La bursitis prepatelar es la inflamación de la bursa prepatelar, saco sinovial situado entre la cara anterior de la rótula y la piel. Su función fisiológica es reducir la fricción durante los movimientos de flexoextensión de rodilla y proteger la rótula de traumatismos directos.
Mecanismo patogénico
Se distinguen tres mecanismos principales:
- Traumático agudo: impacto directo sobre la cara anterior de la rodilla (caída, golpe) que provoca hemorragia intrabusal y distensión aguda de la bolsa.
- Microtraumatismo repetitivo crónico (ocupacional): presión mantenida y fricción continuada sobre la rótula —trabajo de rodillas (limpiadores, fontaneros, mineros, religiosos)— que genera inflamación crónica con engrosamiento de la pared bursal, fibrosis y posibles cuerpos libres intrabursales.
- Séptico: colonización bacteriana (principalmente Staphylococcus aureus y Streptococcus spp.) por vía hematógena, inoculación directa por herida cutánea o extensión desde celulitis adyacente. Representa el 20-30% de las bursitis prepatelares.
Consideraciones biomecánicas
- La presión intrabusal aumenta exponencialmente con la flexión de rodilla, siendo máxima entre 90° y 120° de flexión.
- El trabajo prolongado en sedestación sobre rodillas genera presiones de contacto repetidas que superan la capacidad reparadora del tejido sinovial.
- La ausencia de comunicación anatómica con la articulación femorotibial es relevante: el derrame se localiza exclusivamente en la bursa, sin afectación del espacio articular en la mayoría de los casos.