SaudeVSaudeV
TestsDiagnósticoIniciar sesión

© 2026 SaudeV. Herramienta de apoyo al razonamiento clínico.

Aviso legalTérminos de usoPrivacidad
InicioTestsDiagnósticoEntrar
Volver/

Bursitis Subacromial (Bursitis Subacromial-Subdeltoidea)

Hombro·Actualizado 25 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La bursitis subacromial-subdeltoidea (bSASD) es la inflamación de la bursa serosa interpuesta entre el manguito rotador (cara superior) y el arco coracoacromial/deltoides (cara inferior). Anatómicamente, la bursa subacromial y la subdeltoidea constituyen en la mayoría de sujetos una unidad continua, por lo que en la práctica clínica se tratan como un único compartimento.

Desde el punto de vista biomecánico, la bursa actúa como estructura de deslizamiento que permite el movimiento libre del tendón del supraespinoso y la cabeza humeral bajo el arco coracoacromial durante la elevación del brazo. Cuando el espacio subacromial se reduce —por factores morfológicos del acromion, alteraciones posturales, debilidad del manguito rotador o sobrecarga mecánica repetitiva— la bursa queda sometida a compresión e irritación mecánica iterativa, desencadenando un proceso inflamatorio que puede tornarse crónico.

La bursitis subacromial se engloba dentro del espectro de la enfermedad del manguito rotador (rotator cuff disease) y del síndrome de dolor subacromial (SAPS), siendo el continuo bursitis–tendinopatía–rotura parcial–rotura completa el marco conceptual vigente [2]. La denominación de «bursitis» como etiqueta diagnóstica independiente resulta relevante desde el punto de vista de la comunicación clínica: estudios experimentales muestran que el término «bursitis» genera en los pacientes menor percepción de gravedad y menor necesidad percibida de cirugía en comparación con etiquetas como «rotura del manguito rotador» o «síndrome de pinzamiento subacromial» [6][9], lo que tiene implicaciones directas en la alianza terapéutica y el manejo conservador.

Cuadro Clínico y Síntomas

Síntomas principales

  • Dolor en región anterolateral del hombro, frecuentemente irradiado hacia la inserción deltoidea, de carácter mecánico y agravado con la elevación del brazo por encima de los 60-120° (arco doloroso).
  • Dolor nocturno al apoyar sobre el hombro afecto, que puede despertar al paciente.
  • Limitación funcional en actividades que requieren elevación, rotación externa o alcance por encima de la cabeza.
  • En formas crónicas: rigidez progresiva y atrofia muscular periarticular por desuso.

Hallazgos clínicos en la exploración

  • Dolor a la palpación del espacio subacromial anterior y lateral.
  • Arco doloroso durante la elevación activa (60°-120°).
  • Posible dolor en rotación externa e interna activa resistida.
  • La exploración funcional de Cyriax muestra alta sensibilidad (Sn: 90.4%) y especificidad moderada-alta (Sp: 70.3%) para la bursitis subacromial-subdeltoidea [16].

Hallazgos por imagen

  • Ecografía: permite visualizar directamente el engrosamiento e hipervascularización bursal. Una extensión máxima de bSASD (mexSASD) > 3 mm bilateral es el parámetro ecográfico más relevante; valores medios en bursitis mecánica/degenerativa se sitúan en torno a 2.3 mm, frente a 6.9 mm en contexto inflamatorio sistémico (PMR) [13]. El deslizamiento subacromial puede estar limitado en casos avanzados [10].
  • MRI: considerada gold standard para descartar patología concomitante (rotura parcial o completa del manguito, lesión del labrum). La ecografía tiene Sn: 86% y Sp: 82% para desgarros de espesor completo del supraespinoso frente a MRI [14].
  • La bursitis subacromial-subdeltoidea bilateral ecográfica aparece en el 69% de los pacientes con polimialgia reumática [1], lo que obliga a considerar siempre el contexto clínico completo.

Banderas Rojas

  • Dolor bilateral de hombros de inicio agudo en mayor de 50 años, con rigidez matutina marcada, astenia y marcadores inflamatorios elevados (VSG/PCR > 90%): sugiere polimialgia reumática (PMR). La bursitis subacromial-subdeltoidea bilateral con mexSASD > 3 mm en ecografía presenta Sn: 84.2% y Sp: 96.3% para PMR [13][1].
  • Pérdida de visión, cefalea temporal o claudicación mandibular en paciente con bursitis bilateral: sospecha de arteritis de células gigantes asociada; derivación urgente [1].
  • Masa palpable, adenopatías regionales o pérdida de peso inexplicable: descartar proceso tumoral o metastásico.
  • Traumatismo de alta energía reciente: descartar fractura proximal de húmero o lesión ligamentosa grave.
  • Fiebre, signos locales de infección (calor intenso, eritema, fluctuación): sospecha de bursitis séptica; requiere aspiración diagnóstica y tratamiento antibiótico urgente.
  • Déficit neurológico progresivo (debilidad marcada, hipoestesia en territorio definido): descartar patología cervical radiculopática o lesión del nervio supraescapular.
  • Ausencia de respuesta a tratamiento conservador correctamente aplicado durante 6-12 semanas: indicación de revisión diagnóstica con imagen y valoración médica especializada.

Diagnóstico Diferencial

PatologíaCaracterísticas diferenciales claveHallazgo de imagen diferencial
Patología:Rotura parcial/completa del manguito rotadorCaracterísticas diferenciales clave:Debilidad muscular objetivable en tests resistidos; puede haber signo del drop-armHallazgo de imagen diferencial:Ecografía: Sn: 86%, Sp: 82% para roturas completas de supraespinoso vs MRI [14]; MRI confirma extensión
Patología:Capsulitis adhesiva (hombro congelado)Características diferenciales clave:Limitación ROM pasivo Y activo en todos los planos; rigidez progresiva en tres fasesHallazgo de imagen diferencial:Ecografía: ligamento coracohumeral > 1.6 mm (Sn: 90.2%, Sp: 90.9%); receso axilar > 3 mm (Sn: 100%, Sp: 100%) [10]; deslizamiento subacromial limitado
Patología:Polimialgia reumáticaCaracterísticas diferenciales clave:Bilateral, edad > 50 años, rigidez matutina > 45 min, PCR/VSG elevadas, buena respuesta a corticoidesHallazgo de imagen diferencial:bSASD bilateral con mexSASD > 3 mm: Sn: 84.2%, Sp: 96.3% para PMR [13]
Patología:Tendinopatía calcificante del manguitoCaracterísticas diferenciales clave:Dolor muy intenso en fase aguda; calcificaciones visibles en Rx y ecografíaHallazgo de imagen diferencial:Depósito cálcico ecogénico intra-tendinoso
Patología:Artropatía acromioclavicularCaracterísticas diferenciales clave:Dolor a la palpación directa de la articulación AC; test de cruce positivoHallazgo de imagen diferencial:Rx muestra artrosis AC; engrosamiento cápsula AC en ecografía [14]
Patología:Radiculopatía cervical C5-C6Características diferenciales clave:Dolor irradiado al brazo con distribución dermatomérica; parestesias; signos neurológicosHallazgo de imagen diferencial:Imagen cervical: hernia discal o foraminal
Patología:Inestabilidad glenohumeralCaracterísticas diferenciales clave:Paciente joven; apprehension test positivo; episodios de subluxaciónHallazgo de imagen diferencial:MRI articular: lesión de Bankart o Hill-Sachs
Patología:Bursitis sépticaCaracterísticas diferenciales clave:Fiebre, eritema local intenso, calor marcado, leucocitosisHallazgo de imagen diferencial:Ecografía: contenido bursal con ecos internos; análisis del líquido aspirado

Tests Ortopédicos

Test de Neer (Neer's Impingement Test)

Maniobra de elevación pasiva del brazo en plano escapular con rotación interna forzada, produciendo compresión del espacio subacromial. Frente a MRI como gold standard:

  • Sn: 79%, Sp: 63.2%, VPP: 90.1%, VPN: 41.4%, precisión diagnóstica global: 76.0% [12].
  • Mayor precisión diagnóstica en patología del manguito rotador (81.6%) que en bursitis subacromial aislada (70.4%) [12].
  • Elevada sensibilidad para desgarros parciales del supraespinoso (Sn: 90%) pero especificidad moderada [12].

Test de Neer Modificado (Modified Neer Test, MNT)

Variante del test clásico diseñada para mejorar la especificidad y diferenciarlo de capsulitis adhesiva:

  • Precisión diagnóstica: 90.59%; Sp: 95.6% para síndrome de pinzamiento subacromial [15].
  • Útil para distinguir síndrome subacromial de hombro congelado por su alta especificidad [15].

Exploración Funcional de Cyriax

Sistema de valoración basado en movimientos activos, pasivos y resistidos para localizar la lesión:

  • Para bursitis subacromial-subdeltoidea: Sn: 90.4%, Sp: 70.3% frente a ecografía como referencia [16].
  • Para lesiones del supraespinoso: Sn: 74.1%, Sp: 93% [16].
  • Para lesiones del infraespinoso: Sn: 66.7%, Sp: 99% [16].
  • Para lesiones del subescapular: Sn: 76.5%, Sp: 99.5% [16].

Test de Hawkins-Kennedy

No disponibles datos de Sn/Sp en la evidencia entregada. Se describe como maniobra de rotación interna forzada con el hombro en flexión de 90°, produciendo pinzamiento subacromial interno; su uso clínico es habitual en la batería de screening subacromial, pero las cifras diagnósticas no pueden citarse con la evidencia disponible.

Evaluación funcional con SANE y SPADI

La escala SANE (Single Alpha-Numeric Evaluation) ha demostrado validez, fiabilidad test-retest (ICC: 0.82) y responsividad equiparable al ASES en pacientes con síndrome de pinzamiento subacromial tratados con fisioterapia [11]. Su MCID es del 15%, similar al MCID del ASES (11%) [11]. El SPADI (Shoulder Pain and Disability Index) es el instrumento más utilizado en ensayos clínicos de bursitis subacromial para monitorizar evolución [2][4].

Ecografía como herramienta diagnóstica clínica

La ecografía dinámica permite:

  • Confirmar el engrosamiento bursal y su extensión máxima (mexSASD).
  • Evaluar el deslizamiento subacromial durante la elevación activa [10].
  • Guiar procedimientos intervencionistas [4].
  • Descartar roturas del manguito: Sn: 86%, Sp: 82% para roturas completas del supraespinoso frente a MRI [14].

Fases de Tratamiento

Marco de referencia: protocolo P.E.A.C.E. & L.O.V.E. en fase aguda; gestión progresiva de carga (load management) en fases subaguda y crónica [2].

Fase 1: Control del Dolor y Protección Relativa (semanas 1-2)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Reducir dolor EVA < 4/10 en reposo.

Controlar el proceso inflamatorio bursal.

Preservar movilidad disponible sin aumentar irritabilidad.

Intervenciones clave

P.E.A.C.E.: aplicar el protocolo en orden: P — Protection (Protección): descarga relativa del hombro; evitar actividades que reproduzcan el dolor por encima de los 60° durante 48-72 h.

E — Elevation (Elevación): elevar el miembro superior sobre una almohada en reposo para reducir edema bursal.

A — Avoid anti-inflammatories (Evitar antiinflamatorios): valorar con el médico responsable el uso mínimo e indispensable de AINE; el proceso inflamatorio forma parte de la reparación tisular.

C — Compression (Compresión): no aplicable directamente en hombro; sí considerar soporte con vendaje funcional si hay inestabilidad asociada.

E — Education (Educación): informar al paciente del diagnóstico de bursitis con lenguaje que minimice catastrofismo [6][9]; explicar pronóstico favorable del manejo conservador y desaconsejar reposo prolongado. Crioterapia local 15-20 min, 3-4 veces/día en fase aguda sintomática. Ejercicios pendulares de Codman en descarga para mantener movilidad glenohumeral sin compresión subacromial.

Criterios para avanzar

Dolor EVA < 4/10 en reposo.

ROM activo de flexión ≥ 90° sin dolor agudo.

Ausencia de signos de bursitis séptica o bandera roja.

Fase 2: Recuperación de la Movilidad y Control Motor Básico (semanas 2-6)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Restaurar ROM completo en todos los planos.

Activar y reentrenar el manguito rotador en rango no doloroso.

Iniciar carga subumbral sobre el tejido.

Intervenciones clave

L.O.V.E.: L — Load (Carga): introducir ejercicios isométricos del manguito rotador (rotación interna, externa, abducción) en posiciones de baja compresión subacromial. Progresión a isotónico con banda elástica de baja resistencia.

O — Optimism (Optimismo): reforzar expectativas positivas y cogniciones adaptativas [6].

V — Vascularization (Vascularización): ejercicio aeróbico de miembros inferiores (bicicleta, marcha) para mejorar el flujo sistémico y reducir sensibilización central.

E — Exercise (Ejercicio): ejercicios activo-asistidos de flexión y rotación externa en plano escapular. Ejercicios de control escapular (serratos, trapecio inferior y medio): retracción escapular, push-up plus en cadena cerrada. Estiramiento de la cápsula posterior (sleeper stretch) si hay pérdida de rotación interna. Fisioterapia supervisada de 8 semanas, con énfasis en ejercicio terapéutico [2].

Criterios para avanzar

Dolor EVA < 3/10 durante ejercicio.

ROM activo de flexión ≥ 150°, abducción ≥ 140°, rotación externa ≥ 50°.

Control escapular estable en elevación hasta 120° sin diskinesia visible.

Fase 3: Fortalecimiento Progresivo y Reentrenamiento Funcional (semanas 6-12)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Recuperar fuerza del manguito rotador al ≥ 80% del lado contralateral.

Mejorar resistencia muscular y control neuromuscular.

Iniciar actividades funcionales específicas.

Intervenciones clave

Ejercicio resistido progresivo del manguito (rotación externa con banda elástica

→mancuernas

→polea)

Fortalecimiento excéntrico del supraespinoso (full-can, empty-can en rango seguro).

Entrenamiento propioceptivo: ejercicios en cadena cerrada con superficies inestables, PNF diagonal.

Fortalecimiento integrado de la cadena cinética: core, dorsal ancho, romboides, trapecio inferior.

Progresión funcional: actividades sobre la cabeza toleradas, técnica deportiva o laboral específica.

Autogestión del dolor con escala EVA: si dolor > 4/10 durante el ejercicio, reducir carga; si dolor > 5/10 las 24 h post-ejercicio, retroceder en la progresión.

Criterios para avanzar

Fuerza en rotación externa ≥ 80% contralateral (dinamometría).

SPADI < 20 puntos.

Dolor EVA < 2/10 en actividades funcionales.

Fase 4: Retorno a la Actividad y Prevención de Recidivas (semanas 12 en adelante)

ObjetivosIntervenciones claveCriterios para avanzar
Objetivos

Reintegración plena a actividades laborales, deportivas o de vida diaria.

Prevenir la recidiva (tasa de recurrencia con fisioterapia: 7.5% vs 36.1% con inyección aislada) [2].

Intervenciones clave

Programa de mantenimiento domiciliario de fortalecimiento del manguito y control escapular (2-3 sesiones/semana).

Corrección de factores de carga mecánica: análisis ergonómico del puesto de trabajo, análisis de la técnica deportiva.

Educación en autogestión: reconocimiento de señales de alerta y criterios de reinicio del programa.

Retorno deportivo progresivo

→trote suave

→actividad técnica sin impacto

→actividad con carga completa

→competición

Criterios para avanzar

SANE ≥ 80% [11].

SPADI < 10 puntos.

Ausencia de recidiva a las 6 semanas de retorno a actividad completa.

Terapia Manual y Modalidades

Movilización Articular Glenohumeral

Indicada desde la fase 2, especialmente cuando existe limitación de ROM asociada a rigidez capsular posterior o déficit de rotación interna. Las técnicas de movilización accesoria en deslizamiento posterior (grado III-IV según Maitland, en posición de 90° de abducción con rotación neutra) buscan recuperar el roll-glide normal de la cabeza humeral y reducir la compresión subacromial dinámica. En casos con componente de capsulitis o inicio de hombro congelado secundario, la movilización articular combinada con fisioterapia convencional ha mostrado resultados superiores a la fisioterapia aislada en dolor, ROM y función [3]. La técnica se integra como preparación al ejercicio resistido en la fase 2 y complemento del fortalecimiento en la fase 3.

Técnicas de Tejido Blando y Control Escapular

El trabajo de tejido blando sobre la musculatura periesapular (trapecio superior, elevador de la escápula, suboccipitales) y el deslizamiento del manguito rotador (técnicas de inhibición miofascial del infraespinoso y redondo menor) está indicado en la fase 2 cuando la tensión muscular limita el deslizamiento glenohumeral o perpetúa la compresión subacromial. La normalización de la cinemática escapular mediante técnicas pasivas de reposicionamiento escapular y retroalimentación táctil complementa el entrenamiento activo de la fase 2 y 3. La evidencia disponible no cuantifica el efecto aislado de la terapia manual en bursitis subacromial pura, pero su integración en programas de fisioterapia multimodal es estándar clínico [2].

Ondas de Choque Extracorpóreas (ESWT)

Su indicación principal en el espectro subacromial se centra en la tendinopatía calcificante asociada. En bursitis subacromial pura sin calcificación, la evidencia disponible en el bloque proporcionado no respalda directamente su uso. Su aplicación puede considerarse en casos cronificados (> 3 meses) que no responden al ejercicio, valorando individualmente la relación beneficio-costo. La evidencia específica para esta indicación es limitada en la bibliografía entregada y no permite hacer recomendaciones de parámetros concretos.

Vendaje Funcional / Kinesiotaping

El taping escapular con objetivo de reposicionamiento puede utilizarse como coadyuvante en la fase 2 para facilitar el control motor escapular y reducir la carga sobre la bursa durante las actividades del brazo por encima de 90°. La técnica de elevación subacromial (unloading taping) —con tira de kinesiotape desde la inserción deltoidea hacia la región supraescapular en tensión de decoaptación glenohumeral— se utiliza en clínica para reducir el dolor mecánico durante la elevación en la fase aguda-subaguda. La evidencia disponible en el bloque proporcionado no aporta cifras de eficacia específicas para esta modalidad en bursitis subacromial; su uso se basa en el consenso clínico y la plausibilidad biomecánica.

Diatermia / Radiofrecuencia (Tecarterapia)

La aplicación de diatermia capacitiva-resistiva en la región del hombro puede emplearse como modalidad de calentamiento previo a la terapia manual y el ejercicio en fase 2 y 3, con el objetivo de aumentar la extensibilidad de tejidos periarticulares y reducir la rigidez muscular. No existe en la evidencia disponible respaldo directo para su uso aislado en bursitis subacromial; se utiliza como complemento del ejercicio terapéutico, no como tratamiento principal.

Electroterapia Analgésica (TENS)

Puede considerarse en la fase 1 como herramienta de control del dolor que permita al paciente iniciar antes el ejercicio terapéutico. La aplicación convencional en modo burst o TENS de baja frecuencia sobre los dermatomas C5-C6 puede aportar analgesia a corto plazo. La evidencia disponible no aporta datos específicos de eficacia en bursitis subacromial; su uso es como herramienta adjunta al ejercicio, no sustitutiva.

Educación del Paciente y Comunicación del Diagnóstico

Constituye una modalidad terapéutica de primer orden. El uso del término «bursitis» frente a etiquetas más alarmantes ("rotura del manguito", "pinzamiento") reduce significativamente la percepción de gravedad del paciente, su necesidad percibida de cirugía e imagen diagnóstica, y su impacto laboral percibido [6][9]. El efecto de una comunicación diagnóstica guiada por la evidencia y con información pronóstica positiva reduce la percepción de necesidad quirúrgica de forma relevante (efecto medio de -1.0 puntos en escala 0-10 en el grupo con consejo basado en guías) [6]. Esta intervención debe realizarse en todas las fases del tratamiento y forma parte explícita del protocolo P.E.A.C.E. & L.O.V.E. (componente E de educación).

Técnicas Invasivas

Infiltración Corticoidea Subacromial-Subdeltoidea Ecoguiada

ParámetroValor / Especificación
Parámetro:Indicación clínicaValor / Especificación:Bursitis subacromial crónica (> 6-8 semanas) con dolor EVA ≥ 5/10 que limita la participación en fisioterapia activa; como complemento —no sustituto— del programa de ejercicio [2][4]
Parámetro:Fármaco y dosisValor / Especificación:Triamcinolona 20 mg (corticoide de depósito) en 2.5-3 mL de solución [4]
Parámetro:Guía de imagenValor / Especificación:Ecografía en tiempo real: abordaje posterior o lateral del espacio subacromial-subdeltoid [4]
Parámetro:Número de infiltracionesValor / Especificación:Máximo 2-3 infiltraciones por ciclo, separadas 4-6 semanas [2][4]
Parámetro:Comparativa con HA y sueroValor / Especificación:CS > HA > suero salino en dolor VAS a 8 semanas (CS: 2.56 ± 2.29; HA: 3.65 ± 2.50; NS: 4.71 ± 2.83) [4]; HA solo marginalmente superior al suero [4]
Parámetro:Integración con fisioterapiaValor / Especificación:La combinación de infiltración + fisioterapia es superior a la infiltración aislada en cuanto a tasa de recurrencia: 17.1% (combinado) vs 36.1% (infiltración aislada) vs 7.5% (fisioterapia sola) [2]
Parámetro:ContraindicacionesValor / Especificación:Infección local, alergia a corticoides, bursitis séptica, trastornos de coagulación, diabetes descompensada

La infiltración subacromial con triamcinolona bajo guía ecográfica es el procedimiento médico-fisioterapeútico más respaldado para la bursitis subacromial crónica. Su eficacia superior frente al suero fisiológico y al ácido hialurónico para el control del dolor a corto plazo está establecida [4]. No obstante, la tasa de recurrencia es significativamente mayor cuando se emplea como tratamiento único (36.1%) frente a la fisioterapia sola (7.5%), lo que subraya que la infiltración debe concebirse como facilitador del programa de ejercicio, nunca como alternativa [2]. El protocolo óptimo combina 2 infiltraciones con corticoide y un programa de fisioterapia de 8 semanas centrado en ejercicio terapéutico [2].

La evidencia no respalda la acromioplastia artroscópica como tratamiento superior a la bursectomía aislada en el seguimiento a largo plazo (12 años): no hay diferencias significativas en Constant Score, VAS ni integridad del manguito entre acromioplastia + bursectomía vs bursectomía sola [7], lo que apoya el enfoque conservador como primera línea.


EPI y Neuromodulación Percutánea

Técnica con evidencia emergente, en continuo estudio. Su uso clínico es habitual en este cuadro pero los protocolos óptimos no están plenamente consolidados.

Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI)

ParámetroValor
Parámetro:Intensidad (EPI)Valor:EPI clásica: 3-6 mA. Variantes de baja intensidad: 0.5-1.5 mA sobre la pared bursal cuando el tejido es muy sensible o en fases tempranas de tratamiento
Parámetro:Diana anatómicaValor:Pared bursal engrosada e hipervascularizada (tejido bursal periférico); unión miotendinosa del supraespinoso e infraespinoso si hay componente tendinoso asociado
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor:Sí. Imprescindible: guía ecográfica en tiempo real para visualizar la aguja dentro del espesor bursal o en la interface bursa-tendón. Abordaje lateral o posterolateral según acceso
Parámetro:Calibre de agujaValor:0.30-0.40 mm en tendones y bursa subacromial; 0.25-0.32 mm si se trabaja en la pared bursal fina o en estructuras nerviosas adyacentes
Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsosValor:3-5 impulsos de 3-5 segundos por sesión, en patrón de rastrillo sobre la zona diana bursal o la unión miotendinosa. Ajustar según tolerancia del paciente
Parámetro:Frecuencia de sesionesValor:Semanal o bisemanal; ciclo habitual de 4-6 sesiones antes de reevaluar respuesta
Parámetro:Contraindicaciones / precaucionesValor:Gestación, marcapasos o dispositivos electrónicos implantados, alteraciones de la coagulación, infección local activa, alergia a metales, bursitis séptica

Neuromodulación Percutánea (NMP)

ParámetroValor
Parámetro:Diana anatómicaValor:Pared bursal engrosada e hipervascularizada (tejido bursal periférico); unión miotendinosa del supraespinoso e infraespinoso si hay componente tendinoso asociado
Parámetro:Abordaje ecoguiadoValor:Sí. Imprescindible: guía ecográfica en tiempo real para visualizar la aguja dentro del espesor bursal o en la interface bursa-tendón. Abordaje lateral o posterolateral según acceso
Parámetro:Calibre de agujaValor:0.30-0.40 mm en tendones y bursa subacromial; 0.25-0.32 mm si se trabaja en la pared bursal fina o en estructuras nerviosas adyacentes
Parámetro:Duración del impulso / nº de impulsosValor:3-5 impulsos de 3-5 segundos por sesión, en patrón de rastrillo sobre la zona diana bursal o la unión miotendinosa. Ajustar según tolerancia del paciente
Parámetro:Frecuencia de sesionesValor:Semanal o bisemanal; ciclo habitual de 4-6 sesiones antes de reevaluar respuesta
Parámetro:Contraindicaciones / precaucionesValor:Gestación, marcapasos o dispositivos electrónicos implantados, alteraciones de la coagulación, infección local activa, alergia a metales, bursitis séptica

La diana primaria en la bursitis subacromial-subdeltoidea es la pared bursal engrosada con señal Doppler positiva, identificada ecográficamente. La electrólisis percutánea intratisular (EPI) genera una reacción electroquímica tisular que destruye el tejido bursal patológico hipervascularizado, estimulando la remodelación y reabsorción del engrosamiento bursal crónico. En casos con bursitis secundaria a tendinopatía del manguito, la EPI se dirige también a la zona de degeneración tendinosa, habitualmente la inserción distal del supraespinoso.

Protocolo ecoguiado paso a paso: (1) Identificar ecográficamente la zona de mayor engrosamiento bursal y señal Doppler positiva, generalmente en el aspecto anterolateral del espacio subacromial. (2) Insertar la aguja bajo visión directa en tiempo real hasta posicionarla en el espesor de la pared bursal o en la interface bursa-tendón. (3) Aplicar impulsos de corriente galvánica según los parámetros descritos, con movimiento suave de rastrillo sobre la zona diana. (4) Tras la sesión, aplicar crioterapia local 10-15 min y recomendar actividad funcional suave (no reposo absoluto).

La neuromodulación percutánea ecoguiada (NMP) puede emplearse sobre ramas del nervio supraescapular o del nervio axilar cuando hay componente de sensibilización nociceptiva marcada o dolor de difícil control, aplicando corriente de baja frecuencia (2-10 Hz) en proximidad al nervio, siempre ecoguiada, sin pretensión de lesión nerviosa.

La evidencia específica de EPI en bursitis subacromial es emergente y los estudios de alta calidad son escasos. La subsección se describe como guía de consenso de uso clínico; los parámetros reflejados corresponden al protocolo habitual de la técnica (método Sánchez-Ibáñez y adaptaciones clínicas publicadas), no a ensayos clínicos aleatorizados específicos para bursitis subacromial incluidos en la evidencia entregada.

Referencias Bibliográficas

Revisión sistemática 1. Buttgereit F, et al. Polymyalgia Rheumatica and Giant Cell Arteritis: A Systematic Review. JAMA. 2016. PMID: 27299619 doi:10.1001/jama.2016.5444

RCT 2. Hsieh LF, et al. Comparison of corticosteroid injection, physiotherapy and combined treatment for patients with chronic subacromial bursitis - A randomised controlled trial. Clin Rehabil. 2023. PMID: 37021475 doi:10.1177/02692155231166220

RCT 3. Huang YH, et al. Efficacy of Combination Therapy (Hydrodilatation and Subdeltoid Bursa Injection With Corticosteroid, Mobilization, and Physical Therapy) vs Physical Therapy Alone for Treating Frozen Shoulder: A Randomized Single-Blind Controlled Trial, Phase I. Arch Phys Med Rehabil. 2024. PMID: 38092231 doi:10.1016/j.apmr.2023.11.014

RCT 4. Hsieh LF, et al. Comparison of the corticosteroid injection and hyaluronate in the treatment of chronic subacromial bursitis: A randomized controlled trial. Clin Rehabil. 2021. PMID: 33858205 doi:10.1177/02692155211007799

RCT 5. Sun Y, et al. The Effect of Corticosteroid Injection Into Rotator Interval for Early Frozen Shoulder: A Randomized Controlled Trial. Am J Sports Med. 2018. PMID: 29268022 doi:10.1177/0363546517744171

RCT 6. Zadro JR, et al. Diagnostic labels and advice for rotator cuff disease influence perceived need for shoulder surgery: an online randomised experiment. J Physiother. 2022. PMID: 36257876 doi:10.1016/j.jphys.2022.09.005

RCT 7. Kolk A, et al. Does acromioplasty result in favorable clinical and radiologic outcomes in the management of chronic subacromial pain syndrome? A double-blinded randomized clinical trial with 9 to 14 years' follow-up. J Shoulder Elbow Surg. 2017. PMID: 28495574 doi:10.1016/j.jse.2017.03.021

RCT 8. Yoon JP, et al. Intra-articular injection, subacromial injection, and hydrodilatation for primary frozen shoulder: a randomized clinical trial. J Shoulder Elbow Surg. 2016. PMID: 26927433 doi:10.1016/j.jse.2015.11.009

RCT 9. Zadro JR, et al. Diagnostic Labels for Rotator Cuff Disease Can Increase People's Perceived Need for Shoulder Surgery: An Online Randomized Controlled Trial. J Orthop Sports Phys Ther. 2021. PMID: 33789444 doi:10.2519/jospt.2021.10375

Estudio observacional 10. Morandeira C, et al. Sensitivity, specificity, and predictive values of ultrasound imaging in primary adhesive capsulitis diagnosis. Skeletal Radiol. 2026. PMID: 41342917 doi:10.1007/s00256-025-05086-y

Estudio observacional 11. Thigpen CA, et al. Validity and Responsiveness of the Single Alpha-numeric Evaluation for Shoulder Patients. Am J Sports Med. 2018. PMID: 30419173 doi:10.1177/0363546518807924

Estudio observacional 12. Desouza C, Jani C. Diagnostic accuracy of Neer's impingement test for subacromial shoulder impingement. Ir J Med Sci. 2025. PMID: 40773000 doi:10.1007/s11845-025-04058-4

Estudio observacional 13. Terenzi R, et al. Ultrasound-detected bilateral subacromial-subdeltoid bursitis exceeding 3 mm differentiates polymyalgia rheumatica from rotator cuff tendinopathy: a cross-sectional observational study. Rheumatol Int. 2025. PMID: 40892101 doi:10.1007/s00296-025-05971-8

Estudio observacional 14. Mohtasib RS, et al. Accuracy of shoulder ultrasound examination for diagnosis of rotator cuff pathologies: a single-center retrospective study. Ann Saudi Med. 2019. PMID: 31215221 doi:10.5144/0256-4947.2019.162

Estudio observacional 15. Guosheng Y, et al. The diagnostic value of a modified Neer test in identifying subacromial impingement syndrome. Eur J Orthop Surg Traumatol. 2017. PMID: 28534226 doi:10.1007/s00590-017-1979-8

Estudio observacional 16. Kuo YC, Hsieh LF. Validity of Cyriax's Functional Examination for Diagnosing Shoulder Pain: A Diagnostic Accuracy Study. J Manipulative Physiol Ther. 2019. PMID: 31345419 doi:10.1016/j.jmpt.2018.11.024

Estudio observacional 17. Ebrahimi Ardjomand S, et al. Evaluation of Conventional MR Imaging of the Shoulder in the Diagnosis of Lesions of the Biceps Pulley. Acad Radiol. 2024. PMID: 38448326 doi:10.1016/j.acra.2024.01.040

¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?