SaudeVSaudeV
DiagnósticoIniciar sesión

© 2026 SaudeV. Herramienta de apoyo al razonamiento clínico.

Aviso legalTérminos de usoPrivacidadPlanes
InicioDiagnósticoEntrar
Volver/

Artrosis Acromioclavicular

Hombro·Actualizado 14 de mayo de 2026

Definición y Biomecánica

La artrosis acromioclavicular (AC) es una patología degenerativa de la articulación entre el extremo lateral de la clavícula y el acromion, caracterizada por pérdida progresiva del fibrocartílago intraarticular, estrechamiento del espacio articular, formación de osteofitos (especialmente inferiores), esclerosis subcondral y quistes subcondrales. La articulación AC es una diartrosis plana con un disco fibrocartilaginoso intraarticular que degenera a partir de la segunda-tercera década de vida, proceso que se acelera con sobrecargas mecánicas repetitivas.

Desde el punto de vista biomecánico, la articulación AC transmite fuerzas entre la extremidad superior y el esqueleto axial durante los movimientos de elevación, aducción horizontal y rotación del hombro. La carga compresiva sobre la articulación es máxima en posiciones de flexión/abducción superiores a 90° y durante la aducción horizontal forzada. Los osteofitos inferiores pueden comprimir la porción superior del tendón del supraespinoso, generando un conflicto subacromial secundario [17]. La malalineación articular posterior y la reducción del espacio articular son hallazgos morfológicos que caracterizan la forma sintomática frente a la asintomática [20]. La historia de levantamiento de cargas pesadas y trabajo por encima de la cabeza constituye un factor de riesgo reconocido, siendo la artrosis AC más prevalente en levantadores de pesas [12].

Cuadro Clínico y Síntomas

  • Dolor localizado en la región anterosuperior del hombro, sobre la articulación AC, que puede irradiar hacia el cuello o el deltoides [22].
  • Exacerbación con movimientos específicos: elevación del brazo por encima de 90°, aducción horizontal (cross-body adduction), actividades de empuje y tracción, y movimientos de rotación interna en posición elevada [19].
  • Dolor nocturno en decúbito sobre el lado afecto, frecuente en fases avanzadas.
  • Rigidez matutina de corta duración, típica del patrón artrósico.
  • Crepitación palpable sobre la articulación durante el movimiento activo.
  • Sensibilidad a la palpación directa sobre la interlínea articular AC, signo de alta relevancia diagnóstica en la práctica clínica [22].
  • En fases avanzadas puede existir deformidad visible por osteofitosis prominente o subluxación articular crónica.
  • La correlación clínico-radiológica es débil: muchos pacientes con cambios radiológicos significativos son asintomáticos, mientras que otros presentan síntomas intensos con hallazgos radiológicos moderados [20].
  • El edema óseo en RM es un hallazgo exclusivo de la forma sintomática y constituye un marcador diferencial relevante frente a pacientes con síndrome de dolor subacromial sin artrosis AC activa [17].

Banderas Rojas

  • Dolor de carácter constante, nocturno intenso y no mecánico que no cede con el reposo ni con analgesia habitual: descartar proceso neoplásico o infeccioso [4].
  • Pérdida de peso no justificada asociada al cuadro de dolor en hombro: orientar estudio sistémico.
  • Fiebre, eritema local o calor intenso sobre la articulación AC: descartar artritis séptica o artritis microcristalina (pseudogota AC).
  • Traumatismo de alta energía reciente con dolor y deformidad AC: descartar luxación AC aguda de alto grado (Rockwood III-VI) o fractura de clavícula distal, que pueden requerir valoración quirúrgica [13].
  • Déficit neurológico progresivo del miembro superior asociado: descartar patología radicular cervical o lesión del plexo braquial.
  • Masa palpable de rápido crecimiento en región clavicular o acromial: descartar neoplasia ósea primaria o metástasis.
  • Historia de neoplasia previa conocida con aparición de nuevo dolor en hombro.

¿Has detectado un error clínico o una referencia obsoleta?