SaudeVSaudeV
TestsDiagnósticoIniciar sesión

© 2026 SaudeV. Herramienta de apoyo al razonamiento clínico.

Aviso legalTérminos de usoPrivacidad
InicioTestsDiagnósticoEntrar
Volver/

Espolón Calcáneo (Entesofito Calcáneo Plantar) / Fasciopatía Plantar

Tobillo y Pie·Actualizado 25 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La fasciopatía plantar (FP), clásicamente denominada fascitis plantar o espolón calcáneo cuando se asocia a formación de entesofito en la tuberosidad medial del calcáneo, es la causa más frecuente de dolor en el talón en adultos. Histológicamente predomina la degeneración fibrocartilaginosa (fasciopatía/fasciosis) sobre el componente inflamatorio agudo clásicamente asumido, justificando el cambio terminológico hacia 'fasciopatía' [8].

La fascia plantar es una estructura aponeurótica que actúa como tensor del arco longitudinal medial del pie mediante el mecanismo del cabrestante (windlass mechanism): durante la dorsiflexión de los dedos se genera tensión en la fascia, elevando el arco y acortando el pie, lo que requiere una carga repetida sobre la inserción calcaneal. La sobrecarga mecánica acumulada sobre esta inserción —especialmente en contextos de aumento súbito de la carga (volumen de entrenamiento, peso corporal, cambio de calzado o superficie)— genera microtraumatismos repetitivos en la unión fibrocartilaginosa que superan la capacidad de reparación tisular, resultando en degeneración colágena y eventual calcificación entesofítica [8].

Factores biomecánicos predisponentes incluyen: pronación excesiva del pie, pie cavo rígido, limitación de la dorsiflexión del tobillo (acortamiento del complejo gastrosoleoaquíleo), aumento del IMC y ortostatismo prolongado. El espolón calcáneo plantar, cuando presente, es consecuencia de la tracción crónica sobre la inserción de la fascia y del músculo flexor corto de los dedos, no la causa primaria del dolor [8].

Cuadro Clínico y Síntomas

El síntoma cardinal es el dolor en el talón de primer paso: intenso al levantarse por la mañana o tras períodos prolongados de reposo, que típicamente mejora con los primeros minutos de deambulación y reaparece tras períodos largos de bipedestación o marcha [8].

Patrón clínico característico:

  • Dolor localizado en la tuberosidad medial del calcáneo a la palpación directa.
  • Dolor a la palpación del trayecto proximal de la fascia plantar.
  • Rigidez matutina del arco plantar.
  • Empeoramiento al final del día tras carga prolongada.
  • Posible irradiación proximal hacia el talón o distal a lo largo del arco (en casos severos).

Medición de desenlaces: La Foot Function Index Revised Short Form (FFI-RS) es la medida de resultado específica más recomendable por su mayor capacidad de respuesta frente a escalas genéricas como el RAND-12 o la NRS en reposo; la NRS durante actividad es válida para monitorización del dolor funcional [23].

Banderas Rojas

Las siguientes señales de alarma obligan a derivación médica o estudio complementario urgente antes de continuar con el abordaje fisioterapéutico:

  • Dolor talón nocturno no mecánico (en reposo, sin relación con la carga): sospechar entesitis seronegativa (espondiloartropatía), artritis reactiva o proceso infeccioso/tumoral.
  • Bilateralidad + afectación sistémica (fiebre, pérdida de peso, astenia): descartar artritis inflamatoria, enfermedad sistémica.
  • Parestesias, hipoestesia o déficit motor en territorio del nervio tibial posterior o sus ramas: sospechar síndrome del túnel del tarso o compresión nerviosa que requiere evaluación neurofisiológica.
  • Dolor severo e incapacitante de aparición brusca tras impacto o esfuerzo máximo con sensación de 'chasquido': rotura completa de la fascia plantar — contraindicación de carga inmediata, derivación urgente.
  • Edema, calor, eritema o crepitación difusos: considerar artritis séptica, celulitis o fractura de estrés del calcáneo.
  • Fractura de estrés del calcáneo en pacientes con factores de riesgo (osteoporosis, corticoterapia prolongada, RED-S/triada de la deportista): positivo al squeeze test bilateral del calcáneo junto con dolor difuso en cuerpo del calcáneo.
  • Historia de inyecciones corticoides repetidas (> 2-3 infiltraciones): riesgo de rotura de fascia plantar [6].
  • Ausencia de mejoría tras 6-8 semanas de tratamiento conservador correcto: reevaluar diagnóstico y plantear imagen (ecografía/RMN) para descartar patología concomitante.

Diagnóstico Diferencial

EntidadCaracterísticas diferenciadoras clave
Entidad:Síndrome del túnel del tarsoCaracterísticas diferenciadoras clave:Parestesias/hipoestesia en planta, positivo Tinel en canal tarsal, déficit neurofisiológico
Entidad:Neuropatía de la rama calcánea medialCaracterísticas diferenciadoras clave:Dolor medial puro en talón, sin patrón de primer paso, sin engrosamiento ecográfico de fascia
Entidad:Fractura de estrés del calcáneoCaracterísticas diferenciadoras clave:Dolor difuso en cuerpo calcáneo, squeeze test positivo, confirma con RMN/gammagrafía
Entidad:Contusión grasa del talón (atrofia del cojín adiposo)Características diferenciadoras clave:Dolor en carga directa, talón aplanado, sin rigidez matutina, edad avanzada
Entidad:Tendinopatía insercional del tendón de AquilesCaracterísticas diferenciadoras clave:Dolor posterior (no plantar), palpación dolorosa en inserción aquílea, test de Thompson si se sospecha rotura
Entidad:Entesitis de espondiloartropatía (PsA, EA, artritis reactiva)Características diferenciadoras clave:Bilateral, nocturno, otros signos axiales/periféricos inflamatorios, antecedentes familiares/psoriasis
Entidad:Quiste sinovial / fibromatosis plantar (enfermedad de Ledderhose)Características diferenciadoras clave:Nódulo/masa palpable en arco medio plantar, sin patrón de primer paso
Entidad:Bursitis retrocalcánea vs fasciopatíaCaracterísticas diferenciadoras clave:Localización posterior vs plantar; ecografía diferencia ambas
Entidad:Tumor óseo / metástasis calcáneaCaracterísticas diferenciadoras clave:Dolor nocturno intenso, no mecánico, pérdida de peso, analítica alterada

Tests Ortopédicos

La evidencia disponible no proporciona cifras de sensibilidad/especificidad para tests ortopédicos específicos de fasciopatía plantar. A continuación se describen los procedimientos de evaluación con respaldo cualitativo:

Palpación de la tuberosidad medial del calcáneo
Test de referencia clínica: reproducción del dolor habitual del paciente a la palpación directa con el pulgar sobre la inserción proximal de la fascia plantar en la tuberosidad medial. Es el hallazgo positivo más consistente en la práctica clínica [8], aunque sin cifras de precisión diagnóstica en la evidencia disponible.

Windlass test (dorsiflexión pasiva del primer dedo)
Dorsiflexión pasiva del primer dedo con el tobillo en neutro: reproduce dolor en el talón al tensar la fascia mediante el mecanismo del cabrestante. Útil para confirmar implicación de la fascia. Sin cifras de Sn/Sp en la evidencia entregada.

Squeeze test del calcáneo
Compresión bilateral del cuerpo del calcáneo: útil para descartar fractura de estrés (si positivo, derivar). Negativo en fasciopatía pura.

Evaluación de la dorsiflexión del tobillo
Limitación de la dorsiflexión activa/pasiva (< 10° en bipedestación con rodilla extendida = test de Silfverskiöld sugestivo de acortamiento gastrocnemio) como factor biomecánico predisponente relevante para el plan de tratamiento [8].

Valoración ecográfica
El engrosamiento de la fascia plantar > 4 mm en la inserción proximal y la hipoecogenicidad focal son hallazgos compatibles con fasciopatía activa. La ecografía también permite guiar técnicas invasivas y monitorizar la respuesta al tratamiento (reducción del grosor) [24]. Sin cifras de precisión diagnóstica en la evidencia disponible para esta patología específica.

Outcome measures recomendados

  • FFI-RS (Foot Function Index Revised Short Form): instrumento de resultado recomendable por mayor capacidad de respuesta [23].
  • NRS durante actividad: válida para monitorización del dolor funcional [23].

Fases de Tratamiento

El abordaje sigue un modelo escalonado ('stepped care') basado en la evidencia disponible [8], integrando los principios de gestión de la carga (load management) y los componentes del protocolo P.E.A.C.E. & L.O.V.E. en fase aguda:

  • P — Protection (Protección): Modificación de la carga (evitar actividades de alto impacto repetido en pico agudo) sin reposo absoluto.
  • E — Elevation (Elevación): No aplicable directamente, pero el descenso del volumen de carga en bipedestación reduce la tensión sobre la inserción.
  • A — Avoid anti-inflammatories (Evitar antiinflamatorios): La FP es predominantemente degenerativa; el uso crónico de AINEs o corticoides puede interferir con la remodelación tisular [6].
  • C — Compression (Compresión): Taping funcional (Low-Dye o similar) para reducción inmediata de la carga sobre la fascia [1][8].
  • E — Education (Educación): Explicar el modelo de carga-capacidad, desmitificar el espolón, establecer expectativas realistas (resolución habitualmente entre 6-18 meses con tratamiento conservador) [8].
  • L — Load (Carga progresiva): Reintroducción gradual y progresiva de la carga sobre la fascia mediante ejercicio terapéutico [8].
  • O — Optimism (Optimismo): Reforzar pronóstico favorable con tratamiento adherente.
  • V — Vascularisation (Vascularización): Actividad aeróbica de bajo impacto (natación, bicicleta) para mantener la condición cardiovascular sin sobrecargar la fascia.
  • E — Exercise (Ejercicio): Programa de estiramiento y carga progresiva como núcleo del tratamiento [1][8].

Fase 1: Control del dolor y educación (semanas 0-4)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Reducir dolor de primer paso a EVA < 5/10.

Reducir inflamación local.

Educar sobre modelo de carga-capacidad.

Intervenciones clave

Taping Low-Dye o kinesiotaping para descarga de la fascia.

Calzado adecuado con soporte de arco y amortiguación.

Estiramiento de la fascia plantar en cadena cerrada (sentado, flexión dorsal activa de dedos antes del primer paso).

Estiramiento del tríceps sural en bipedestación.

Crioterapia post-carga (10-15 min).

Educación sobre actividad modificada sin reposo absoluto.

Criterios para avanzar

EVA primer paso < 5/10.

Comprensión del modelo de carga por parte del paciente.

Tolerancia a la bipedestación > 30 min sin incremento del dolor.

Fase 2: Carga progresiva de la fascia (semanas 4-12)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Mejorar la capacidad de carga de la fascia.

Restaurar la dorsiflexión del tobillo.

Reducir el dolor durante actividad a EVA < 3/10.

Intervenciones clave

Ejercicio de carga excéntrica/isométrica de la fascia: heel raises excéntricos en el escalón (descenso lento con rodilla extendida y flexionada).

Estiramiento específico de gastrocnemio y sóleo.

Fortalecimiento intrínseco del pie (ejercicios de acortamiento del arco, 'short foot exercise', flexión de dedos con toalla).

Ortesis plantar personalizada si persiste el dolor [8].

Continuación del taping si mejora la adherencia [1][8].

Criterios para avanzar

EVA durante actividad < 3/10.

Dorsiflexión de tobillo > 10° con rodilla extendida.

Capacidad de realizar 3 series de 15 repeticiones de heel raises excéntricos sin dolor > 3/10.

Fase 3: Carga funcional y reentrenamiento (semanas 12-24)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Retorno progresivo a actividades deportivas/laborales de carga.

Eliminar el dolor de primer paso.

Optimizar el patrón de marcha y carrera.

Intervenciones clave

Progresión del ejercicio de carga

→saltos monopodales

→aterrizajes progresivos

→trote suave

→carrera continua

→sprint al 80%

Análisis y corrección del patrón de carrera si procede (cadencia, apoyo).

Retirada progresiva del taping y ortesis con redistribución de la carga.

Ondas de choque (ESWT) si la respuesta es subóptima a las 12 semanas [8][1][3].

Criterios para avanzar

EVA < 2/10 en reposo y < 3/10 durante carrera continua 20 min.

Single leg heel raise > 20 repeticiones sin dolor.

Grosor ecográfico de la fascia en reducción o estabilización.

Fase 4: Prevención de recidiva y alta (semanas 24+)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Mantenimiento de la capacidad de carga.

Prevención de recidivas.

Alta clínica con programa de automanejo.

Intervenciones clave

Programa de mantenimiento: 2-3 sesiones semanales de heel raises y estiramiento.

Gestión del volumen de entrenamiento con incrementos < 10% semanal.

Revisión del calzado.

Ortesis plantar a largo plazo si mejora funcional sostenida [8].

Educación sobre señales de alerta.

Criterios para avanzar

FFI-RS dentro del rango de cambio mínimo importante [23].

Retorno completo a la actividad habitual sin dolor > 2/10.

Mantenimiento > 4 semanas sin tratamiento activo.

Terapia Manual y Modalidades

Indicado desde la fase 1 como componente del tratamiento de primera línea. La técnica Low-Dye consiste en la aplicación de esparadrapo rígido o kinesiotape en la cara plantar del pie para sostener el arco longitudinal medial y reducir la tensión mecánica sobre la inserción proximal de la fascia. Se aplica con el tobillo en posición neutra y los dedos en leve flexión dorsal, comenzando en la cara medial del primer metatarsiano y cruzando la planta hasta el borde lateral. Puede renovarse cada 3-5 días. Su mecanismo de acción se relaciona con la reducción de la carga excéntrica sobre la fascia durante el ciclo de marcha. Es uno de los dos componentes del 'core treatment' recomendados por la mejor práctica actual, respaldado con efecto relevante en el dolor de primer paso a corto plazo [8][1].

Estiramiento plantar y del complejo gastrosoleoaquíleo

El estiramiento de la fascia plantar (sentado, tracción manual de los dedos en dorsiflexión antes del primer paso matutino) y el estiramiento del gastrocnemio y sóleo (en bipedestación con rodilla extendida y flexionada) constituyen, junto con el taping, el núcleo del automanejo. Se recomienda realizar el estiramiento de la fascia al levantarse, manteniendo 30 segundos por repetición, 3 series. El estiramiento del gastrocnemio en posición de split stance con rodilla extendida durante 30 segundos, 3-5 veces al día, aborda la limitación de la dorsiflexión como factor predisponente. Evidencia favorable a corto plazo para el dolor de primer paso [8][1].

Ondas de choque extracorpóreas (ESWT)

Las ondas de choque son la modalidad de mayor evidencia a medio y largo plazo en la fasciopatía plantar [1][3][8]. Están indicadas como segundo escalón terapéutico en pacientes que no alcanzan una respuesta óptima tras 6-12 semanas de tratamiento conservador correcto (taping + estiramiento + ortesis). Existen dos modalidades:

ESWT focalizada: mayor penetración, permite localización precisa sobre la inserción dolorosa. Evidencia de eficacia a corto, medio y largo plazo [8]. Protocolo habitual: 3-5 sesiones, 2.000-3.000 impulsos por sesión, frecuencia semanal.

ESWT radial: menor profundidad, mayor área de distribución. Evidencia de eficacia a corto y largo plazo para el dolor de primer paso [8]. Protocolo habitual: 3-5 sesiones semanales, 2.000 impulsos, 2-4 bar.

El metaanálisis de Cortés-Pérez et al. [3] evidencia que la ESWT es superior a las infiltraciones de corticoides a los 3 y 6 meses en reducción del dolor, grosor de la fascia y función del pie. Es la única intervención que ha demostrado eficacia a medio y largo plazo de forma consistente [1]. La tolerabilidad es buena, con dolor local transitorio y eritema leve como efectos adversos más frecuentes [3]. Se integra en la fase 3 (a partir de la semana 12 si la respuesta es subóptima) o se puede iniciar antes en pacientes de alto nivel de actividad o con largo tiempo de evolución. ESWT no sustituye el ejercicio terapéutico; los mejores resultados se obtienen en combinación [9].

Ortesis plantar (plantillas)

Las ortesis plantares personalizadas (custom foot orthoses) ofrecen control del dolor a corto y medio plazo y se consideran el tercer escalón del manejo escalonado [8]. Actúan redistribuyendo la presión plantar y reduciendo la tensión en la inserción de la fascia. Indicadas cuando el taping y el estiramiento no son suficientes o cuando el paciente presenta pronación excesiva, pie cavo o limitación de la dorsiflexión estructural. El metaanálisis de Morrissey et al. [8] documenta eficacia a corto plazo (SMD: 0.41) y medio plazo (SMD: 0.55). Las ortesis de serie con soporte de arco pueden ser una alternativa inicial de menor coste, reservando las ortesis personalizadas para casos con mayor complejidad biomecánica. Se integran en la fase 2 y se retiran progresivamente en la fase 4 para recuperar la función intrínseca del pie.

Terapia manual (movilización articular y tejido blando)

Indicada como complemento al ejercicio terapéutico, especialmente en las fases 1 y 2. Incluye:

  • Liberación miofascial de la fascia plantar y musculatura intrínseca: técnica de inhibición activa o presión mantenida sobre puntos de tensión del arco plantar, combinada con deslizamiento longitudinal sobre el trayecto de la fascia. Contribuye a la reducción del dolor y la tensión tisular [1].
  • Movilización de la articulación subastragalina y mediotarsiana: útil cuando existe rigidez articular que contribuye a la sobrecarga de la fascia. Movilización grado III-IV en deslizamiento medial/lateral de la subastragalina y dorsoplantar de la mediotarsiana.
  • Movilización en dorsiflexión del tobillo (Mulligan MWM): con el paciente en bipedestación sobre un escalón, el fisioterapeuta aplica un deslizamiento anteroposterior del astrágalo mientras el paciente realiza dorsiflexión activa; útil cuando hay déficit de dorsiflexión como factor contribuyente.
  • Las liberaciones miofasciales han mostrado efectividad a corto plazo en el dolor por fascitis plantar [1].

Láser de baja intensidad (LLLT)

El láser de baja intensidad ha mostrado eficacia en la reducción del dolor a corto plazo en fascitis plantar [1]. Se aplica sobre la zona de inserción proximal de la fascia y a lo largo del trayecto medial. Parámetros habituales de consenso clínico: 820-904 nm, 30-100 mW, 2-4 J/cm², 6-12 sesiones. Su mecanismo se relaciona con la fotobiomodulación y la reducción de la respuesta inflamatoria local. Puede utilizarse como coadyuvante en las fases 1-2, siempre como complemento del ejercicio terapéutico y no como sustituto. La evidencia es favorable a corto plazo pero no se ha demostrado beneficio sostenido a medio-largo plazo [1].

Calzado y consejos de actividad

La educación sobre el calzado (amortiguación adecuada del talón, soporte de arco, evitar caminar descalzo sobre superficies duras especialmente por la mañana) y la gestión del volumen de actividad física forman parte del 'core treatment' [8]. La modificación del volumen de entrenamiento (evitar incrementos > 10% semanales) y la evitación de superficies duras son medidas de autogestión de alta relevancia práctica.

Técnicas Invasivas

ParámetroValor/Especificación
Parámetro:IndicaciónValor/Especificación:Dolor severo a corto plazo (< 1 mes) con respuesta insuficiente al tratamiento conservador inicial
Parámetro:GuiadoValor/Especificación:Ecografía (guiado US > palpación-guiado para mayor precisión)
Parámetro:Diana anatómicaValor/Especificación:Inserción proximal de la fascia plantar en la tuberosidad medial del calcáneo, abordaje medial
Parámetro:Fármaco habitualValor/Especificación:Corticoide depot (triamcinolona o metilprednisolona) + anestésico local
Parámetro:FrecuenciaValor/Especificación:Máximo 2-3 infiltraciones; evitar series repetidas por riesgo de rotura de fascia
Parámetro:ContraindicacionesValor/Especificación:Diabetes descompensada, infección local, rotura previa de fascia, > 2 infiltraciones previas

La infiltración de corticoides puede ofrecer alivio del dolor a corto plazo (< 1 mes) en comparación con placebo o no tratamiento, pero el efecto no se mantiene a medio plazo (1-6 meses) [6]. La calidad de la evidencia es baja y el riesgo de efectos adversos graves (rotura de la fascia plantar: 2 casos en 699 participantes; infección: 3 casos) aunque raro, no puede descartarse [6]. La ESWT ha demostrado superioridad sobre las infiltraciones de corticoides a los 3 y 6 meses tanto en dolor como en grosor de la fascia y función del pie [3], lo que la convierte en una opción preferible a medio-largo plazo. La infiltración de corticoides se reserva, por tanto, para episodios agudos severos como puente hacia el tratamiento conservador activo, y no como tratamiento de base ni de repetición.

La comparación entre la infiltración ecoguiada y la guiada por palpación no muestra diferencias definitivas con la evidencia disponible [6], aunque el guiado ecográfico es preferible por mayor precisión y seguridad.


EPI y Neuromodulación Percutánea

Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en este cuadro pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.

Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI)

ParámetroValor
Parámetro:Intensidad (EPI)Valor:EPI clásica: 3–6 mA galvánicos
Parámetro:Diana anatómicaValor:Inserción proximal de la fascia plantar (zona de mayor hipoecogenicidad y engrosamiento en ecografía), unión fibrocartilaginosa con la tuberosidad medial del calcáneo
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor:Sí. Plano longitudinal y transversal para identificar la zona degenerada. Abordaje medial o plantar-medial con control ecográfico en tiempo real
Parámetro:Calibre de agujaValor:0.30–0.40 mm en estructuras como la fascia plantar (tejido fibroso denso superficial-intermedio); ajustar a 0.25–0.32 mm si se aborda el componente nervioso adyacente
Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsosValor:3–5 aplicaciones de 3–5 segundos por sesión en patrón de rastrillo sobre la zona degenerada; ajustar según respuesta clínica y ecográfica
Parámetro:Frecuencia de sesionesValor:Semanal o bisemanal; ciclo de 4–6 sesiones con reevaluación ecográfica y clínica al completar el ciclo
Parámetro:Contraindicaciones / precaucionesValor:Gestación, marcapasos o dispositivos electrónicos implantables, trastornos de la coagulación, infección local activa, alergia a metales, piel con alteraciones en zona de punción

Neuromodulación Percutánea (NMP)

ParámetroValor
Parámetro:Diana anatómicaValor:Inserción proximal de la fascia plantar (zona de mayor hipoecogenicidad y engrosamiento en ecografía), unión fibrocartilaginosa con la tuberosidad medial del calcáneo
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor:Sí. Plano longitudinal y transversal para identificar la zona degenerada. Abordaje medial o plantar-medial con control ecográfico en tiempo real
Parámetro:Calibre de agujaValor:0.30–0.40 mm en estructuras como la fascia plantar (tejido fibroso denso superficial-intermedio); ajustar a 0.25–0.32 mm si se aborda el componente nervioso adyacente
Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsosValor:3–5 aplicaciones de 3–5 segundos por sesión en patrón de rastrillo sobre la zona degenerada; ajustar según respuesta clínica y ecográfica
Parámetro:Frecuencia de sesionesValor:Semanal o bisemanal; ciclo de 4–6 sesiones con reevaluación ecográfica y clínica al completar el ciclo
Parámetro:Contraindicaciones / precaucionesValor:Gestación, marcapasos o dispositivos electrónicos implantables, trastornos de la coagulación, infección local activa, alergia a metales, piel con alteraciones en zona de punción

La diana de la EPI en fasciopatía plantar es la zona de degeneración fibrocartilaginosa en la inserción proximal de la fascia, identificada ecográficamente como área hipoecogénica y/o con engrosamiento > 4 mm. El mecanismo propuesto es la inducción de una respuesta electroquímica galvánica que favorece la inflamación controlada local y la subsiguiente remodelación colágena, superando el estado de degeneración crónica sin inflamación activa que caracteriza la fasciopatía [26][28].

El estudio de Iborra-Marcos et al. [24] comparó la EPI ecoguiada frente a la infiltración de corticoides en pacientes con fasciosis plantar, objetivando mejoras significativas en VAS y FADI a los 12 meses con ambas técnicas, con resultados similares entre grupos aunque la infiltración requirió menos visitas. La revisión de Al-Boloushi et al. [25] incluye la EPI como técnica invasiva no quirúrgica con resultados comparables o superiores a las infiltraciones de corticoides a largo plazo. Rayo-Pérez et al. [27] evidencian en estudio observacional retrospectivo que la neuromodulación percutánea obtuvo la mayor reducción del dolor (VAS medio -6.2, d = 1.02) frente a ESWT y ortesis a los 6 meses, aunque con resultados funcionales similares entre grupos a los 6 meses; estos datos deben interpretarse con cautela dado el diseño observacional retrospectivo. La revisión de Pirri et al. [26] concluye que la electrólisis percutánea es prometedora para reducir dolor y mejorar función en trastornos musculoesqueléticos, especialmente combinada con ejercicio excéntrico o estiramiento, aunque los protocolos presentan heterogeneidad significativa.

En la práctica clínica, la EPI/NMP se integra preferentemente en la fase 2-3 (semanas 4-16), cuando persiste el dolor y el engrosamiento ecográfico sin respuesta suficiente al tratamiento conservador activo, o como alternativa a la infiltración de corticoides cuando se busca un efecto regenerativo en lugar de antiinflamatorio. Se combina obligatoriamente con el programa de carga progresiva de la fascia: la EPI/NMP prepara el tejido para la carga terapéutica, y el ejercicio consolida la remodelación inducida [26][29].

Referencias Bibliográficas

Metaanálisis 1. Guimarães JS, et al. Effects of therapeutic interventions on pain due to plantar fasciitis: A systematic review and meta-analysis. Clin Rehabil. 2023. PMID: 36571559 doi:10.1177/02692155221143865

Metaanálisis 2. Karjalainen TV, et al. Surgery for rotator cuff tears. Cochrane Database Syst Rev. 2019. PMID: 31813166 doi:10.1002/14651858.CD013502

Metaanálisis 3. Cortés-Pérez I, et al. Efficacy of extracorporeal shockwave therapy, compared to corticosteroid injections, on pain, plantar fascia thickness and foot function in patients with plantar fasciitis: A systematic review and meta-analysis. Clin Rehabil. 2024. PMID: 38738305 doi:10.1177/02692155241253779

Metaanálisis 4. Whittle SL, et al. Stem cell injections for osteoarthritis of the knee. Cochrane Database Syst Rev. 2025. PMID: 40169165 doi:10.1002/14651858.CD013342.pub2

Metaanálisis 5. Surace SJ, et al. Shock wave therapy for rotator cuff disease with or without calcification. Cochrane Database Syst Rev. 2020. PMID: 32128761 doi:10.1002/14651858.CD008962.pub2

Metaanálisis 6. David JA, et al. Injected corticosteroids for treating plantar heel pain in adults. Cochrane Database Syst Rev. 2017. PMID: 28602048 doi:10.1002/14651858.CD009348.pub2

Revisión sistemática 7. Gossec L, et al. EULAR recommendations for the management of psoriatic arthritis with pharmacological therapies: 2023 update. Ann Rheum Dis. 2024. PMID: 38499325 doi:10.1136/ard-2024-225531

Revisión sistemática 8. Morrissey D, et al. Management of plantar heel pain: a best practice guide informed by a systematic review, expert clinical reasoning and patient values. Br J Sports Med. 2021. PMID: 33785535 doi:10.1136/bjsports-2019-101970

Revisión sistemática 9. Rhim HC, et al. Use of extracorporeal shockwave therapies for athletes and physically active individuals: a systematic review. Br J Sports Med. 2024. PMID: 38228375 doi:10.1136/bjsports-2023-107567

RCT 10. Ruperto N, et al. Tofacitinib in juvenile idiopathic arthritis: a double-blind, placebo-controlled, withdrawal phase 3 randomised trial. Lancet. 2021. PMID: 34767764 doi:10.1016/S0140-6736(21)01255-1

RCT 11. Ramanan AV, et al. Baricitinib in juvenile idiopathic arthritis: an international, phase 3, randomised, double-blind, placebo-controlled, withdrawal, efficacy, and safety trial. Lancet. 2023. PMID: 37423231 doi:10.1016/S0140-6736(23)00921-2

RCT 12. Kristensen LE, et al. Efficacy and safety of risankizumab for active psoriatic arthritis: 24-week results from the randomised, double-blind, phase 3 KEEPsAKE 1 trial. Ann Rheum Dis. 2022. PMID: 34911706 doi:10.1136/annrheumdis-2021-221019

RCT 13. Brunner HI, et al. Secukinumab in enthesitis-related arthritis and juvenile psoriatic arthritis: a randomised, double-blind, placebo-controlled, treatment withdrawal, phase 3 trial. Ann Rheum Dis. 2023. PMID: 35961761 doi:10.1136/ard-2022-222849

RCT 14. Heide M, et al. Is radial extracorporeal shock wave therapy (rESWT), sham-rESWT or a standardised exercise programme in combination with advice plus customised foot orthoses more effective than advice plus customised foot orthoses alone in the treatment of plantar fasciopathy? A double-blind, randomised, sham-controlled trial. Br J Sports Med. 2024. PMID: 38904119 doi:10.1136/bjsports-2024-108139

RCT 15. van der Heijde D, et al. Efficacy and safety of upadacitinib for active ankylosing spondylitis refractory to biological therapy: a double-blind, randomised, placebo-controlled phase 3 trial. Ann Rheum Dis. 2022. PMID: 35788492 doi:10.1136/ard-2022-222608

Estudio observacional 16. Michelsen B, et al. Ultrasonographic evaluation in psoriatic arthritis is of major importance in evaluating disease activity. Ann Rheum Dis. 2016. PMID: 27091837 doi:10.1136/annrheumdis-2015-208806

Estudio observacional 17. Mahasupachai N, et al. The validity of sonographic posterolateral rotatory stress test for atraumatic posterolateral rotatory instability diagnosis. J Shoulder Elbow Surg. 2026. PMID: 41067537 doi:10.1016/j.jse.2025.08.015

Estudio observacional 18. Freeston J, et al. Whole-body MRI for the investigation of joint involvement in inflammatory arthritis. Skeletal Radiol. 2024. PMID: 37991554 doi:10.1007/s00256-023-04515-0

Estudio observacional 19. Sepriano A, et al. Predictive validity of the ASAS classification criteria for axial and peripheral spondyloarthritis after follow-up in the ASAS cohort: a final analysis. Ann Rheum Dis. 2016. PMID: 26865599 doi:10.1136/annrheumdis-2015-208730

Revisión sistemática 20. Karanasios S, et al. Diagnostic accuracy of examination tests for lateral elbow tendinopathy (LET) - A systematic review. J Hand Ther. 2022. PMID: 33814224 doi:10.1016/j.jht.2021.02.002

Estudio observacional 21. Weiss PF, et al. Imaging in Juvenile Spondyloarthritis. Curr Rheumatol Rep. 2016. PMID: 27822769 doi:10.1007/s11926-016-0624-6

Estudio observacional 22. Possemato N, et al. Role of ultrasound in the interception of psoriatic arthritis in patients with psoriasis. Clin Exp Rheumatol. 2025. PMID: 40658485 doi:10.55563/clinexprheumatol/vudu1q

RCT 23. Heide M, et al. Responsiveness of specific and generic patient-reported outcome measures in patients with plantar fasciopathy. Disabil Rehabil. 2024. PMID: 37855657 doi:10.1080/09638288.2023.2267438

Estudio observacional 24. Iborra-Marcos Á, et al. Intratissue Percutaneous Electrolysis vs Corticosteroid Infiltration for the Treatment of Plantar Fasciosis. Foot Ankle Int. 2018. PMID: 29436233 doi:10.1177/1071100718754421

Revisión sistemática 25. Al-Boloushi Z, et al. Minimally invasive non-surgical management of plantar fasciitis: A systematic review. J Bodyw Mov Ther. 2019. PMID: 30691739 doi:10.1016/j.jbmt.2018.05.002

Estudio observacional 26. Pirri C, et al. Percutaneous Electrolysis for Musculoskeletal Disorders Management in Rehabilitation Settings: A Systematic Review. Healthcare (Basel). 2025. PMID: 40805826 doi:10.3390/healthcare13151793

Estudio observacional 27. Rayo-Pérez AM, et al. Comparative Effectiveness of Conservative Therapies for Plantar Fasciitis: A Retrospective Observational Study. Sports (Basel). 2025. PMID: 41003612 doi:10.3390/sports13090306

Estudio observacional 28. Romero-Morales C, et al. Current advances and novel research on minimal invasive techniques for musculoskeletal disorders. Dis Mon. 2021. PMID: 34099238 doi:10.1016/j.disamonth.2021.101210

RCT 29. Moreno C, et al. Intratissue percutaneous electolysis combined with active physical therapy for the treatment of adductor longus enthesopathy-related groin pain: a randomized trial. J Sports Med Phys Fitness. 2017. PMID: 28116876 doi:10.23736/S0022-4707.16.06466-5

¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?