El esguince del ligamento colateral medial (LCM) de rodilla constituye una de las lesiones ligamentosas más frecuentes de la articulación, resultante de un mecanismo de estrés en valgo —con o sin componente rotacional— que supera la tolerancia de carga del complejo medial. El LCM es el principal estabilizador estático contra el valgo y la rotación externa tibial, y su integridad es crítica para la estabilidad anteromedial de la rodilla.
El LCM superficial es el componente principal (origen en cóndilo femoral medial, inserción en metáfisis tibial medial, 6-8 cm distal al platillo). El LCM profundo (ligamento coronario) se integra con la cápsula articular y el menisco medial, lo que explica la frecuente asociación lesional menisco-LCM. Las lesiones combinadas LCM + LCA son muy prevalentes —representan el 20% de todas las lesiones ligamentosas de rodilla— y son relevantes para el pronóstico y la toma de decisiones terapéuticas [3]. La evidencia señala que las lesiones del ligamento colateral (aisladas o combinadas) se asocian a un incremento de probabilidad de OA sintomática a largo plazo con evidencia de moderada certeza [1].
| Entidad | Diferenciación clave | Prueba/hallazgo orientador |
|---|---|---|
| Entidad:Rotura LCA | Diferenciación clave:Mecanismo rotacional predominante, cajón anterior + / Lachman +, hemartros precoz masivo | Prueba/hallazgo orientador:Cajón anterior, Lachman, pivot shift; RM confirma |
| Entidad:Rotura LCP | Diferenciación clave:Mecanismo de hiperflexión o golpe anterior sobre tibia en flexión | Prueba/hallazgo orientador:Cajón posterior, test de caída posterior (sag sign) |
| Entidad:Fractura del platillo tibial medial | Diferenciación clave:Trauma de alta energía o valgo forzado en mayor edad, incapacidad de carga | Prueba/hallazgo orientador:Radiografía simple; TC confirma trazado |
| Entidad:Fractura de Segond medial (avulsión LCM) | Diferenciación clave:Avulsión ósea del cóndilo femoral medial o meseta tibial medial | Prueba/hallazgo orientador:Radiografía + RM para clasificar lesión tipo Stener [3] |
| Entidad:Lesión menisco medial | Diferenciación clave:Dolor en interlínea medial, bloqueo, McMurray/Apley +; puede coexistir con esguince LCM | Prueba/hallazgo orientador:RM (precisión ~86% para menisco medial) |
| Entidad:Contusión ósea medial | Diferenciación clave:Trauma directo, dolor difuso, sin inestabilidad ligamentosa | Prueba/hallazgo orientador:RM (edema óseo sin lesión ligamentosa) |
| Entidad:Rotura compleja medial (lesión posteromedial) | Diferenciación clave:Inestabilidad rotatoria anteromedial (AMRL), test de cajón posteromedial | Prueba/hallazgo orientador:Valoración AMRL compleja; instrumentación específica [8] |
| Entidad:Tendinopatía de la pata de ganso | Diferenciación clave:Dolor en la inserción distal y anteromedial, sin mecanismo traumático agudo preciso, frecuente en OA | Prueba/hallazgo orientador:Ecografía |
| Entidad:Bursitis anserina | Diferenciación clave:Tumefacción anteroinferior medial, sin inestabilidad | Prueba/hallazgo orientador:Ecografía y contexto clínico |
Nota sobre la evaluación de la inestabilidad rotatoria anteromedial (AMRL): La exploración clínica de la AMRL en lesiones del LCM es técnicamente compleja; los métodos publicados requieren equipamiento especializado y en ocasiones apoyo de imagen, lo que limita su aplicabilidad clínica habitual. No existe actualmente una exploración clínica fiable y validada para la AMRL que pueda recomendarse de forma estándar [8].
Descripción: Con el paciente en decúbito supino, se aplica fuerza en valgo sobre la rodilla a dos posiciones:
Interpretación:
No hay cifras de Sn/Sp para este test en la evidencia disponible para esta patología.
La valoración clínica de la AMRL asociada a lesión del LCM permanece como un área de reto diagnóstico. Los métodos descritos en la literatura requieren equipamiento específico (dispositivos de medición, apoyo de imagen) y presentan limitaciones metodológicas importantes en los estudios disponibles, que son exclusivamente de tipo caso-control con poblaciones pequeñas [8]. No existe actualmente un test clínico fiable y validado para la AMRL que pueda recomendarse de forma estándar en la práctica diaria [8].
LCA (si sospecha lesión combinada):
No se dispone de cifras de Sn/Sp específicas en la evidencia entregada para estos tests en el contexto del LCM.
El manejo del esguince de LCM aislado (grados I-III) es predominantemente conservador-rehabilitador. La evidencia respalda que el manejo no quirúrgico del LCM en lesiones combinadas LCM + LCA ofrece resultados funcionales equivalentes a la reparación o reconstrucción quirúrgica del LCM en la mayoría de los casos, con la excepción de las avulsiones tipo Stener y lesiones con laxitud en valgo residual persistente tras rehabilitación [3]. El protocolo sigue el paradigma P.E.A.C.E. & L.O.V.E. en la fase aguda:
Tras 72 h (fase subaguda), se implementa L.O.V.E.:
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Controlar el dolor (EVA < 4/10 en reposo). Reducir el edema. Proteger la cicatrización ligamentosa. Mantener el ROM articular libre de dolor. | Intervenciones clave Aplicar protocolo P.E.A.C.E. Ortesis articulada de rodilla en grados II-III (limita el estrés en valgo, permite flexoextensión). Deambulación con descarga parcial asistida (muletas) si el dolor lo requiere en grado III. Ejercicios isométricos de cuádriceps (quad sets) y activación de glúteos en cadena cinética cerrada sin carga de valgo. Movilización pasiva asistida de rodilla dentro del rango libre de dolor. Control neuromuscular proximal (cadera) en decúbito. | Criterios para avanzar EVA en reposo ≤ 3/10. EVA en marcha ≤ 4/10. ROM pasivo de flexión ≥ 90°. Capacidad de carga de peso completa con ortesis sin dolor severo. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Recuperar ROM completo (0-135°). Activar la musculatura periarticular (cuádriceps, isquiotibiales, glúteo medio y mayor). Iniciar propiocepción básica. Reducir la dependencia de la ortesis. | Intervenciones clave Ejercicio en cadena cinética cerrada progresivo: sentadilla parcial bilateral → unilateral asistida. Prensa de pierna con rango controlado. Ejercicios de fortalecimiento de isquiotibiales (curl excéntrico asistido, peso muerto rumano). Fortalecimiento de glúteo medio (clamshell, abducción en prensa lateral) para reducir el momento de valgo dinámico. Propiocepción: balanceo en bipedestación → plataforma inestable. Cicloergómetro sin resistencia. Movilización articular pasiva y activo-asistida. Retirada progresiva de ortesis en marcha cuando EVA < 3/10 sin soporte. | Criterios para avanzar ROM activo 0-130°. EVA en actividades de la vida diaria ≤ 2/10. Marcha sin ortesis y sin cojera. Índice de simetría de fuerza de cuádriceps e isquiotibiales ≥ 70% (comparado con el lado sano si disponible). |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar |
|---|---|---|
| Objetivos Alcanzar fuerza muscular simétrica (LSI ≥ 85%). Mejorar el control neuromuscular dinámico de la rodilla en el plano frontal. Preparar para actividades de impacto progresivo. | Intervenciones clave Fortalecimiento de cuádriceps e isquiotibiales con resistencia progresiva (leg press unilateral, curl femoral nórdico, sentadilla búlgara). Control de la alineación en valgo dinámico: sentadilla unipodal frente a espejo, escalón descendente. Ejercicios de equilibrio dinámico en superficies inestables. Inicio de trote en línea recta sin cambios de dirección. Ejercicios pliométricos de bajo impacto (salto bilateral con aterrizaje controlado). Ejercicio aeróbico progresivo (carrera suave → carrera continua). | Criterios para avanzar LSI de fuerza de cuádriceps e isquiotibiales ≥ 85%. Test de salto unipodal (single leg hop) ≥ 85% del lado sano. Control de valgo dinámico aceptable en sentadilla unipodal. Ausencia de dolor en actividades de carga. |
| Objetivos | Intervenciones clave | Criterios para avanzar / alta |
|---|---|---|
| Objetivos Retorno completo y seguro al deporte o actividad laboral. Prevenir recidivas. Optimizar el control dinámico del valgo. | Intervenciones clave Progresión de carrera →trote suave →carrera continua →sprint al 80% →sprint máximo Cambios de dirección progresivos (corte a 45° → a 90°). Pliometría avanzada unipodal. Ejercicios específicos del deporte (patada, pivote, recepción de salto). Entrenamiento de la agilidad. Control postural y biomecánico en gestos deportivos específicos. En lesiones combinadas LCM + LCA reconstruido: protocolo de RTS del LCA [3]. | Criterios para avanzar / alta LSI ≥ 90% en batería de saltos. Test de Tegner/KOOS en rango deseado por el paciente. Ausencia de inestabilidad subjetiva ni dolor en el plano frontal. Valoración psicológica del retorno al deporte si aplica. En lesiones combinadas LCA + LCM: ausencia de laxitud en valgo residual; si persiste, reevaluar indicación quirúrgica del LCM [3]. |
Indicada desde la fase 1-2 para recuperar el ROM cuando la limitación es de origen articular (rigidez capsular, derrame). La rigidez en extensión es una complicación frecuente de los esguinces de LCM grado II-III por derrame e inhibición muscular refleja. Se aplican movilizaciones grado II-III en deslizamiento posteroanterior y talocrural en caso de restricción de dorsiflexión asociada. La movilización articular actúa sobre la mecánica articular y la estimulación mecanorreceptora, complementando la restauración del ROM activo. Técnicamente: movilizaciones grado I-II (oscilatorias en rango inicial) en la fase aguda para control del dolor; grado III-IV (con tope, deslizamientos accessorios) en la fase subaguda-crónica para ganar rango. Se complementa con las fases 1 y 2 del tratamiento antes del ejercicio resistido. Uso clínico habitual; sin estudios específicos sobre el LCM en la evidencia disponible.
Indicada en fase 1-2 para el manejo de la hipertonía muscular compensatoria (especialmente del tensor de la fascia lata, cintilla iliotibial, isquiotibiales mediales) y la desensibilización periligamentosa. Las técnicas de presión y deslizamiento longitudinal sobre el LCM pueden aplicarse con moderada presión una vez superada la fase aguda para mejorar la extensibilidad tisular cicatricial. También se trabajan los músculos de la pata de ganso (sartorio, gracilis, semitendinoso), frecuentemente en hipertonía protectora. Se integran en las fases 1 y 2 previas al ejercicio, sin sustituir el componente activo del tratamiento. Uso clínico habitual; sin estudios específicos en la evidencia disponible.
Elemento fundamental en el manejo del esguince de LCM grado II y III. La ortesis articulada (tipo DonJoy, Ossur Rebound o similar) limita el estrés en valgo durante la fase de cicatrización ligamentosa, permite la flexoextensión controlada y posibilita una carga de peso precoz y segura. En la lesión combinada LCM + LCA, la ortesis facilita la resolución espontánea del LCM durante el período preoperatorio de espera para la reconstrucción del LCA, lo que permite recuperar el ROM completo y reducir el riesgo de artrofibro sis postquirúrgica [3]. La indicación quirúrgica del LCM en lesiones combinadas se reserva para los casos con laxitud en valgo o laxitud rotatoria anteromedial residual tras un período de rehabilitación [3]. Se retira progresivamente en la fase 3, inicialmente en actividades controladas y después en actividades de impacto.
No existe indicación estándar para las ondas de choque en la fase aguda-subaguda del esguince de LCM. En caso de calcificaciones periligamentosas o cicatrices fibrosas persistentes (cronicidad > 12 semanas sin resolución), las ESWT radiales podrían considerarse como adjunto al ejercicio terapéutico para estimular la remodelación tisular, pero la evidencia disponible en esta patología específica es insuficiente en los estudios entregados. Sin evidencia específica para el LCM en la evidencia disponible; uso clínico excepcional y no de primera línea.
Indicado como complemento en la fase 1-2 para el control del edema (técnica de drenaje linfático con kinesiotaping), el soporte propioceptivo y la reducción del dolor. La técnica en «Y» sobre el recorrido del LCM con anclajes proximal y distal puede aportar soporte mecánico ligero y estimulación cutánea propioceptiva. En grado III, no sustituye a la ortesis articulada rígida, pero puede complementarla. El vendaje funcional rígido (esparadrapo rígido + foam) puede emplearse en la reincorporación deportiva progresiva (fase 4) como medida preventiva de re-lesión en deportes de contacto. Uso clínico habitual; sin cifras de eficacia específicas en la evidencia disponible para esta patología.
Puede emplearse en fase aguda y subaguda como coadyuvante analgésico para modular el dolor por la vía de la teoría de la compuerta, permitiendo una participación más activa del paciente en el ejercicio. No modifica el proceso de cicatrización ligamentosa. Se aplica en modo convencional (alta frecuencia 80-100 Hz, baja intensidad, 20-30 min) o en modo acupuntural (baja frecuencia 2-4 Hz, alta intensidad, 20-30 min) según el tipo de dolor predominante. Complemento de las fases 1-2; nunca como tratamiento principal. Uso clínico habitual; sin estudios específicos en la evidencia disponible para esta patología.
Indicada si en la evaluación se identifica mecanosensibilidad neural del nervio safeno (rama del nervio femoral que discurre por el compartimento medial de la rodilla, siendo susceptible de irritación en esguinces del LCM con hematoma extenso). La movilización del nervio safeno en técnica de deslizamiento (sliders) puede realizarse desde la fase 2 si existe componente neurogénico al dolor medial. Uso clínico habitual basado en anatomía clínica; sin estudios específicos en la evidencia disponible.
Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en este cuadro pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.
| Parámetro | Valor/Especificación |
|---|---|
| Parámetro:Diana anatómica | Valor/Especificación:Porción lesionada/degenerada del LCM superficial (vientre ligamentoso, zona de mayor señal en RM o ecografía; típicamente tercio medio o uniones osteoligamentosas femoral/tibial). En caso de cicatriz hipertrófica crónica, la zona de fibrosis aberrante. |
| Parámetro:Abordaje ecoguiado | Valor/Especificación:Sí. Guía ecográfica en tiempo real obligatoria: transductor lineal de alta frecuencia (12-18 MHz), visión longitudinal al LCM para identificar la zona de alteración ecoestructural (hipoecogenicidad, engrosamiento, pérdida de la fibrilación paralela). |
| Parámetro:Calibre de aguja | Valor/Especificación:0.30-0.33 mm (grosor estándar para estructuras ligamentosas superficiales); en zonas de mayor profundidad o en tejidos fibrosos densos, 0.30-0.40 mm. |
| Parámetro:Intensidad (EPI) | Valor/Especificación:EPI clásica: 3-6 mA. Para aplicación en LCM superficial con tejido más fino, considerar variantes de baja intensidad (1-3 mA) para minimizar reacción inflamatoria excesiva. Ajustar según tolerancia del paciente y profundidad de la diana. |
| Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsos | Valor/Especificación:3-5 impulsos de 3-5 segundos por sesión, en patrón de rastrillo sobre la zona de alteración tisular. Adaptar la intensidad al umbral de tolerancia del paciente (sensación de calambre localizado tolerable). |
| Parámetro:Frecuencia de sesiones | Valor/Especificación:1 sesión semanal; ciclo de 4-6 sesiones según respuesta clínica y ecográfica. Reevaluar a las 3 sesiones. |
| Parámetro:Integración con ejercicio | Valor/Especificación:La EPI actúa como estímulo de remodelación tisular del colágeno alterado; debe integrarse con el protocolo de carga progresiva (fases 2-3). No sustituye el ejercicio terapéutico: aplicar EPI y, en la misma sesión o en las 24-48 h siguientes, realizar el programa de fortalecimiento y propiocepción pautado. En fase aguda (< 72 h) y con gran hematoma activo, diferir la EPI hasta la fase subaguda. |
| Parámetro:Contraindicaciones / precauciones | Valor/Especificación:Gestación. Marcapasos o dispositivos electrónicos implantados. Alteraciones de la coagulación o tratamiento anticoagulante activo. Infección local activa. Alergia a metales. Zona de rotura completa con gran defecto tisular agudo (< 5-7 días): en este escenario el estímulo electroquímico puede interferir con la fase hemostática; diferir. Piel con lesiones dérmicas activas sobre la zona de punción. |
Diana y razonamiento clínico: En el esguince de LCM crónico o en grados II-III con cicatrización aberrante (fibrosis, desorganización del colágeno), la EPI genera una reacción electroquímica controlada en el tejido colágeno degenerado o cicatricial que estimula la activación de fibroblastos y la remodelación tisular, mimando el proceso de cicatrización fisiológico. La guía ecográfica permite dirigir los impulsos exactamente a la zona de alteración estructural (generalmente hipoecogénica, engrosada o con pérdida de la patrón fibrilar), evitando el tejido sano adyacente.
Abordaje ecoguiado paso a paso: (1) Posición del paciente en decúbito supino con rodilla en extensión o ligera flexión (20-30°). (2) Identificar el LCM con transductor lineal en visión longitudinal: confirmar zona de lesión (mayor grosor, hipoecogenicidad, irregularidad de la fibrilación). (3) Antisepsia de la zona. (4) Inserción de la aguja en plano (in-plane) o ligeramente fuera de plano, con visión de la punta en la zona diana. (5) Aplicar los impulsos de EPI con el generador (intensidad 1-6 mA, ajustada a tolerancia), realizando pequeños movimientos de rastrillo longitudinal sobre el ligamento. (6) Al retirar, cubrir el punto de punción. (7) Indicar al paciente que puede presentar dolor postpunción localizado 24-48 h (reacción electroquímica normal); evitar AINEs en este período para no interferir con el proceso inflamatorio inducido.
Integración con las fases del tratamiento: La EPI se incorpora a partir de la fase 2 (subaguda) en grados II-III con lentitud de cicatrización o en fases crónicas con fibrosis. En grado I sin alteración ecoestructural significativa, generalmente no está indicada. Se programa paralelamente a las intervenciones de fortalecimiento y control neuromuscular de las fases 2-3, actuando como potenciador de la remodelación tisular mientras el ejercicio aporta el estímulo mecánico óptimo para orientar el colágeno neo-sintetizado.
Evidencia: No hay referencias específicas de EPI en LCM en la evidencia entregada. La descripción anterior corresponde al consenso de uso clínico de la técnica en patología ligamentosa y tendinosa (método Sánchez-Ibáñez y manuales técnicos de EPI ecoguiada). Se invoca el marco de lesión combinada LCM + LCA y el manejo del LCM [3] como contexto clínico de referencia.
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Metaanálisis 3. Shultz CL, et al. Nonoperative Management, Repair, or Reconstruction of the Medial Collateral Ligament in Combined Anterior Cruciate and Medial Collateral Ligament Injuries-Which Is Best? A Systematic Review and Meta-analysis. Am J Sports Med. 2024. PMID: 36960920 doi:10.1177/03635465231153157
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Revisión sistemática 10. Ververidis AN, et al. Diagnostic and therapeutic approach to meniscal ossification: a systematic review. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2021. PMID: 33128588 doi:10.1007/s00167-020-06338-1
Revisión sistemática 11. Manjunath AK, et al. Return to Play After Medial Patellofemoral Ligament Reconstruction: A Systematic Review. Am J Sports Med. 2021. PMID: 32866030 doi:10.1177/0363546520947044
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