinosa distal o inserción en polo inferior de rótula) si existe tendinopatía reactiva postinmovilización; puntos gatillo activos del vasto medial oblicuo (VMO) o recto femoral si existe disfunción miofascial residual.
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor:Sí. Guía ecográfica en tiempo real para identificar la zona de afectación tendinosa o el punto gatillo activo.
Parámetro:Calibre de agujaValor:Tendón rotuliano: 0,30-0,40 mm. Tejido miofascial (VMO, recto femoral): 0,25-0,32 mm.
Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsosValor:3-5 impulsos de 3-5 segundos por punto, en patrón rastrillo sobre la zona diana. Ajustar según tolerancia y respuesta tisular.
Parámetro:Frecuencia de sesionesValor:1 sesión semanal o bisemanal. Ciclo habitual: 4-6 sesiones por estructura tratada.
Parámetro:Contraindicaciones / precaucionesValor:Gestación. Marcapasos u otros dispositivos implantados activos. Alteraciones de la coagulación o anticoagulación activa. Infección local activa. Alergia a metales. Foco de fractura no consolidado (contraindicada sobre el callo óseo activo). Piel no íntegra o herida quirúrgica abierta.

Indicación y contexto clínico:

La EPI y la neuromodulación percutánea ecoguiada (NMP) NO tienen indicación en la fractura de rótula aguda ni en las Fases 1 y 2 de rehabilitación mientras el foco de fractura está activo o en consolidación. La indicación potencial surge en la Fase 3-4 cuando, tras la consolidación ósea confirmada por imagen, el paciente presenta:

  1. Tendinopatía reactiva del tendón rotuliano secundaria al período de inmovilización o a la carga mecánica anormal postfractura (degeneración focal ecográfica, engrosamiento del tendón, señal Doppler positiva).
  2. Disfunción miofascial del cuádriceps con puntos gatillo activos (especialmente VMO y recto femoral) que limitan la activación muscular en los ejercicios de carga.

Para la tendinopatía rotuliana postinmovilización, la diana es la zona de degeneración tendinosa identificada ecográficamente en el polo inferior de la rótula o en el cuerpo tendinoso proximal. El abordaje se realiza con el paciente en decúbito supino, rodilla en extensión o leve flexión (10-20°), con transductor lineal de alta frecuencia (10-15 MHz) que permite visualizar la aguja en tiempo real dentro del tejido diana. La EPI actúa mediante electrólisis galvánica del tejido degenerado, induciendo una respuesta inflamatoria controlada que promueve la mecanotransducción y la remodelación del colágeno.

Para los puntos gatillo del VMO o recto femoral que generan inhibición del cuádriceps y limitan el rendimiento en el ejercicio resistido, la NMP o la punción seca convencional pueden emplearse como facilitadores de la activación muscular. El abordaje ecoguiado permite localizar con precisión el punto gatillo y evitar estructuras vasculonerviosas.

La integración con el plan de ejercicio es fundamental: la EPI/NMP actuará como herramienta facilitadora del ejercicio de carga progresiva descrito en las Fases 3 y 4, nunca como tratamiento único. La sesión de carga debe planificarse respetando la ventana de respuesta tisular postintervención (24-48 h de intensidad reducida).

La evidencia disponible no incluye ensayos clínicos específicos de EPI o NMP en fractura de rótula; la descripción anterior corresponde al consenso de uso clínico de estas técnicas en patología perirotuliana musculoesquelética.

Referencias Bibliográficas

Metaanálisis 1. Whittaker JL, et al. Risk factors for knee osteoarthritis after traumatic knee injury: a systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials and cohort studies for the OPTIKNEE Consensus. Br J Sports Med. 2022. PMID: 36455966 doi:10.1136/bjsports-2022-105496

Metaanálisis 2. Smith TO, et al. Surgical fixation methods for tibial plateau fractures. Cochrane Database Syst Rev. 2024. PMID: 39171616 doi:10.1002/14651858.CD009679.pub3

Metaanálisis 3. Sayum Filho J, et al. Interventions for treating fractures of the patella in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2021. PMID: 33625743 doi:10.1002/14651858.CD009651.pub3

Revisión sistemática 4. Kalifis G, et al. Tibial tubercle fractures are sports injuries in male adolescents with a considerable risk of complications and reoperations: a systematic review. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2023. PMID: 36702926 doi:10.1007/s00167-023-07322-1

Revisión sistemática 5. Qiu RY, et al. MRI as the optimal imaging modality for assessment and management of osteochondral fractures and loose bodies following traumatic patellar dislocation: a systematic review. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2023. PMID: 35796753 doi:10.1007/s00167-022-07043-x

Revisión sistemática 6. Singh H, et al. Less than 1% risk of donor-site quadriceps tendon rupture post-ACL reconstruction with quadriceps tendon autograft: a systematic review. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2023. PMID: 36255474 doi:10.1007/s00167-022-07175-0

RCT 7. Salmons HI, et al. Multicenter Randomized Clinical Trial of Highly Cross-Linked Polyethylene Versus Conventional Polyethylene in 518 Primary TKAs at 10 Years. J Bone Joint Surg Am. 2025. PMID: 39504359 doi:10.2106/JBJS.24.00445

RCT 8. Seward MW, et al. Weight Loss Before Total Joint Arthroplasty Using a Remote Dietitian and a Mobile Application: A Multicenter Randomized Controlled Trial. J Bone Joint Surg Am. 2025. PMID: 40112039 doi:10.2106/JBJS.24.00838

Estudio observacional 9. Kozaci N, et al. Comparison of diagnostic accuracy of point-of-care ultrasonography and X-ray of bony injuries of the knee. Eur J Trauma Emerg Surg. 2022. PMID: 35107590 doi:10.1007/s00068-022-01883-5

Metaanálisis 10. Sims JI, et al. Diagnostic accuracy of the Ottawa Knee Rule in adult acute knee injuries: a systematic review and meta-analysis. Eur Radiol. 2020. PMID: 32222797 doi:10.1007/s00330-020-06804-x

Estudio observacional 11. Guiraud K, et al. Higher sensitivity with the lever sign test for diagnosis of anterior cruciate ligament rupture in the emergency department. Arch Orthop Trauma Surg. 2022. PMID: 34510241 doi:10.1007/s00402-021-04154-x

Estudio observacional 12. Yang S, et al. Identifying predictors of surgical site infection in closed patellar fracture surgery: a multicenter study. Sci Rep. 2025. PMID: 41315597 doi:10.1038/s41598-025-26870-9

Estudio observacional 13. He M, et al. Imaging risk factors for predicting postoperative complications of intramedullary nailing for tibial fracture. Eur J Trauma Emerg Surg. 2024. PMID: 38421390 doi:10.1007/s00068-024-02480-4

Estudio observacional 14. Smeets SJM, et al. The patellar pubic percussion test: a simple bedside tool for suspected occult hip fractures. Int Orthop. 2018. PMID: 30019126 doi:10.1007/s00264-018-4036-2

Estudio observacional 15. Sinci KA, et al. Fat-fluid level on standing lateral knee radiographs as a reliable indicator of occult intra-articular knee fractures in acute trauma evaluation. Clin Radiol. 2026. PMID: 41401683 doi:10.1016/j.crad.2025.107186

Estudio observacional 16. Georgiadis GM, et al. Sagittal Plane Considerations During Long Cephalomedullary Nailing: Optimal Distal Positioning and the Role of Intraoperative Nail Bending. J Orthop Trauma. 2019. PMID: 31343595 doi:10.1097/BOT.0000000000001577

¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?